Colaboración: ¿Es una solución la Renta Básica Universal?

Antonio Zugasti

«Por ello insisto en que  ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo» Papa Francisco, Fratelli Tutti (162)

Partimos de una situación sobradamente conocida: hace un año el paro en nuestro país  era un grave problema, y mucho más en los países del Tercer Mundo. El problema se ha agudizado todavía más con la pandemia del coronavirus, y nos anuncian que el desarrollo de la inteligencia artificial, con la consiguiente automatización de muchos procesos, va a hacer imposible el que haya puestos de trabajo para todos. Se reconoce abiertamente que el sistema –el sistema capitalista- no genera suficientes puestos de trabajo para dar ocupación a todas las personas que necesitan un trabajo para ganarse la vida.

Ante esta situación parece evidente que lo más natural sería cambiar el sistema, pero como hoy en día eso no se ve nada fácil, en el campo de la izquierda hace tiempo que  surgió una propuesta para paliar los efectos de la prevista evolución del sistema productivo: la Renta Básica Universal (RBU). Desde la izquierda ha sido defendida con mucho ardor por bastantes personas que la presentan como la mejor solución, y, curiosamente, aceptada también por figuras clave del mundo capitalista. En la Wikipedia podemos leer que:

Empresarios como Mark Zuckerberg, Bill Gates y Jeff Bezos consideran adecuada la Renta Básica para amortiguar los efectos de la crisis en términos de desigualdad y para afrontar la inevitable automatización del futuro inmediato. ​ Otros empresarios y visionarios como Elon Musk, el cofundador de Facebook, Chris Hughes y el presidente de Y Combinator Sam Altman, advierten que terminaremos con la instauración de la Renta Básica Universal, «Va a ser necesario, habrá cada vez menos y menos trabajos que no pueda hacer una máquina mucho mejor”  

El trabajo garantizado

Pero también dentro de la izquierda se levantan voces  que no ven la Renta Básica como la solución más adecuada.  Hace ya tiempo que Eduardo Garzón escribía en La Marea: Siete argumentos en contra de la Renta Básica Universal y a favor del  Trabajo Garantizado (TG). No estoy en condiciones de valorar los argumentos macroeconómicos aportados por Garzón, pero sí me parecen importantes las consecuencias sociales:

“Es cierto que hay mucho trabajo por hacer en nuestras comunidades. No tiene sentido que mantengamos inactivas a personas que pueden y desean trabajar mientras las necesidades de nuestros conciudadanos no estén cubiertas”

Se defiende más la RBU, que el TG, pero siguen levantándose voces críticas. El sociólogo Joserra González Parada escribía recientemente en la revista Viento Sur:

No se debería llamar universal una idea pensada desde los países ricos y para los países ricos, por ello hay que insistir que la Renta Básica Universal NO ES UNIVERSAL. A diferencia de los derechos humanos, que son reclamables y defendibles en cualquier formación social actual…  La Renta Básica Universal ni se pensó, ni tiene el menor viso de ser realidad en todo el planeta;  es una propuesta para los países ricos, que pueden pagarla”. 

Los defensores de la RBU no plantean que no sea realmente Universal, que no vaya a llegar a todo el mundo. Pero tampoco dicen cuándo ni quién pagaría una RBU para todos los habitantes del planeta.  Por otra parte, la aplicación de una RBU en los países ricos marcaría todavía más la abismal diferencia que hoy se da unos países y otros, y la consecuencia lógica sería un formidable efecto llamada. ¿Qué respuesta se podría dar a ese efecto llamada? ¿Cerrar fronteras de una manera todavía más brutal de lo que se hace actualmente? Si se abren, ¿cuál sería la situación de los recién llegados? ¿RBU para todos o se establecen diferencias?

También está el problema medioambiental, el más grave que la humanidad tiene actualmente. Un amenazante cambio climático que no da tregua, sino que nos apremia cada día más. No parece que en la tesis de la RBU se tenga muy en cuenta este problema. No se cuestiona el modo de producción-consumo de nuestra sociedad. En cambio el cuidado del medioambiente, que  es un beneficio para toda la humanidad y no puede convertirse en una fuente de beneficios para la empresa privada, podría realizarse orientando en gran medida el TG a la protección medioambiental.

