UTOPÍA nº 114: Espiritualidad, hambre y pobreza 2ª Ed.

Iniciamos un nuevo número, el 114, aún perteneciente al año dedicado a responder a la pregunta “¿Qué es la espiritualidad?”, desarrollando un aspecto bien agravado con la Covid-19, de la que no terminaremos de olvidarnos en nuestras reflexiones. Nos referimos a “Espiritualidad, hambre y pobreza”, porque una espiritualidad que no conciba la lucha contra la pobreza difícilmente podrá ser considerada como tal.

Las tres reflexiones

Por eso, en éste nº 114 inicialmente encontrarás las tres reflexiones que siguen, una interesante entrevista que Luis Pernía hace a la malagueña Mamen Castellanos, la también interesante charla de José Arregui «Más allá de la religión, teísmo y ateísmo», que nos ha regalado desde su casa en estos días de confinamiento y qe se publica en la sección de Multimedia.

En la primera reflexión, Farid Yazdani nos confirma que “No hay espiritualidad sin lucha contra la/s pobreza/s”. porque son “Dos caras de la misma moneda”. Y es que nuestra realidad está configurada por elementos tangibles e intangibles. Y el darnos cuenta de ello amplifica nuestra consciencia y permite ponerlos en armonía en nuestras vidas, conectándolos coherentemente, de tal forma que nuestra humanidad alcance cotas más altas y de que nuestros actos alcancen más belleza y bondad.

En la segunda es Jesús Bonet quien nos habla de “La COVID y el mito de un mundo sin mal”. Un virus inesperado y avasallador nos ha hecho cambiar planes, plantearnos preguntas, dejar de poner nuestra confianza en mitos y constatar lo frágiles que somos. Había demasiadas puertas abiertas, que han facilitado la expansión del virus y la destrucción de nuestras seguridades. Tenemos mucho que aprender.

La tercera y última reflexión de esta primera entrega plantea cómo la espiritualidad también necesita de los bienes materiales básicos para la supervivencia. Ya lo decía Leonardo Boff, al afirmar que de las dos hambres que están devorando al ser humano, la del “pan” es saciable, mientras que el “hambre de espiritualidad” es insaciable, porque no se puede poner límites, en modo alguno, a la comunión, la solidaridad, el amor, la compasión, la ternura, la donación”.

Y así nos lo recuerda Evaristo Villar en su artículo “Ética y mística del pan… cuando el coronavirus”, Y es que el pan y el espíritu son dos condiciones básicas para la vida del ser humano y de las sociedades. Son como los dos ojos para ver y los dos pies para andar. Sin pan la vida es imposible y sin espíritu carece de sentido.

Ya luego, en otras ediciones de éste mismo número, trataremos de responder a otros interrogantes que nos plantea éste tema, como, por ejemplo, “El futuro es comunitario y de todas las personas”, “La espiritualidad femenina”, “¿Quién debe pagar esta vez la nueva crisis?”, “¿Orar a Dios (a cualquier dios) para que solucione el hambre y la pobreza?”, “Espiritualidad y acogida”, “Espiritualidad y experiencia”…

De entre ellas en la segunda edición que publicamos el día 26 de junio añadimos cuatro reflexiones:

  • Quién cocina hoy  de Francisco Núñez
  • La crisis del 2020 ¿Quién debe pagarla? de Luis Ángel Aguilar
  • El futuro es comunitario y de todas las personas de Emiliano de Tapia
  • Relectura del Evangelio de Lucas de Deme Orte

Asi como la convocatoria de la segunda de las Mesas redondas “Orientaciones en tiempos de crisis.

Esperamos nos sirva.

Tenemos ya muy avanzada la tercera edición y en preparación el número 115

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