RAZONES PARA LA ESPERANZA EN UNA EUROPA DESHUMANIZADA Y DESENCANTADA

Evaristo Villar

 

Este espacio dedicado a la entrevista va a ser ocupado, en esta ocasión, por el resultado de un sondeo sobre la situación actual de la Unión Europea, realizado, con ocasión de la asamblea anual de la Red Europea de la Iglesia por la Libertad entre un grupo diverso y heterogéneo perteneciente a Redes Cristianas, Cristianos y Cristianas de Base de Madrid y Católicas por el Derecho a Decidir. La asamblea tuvo lugar entre el 9 y el 12 de mayo del 2013. Aquí presentamos solo la primera parte (el VER o mediación analítica) de todo el trabajo que incluye también el JUZGAR y el ACTUAR. El telón de fondo o preocupación sobre el que cabe proyectar este análisis es este: “Razones para la esperanza en una Europa deshumanizada y desencantada”.

Participantes en el sondeo:

Carmen del Río, Mar Grandal, Evaristo Villar, Timoteo Cruces, Manuel Collado, Hugo Castelli, Rafael Díaz-Salazar, Margarita Sáez, Pedro Serrano, Víctor Gómez, Luis Ángel Aguilar y Jesús Cruces Aguilera. Hugo Castelli y Timoteo Cruces se encargaron de la grabación y extracción del texto base.

1ª BIENES PÚBLICOS Y DERECHOS SOCIALES

¿Cuáles son las principales injusticias que se están cometiendo en los países europeos en los ámbitos de los bienes públicos y los derechos sociales?

Los países europeos están experimentando una disminución de los bienes públicos y recortes de los derechos sociales que responden a una forma concreta de salir de la crisis y, por tanto, a unas determinadas políticas económicas y sociales que están condenando a situaciones de vulnerabilidad a la mayor parte de la población. En el Sur de Europa se está aprovechando la crisis para desmantelar los denominados Estados sociales. El resultado es una clara división entre la Europa del Sur donde se elimina empleo y se bajan los salarios y la Europa del Norte donde se suben, incluso, los salarios. Estos son algunos de los fenómenos más llamativos:

* Reducción de la protección social y recortes sociales. Las políticas de recortes y las reformas en los servicios públicos están generando una merma en la capacidad protectora y de intervención por parte del Estado. Los servicios públicos básicos –sanidad, educación y servicios sociales- han tenido que afrontar el incremento de las necesidades de la población, que no se ha visto acompañado del correspondiente esfuerzo fiscal sino que, al contrario, se han producido drásticos recortes en el gasto público y cuya consecuencia ha sido una notable reducción de la calidad que, justamente en sanidad, va a incrementar la mortalidad en la población más vulnerable.

* Desmantelamiento de los servicios públicos. La reducción del gasto público por habitante, la disminución de la intensidad protectora y los procesos de reestructuración institucional, con un alto grado de segmentación y privatización de los servicios públicos, son un buen ejemplo de ello. Se trata de medidas orientadas a reducir la capacidad de intervención del Estado como garante de la protección, a la vez que se argumenta una supuesta falta de eficiencia del sector público para enmascarar un cambio de modelo de “protección” en el que el sector privado, gobernado por el puro mercado, vaya adquiriendo un mayor peso.

* Segmentación y mercantilización. Este tipo de reformas sienta las bases para producir una fuerte segmentación de la protección social. Y con ello se pretende, por una parte, desarrollar un modelo asistencial en el que se contempla la cobertura por parte del Estado de los sectores más vulnerables de la población; y, por otra, se encomienda el mercado a las clases sociales con mayores recursos económicos. Esto supondrá un aumento de las desigualdades sociales, la disolución efectiva de los derechos de carácter universal, dando primacía a aquellos estrictamente contributivos; lo que implica el deterioro intencionado de los servicios públicos, el empeoramiento de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y la exclusión social de importantes sectores de la población.

