MADY FOFANA, UN MALIENSE EN LA MANCHA

Por Mª José Aguilar Ibáñez y

Luís Ángel Aguilar Montero

En esta ocasión hemos querido huir del personaje conocido, para presentar a uno de los miles de inmigrantes que tratan de convivir pacíficamente en nuestro país y de ganarse la vida para ayudar a los suyos. Tiene rostro y nombre propio y no lo oculta. Se llama Mady, tiene 30 años, nació en Kayes (Malí) y vive en Albacete.

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Hoy día trabaja como Monitor Intercultural en un instituto de secundaria, a demanda actúa como traductor jurídico al bambara y al francés, -cuando le llaman de los juzgados o de la comisaría de policía- y está haciendo un “Master en inmigración y multiculturalidad” con la Universidad de Castilla la Mancha. Es tesorero de la asociación de malienses y senegaleses “Diatikiya Loló”, colabora con el Colectivo de Apoyo a Inmigrantes de Albacete, imparte conferencias, y hasta ha sido actor en varios cortos sobre la inmigración y doblado uno de ellos.

Pero hace 4 años la cosa era bien diferente: Llegó en patera a las Canarias, pasó las de Caín por Almería y Valencia, durmió al raso en Albacete y vivió unos meses en uno de los asentamientos irregulares más conocidos por los africanos en España (Pansalba); trabajó sin contrato -antes de obtener la regularización- como jornalero agrícola, guarda de noche y peón; Y mas tarde, lo hizo -ya con papeles-, como “empleado de hogar”, peón de la construcción y operario en un matadero de pollos.

 Mady, cuéntanos algo sobre tu llegada a España. Cómo viniste y por dónde, cómo te las arreglabas al principio, dónde encontraste ayuda…  

Vine por patera porque no sabia cómo era ese viaje. Pensé que era en un barco grande o algo parecido. Nunca pensé que sería lo que realmente fue. En este viaje gasté mucho dinero, casi 1200 euros, además de la ayuda de la familia. Vine por Argelia y Marruecos atravesando el Sahara y cruzando el mar hasta España por las Canarias. Nosotros venimos así porque nuestros países no tienen relación diplomática. No había embajada española en Malí. Ahora la hay, pero sigue sin haber consulado, que es donde se podrían tramitar los visados.

Estuve en Valencia, Almería, y luego en Albacete, donde dormí en una casa abandonada, sin luz y sin agua hasta que llegue a Pansalba. Empecé a trabajar en el campo de la mano de los intermediarios, y me pagaban 20 ó 25 euros al día por más de diez horas de trabajo. Al principio tuve un amigo español que es cura y que me compraba ropa y comida, y que me empadronó en su casa; también hay otras personas que me han colaborado mucho, incluidas las de las comunidades cristianas que nos ayudaron para la creación de nuestra asociación, y para alquilar mi piso y los de otros compañeros. En Albacete encontré buena gente.

 ¿Cuáles son las dificultades más importantes con las que te topaste?

He encontrado varias dificultades, como la mayoría de mis compatriotas: problemas con los papeles de residencia, problemas de trabajo, -que es la única manera de mejorar la vida de un inmigrante-; de vivienda, con el idioma, y problemas de integración, de racismos y de xenofobia.

De la vivienda dependen la residencia y el mismo trabajo y viceversa. Porque hay que tener papeles y trabajo con nómina para hacer el contrato de la casa. Y si no se tienen, nos vemos obligados a vivir en condiciones infrahumanas.

También me he encontrado con muchas explotaciones porque piensan que tenemos hambre, y que somos pobres, y que por eso hemos venido a España, y que estamos dispuestos a trabajar sólo a cambio de la comida. Pero yo creo que el que es pobre y tiene hambre no puede emigrar ni pagar tanto dinero para venir aquí.

