URGENCIAS DE LOS CRISTIANOS de HOY: OTRA DEMOCRACIA ES POSIBLE

Evidentemente, nuestra revista tiene cuerda para rato. Empezamos el año 2000 celebrando el tercer milenio de la Iglesia, donde hablamos del “jubileo de Jesús” y los problemas relacionados con él: la “deuda externa”, la “liberación de los esclavos”, el “reparto de la riqueza”. El año 2001 lo dedicamos a la “globalización”. Y, finalmente, en el año 2002 comenzamos a “atisbar un mundo nuevo” que aparecía ya en el horizonte como un gran “signo de los tiempos” que se mostraba finalmente a nuestro mundo. Pues bien, en este clima de aportar datos nuevos que pudieron servir para nuestra revista, nos reunimos después del verano del 2002 para ver qué temas especiales podríamos escoger que entrarían en UTOPÍA a lo largo del 2003. Bajo el título “Urgencias de los cristianos de hoy” veíamos condensarse las preocupaciones mayores de los cristianos comprometidos con los problemas actuales. La cuestión era precisar qué género de urgencias invadían a los cristianos involucrados en las cuestiones más interesantes de nuestro tiempo.

Partiendo del Foro Social Mundial de Porto Alegre, que puso en circulación el lema “Otro mundo es posible”, nos pareció que era viable trabajar dedicando cada número de nuestra revista a estos temas principales:

1. Otra democracia es posible: ¿Por qué no va a ser posible otra democracia cuando se echa tanto de menos la participación real de la mayoría de la gente que no se siente participante en las cosas más importantes que les afectan como personas o como grupos en la sociedad en que vivimos? Nosotros entendemos la democracia como íntimamente ligada a la participación, cuanto desde más abajo mejor, de tal manera que todos participemos en la toma de decisiones que realmente importan para nuestra conviviencia común. Constatamos que hay un desencanto creciente de los partidos políticos, los sindicatos, las asociaciones de vecinos, mientras surgen nuevos movimientos sociales, ONGs, etc. Desde aquí nos preguntamos si se puede hablar de la participación del pueblo, si el pueblo representa algo todavía para construir una verdadera democracia. Este es el tema que abordamos en este número de nuestra revista.

2. Otra política es posible: ¿Cómo no va ser posible otra política cuando es posible esta degradación de los políticos que cuentan cada vez menos en la valoración de la gente, que hay determinadas fuerzas económicas que mandan más que los políticos? En cualquier caso, nosotros haríamos una política de izquierdas, preocupados de los más pobres y desgraciados de la sociedad, para que todos tengan lo suficiente para comer, para tener una vivienda digna, para ser considerados como personas que puedan participar en la sociedad.

3. Otra Iglesia es posible: ¿Por qué no va a ser posible otra Iglesia tan diferente de lo que ha sido siempre por una arraigada tradición? Naturalmente, lo que buscamos es una Iglesia que sea, ante todo, el “pueblo de Dios” que se comprometió a ser en el concilio Vaticano II, que esté de parte de la inmensa mayoría de la humanidad, que son los pobres y los excluidos de la tierra, que se organice como comunidades de base que trate de seguir así el Evangelio de Jesús. Por ahí tendría que ir la Iglesia que nosotros queremos.

4. Desvelar los dioses de nuestra sociedad: También aquí juzgamos que “otro mundo es posible”, donde desmontemos el poder de los poderosos, donde luchemos contra el imperialismo en que los poderosos quieren convertir el mundo.

Pues bien, desde estos presupuestos vamos a continuar en el 2003 la lucha en que estamos comprometidos en la Iglesia de Base, desde esta revista que está totalmente al servicio de las distintas Comunidades que está totalmente al servicio de las distintas Comunidades que están por todo el país al servicio de la evangelización. Que el Señor acompañe nuestra apuesta.

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