Una vida digna

Y viendo las cosas desde otro plano, me parece muy bien todo lo que se haga –RBU, IMV o lo que sea– para que a nadie le falten los medios materiales para llevar una vida digna. Pero llevar una vida digna no consiste sólo en tener unos medios materiales suficientes.  Una vida digna exige que cada uno aporte a la sociedad según su capacidad para procurarnos los bienes necesarios,  pues del cielo lo único que cae es la lluvia o los rayos. Todo lo demás: lo que nos llevamos a la boca, o nos abriga, nos cuida en la enfermedad, o nos divierte, todo sigue exigiendo un trabajo que no puede ser hecho por las máquinas. La RBU puede suponer la división de la humanidad entre un sector de trabajadores –a veces sobrecargados de trabajo− y otra gran masa  ociosa por gusto o a la fuerza. ¿No sería mucho más justo luchar por un reparto del trabajo necesario, y no dejar que otros lo hagan y luego nos alimentamos todos?

Creo que nos acercaríamos mucho más a una vida digna avanzando hacia ese objetivo del reparto del trabajo, y llegando a conseguir el derecho al Trabajo Garantizado. Sin olvidar nunca que el gran adversario es el sistema capitalista y difícilmente alcanzaremos un mundo justo sin superarlo.

2 comentarios

  1. Amigas/os: He intentado, en vano, enviar el comentario, pero me lo rechaza una y otra vez por el dichoso CAPTCHA. Me permito enviarlo directamente. Gracias por vuestra paciencia. Salud
    ————————————————-
    En primer lugar, mi agradecimiento a mi amigo Antonio Zugasti por la lectura de mi artículo y también al Secretariado de nuestra Revista, por la invitación «de provocar un debate sobre el tema», en el que lógicamente me interesa participar. Tras esto, quisiera aclarar que Antonio Zugasti no hace «un comentario a mi artículo: “La Renta Básica y los cristianos”. No comenta, ni aprueba, ni rebate el punto esencial del mismo, de que «en la primitiva Comunidad cristiana de Jersusalen, que narran los Hechos, los bienes se ponían en común para que nadie pasara necesidad y no hubiera indigentes». Que este comunismo de consumo (decía Rosa Luxemburgo) era la práctica revolucionaria de los primeros cristianos. NO era el trabajo el medio fundamental de subsistencia, si no esa comunidad de bienes (koinonia en griego). Claro, no podrían haber tenido «comunidad de bienes», si no se hubieran adquirido previamente, mediante el trabajo, la herencia etc. Pero aparece claro que una vez que se tenían, estos eran compartidos «en comunidad (koinonia)». Los bienes , pues, según los Hechos son primariamente comunes para el sustento fundamental de todos. Esta práctica fue abandonada posteriormente por la jerarquía de la Iglesia (a pesar de la predicación de muchos Padres de la Iglesia), que prefirió la praxis de las Iglesias de Pablo, del socorro o limosna en las necesidades y que desconocía la praxis de la Iglesia de Jerusalem.-

    El art de Antonio es un comentario al tema general sobre la Renta Básica Universal, legítimo por supuesto, pero orientado a otro aspecto diverso de mi art. Pero que yo no deseo eludir un comentario al propio art. de Antonio Zugasti. Lo hago brevemente, pues en la pag web de la Red de Renta Básica (http://www.redrentabasica.org/rb/), existe una amplia información sobre la RBU , concretamente un art de D.Raventos, J.Arcarons y Ll.Torrens (http://www.redrentabasica.org/rb/la-renta-basica-incondicional-y-como-se-puede-financiar-comentarios-a-los-amigos-y-enemigos-de-la-propuesta/ ) que aclaran su financiación y responde a muchas dudas sobre la misma.

