Renta básica de las iguales y mucho más…

Marta García Pierna (de la Asociación Alambique)

 ¡Cuidado! La RB no es ecléctica, como nos quieren convencer. O es un instrumento de transformación social, o lo es de integración en los valores del sistema, acomodaticio con el poder; jamás debemos presentar la RB, y menos aceptarla, como una propuesta neutral. La limosna puede ser una RB; el modelo fuerte de RB, nunca. / José Iglesias Fernández

 Cuando oímos la primera vez la definición de Renta Básica de las iguales (a partir de ahora Rbis) es el derecho que tiene cada ciudadano/a a percibir una cantidad periódica para cubrir sus necesidades materiales, siempre quedan las mismas sensaciones o preguntas. Por un lado esa es una propuesta utópica, es irrealizable, fomentaría la subida de precios, la vagancia, no podemos recibir sin dar nada a cambio, cómo se financiaría.

La verdad es que no es culpa nuestra preguntarnos siempre por las mismas cuestiones. Es mucho mas fácil caer en la emboscada de la propia definición que profundizar y ver de qué es de lo que realmente está hablando la herramienta de la Rbis.

Es más fácil quedarnos en la superficie exterior de la propuesta, herramienta contra la pobreza, generadora de mayor libertad, ingreso mínimo por debajo del umbral de la pobreza que en la capacidad crítica y cuestionadora del modelo social y económico en el que vivimos la personas. Cuesta mucho más preguntarnos por el modelo de trabajo asalariado del que somos esclavos, por la increíble identificación de que nuestros derechos dependen de nuestra participación activa en el mercado de trabajo que nos esclaviza, o de que nos preguntemos por cuáles son de verdad nuestras necesidades materiales y cómo las satisfacemos. Al final en el centro de nuestras vidas no están las personas sino elementos como la capacidad de consumo, el empleo…

Son estas cuestiones las que incorporan un virus de transformación del modelo capitalista a la Renta Básica de las iguales.

Para ello se apoya en varias características estructurales y de opción política que cargan de mayor contenido y desarrollo la propuesta.

Características de la Rbis

Individual. Que no es la familia, sino la persona individualmente (sujeto social pasivo), quien es el sujeto de este derecho. El ciudadano como sujeto de la igualdad.

Universal. Que, además de ser no contributiva, es para todos y cada uno de los ciudadanos sin que haya algún motivo que justifique ninguna exclusión. Igualdad del ciudadano ante las condiciones.

Incondicional. Que, además de no estar sujeta al mercado de trabajo, el nivel de ingresos tampoco justifica ninguna discriminación. Igualdad del ciudadano ante las exigencias.

Cuantía/equidad. Que la cantidad a percibir por los ciudadanos será equitativamente la misma para todas las personas, con total independencia de la edad, los ingresos, el género, etc. Y la cuantía a percibir que proponemos como mínimo sea la definida por el umbral de pobreza, equivalente al 50% de la renta per capita. Igualdad de la cuantía de renta a percibir.

Fondo social y su asignación. Que de la cantidad total de RBis que recibirá cada persona, un porcentaje de la misma irá a constituir el Fondo Renta Básica (FRB), el cual se dedicará a financiar los bienes y servicios públicos. A la hora de distribuir la parte del FRB destinado a la mejora de estos bienes y servicios públicos, todos los ciudadanos (sujeto social activo) tienen el mismo derecho a intervenir y decidir en los debates para la asignación. Igualdad de participación y decisión en el Consejo por derecho de ciudadanía.

Refundición. Que la refundición, en su proceso de sustituir la mayoría de las prestaciones actuales por la RBis, acabará haciendo que todos los ciudadanos disfruten uniformemente de este nuevo derecho. Igualdad equitativa.

Nos faltaría una de las características que es clave para la consecución de una Renta Básica de las iguales tal y como la gente de Alambique y las gentes de Baladre la entendemos que es la movilización social.

La Rbis sólo se conseguirá mediante la movilización de abajo arriba de la sociedad para arrebatar un derecho al modelo.

La Rbis tal y como se plantea en este texto no puede ser una concesión del Estado o una promesa de los partidos políticos, pasa irremediablemente por el debate y la movilización social para tocar las estructuras del modelo capitalista y los conceptos intocables de este modelo: el empleo, el consumo y las necesidades básicas. ¡¡ Cuidado con los atajos!!

Si somos capaces de generar procesos de reflexión, debate y movilización social sobre la Rbis, estaremos generando procesos de transformación social de un modelo que se presenta una y otra vez injusto y excluyente para la mayoría de la sociedad no sólo a nivel global sino también aquí en nuestras sociedades.

Para terminar, creemos que la RBis tiene sentido sólo si a la vez que exigimos que la riqueza se redistribuya de forma que se garantice una vida digna a las personas, se da también un proceso de construcción colectiva, de participación real de las personas, si en definitiva, todas nos hacemos conscientes de que jugamos un papel importante en nuestros entornos, nuestros barrios, nuestras ciudades…

Se hace cada día más necesario poner en marcha dispositivos y herramientas como los puntos y oficinas de información sobre derechos sociales, los estudios de viabilidad, las campañas por los derechos sociales, y otras iniciativas que nos permitan dar pasos hacia la transformación social. Aprovechemos la oportunidad de cambiar las cosas. Busquemos la forma de caminar hacia la renta básica de las iguales y mucho más…

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