Luego te confieso que no sabemos tampoco que vamos encontrar tantas dificultades en España: los intermediaros y algunos empresarios abusan de nosotros; nos pagan lo que quieren y como quieren, nos deducen el transporte, te cogen en la calle y te dejan donde ellos quieren y muchas veces sin contrato. Al final con ese dinero no podemos ni pagar nuestra casa, porque nos quieren para trabajar, pero para vivir, mejor no.

Para alquilar un piso, tienes que decir tu color, tu trabajo y tu país; ése es el racismo que hay aquí…

 O sea, que tú piensas que somos racistas.

Teóricamente no hay racistas, ya que nadie se declara como tal –además de que está mal visto y no es políticamente correcto ¿no?-, pero la realidad es que sí somos racistas. Existen desigualdades en los temas de integración laboral y de acceso a la vivienda en la sociedad. Por ejemplo, en Albacete, en la mesa de inmigración, algunos de mis paisanos que vivían en asentamientos en condiciones infrahumanas, en una casa abandonada, fueron a quejarse al Alcalde porque quería desalojar ése lugar sin ofrecer otra alternativa. Al final, el Alcalde abrió un campamento de casetas prefabricadas detrás del cementerio, controlado por Cáritas, a casi un kilómetro de la ciudad y al otro lado de la autovía para no molestar a la gente y para que no nos mezclásemos con ella. Esto me parece un rechazo y un gueto que es peor para la integración de esta gente.

Se nos quiere para trabajar y para vivir mejor, pero ¿por qué para alquilar un piso te tienen que mirar tú color o preguntar tú país, y al final no nos lo alquilan?

También los rumanos tienen problemas de convivencia, por que la gente dice que vienen con toda la familia, que piden, que roban, etc. Yo creo que en todos los países hay gentes buenas y malas. Son ellos y los africanos los que estamos más rechazados en esta sociedad. Y ése rechazo no puede mejorar la integración de nadie, ni ayudar siquiera con el aprendizaje del idioma.

 En alguna charla te hemos oído lamentar el olvido de los tiempos en los que fuimos nosotros los emigrantes. ¿Te duele eso especialmente?

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Sí, claro. Sabemos perfectamente que los españoles primero fueron emigrantes en Francia, en Argentina, en Alemania… Mira, cuando estuve en mayo en Hamburgo -en un intercambio técnico- nos contaron que había más de veinte mil españoles en esa ciudad que están trabajando. A partir del siglo XV -según la cronología de la inmigración española- mas de un millón de personas llegaron a Buenos Aires para quedarse allí y mejorar su vida, y entre los siglos XIX y XX, millones de europeos se marcharon del continente huyendo de la miseria, la injusticia y el hambre, buscando una tierra nueva donde vivir con dignidad. Y eso mismo está pasando ahora, pero en la dirección inversa.

 Citas mucho los beneficios de la inmigración para cualquier país ¿no?

Pero no lo digo yo, lo dicen los expertos. Los inmigrantes son gentes que están llegando de diferentes países con sus culturas, con sus experiencias, y con sus lenguas, que son muy importantes para la sociedad receptora. Además si hacemos un resumen sobre el impacto de la inmigración veremos que ésta explica más del 50% del crecimiento del PIB de los últimos cinco años. Y este impacto positivo no es sólo vía población, sino que también lo está siendo por lo que elevan la renta per cápita, gracias a su tasa de empleo.

Yo creo que la inmigración ha provocado el mejor cambio de los dos últimos años en esta sociedad, y este fenómeno no se va a detener. A estas alturas, nadie duda que de la respuesta a este fenómeno dependa, en gran medida, el bienestar y el progreso de España. Los dos grandes partidos lo saben, y de hecho, tras el acuerdo para la modificación de la ley de extranjería, en vigor desde diciembre de 2000, no han hecho de esta cuestión un tema de enfrentamiento laboral.

 ¿Qué es lo que le pedirías a los partidos, ya que hablas de ellos?