    De todos modos, estoy de acuerdo con Antonio de que el sistema capitalista no genera suficientes puestos de trabajo. Eso está claro conociendo un poco este sistema, que lo que busca en primer lugar es el máximo beneficio de los que tienen el capital. La situación personal del empleado y sus familias les tienen sin cuidado, por ello trasladan las empresas a países donde pueden ganar más (Guilette, ROCA, Textiles etc), al no pagar seguros sociales, emplear mano de obra infantil etc., como lo practica Zara y otras empresas. Pero, por otra parte, se espera que dentro de poco serán los robots los que harán el trabajo que ahora realiza la mano de obra del empleado o trabajador, de la mujer, de los niños. ¿Qué futuro nos espera? La izquierda tradicional propone como salida, o bien el Trabajo garantizado (TG de IU) o los subsidios condicionados, el IMV, por ej (por el PSOE). La izquierda republicana, a la que los cristianos de la base nos unimos, propone desde hace mucho tiempo la implantación de una RBU , como una de las salidas a esta situación agónica, no como panacea, pues nadie tiene la varita mágica de las soluciones definitivas, Y, curiosamente, a esta solución se han unido grandes gurús del capitalismo, que A.Zugasti cita. Pero, pongo rápidamente la diferencia de nuestra RBU respecto a la propuesta de estos gurús capitalistas. Ellos la proponen como sustituta a todos los derechos ya adquiridos por la lucha de clases: el de educación, la sanidad, la vivienda, el cuidado de la dependencia, etc. Pretenden darnos en lugar de trabajo «una pagita, una limosna», diciéndonos «apañaos con esto» para vivir, para pagar el piso, la enseñanza, la sanidad, la vejez…No, no es esa la RBU que proponemos. Nuestra RBU sería un nuevo derecho a adquirir, un derecho emergente, que se sumaria a todos los derechos ya adquiridos: al de tener una vivienda (sin que puedan desahuciarnos a su capricho), una enseñanza, la sanidad, el cuidado de la dependencia etc.

    ¿Y que diferencia hay con el TG, que ahora defiende IU y Podemos (olvidando la propuesta que un día hicieron ambos Partidos en pro de la RBU)?. Pues si el trabajo, el empleo más cualificado (médicos, profesores, conductores, transportistas etc) y el rutinario en la agricultura, construcción etc va a desaparecer ¿qué otro trabajo se puede garantizar? y ¿ quién lo podrá garantizar: el capitalista no ciertamente, lo garantizará el Estado? Podría ser, si tuviera en sus manos todos los medios de producción,que no los tiene, pero si tal vez los tuviera, ¿nos impondría (garantizaria) entonces el trabajo como «trabajos forzados»?. Eso es un absurdo y ya se tuvieron experiencias amargas de eso en la URSS . En cambio, mediante la obtención de una RBU e Incondicional se ofrece una garantía para tener las necesidades básicas cubiertas (como en tiempos de los primeros cristianos) y después cada persona tendrá que trabajar en lo que más le guste o sea útil a la sociedad (lo que enlaza con el ecologismo; sin esquilmar a la naturaleza, sin producir armas y mil cachivaches inútiles, solo por vender, comerciar y aumentar las ganancias..).

    Una última observación, por no alargarme. De implantar esa RBU ¿dónde se haría? Ahora estamos recogiendo firmas (https://eci.ec.europa.eu/014/public/#/screen/home) para que se discuta en el Parlamento europeo y pueda implantarse una RBU en la Comunidad Europea. Si lo lográsemos ( y a firmar esta propuesta invito a todos los lectores de nuestra Revista Utopía), naturalmente que crearía un efecto llamada. Ya existe ese efecto llamada para tantas personas subsaharianas, aquí en Europa, lo mismo que también ocurre en la frontera de EEUU. Al implantarse la RBU se aumentaría, claro. Pero, ¿por qué sienten tantas personas ese efecto llamada? Porque Europa y EEUU han esquilmado previamente sus países de origen, provocando hambre, guerras etc. Creo estar de acuerdo con Antonio y nuestros lectores de Utopia en que el llamado Occidente capitalista, lo que tiene que hacer primero en los países de origen de los inmigrantes es quitarles la deuda externa, invertir y comerciar de manera leal, sin imponerles tratados comerciales injustos etc., para que ellos mismos se desarrollen y no tengan la única vía de venir a Europa, EEUU.. Y entre esas medidas leales y justas, estaría también la implantación de la RBU, en imitación de Europa, si es que lo conseguimos.

