MIREN ETXEZARRETA

Mariano

Colectivo Baladre

 Miren Etxezarreta es de esas personas que en su jubilación están dedicadas en cuerpo y alma a ser militantes con su pensamiento, con su reflexión y con su propia vida entre movimientos sociales que están utilizando como herramienta de cambio social la resistencia y las alternativas al pensamiento único y al sistema socioeconómico vigente. Miren está jubilada como catedrática de economía de la Universidad de Barcelona, participa y colabora en distintos medios sociales y colectivos; y sobre todo refleja su pensamiento en los “Informes de Economía Crítica” del grupo TAIFA.

 Es difícil pararse a pensar en una sociedad como la de hoy. No sé cómo la verás tú.

Sospecho que siempre ha sido difícil pararse a pensar. Es verdad que en la sociedad actual hay tantas cosas que nos

atraen hacia fuera que es muy difícil pensar que es algo que hay que hacer hacia dentro. Pero, por otra parte, las cosas son tan ilógicas y tan absurdas a veces que también pueden ayudar a pensar. El que tiene ganas de pensar piensa, pero no por los elementos externos, sino por la propia preocupación de uno.

Es difícil empezar a pensar en la construcción de una sociedad más colectiva y comunitaria…

Es verdad, porque todo lo que nos rodea, todo lo que supone el mundo del capitalismo actual parece que te empuja al individualismo, a preocuparte por ti, exclusivamente: tú preocúpate por ti y a los demás que les parta un rayo. Pensar en una sociedad más colectiva y más comunitaria es difícil. Pero también siempre quedan unos poquitos que lo hacen. Poquitos, muy poquitos. No porque el sistema empuje hacia ello, el sistema lleva otra dirección.

Parece que el único pensamiento que hay es el pensamiento único. ¿Crees que hay algún tipo de “salvación” fuera de este pensamiento?

Dentro del pensamiento único yo creo que no hay salvación. El pensamiento único es absolutamente individualista. Por lo tanto, no hay mucha salvación personal. Hay que salirse del pensamiento único, precisamente, para poder pensar en otros términos.

Y partiendo de que hay que salir del pensamiento único, de este sistema que es el común dominador, ¿qué otros tipos de pensamiento hay para poder cuestionar las tesis de este pensamiento único?

Hombre, pensamientos alternativos hay muchos. Yo no sé filosofía, pero hay muchos filósofos que tienen maneras de pensar diferentes en sociedades que no están ni mucho menos dedicadas a explotar este individualismo y consumismo y este ganar dinero que tiene el pensamiento actual. No creo que haya falta de pensamiento. Creo que hay muchas corrientes de pensamiento diferentes, basadas más fuertemente en la justicia, en la preocupación por los demás, pensando que el mundo no es un lugar donde tenemos que luchar unos contra otros sino cooperar unos con otros. Hay ciertamente muchas alternativas al pensamiento único.

Y digamos que dentro del pensamiento único haya una única corriente económica…

Tampoco es verdad que en economía haya una sola forma de pensar. Habría que distinguir dos cosas. Está el que llamaríamos pensamiento convencional que es la economía que, desde que existe como disciplina, que tampoco es tan antigua (hacia la mitad del siglo XVIII), es la corriente mayoritaria. Y dentro de ese mismo pensamiento convencional, existen corrientes muy diferentes. Pero en las actuales facultades de economía han cogido de entre todas una, que es la escuela

neoclásica, que lleva a la política económica neoliberal. Y solo enseñan esa. Pero no es que no existan otras. Están los clásicos, los keynesianos, los de Webley (¿), los institucionalistas, los poskeynesianos, etc. Hay un cúmulo de otras escuelas. Pero no se explican deliberadamente en las facultades de ahora.

Y después, existen otras escuelas alternativas, la economía crítica que, fundamentalmente, reposa en el marxismo. Y dentro del marxismo también hay diferentes corrientes.

