LA ALIMENTACIÓN, LA SALUD Y LA VIVIENDA

LA PRIVACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

 Emiliano de Tapia

 Reflexiones y propuestas desde la Asociación de Desarrollo Comunitario Buenos Aires.

Que haya personas y familias que se ven privadas o con enormes dificultades de acceder a tres derechos humanos tan fundamentales como la alimentación, la vivienda y la salud, consideramos que es absolutamente inadmisible, a la vez que enfrentamos el pensamiento y la tozudez de quienes nos hacen llegar desde las Instituciones del Estado “que esta situación es irremediable o un esfuerzo que hay que hacer”, con alternativas concretas y con reivindicaciones que buscan un cambio estructural.

1. LA ALIMENTACIÓN COMO DERECHO

Cada vez vamos viendo más personas y familias que sufren por no poder acceder cada día a una alimentación sana y suficiente, con el derecho de poder comer tres veces al día.

No nos importa el número; nos preocupa y rechazamos frontalmente que esta realidad exista, y como colectivo ciudadano nos sentimos con la responsabilidad solidaria y en justicia de intentar paliar estas escandalosas situaciones.

Desde Asdecoba no creemos, salvo puntuales urgencias y casos, en dar o buscar las difíciles soluciones individuales y particulares. La apuesta más justa está en buscar y poner en práctica soluciones comunitarias. Estamos convencidos de que solamente los espacios comunitarios y compartidos en solidaridad y participación de las personas afectadas y aquellos ciudadanos y ciudadanas que sientan la necesidad de implicarse en la lucha contra esta injusticia; creemos que será el camino adecuado para paliar y dar salida a unos problemas que nos avergüenzan el vivirlos como consecuencia de un sistema socio económico que demuestra cada día que no cree ni está dispuesto a posibilitar que vivamos en una sociedad de todos y de todas; que no quiere responder a situaciones tan fundamentales de los seres humanos.

Desde Asdecoba apoyamos y estamos desarrollando propuestas que sustentan lo comunitario. Así pretendemos cuidar las relaciones humanas, a la vez que potenciamos la participación y la corresponsabilidad. Asumimos entre todas las personas las tareas que programamos, la organización y las acciones reivindicativas que dan visibilidad ante la sociedad y las instituciones públicas y privadas de cuanto de manera dolorosa y preocupante nos rodea y nos afecta.

Desde Asdecoba, sin embargo, no apoyamos el reparto de alimentación desde el Banco de alimentos; es más, denunciamos lo que suponen estos Bancos, como instrumentos del propio sistema para intentar ocultar sus propias injusticias, sobre todo con el reparto de los excedentes de la UE y sus PAC.

Desde Asdecoba siempre hemos permanecido en tensión ante la realidad que nos empuja a la utopía y la puesta en práctica de iniciativas que nos vayan sirviendo en el camino del día a día y la necesidad de cada persona. Por esta razón, a medio y largo plazo, entendemos que la mejor herramienta para afrontar en justicia los derechos de todas las personas, es apostar por las Rentas Básicas universales.

En Asdecoba, junto con otros muchos colectivos, entendemos que la sociedad de hoy puede y debe dar los pasos para que esta herramienta social de las Rentas Básicas asegure la dignidad a toda persona individualmente, a la vez que avanzamos en la construcción de la sociedad comunitaria desde el cuidado de lo colectivo. Solamente quien hace frente de esta manera a una sociedad que posibilita un reparto tan injusto de la riqueza,  será capaz de procurar realmente derechos sociales para todas las personas.

Desde Asdecoba estamos apoyando pequeñas iniciativas agrícolas o ganaderas en el medio rural, como son el trabajar huertos, en los planteamientos de la Soberanía alimentaria. Siempre con el objetivo de que se convierta esta actividad en una ayuda personal y familiar procurando alimentos básicos. Junto a estas iniciativas que irán asentándose, el apoyo a una red local de productores y consumidores que están haciendo posible la comercialización de productos alimenticios desde unos planteamientos distintos a los convencionales de la agroindustria, para favorecer las relaciones entre las personas.

2. LA VIVIENDA COMO DERECHO

El acceso o la posibilidad de tener una vivienda digna es un derecho del que se ven privadas un número importante de personas y de familias en Salamanca.

Desde Asdecoba, unidos a otros colectivos, hemos apoyado STOP Desahucios como herramienta de lucha contra la privación o expulsión de muchas familias (probablemente más de una diaria en Salamanca), como consecuencia del desahucio por impago u otras causas.

Las reivindicaciones de STOP Desahucios estamos convencidos de que hay que defenderlas y apoyarlas. Sus acciones en la calle denunciando las atrocidades concretas que se están cometiendo bajo la fuerza, o haciendo propuestas en defensa de familias y personas a las que se les priva de un derecho tan fundamental, hay que convertirlas en instrumentos de lucha permanente.

Pero estas acciones y reivindicaciones son una parte en la lucha por los derechos de acceder a una vivienda. Entendemos que las Entidades públicas como los Ayuntamientos, la Junta de C. y L., así como Entidades privadas como los Bancos y las desaparecidas Cajas de Ahorro, tienen una responsabilidad directa y unas responsabilidades reales en el ejercicio de búsqueda de soluciones para encontrar salida a este derecho.

Desde Asdecoba estamos proponiendo algunas soluciones conjuntas entre ciudadanía, instituciones públicas y privadas y las personas y familias afectadas.

Alquiler social para familias en precariedad económica y social. Estas viviendas para alquiler procederían de una bolsa tanto de viviendas públicas vacías como de viviendas propiedad de bancos o cajas también deshabitadas, y en algunos casos, probablemente, provenientes de desahucios u otras acciones ejecutadas por los mismos bancos.

Acogida  social para familias y personas empobrecidas. En muchos casos sin recurso económico alguno o sin autonomía social.

La gestión de mediación y seguimiento en el tiempo de adjudicación y en el tiempo de alquiler, creemos que debe hacerse por parte de entidades que acompañan a estas personas y familias en situación de empobrecimiento y exclusión.

Acogida incondicional de personas en situación de deterioro personal y social en algún grado de desestructuración como consecuencia de alcoholismo, otros consumos o drogodependencias u otro tipo de conflictos. La comida y el techo no son negociables.

3. LA SALUD COMO DERECHO

La privación del derecho universal y gratuito a la salud a través de la sanidad, se ha convertido en un impedimento legal, en una barrera difícil o en un recurso que las circunstancias económicas y sociales impiden tener al alcance a muchas personas y familias

A la atención sanitaria debe accederse desde una vía normalizada, y si no fuera posible, desde vías alternativas. Este ha de ser un objetivo irrenunciable.

La estrategia en la que estamos trabajando, siguiendo las indicaciones y práctica del movimiento “YO SÍ, Sanidad Universal”, es la del Acompañamiento. Potenciar y crear grupos de acompañamiento donde se juntan personas con y sin tarjeta sanitaria en barrios, en pueblos, o espacios diversos… con las tareas siguientes:

Conseguir el acceso de todas las personas a la red sanitaria.

Promover la desobediencia al RD, en los Centros de salud,  Ambulatorios y hospitales.

Analizar localmente las situaciones.

Crear un tejido social ciudadano por la sanidad universal.

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