* Pérdida democrática. Los recortes sociales suponen una clara limitación del ejercido de los derechos democráticos por parte de la ciudadanía. Porque hablar de derechos sociales es hablar de democracia, de calidad democrática, de garantía para el efectivo ejercicio de derechos básicos, esto es, de la provisión suficiente de sanidad, educación y cultura y en condiciones que garanticen su acceso universal y su prestación de calidad. Hablar de democracia es hablar de ciudadanía, no en su sentido formal sino en su sentido material, esto es, de la materialización del principio de igualdad y justicia social.

* Consecuencia inevitable de este sobrio panorama es la aparición y crecimiento exponencial de las víctimas o precariado: parados de larga duración, jóvenes NI-NI (ni estudios ni trabajo), jóvenes con máster obligados a emigrar, mujeres recluidas nuevamente “a sus labores”, niños desprotegidos, inmigrantes excluidos… Terreno favorable para buscar la salvación en la evasión o la droga, lo que incrementa la inseguridad ciudadana y la lucha desigual por la vida.

2ª PRECARIEDAD LABORAL Y NO LABORAL

De las diversas formas de precariedad laboral (empleo, salarios, paro, despidos…) señala las dos que más afectan a las personas de tu entorno.

El desempleo, sobre todo en la juventud, y la disminución del poder adquisitivo por rebajas del salario y las pensiones.

De las diversas formas de precariedad no laboral (pensiones, personas sin subsidios, desahucios, sin techo, emigrantes y sus familias, drogodependientes, presos…) señala las cuatro que más afecten a las personas de tu entorno.

* Los desahucios con o sin lanzamientos; los emigrantes, sin medios de vida, que se ven obligados a un retorno no querido; las personas sin subsidios que tienen que malvivir de la caridad de sus familiares o de la mendicidad; los minusválidos y personas mayores cuyos ingresos no llegan al Salario Mínimo Interprofesional o al IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).

3º EUROPA Y LOS PAÍSES EMPOBRECIDOS DEL SUR

Indica los cinco problemas más importantes en los países del Sur que estén creados o agravados por el modelo de producción y consumo de Europa.

El sistema capitalista, con su modo propio de producción, acumulación y consumo está causando un impacto desigual dentro de la misma UE y de esta con el Tercer Mundo (al que aludiremos brevemente).

a) Al interior de la UE, bajo el paraguas de la crisis  –creada y mantenida por las instituciones financieras internacionales y la banca– se está aplicando fríamente una “política de recortes” que está teniendo un impacto desigual en los países europeos, tanto desde el punto de vista económico y social como medioambiental. La crisis la están pagando, no solo con el empleo sino con el recorte en los derechos sociales y en las condiciones laborales, quienes no la han producido. Y, como consecuencia, se está experimentando un empobrecimiento generalizado, un aumento de la desigualdad social y un deterioro económico medioambientalmente insostenible.

* Se está abriendo una división profunda en la UE entre el Centro-Norte y el Sur-periferia. El ajuste de la crisis se produce sobre las condiciones de trabajo y de vida de las poblaciones de los países del Sur, lo cual tiene que ver con el papel que cumplen dentro del sistema de producción y de consumo. El ejemplo más claro al respecto lo tenemos en el pago de la deuda y las políticas de austeridad impuestas a los países del Sur (Grecia, España, Portugal e Italia). La actual crisis no debería ser vista como una crisis de la deuda sino, más bien, como una crisis neoliberal y de reparto de la riqueza que traslada el riesgo del capital a la población trabajadora y, en especial, a la de los países del Sur de Europa.

* Se está construyendo, aun físicamente, un blindaje en las fronteras –no se puede olvidar que Europa es fruto de incesantes movimientos migratorios– frente a las últimas oleadas, lo que la convierte en baluarte y fortaleza –con el escándalo interior de los CIE–, olvidando su rica tradición de acogida y asilo, de patria de la libertad.

