Fanega Solar Ochánduri

Luis Narvarte

Técnico de Energía Solar 

EN mi pueblo, como en casi todos los de España, la extensión de tierra se mide en fanegas. En ellas, multitud de generaciones de agricultores han cultivado trigo, cebada, patatas, remolacha, etc. Mi pueblo se llama Ochánduri y está en La Rioja. Quizás porque en realidad es mi pueblo de adopción, yo nunca fui agricultor y terminé siendo profesor de energía solar fotovoltaica (de la que produce electricidad) en la escuela de telecomunicaciones en Madrid. Pero la cabra tira al monte y, tan sólo con un poco de trabajo, también se puede hacer que las fanegas produzcan kilovatios-hora. De esto se trata con la iniciativa «Fanega Solar Ochánduri».

La Fanega Solar Ochánduri es un proyecto de producción y venta de electricidad solar fotovoltaica que tiene como objetivo la demostración práctica de la posibilidad de su utilización por la ciudadanía en general, mostrando su viabilidad económica y concienciando sobre su buen impacto ecológico.

 

Descripción general del proyecto

El proyecto consiste en que todos los interesados de, por ejemplo, este pequeño municipio de 80 empadronados, instalen en un mismo terreno sus paneles solares para producir y vender la electricidad a la compañía eléctrica. Cada interesado es propietario de su instalación y vende la electricidad que ella produce, pero los gastos comunes (mantenimiento, vigilancia, etc), que de otra manera no serían asumibles, son costeados por el conjunto de propietarios de instalaciones en la Fanega Solar (que a tal fin se constituyen en asociación de propietarios). De esta manera, este tipo de energía se democratiza. El carácter modular de las instalaciones fotovoltaicas ayudan a este objetivo, ya que el tamaño de la misma se puede adaptar a las posibilidades económicas de los participantes.

En este caso se ha adquirido un terreno de 5,2 hectáreas, en el que se está realizando una Fanega Solar con más de 80 participantes de todas las condiciones sociales, cada uno de ellos con una instalación de 6,3 kWp.

 Marco legal y económico

La legislación actual trata de favorecer este tipo de energía, proporcionando varios tipos de ayuda, y garantizando la venta de la energía producida a un precio 5,75 veces mayor que el vigente en cada momento.

Dada la radiación solar media existente en esta región, el período de amortización de las instalaciones oscila entre los 9 y 10 años. Teniendo en cuenta que los paneles están garantizados durante 30 años, la viabilidad económica del proyecto, si se atajan los riesgos de estas instalaciones, queda suficientemente probada.

Los sistemas de la fanega solar pertenecen a personas que viven en Ochánduri o en alguno de los pueblos de alrededor. Cada una de estas instalaciones cuesta 45.000 e, y producen anualmente electricidad por valor de aproximadamente 4.000 e.

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Riesgos para la viabilidad del proyecto

Los riesgos son fundamentalmente dos: los robos y los fallos de fiabilidad.

El alto coste de los módulos fotovoltaicos, que concentran una gran densidad de dinero en poco espacio, hace que el riesgo de robos sea elevado. Pero al estar agrupadas las instalaciones de todos los socios, es más fácil adoptar medidas para evitar este riesgo. También facilita asegurar la fiabilidad de la instalación y la rápida reparación de averías, mediante un contrato de mantenimiento, de reparación y de vigilancia técnica para todos, que garantice el buen funcionamiento de todo el conjunto.

Tras una reunión explicativa del proyecto, la respuesta popular superó todas las expectativas, recibiendo muchas más solicitudes que las que se podían satisfacer. Queda así abierta la puerta a una segunda fase.

 Marco ecológico

Podría mencionar que cada uno de estos propietarios, al producir electricidad con sus sistemas fotovoltaicos, está ahorrando anualmente 145 toneladas de CO2 y 21 kg de compuestos de azufre, responsables del efecto invernadero y de la lluvia ácida, respectivamente. Pero el efecto ecológico más importante es que las personas de mi pueblo ya empiezan a hacerse la siguiente cuenta: «¿Cuánta instalación debo tener para producir lo que consumo?» Esta es la verdadera pregunta ecológica y fraterna, porque si consumo más de lo que produzco es porque, o bien otros (en forma de esclavos en el mundo empobrecido), o bien la naturaleza, lo están aportando por mí. Esta autogestión energética es una de las condiciones para un mundo sostenible. Somos la primera generación en la historia de la humanidad que puede consumir más de lo que produce. Pero esto no va a durar mucho. Cambio de corazón y cambio estructural son las dos aceras de un mismo camino que hay recorrer. Este es, en último término, el latido que alimenta el proyecto Fanega Solar Ochánduri.

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