Para leer: Biografía de la inhumanidad

José Antonio Marina, Biografía de la inhumanidad. Historia de la crueldad, la sinrazón y la insensibilidad humanas. Barcelona, Ariel-Planeta, 2021, 318 páginas.

Recensión realizada por Jesús Bonet Navarro

¿Cómo es posible que el homo sapiens, con un gran nivel de inteligencia y de cultura fruto de un largo proceso de humanización, con un cerebro preparado para ser creativo y constructivo, que se considera superior a todos los demás seres vivos y que tiene un alto grado de autoconciencia, sea, a la vez, frecuentemente, un ser cruel, desconectado de la moral, violento, falto de compasión y de empatía, buscador sin escrúpulos del poder,  irracional y, en definitiva, profundamente inhumano?

            Este libro del filósofo J. A. Marina, muy documentado y con profundas reflexiones desde la antropología, la sociología, la historia, la ética y la psicología, ofrece una historia de la inhumanidad en la que la atrocidad, la guerra, el hambre, los genocidios, la tortura, el terror, la esclavitud, la violencia sexual, las diferentes fobias, la ausencia de sensibilidad y de compasión o las “vacaciones morales” son protagonistas, entre otros, de esa meditación sobre las raíces inhumanas de los humanos.

            El libro no es una mera constatación estructurada de lo que cada día nos llega por los medios de comunicación; tampoco es una obra que lleve al lector a deprimirse o a aceptar el sino de lo irremediable. Como el mismo autor dice, “he interpretado la historia de la humanidad como la aventura de una especie inquieta y contradictoria en busca de su definición, de su adecuado lugar en el cosmos”.

Marina trata de mostrar que “la ética constituye el núcleo del capital social” para evitar la inhumanidad, y recalca que “los justos existen” y que la esperanza es la energía para afrontar los grandes obstáculos para una vida digna y justa: la pobreza extrema, la ignorancia, el fanatismo, el miedo al poder y la insensibilidad hacia el dolor ajeno.

            Al final del libro sugiere, en forma de consejo, aceptar el “imperativo moral” que proponía a sus alumnos: “Obra como si el futuro de la humanidad dependiera de lo que tú haces”.

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*