* Dentro de cada país miembro, se está abriendo una brecha creciente entre la clase alta y adinerada –cada día más reducida y corrupta- y las clases media y baja. La pérdida del empleo, la precarización de las condiciones de trabajo, los procesos de desprotección en el mercado de trabajo y el debilitamiento de las transferencias sociales están provocando un empobrecimiento creciente de la población trabajadora. De forma paralela, también se asiste a un incremento de la desigualdad social, donde una parte muy importante de la población ha ido perdiendo la batalla en el reparto de la renta frente al capital. El aumento de los ingresos de las capas más altas a lo largo de las últimas décadas y la creciente concentración de la riqueza financiera se ha distribuido de forma desigual y desproporcionada hacia las capas más ricas de la población. Y esto está abriendo una enorme brecha en la población europea.

* Está apareciendo con inusitada fuerza una creciente infrautilización y feminización de la pobreza. Las políticas de ajuste y recortes sociales se están traduciendo en un aumento de las diferencias de género, tanto productivas como reproductivas, así como una vuelta de las mujeres a las “labores de cuidado en el hogar”. El coste de un mercado de trabajo especialmente precarizado para ellas y otros elementos (como por ejemplo el incremento de las tasas educativas, la supresión de la educación infantil pública) están teniendo efecto. Asimismo, el incremento de la carga de trabajo reproductivo para compensar los bajos ingresos salariales, o la posible regulación restrictiva en materia de interrupción voluntaria del embarazo, dibujan un panorama que parece llamar a una desactivación de las mujeres en el mercado laboral regularizado. Todo esto llega inexorablemente a una creciente feminización de la pobreza.

* Es patente un debilitamiento de los servicios públicos en beneficio de la privatización, lo que, entre otras cosas, está poniendo en serio peligro la misma democracia formal. El poder del mercado está determinado al poder político de los gobiernos europeos y se está sirviendo de la crisis económica y la deuda para dar un impulso al modelo neoliberal, para desmantelar los servicios públicos, los avances políticos y sociales, limitando con ello los procesos de participación democrática. El progresivo descrédito de las instituciones políticas por parte de la ciudadanía de los países del Sur de Europa se fundamenta en la subordinación de éstas a los intereses del mercado, y por tanto de su lejanía con las necesidades de las personas. La política institucional es considerada una herramienta no válida para poder dar soluciones a problemas tan acuciantes como el desempleo, los desahucios y el hambre. Se cuestiona a las instituciones políticas y se cuestiona la democracia.

* Cada día es más evidente la deuda ecológica que se materializa en el deterioro y destrucción del medio ambiente: con el abandono del campo, la mala planificación de la ciudad donde las grandes superficies comerciales ahogan las tiendas de barrio, la mala distribución de los puntos de la salud y de educación complejiza el tráfico privado y debilita el transporte público, la recogida de basuras, etc. que se traduce en deterioro y destrucción de los ecosistemas. Por otra parte, está el agotamiento de los recursos donde son más evidentes las consecuencias del calentamiento global. La crisis económica ha agravado los problemas de sostenibilidad ya existentes: contaminación, crisis energética, esquilmado de las materias primas (mar, bosques y tierras), crisis alimentaria y procesos de especulación con materias básicas, etc. Problemas estrechamente ligados a los procesos, crisis económica y empobrecimiento de la población que sugieren varios interrogantes acerca del modelo de producción y consumo (qué necesidades básicas, qué bienes y qué medios).

b) Hacia afuera, hacia el Tercer Mundo, la UE está practicando un neocolonialismo que somete la acción política nativa a los intereses económicos de las compañías transnacionales que, mirando sus propios beneficios, la obligan a desproteger el difícil trabajo humano en la extracción de las materias primas, la hacen cómplice de sus sucios mercados de armas y de droga, juegan con el hambre y la salud de la mano de obra y convierten a todo el país en un verdadero “narcoestado” dependiente.

