PERVERSA SOLUCIÓN PARA UN SISTEMA PERVERSO

PERVERSA SOLUCIÓN PARA UN SISTEMA PERVERSO

Javier DomÍnguez

1. Perverso planteamiento

Samuelson, clásico profesor de economía, cuyo libro “Economía política” fue libro de texto en todas las universidades europeas desde la década de los cincuenta, definía así la economía: “La economía es la administración de los recursos escasos”. Las necesidades son infinitas y los recursos son escasos. El economista debe administrar esos recursos estableciendo prioridades para ir satisfaciendo esas necesidades.

En la misma época, Friedman, fundador del neoliberalismo en 1947, con la Sociedad Monte Pelerin en Suiza, definía así la economía: “La economía es la administración de los bienes y el dinero en orden a obtener la máxima productividad y el máximo beneficio”. El mercado es eficiente y se autorregula perfectamente solo y no necesita la intervención ni el control del Estado. El economista debe administrar esos bienes de manera que generen ingresos, con competitividad en los mercados.

El fin de los bienes de la tierra es la satisfacción de las necesidades. El planteamiento perverso y loco de que el fin de los bienes de la tierra es la productividad y generación de beneficios para los propietarios está en la raíz de todos nuestros males y en el momento actual de la crisis ha calado en todos los niveles.

El Banco Central Europeo. Lo dijo bien claro el presidente: “El Banco Central Europeo no está para salvar a naciones en apuros.” El Banco Central Europeo está para evitar la inflación y ayudar a los bancos privados a ser competitivos..

El Fondo Monetario Internacional: Su finalidad es mantener el equilibrio de las monedas, no solucionar los problemas de la gente.

El Banco Mundial es un banco privado, destinado a que los países paguen su deuda externa y a que la banca mundial obtenga beneficios, no a terminar, por ejemplo, con el hambre en el mundo.

Las Cajas de Ahorro nacieron para ayudar a los pequeños ahorradores y como Monte de Piedad, a los más pobres. Con la llegada del neoliberalismo estafaron a los pequeños ahorradores, desahuciaron de sus casas a sus clientes, sus directivos se repartieron indemnizaciones que van de 14 millones a millón y medio por persona, se convirtieron en bancos y ahora exigen que carguemos con sus deudas. Neoliberalismo puro y duro.

Los políticos de la Unión Europea. Por unanimidad se han puesto de acuerdo en lo que se llamó el pacto por el Euro. En esta crisis, lo prioritario no son los ciudadanos sino mantener el euro como moneda potente. Neoliberalismo puro y duro. Se pacta por el euro y no por el trabajo o la sanidad, por ejemplo.

Los políticos y el Parlamento Español. Los dos partidos mayoritarios han asumido el neoliberalismo como práctica económica y lo aplican como solución de la crisis (privatización de lo público, libre movimiento de capitales, mercado libre, desregulación, supresión de impuestos para los grandes capitales, desmantelamiento progresivo de los servicios públicos…). El PP, el neoliberalismo puro y duro de Friedman y los Chicago Boys, dirigido por la FAES de Aznar; el PSOE, el neoliberalismo con servicios públicos básicos.

Me voy a fijar sólo en un punto que pienso que es crucial y sintomático. La Constitución establece que España es un Estado Social y de Derecho. Esto exige que los recursos se administren para solventar las necesidades, tal y como planteaba Samuelson. Para aplicar el neoliberalismo se han visto obligados a cambiar la Constitución y lo han hecho de común acuerdo y sin consultar al pueblo, porque las cámaras pueden, si tienen mayoría de tres quintos, cambiarla sin necesidad de referéndum. El cambio constitucional obliga a que lo primero en los presupuestos del Estado sea el pago de la deuda, aun a costa de las necesidades de los ciudadanos.

El Gobierno, aunque los demócratas cristianos fueron en gran medida los artífices del Estado de Bienestar (Adenauer en Alemania, por ejemplo), sus herederos en el PP llevan políticas estrictamente neoliberales, aunque algunos dicen que lo hacen porque no tienen más remedio y porque esas medidas son necesarias y obligatorias.

Este perverso planteamiento por el que el esfuerzo de la economía debe dirigirse a la productividad, la competitividad y los beneficios, y no a satisfacer las necesidades de los ciudadanos, está en la raíz de nuestros problemas. Termino con dos ejemplos de perverso planteamiento.

Los desahucios. Un político “sensato y como Dios manda” se plantearía el problema de los desahucios en estos términos: Tenemos casas suficientes para todos, que están vacías. ¿Cómo podemos evitar los desahucios utilizando las casas vacías? Y buscaría soluciones, que podían empezar por rescatar a los desahuciados de la misma forma que se ha rescatado a los desahuciadores porque también están afectados por la crisis.