Dentro del capitalismo el miedo y la mentira se han extendido como el pensamiento único. ¿Crees que podemos hacer frente a esa realidad?

Se hace frente, desarrollando el pensamiento alternativo. Frente al miedo y la mentira está la reflexión que intenta ver qué hay detrás de las apariencias, como diría Marx, y tratando de profundizar el espíritu crítico. Pero no solo vale el pensamiento. Este tiene que ir acompañado de la práctica. Una vida vivida de forma alternativa nos conducirá, muchas veces, al pensamiento alternativo. La relación entre pensamiento y vida es dialéctica: ni pensamiento solo ni vida solo. Pero muchas veces puede pasar que una forma de vivir te lleve a pensar diferente, y una forma de pensar diferente te puede llevar a una forma de vida diferente.

¿Qué podríamos hacer para volver a recuperar los derechos robados, y, en concreto, el derecho a pensar?

Nada novedoso, ya lo he dicho: hay que pensar críticamente en el mundo que nos rodea. Esto significa pensar de acuerdo a otros valores. Que no sean el individualismo, el consumismo, la búsqueda de un beneficio personal. Me resulta difícil pensar en recuperar derechos independientes unos de otros. Cuando uno lucha por los derechos de todos está luchando por todo un mundo de derechos alternativos. En este sentido, si luchas por el derecho a pensar, esto te va a llevar a la lucha por otros derechos y también, luchando por otros derechos, creo que estarás defendiendo también el derecho a pensar. No veo muy claro que se puedan separar. En el momento en que una persona se empieza a preguntar por qué esto funciona mal, ya está ejerciendo el derecho a pensar. Y por lo tanto, en el momento en que empiezas a cuestionar la sociedad que te rodea, ya estás planteándote el derecho a pensar.

Desde tu experiencia como catedrática de Universidad te atreverías a pensar ¿cómo desde el entramado universitario se podría construir lo colectivo?

Dos cosas. Una cómo se podría construir, seguro que existe la posibilidad, aunque no exista en la práctica. Me explico. La Universidad, al menos en las disciplinas que yo conozco, no está enseñando ni remotamente a pensar. Lo que, en el mejor de los casos, enseñan es a repetir. Repetir cosas, pensadas por otros, y que te obligan a aprenderlas de una manera determinada. Esta es la Universidad

real. ¿Podría enseñarse a pensar? Sin ninguna duda, pero tendría que ser radicalmente diferente de la que tenemos actualmente. En el fondo, la Universidad colabora a reproducir el sistema dominante. Es la que da las becas, es la que da el dinero, es la que organiza la estructura… Enseña a pensar de acuerdo con los valores y la normativa del sistema dominante.

Sistema que en definitiva es el pensamiento de unos pocos, el enriquecimiento de unos pocos…

Evidentemente. El sistema tiene sus gurús, sus pensadores, y estos son los encargados de llevar ese sistema al mayor número de personas para constituir el sistema dominante conforme al pensamiento dominante. Si no hubiera sincronía, seguramente le sería más difícil al sistema reproducirse. Hay que pensar que el capitalismo es mucho más que una organización económica. El capitalismo es todo un sistema de valores y de pensamiento. Por eso intentan que el pensamiento dominante sea el que a ellos les conviene. Por ejemplo, la obsesión por la competitividad. ¿Qué quiere decir eso? ¿Por qué tenemos que ser todos competitivos? Pues claramente porque es un valor que le conviene al sistema. En definitiva, se trata de un sistema de pensamiento hecho para reproducir aquellos valores que le interesan al sistema económico y social dominante.

Los otros medios de comunicación, los alternativos, capaces de difundir otras ideas… ¿Qué piensas?