* La explotación sexual, laboral y militar de los niños y el turismo sexual del Norte en los países del Sur, especialmente en la región caribeña y asiática.

* El férreo control del comercio internacional que, en relación desigual, subvenciona y protege la exportación de productos agroalimentarios, tecnológicos y farmacéuticos, e impone, a su vez, fuertes controles aduaneros a las importaciones –a lo que hay que añadir el desorbitado precio de las patentes y el comercio de la droga–, lo que es causa del empobrecimiento y hasta del hambre en los países del Sur. Todo esto se agrava con los llamados “mercados de futuro” que se apropian de grandes extensiones de territorio físico de los países del Sur, privando a los nativos de sus actuales cultivos con la mirada puesta en la rentabilidad futura.

4ª RELIGIOSIDAD Y ESPIRITUALIDAD EN EUROPA

¿Cuáles son las características principales de los diversos tipos de religiosidad y espiritualidad que existen en tu entorno?

Aunque no se hace una distinción entre religiosidad y espiritualidad, se destacan las siguientes tipologías:

* La popular que no se interroga muchas cosas ni ha sido fuertemente afectada por la secularización: es la que garantiza el mínimo en los templos, seguidista de los líderes religiosos, cumplidora de los ritos y cada día menos crítica y más fundamentalista. Entiende bien su relación con las élites socio-políticas conservadoras; cultiva una dimensión compasiva y caritativa hacia las desgracias humanas y las exclusiones por razones económicas y doctrinalmente suele adolecer de un cierto fanatismo moralizante.

* Un segundo perfil viene definido por una religiosidad intimista que no se siente interpelada por lo que ocurre fuera; cambiar uno mismo, desde dentro, es suficiente, las estructuras y el mundo importan menos; suele coincidir con una religiosidad sin iglesia, aunque cultiva una gran emocionalidad y desprendimiento entre los miembros que coinciden en su agrupación: ¿neocatecumenales, carismáticos, etc.? También suele ser fundamentalista en sus raíces bíblicas y alienante con referencia a la libertad de conciencia.

* Se destaca un tercer perfil religioso, el liberador, propio de los colectivos y comunidades de base que practican una espiritualidad de testimonio y compromiso desde la apuesta por la justicia, la igualdad y el cuidado de la Tierra entre las instituciones y movimientos sociales. Una de sus ramas más brillantes y de futuro es el ecofeminismo.

* También se destaca la espiritualidad sin religión, un tipo de espiritualidad laica que se va imponiendo y que puede ser base de la misma espiritualidad religiosa.

5ª LAS IGLESIAS EN EUROPA

¿Cuáles son las prácticas de las Iglesias que están contribuyendo al refuerzo de los bienes públicos y ampliación de los derechos sociales? ¿Cuáles son las prácticas de las Iglesias que están contribuyendo al refuerzo de la dominación capitalista, el imperialismo, el militarismo y la salida de la crisis desde el reajuste estructural?

Son fundamentalmente tres las imágenes que se reflejan de las iglesias europeas:

* El tipo de Iglesia que está en la jerarquía. Doctrinalmente mantiene e impone su discurso único, monolítico y eclesiocéntrico (mirándose siempre el propio ombligo); contra la doctrina del Vaticano II (cfr. GS) no está en el mundo, sino pretende estar sobre el mundo o contra el mundo; en el ámbito de la sexualidad y reproducción es ya proverbial su encastillamiento y fijación en posiciones anacrónicas. Doctrinalmente es ya sintomático el “viaje por las nubes” de Benedicto XVI cuando trata del Jesús de la historia. Por otra parte, en el ejercicio del poder suele ser autoritaria e intransigente; durante los últimos treinta años se ha dedicado a recortar la libertad y

creatividad del pueblo cristiano, guardando silencio o bloqueando abiertamente todo brote de crítica hacia el interior de sí misma o hacia fuera, hacia las políticas de recortes sociales (cfr. el silencio impuesto a la JOC y la HOAC y a los obispos de Getafe y Ciudad Real sobre su propia doctrina social). En definitiva, la iglesia que está en la jerarquía refuerza el sistema dominante, trata de mantener buenas relaciones con los poderes fácticos (cfr. las Jornadas de la Juventud del 2010 con la presencia del cardenal de Madrid entre el IBEX 35) y pretende convertir en caridad y beneficencia los grandes temas de justicia.