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Hombre, nosotros pedimos por favor al gobierno español que piense siempre en los inmigrantes, en el tema laboral, en los que tienen residencia y trabajo, y –sobre todo- en normalizar a la gente que no tiene papeles y que están en situaciones infrahumanas, antes de contratar otra gente de fuera, ¿porqué no formar esa gente en los centros de formación?.  

También les pediría soluciones al problema de la vivienda, -aquí de la mano de los empresarios agrícolas-, y luchar contra todo tipo de explotación y de discriminación ya sea laboral o social. Y por supuesto, les pediría, a unos y a otros, un gran pacto por la integración de las personas inmigrantes y sobre todo la derogación de la Ley de Extranjería, ¡ya!

 Mady, volviendo a tu experiencia actual, dinos qué significa Diatikiya Loló, qué es, qué fines tiene, cómo funciona y cuál es tu tarea.

Diatikiya Loló significa en Bambara “estrella de la alegría”, y recuerda que en África todas las puertas están abiertas para cualquiera y que cualquiera puede entrar con nosotros y comer o dormir sin problemas.

Esta asociación africana la constituimos 35 personas, en octubre de 2004, en la ciudad de Albacete para luchar contra el racismo existente entre los inmigrantes y la población autóctona en general, para promover el empleo en la población inmigrante del África negra francófona, para sensibilizar a la población autóctona e inmigrante sobre nuestras costumbres y tradiciones, para promover la cooperación al desarrollo y el intercambio cultural e ideológico entre los jóvenes con Malí y Senegal, para proponer acciones reivindicativas sobre defensa de derechos humanos ante las autoridades e instituciones respectivas, y para luchar contra las situaciones infrahumanas existentes; y todo ello además de para la búsqueda de trabajo, de contratos, de las renovaciones de las tarjetas de residencia y trabajo, de empadronamientos, etc.

Nuestras actividades son campañas de divulgación y sensibilización; campañas de formación y promoción; solicitud de subvenciones publicas y privadas; encuentros y coordinación con otras entidades…y siempre sometiéndonos a lo que disponga la legislación vigente y a la mayoría de la asamblea.

Yo, que fui socio fundador, en la actualidad además de ser tesorero, he realizado muchas labores de mediación lingüística y de de mediación intercultural en temas de vivienda, trabajo, papeles y hospitales.

 ¿Donde has encontrado más apoyos en las Administraciones, en los partidos políticos, en las ONG,…?

De la gente y de las comunidades cristianas, o de las organizaciones del colectivo de apoyo a los inmigrantes, ya te he dicho antes que muy bien. Por parte de las Administraciones públicas no hemos tenido tantos apoyos, probablemente porque hemos sido críticos y no nos hemos dejado manipular, como siempre intenta hacer el poder con nosotros.

De los partidos políticos sí tengo que reconocer el apoyo recibido por parte Izquierda Unida. Ellos, también nos buscaban pisos, tarjetas sanitarias, hablaron con varios empresarios para que contrataran a los inmigrantes para la normalización del año 2005, y para las renovaciones de tarjetas de residencia y de trabajo. Les preocupaban los problemas de los inmigrantes y sobre todo a una mujer de IU que quiero destacar, porque ya ha fallecido, que se llamaba Isabel Vidosa, y que nos defendía a los inmigrantes en la mesa inmigración, luchaba contra las condiciones infrahumanas que vivíamos, contra la xenofobia y la discriminación social y laboral,… Ella decía que todos tenemos el mismo derecho, y si todos estamos pagando los impuestos, no debemos vivir en esas situaciones infrahumanas.

A mi no me gusta la política y no quiero hacerla tampoco ahora, pero quiero el respeto, quiero respetar a los demás, y nunca olvidaré hasta el fin de mi vida, a toda esa gente que nos quiere y nos ayuda.

 ¿Apoyasteis la campaña “aquí vivo aquí voto”?