El paro. El problema más grave que tenemos en estos momentos es el del paro y se espera que empeore. Ni el Gobierno del PSOE ni el Gobierno del PP se han planteado en serio solucionar el problema del paro. Se han propuesto solucionar, y en gran medida lo han hecho, el problema de los bancos y de las grandes empresas privadas y para ello han facilitado y programado el despido. El paro es un “efecto colateral” de una acción económica programada.

En el momento en que estamos, un político “sensato y como Dios manda” se plantearía como primera medida el que no aumente el paro evitando los despidos. En cambio se elabora un plan para salvar a Bankia que supone el despido de 6000 personas. Es decir, se programa el despido como solución de Bankia. A esto llamamos perverso planteamiento.

Este perverso planteamiento nos lleva a perversas soluciones.

2. Perversa solución

Entramos en este sexto año de crisis con dos problemas inmediatos: Las Cajas de Ahorro, sobre todo Bankia, y la privatización de la Sanidad Pública, sobre todo en Madrid.

Voy a analizar brevemente el problema de Bankia y la solución que se está dando como ejemplo de solución perversa, nacida de diagnóstico perverso y de planteamiento perverso con el fin de dar instrumentos al lector para que haga su propio análisis.

La economía está enferma, y para curar a un enfermo lo primero es un diagnóstico certero y luego la aplicación de un tratamiento. Si el médico confunde una obstrucción intestinal con un cólico y lo trata como si fuera un cólico, lleva al enfermo a la muerte. Esto es lo que están haciendo con nosotros, empleando el mismo tratamiento que usaron en los años 80 en América Latina y más tarde en Grecia y Portugal.

Bankia. Es un paradigma de la crisis y sus soluciones.

Caja Madrid, antes de la crisis, es una entidad financiera boyante, la cuarta en importancia del país. Con la crisis tiene un gravísimo problema económico porque ha concedido créditos millonarios a las inmobiliarias y para financiar la vivienda y con la crisis esos créditos son incobrables porque las empresas inmobiliarias se han hundido y los pequeños ahorradores han quedado en paro y no pueden pagar. Los miles de desahucios que promueve no sirven para tapar el agujero, unos porque son inservibles e invendibles (por ejemplo, solares o urbanizaciones a medio hacer) y otros porque han perdido su valor (las viviendas terminadas) y si venden al precio bajo hunden el mercado de la vivienda. Necesitan dinero contante y sonante para salir del apuro.

La solución:

Primero. Despido masivo de trabajadores mayores, que cobran mucho, para sustituirlos por jóvenes licenciados que no llegan a los mil euros. El despido, en forma de jubilación anticipada, lo financia la empresa y la Seguridad Social, que paga dos años de paro y los seguros de esos dos años.

Segundo. Juntar Caja Madrid a otras cajas en apuros y convertir esta entidad en un banco. Así nace Bankia.

Tercero. Formar un “Banco malo”, del que se hace cargo el Estado con todos los activos tóxicos.

Cuarto. Salir a bolsa para captar dinero.

Quinto. Sacar beneficios en 2013.

Este plan es un plan de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, de los que se han hecho muchos con éxito (para los propietarios privados), pero que basa su eficacia en los mercados, porque está diseñado por neoliberales que piensan que el mercado es la solución. Los llamados inversores, que son los dueños del dinero, jugadores de bolsa o especuladores, ven la posibilidad de negocio. En lugar de prestar dinero hunden las acciones de Bankia (bajan en un año de 3,65 euros por acción a 0,36) y provocan un agujero que se acerca a los 40000 millones de euros.

Como Bankia ya no es solvente, no le prestan dinero y exigen para sus préstamos el aval del Estado, con lo que la deuda privada de Bankia pasa a ser deuda pública, que tenemos que pagar entre todos. A esto le llaman rescate.

A pesar del rescate, Bankia no levanta cabeza. Se sigue hundiendo.

(Posiblemente el Deutsche Bank la comprará a precio de saldo cuando haya terminado de hundirla).

La única duda que queda sobre esta desastrosa operación económica es si los que la llevaron a cabo lo hicieron por incompetencia o fraudulentamente para apropiarse de las Cajas de Ahorro. Los jueces lo están investigando, pero no sabemos cuántos años tardarán en pronunciarse y lo único seguro es que su dictamen llegará tarde.

En este artículo no pretendo dar soluciones (como sería la completa nacionalización de las Cajas de Ahorro, que deje de cotizar en bolsa, conceda créditos ICO y utilice las viviendas de su propiedad para el alquiler a precios módicos) sino señalar la perversidad del planteamiento y de la solución.

No conozco ninguna nación que haya salido de la crisis siguiendo las normas del Banco Central Europeo y del Fondo Monetario Internacional, que no están para sacar a las naciones de apuros sino para garantizar los beneficios de los propietarios. Las naciones que han salido de la crisis (Islandia, Suecia, Venezuela…), lo han hecho rompiendo en mayor o menor grado con el perverso sistema neoliberal porque han caído en la cuenta de que el mercado, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la madre que los parió no son la solución sino el problema.

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