Encuentro interreligioso de Ceuta

Luis Pernía (CCP Antequera)

Vivir de otra manera era la propuesta de la llamada Iniciativa “cambio personal, justicia global”, un espacio y encuentro de espiritualidades y éticas en cuanto se relacionan con la lucha por la justicia, que iniciaba su andadura en Ceuta, cerca de la valla de separa el mundo rico del mundo pobre, durante los días 28-30 de  septiembre 2007.  Bajo los cuadros de la exposición de pintura “el grito de los dioses”, a la entrada   del Auditorio IES Siete Colinas, tuvo lugar este encuentro, donde se reunieron más de 400 personas de los lugares más dispares con el propósito de  oír las voces de los excluidos y víctimas, ver el mundo en que vivimos, discernir nuestro compromiso, y oír el silencio. En el contexto de un mundo globalizado que demanda con urgencia cambios sustanciales para responder a los desafío más importantes (erradicación de la pobreza, control del cambio climático, paz ….) surgen, por tanto, nuevos movimientos sociales, sobretodo en el ámbito del Foro Social Mundial y, por otro lado, nuevos movimientos de espiritualidad ¿Qué relación pueden existir entre ambos tipos de movimientos? Y, en todo caso, ¿Qué pueden aportar las espiritualidades, éticas y religiones a la lucha por la justicia y viceversa? ¿Se pueden dar pasos más decididos, enriquecedores y útiles en esa relación mutua? ¿Podría existir un espacio común más organizado de formación y acción conjunta?

Esta iniciativa es un intento y una propuesta concreta para contribuir de una forma sistemática a la sinergia y enriquecimiento mutuo de ambas dimensiones de la vida, del poder trasformador del espíritu humano y del poder espiritual y humanizante de la solidaridad que expresan las luchas sociales autenticas.

¿Está muerta la justicia? Era la pregunta que enganchaba. Y lo primero que surgían eran los obstáculos a esa relación fe-justicia, como la despolitización, el eclesiocentrismo, la visión conservadora de la realidad, desmovilización, privatización de la religión y de la Iglesia. Pero inmediatamente surgían  rasgos que iluminan una espiritualidad cristiana de lucha por la justicia: el compromiso por la justicia como experiencia de la fe, la experiencia mística de la filiación al Padre de Jesús fuente principal de compromiso cristiano, la oración integradora desde un mundo roto, la espiritualidad que pone el centro sin evasiones, las raíces de la injusticia en un mundo que las oculta, creer en el fututo de Dios para el Mundo, esperanza y resistencia ante la geoestrategia de la desesperanza.

Hicieron oír las voces de los excluidos la Asociación proinmigrantes Elim de Ceuta, Yayi Bayam, presidente de la Asociación de madres y viudas de los cayucos, la Asociación Digmun de Ceuta por la dignidad e las mujeres y niños. La reflexión sobre el mundo en que vivimos la facilitó Arcado Oliveres y la visita a la  valla de Ceuta con el minuto de silencio y el canto a la libertad “Habrá un día en que todos” de Labordeta Las aportaciones de las éticas y las espiritualidades vinieron de la mano de Francois Houtart del Foro de Alternativas, José Antonio Marina, filósofo, y la teóloga Lucía Ramón. La invitación al silencio llegó a través de Ana Pavón de la Tradición bahari, Yaratullah Monturiol, de la Tradición islámica, Montse Castellá, de la Tradición budista y J. Carlos Ramchandani, de la Tradición hindú. La visión del barasileño Chicho Whitaker, premio alternativo de la paz  y de Aminata Traoré, exministra de cultura de Malí dibujaron el mundo roto en el que nos ha tocado vivir.

El Encuentro quiere seguir siendo un espacio para las espiritualidades, las éticas en la lucha por la justicia. Ya hay fechas  y lugares para  nuevos pasos interreligiosos, para llevar a cabo como decía Chico Whitaker “nuevas perspectivas elaboradas desde abajo y que alumbren muevas y múltiples acciones”.

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