* La Iglesia que está en el Centro, como son algunas parroquias y grupos de cristianos vinculados a los partidos socialdemócratas y sindicatos no de clase, es generalmente silenciada por los media, pero no deja de ser un dique antiliberal y mantiene una fuerte crítica contra los excesos del neoliberalismo.

* La Iglesia que está en la Base, como las Comunidades Cristianas Populares, los colectivos integrados en Redes Cristianas, los movimientos eclesiales como la JOC y la HOAC, Caritas y Justicia y Paz o Parvis en Francia, Paves en Bélgica, la Red Europea de la Iglesia por la Libertad, etcétera, mantiene un discurso humanista, crítico, emancipador y liberador; se siente heredera de las mejores apuestas del Vaticano II, de la Teología Política europea y de la Teología de la Liberación Latinoamericana. Está muy presente en los movimientos e instituciones civiles y laicas que luchan por la igualdad y la justicia como la PAH, la defensa de los servicios públicos, el cuidado de la Tierra, la acogida y defensa de los inmigrantes, etc. En su praxis no son ajenas las propuestas alternativas al sistema actual como la banca ética, Fiare, implicación en la defensa de los derechos del Tercer Mundo y de los pobres y excluidos de aquí.

OTROS ASPECTOS POSITIVOS

Añade las dimensiones de la realidad europea que te parecen significativas para el VER y no hayas podido expresar por no estar incluidas en la preguntas

* Ha crecido el movimiento de los indignados (DRY, 15 M) contra el sometimiento de la política a la economía, el Estado a los mercados y la banca, contra los recortes en los servicios públicos, etc., lo que supone una mayor sensibilidad ciudadana sobre lo público común y, al venir de todos los sectores sociales y aun ideológicos, supone una mayor interculturalidad. Esto se ha ido concretando en la multiplicación de movilizaciones y huelgas generales contra las políticas de austeridad —como la del 14-N que movilizó todo el Sur de Europa—. Y se ha llegado a algunas concreciones importantes como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), las Iniciativas Legislativas Populares, o las cumbres sociales alternativas como los FSM, “Alter Summit (Florencia 10+10), etc.

* Efectos de esta nueva conciencia ciudadana que está emergiendo puede ser, de una parte la crítica y necesidad de autocrítica a que están siendo sometidos los partidos si quieren seguir siendo mediaciones válidas en el proceso democrático; el despertar de la conciencia social en algunos jueces; la mayor visibilidad y empoderamiento de las mujeres, etcétera. Por otra parte, está naciendo un nuevo relato de la realidad y también una nueva espiritualidad laica.

* Importante también es el florecimiento de múltiples formas de economía social y alternativa a la del mero beneficio y acumulación capitalista, por ejemplo cooperativas agrarias y ciudadanas y nuevas empresas más participativas y lideradas por jóvenes.

En conclusión. La actual situación nos está empujando a ensayar una postura menos romántica y más crítica con la UE. Realidad que, si antes infravalorábamos [entre otros detalles, enviando allí a los políticos que “aquí nos sobraban o habían fracasado”], ahora, a la vista de los destrozos que está causando en los países del Sur su ciega política de “ajustes”, nos está obligando a tomar en serio esta “realidad” para ayudar a la sufrida sociedad a librarse del castigo de estos políticos mediocres y banqueros y especuladores.

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