Si claro, aunque muy tímidamente porque no se ha logrado extender a todo el país. No puedo entender como se nos niega este derecho cuando trabajamos y pagamos nuestros impuestos. Esto tendrá que llegar tarde o temprano. Yo, si tuviera derecho a votar, votaría por esa izquierda porque nos ha ayudado mucho; ése es un partido que valora la importancia de los inmigrantes, y que piensa mucho en el progreso de este país. Aquí las Administraciones lo que hacen es desalojar los asentamientos de inmigrantes, pero en otras cosas no ponen tanto énfasis.      

 ¿Cómo ves la realidad de la inmigración desde tu país?

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Como la migración es un derecho, las razones que provocan las migraciones son complejas y tienen relación tanto con las decisiones individuales, familiares o comunitarias, como con el contexto económico social y político del lugar de donde procedemos. Por eso las historias de migración son tan diversas que es absurdo hablar de los y las inmigrantes, como si todos y todas fuésemos iguales. Todos queremos mejorar nuestra vida, y partimos hacia la búsqueda de una tierra nueva donde vivir con dignidad. La realidad de la migración, es la de ayudar a la familia, desarrollar nuestras vidas y las de todos los que podamos.

 Háblanos de África y dinos qué harías para mejorar la situación en tu país.

África era un continente muy rico, pero con la colonización y las  explotaciones coloniales, los países africanos están sufriendo mucho; yo creo que a los jóvenes de nuestros países no nos están ayudando en temas laborales; además, más del 50% de los recursos naturales son exportados por los países de colonización. En Mali un solo hombre puede encargarse de toda una familia con diez ó veinte personas durmiendo en la misma casa, pero aquí no es así. Como el gobierno antes no estaba haciendo nada para frenar la migración, ahora queremos que nuestro país piense en los jóvenes que están allí y en los de fuera;  por eso nuestra asociación ha hecho un documental sobre las situaciones de los malienses en Albacete. La película se llama “África llora aquí” y he ido a Malí a presentarlo y a dar una conferencia sobre la inmigración, para explicar que estamos durmiendo en la calle; para que vean esas imágenes; porque hay malas informaciones por parte de los inmigrantes, que no saben bien las dificultades que tenemos aquí. Ahora, los inmigrantes estamos haciendo proyectos de construcciones de centros escolares y de formación, para tener un trabajo estable allí. En la actualidad el 45% de los jóvenes están trabajando con el gobierno. Nuestra idea es volver y empujar el desarrollo de nuestro país, luchar contra la pobreza, el paro y ayudar al gobierno y a las familias, porque cada uno donde mejor está es en su país.

 Y en nuestro país ¿Qué propuestas plantearías?

Yo creo que tener los papeles y un trabajo regularizado es la única manera de mejorar la vida de un inmigrante. La mayoría de los inmigrantes que viven en situaciones infrahumanas son gente sin papeles.

También creo que es mejor que el gobierno piense en la gente sin papeles, antes de contratar inmigrantes fuera de España ¿porque no formar a los que están con contrato aquí?

La vivienda es otra de las propuestas que hay que hacer pues sino, nos obligan a vivir en las condiciones infrahumanas en las que aún hoy se está viviendo.

Creo que hay que acabar con muchas explotaciones, con que te paguen lo que quieran, con los intermediarios, con que te deduzcan el transporte, con que te cojan en la calle y te dejen donde ellos quieran, con el trabajo sin contrato,…

Y lo mejor es que el gobierno cree y proteja más el empleo y las viviendas; que luche contra la xenofobia, y que trabaje por convivencia intercultural y con una legislación acorde con ella.

En fin estas son sus palabras y creemos que huelgan mas comentarios pues se entienden bastante bien. Muchas gracias Mady por habernos dejado conocer un poco de tu vida y de tus experiencias y ojala entre todos podamos conseguir, como bien dices, unas leyes mas justas e integradoras para hacer, en definitiva, un mundo más humano.

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