Si por medios alternativos entendemos otros modos de pensar, es indudable que necesitamos esos otros medios. Pero me da la impresión de que te puedes estar refiriendo más bien a técnicas de comunicación.Por ejemplo, la importancia que ha cobrado internet. Indudablemente, internet te pueden ayudar a transmitir el pensamiento alternativo, pero, por sí mismos, no generan el pensamiento alternativo. Leía hace unos días algo que me gustó. Se decía, “nunca el símbolo de la hoz y el martillo ha hecho una revolución”. Pues lo mismo con internet, nunca internet va a transformar una sociedad si no hay gente que quiere usar internet para transformar esa sociedad. Sin despreciar el valor de los modernos medios de comunicación porque facilitan la comunicación, es necesario tener algo de base para transmitir. Y esto es lo más importante, ¿qué tenemos de base para transmitir? Pero el medio no es en sí mismo el mensaje, creo yo.

De acuerdo. Es más importante construir comunicación entre nuestros entornos inmediatos (barrios, ciudad, etc.) que entre aquí y Hong Kong…

Claro. Lo bueno sería construir comunicación con nuestros propios medios y en nuestros propios ambientes y luego darle la difusión que se le pueda dar. Se puede ser incapaz de comunicar con los vecinos y estar chateando con la otra esquina del mundo.

Pedirte herramientas básicas para sensibilizar en la transmisión de nuevos pensamientos o ideas alternativas sería pedir la receta mágica…

Yo no tengo esa receta mágica y sospecho que tampoco existe. Creo que hay dos cosas que pueden ayudar. Una es la práctica alternativa de tu propia vida. Cuando se decide a enfrentarse al mundo de una manera distinta está poniéndose en camino para pensar de forma alternativa. No se puede infravalorar la importancia de la práctica. Los agricultores antiguos quizás no sabían leer, pero sabían muchísimo del mundo que les rodeaba…

Bueno, leer sí que sabían. Sabían leer la naturaleza, el cielo…

Por eso, repito, la práctica es muy importante. Y después, desde mi experiencia personal, a mí lo que me ha ayudado mucho a pensar es la lectura. Ahora queremos leer cosas cortas y en la pantalla. La lectura es un buen instrumento. También ayuda la observación.

La receta es, pues, que no hay recetas… Para terminar esto “atrévete a pensar será un reto de esperanza siempre que…”

Bueno. Atrévete a pensar no quiere decir que haya que pensar siempre distinto a lo que otros han pensado, porque hay mucha gente que ha pensado y bien. No puede significar ir a lo loco y decir quiero pensar diferente de todos los demás. Atrévete a pensar también querrá decir asumir pautas de pensamiento de gente que ha sido muy buena pensando. Intentar interiorizar aquel pensamiento, si te gusta. Tomas el pensamiento de otro, lo pasas por tu propia reflexión y le das tu sello. No quisiera yo terminar dejando la imagen de que no debemos aceptar nada de nadie. No hay que aceptar nada de un sistema absurdo e irracional, individualista, consumista, depredador, injusto. Pero tenemos muchísimos predecesores en la historia que merecen nuestro crédito.

Claro, nos bloquean también un poco con estas cosas de las modernidades. Tenemos que buscar lo nuevo, lo moderno, siempre mirando hacia adelante, pero sin caer en la cuenta el de dónde venimos.

No es que haya leído mucho a los clásicos, pero si tú los lees caerás en la cuenta de que casi todas las cosas importantes de la vida están inventadas. Otra cosa son las técnicas. Pero el pensamiento de fondo, la razón de ser de la vida, los sentimientos importantes, las relaciones con las personas, la perspectiva general… Todo esto lleva siglos y siglos. Atrévete a pensar no puede decir tira todo por la borda e inventa lo nuevo. Hay muchísimo que aprender de un Platón, de un Marx, de un Einstein.

¿Algo más que quisieras decir para terminar?

Solo esto. Hay que tener la pequeña osadía de pensar, pero con solidez. Una metáfora que pudiera valer es la del árbol. El árbol puede tener unas hojas preciosas, pero la sustancia está en unas raíces muy profundas. Habría que buscar las raíces profundas en aquellos elementos que nos parece que pueden valer la pena, y después tener la osadía de pintar de verde las hojas.


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