    Mil gracias por la oportunidad de comentar el artículo de mi amigo Antonio Zugasti. Deseo Salud para todas/os lxs lectorxs de nuestra revista UTOPIA. Y quedo abierto a cualquier crítica, pues nadie tiene la verdad, sino «su verdad», como decía el poeta sevillano A.Machado.


    Tere y Antonio
    N de la Redacción: se incluye el comentario remitido por Antonio Moreno

  2. Estimados amigos: Pienso que es muy pertiente en estos momentos el debate sobre la Renta Básica Universal . Estamos sufriendo las consecuiencias del empeño en el establecimiento del Ingreso Mínimo Vital en unos momentos en que la realidad que de pronto se imponía por el azote de la pandemia pedía a gritos que un gobierno que pretendía que nadie se quedara atrás no se decidiera por el establecimiento de una Renta Básica Universal, aunque sólo fuera de emergencia, Todo lo que sea exigir papeles y más papeles, condiciones, sobre todo pensando que, ya que las exigencias sanitarias tenían -y aun i todavía tienen- cerradas las oficinas de la Seguridad Social a las que se encomendó le gestión de las solicitudes de dicho Ingreso pensando que todo el mundo maneja el uso del Internet, esa decisión era dejar sin acceso a esa prestación a una inmensa cantidad de personas, entre ellos a los que más lo necesitan, que desde hace ya va a hacer un año se quedaron, muchísimos, sin ninguna fuente de ingresos en sus hogares. Obligados a subsitir, muy malamante, de la beneficencia. Indudablemente la gestión del Gobierno en este asunto merece un rotundo suspenso. Pienso que en estas circunstancias al establecimiento de esta Renta Básica Universal, pocas objeciones se le podría poner. Parece, que sin darle ese nombre, una ayuda de emergencia “universal” se ha dado en otros países.
    Pero es que el porvenir que se vislumbra no parece permitir que pensemos que va a haber trabajo para todos, a no se que consideremos trabajo a no sólo el trabajo hasta hora considerado productivo, contratado, sino a la actividad normal que se desrrolla viviendo en una familia, en la sociedad: el trabajo de los cuidados de la vida, crianza de los niños, cuidado de la casa, jardines, actividad artística y artesanal, de voluntariado. Cualquier vida normal aporta “un algo” a la Sociedad. Por mucho que se reparta el trabajo remunerado la única forma de remunerar esas aportaciones a la sociedad que hacen todas las personas y que nunca o que dificilmente podrán gestionarse con contratos laborales es acudir a la Renta Básica Universal.
    En el fondo se trata de que nos hemos dejado arrebatar por el mercantilismo el fundamento del contrato social, el que nos da derecho a la pertenencia e inclusión en la sociedad. Dicho fundamento hemos de rescatarlo fundado en la categoría que toda persona tiene de Ciudadanía Universal. Y no en la capacidad que tiene de consumir: todo lo supeditamos “al trabajo”, como capacitación a consumir. Esto está patente en las políticas de inmigración. Admitimos a los que que quieren vivir huyendo de la sin vida sólo y mientras necesitemos su trabajo.
    En cuanto que la consecución de una vida digna se optiene con el trabajo, es muy discutible. En primer lugar que pocas veces son dignos, o, por lo menos, ¡cuántos trabajos no lo son tal como se les ofrece! Parece que es inevitable –y no sólo como consecuencia del capitalismo- que no va a haber, que no está habiendo ya, trabajo para todos, No sé cómo se puede pensar lo contrario. Se ve entonces que se impondrá la necesidad de proporcionar a toda la población descartada medios de subsistencia si no se quieren vivir situaciones de graves revueltas sociales, consecuencia de las enormes desigualdades. Y el mejor modo de hacerlo, si tan convencidos estamos de que toda “ayuda con dinero a los pobres debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias”, será no una ayuda, sino algo que por derecho se recibe y podemos exigir para subsistir en la sociedad con la que convives. Es lo que conocemos por Renta Básica. Preferiríamos que llegáramos a eso, no por ese mecanismo de defensa sino por el convencimiento de que toda persona por el mero hecho de serlo, es sujeto del derecho a vivir. Y nadie se debe sentir indigno por no tener trabajo remunerado. El tener asegurado ese mínmo de subsistendia nos permitirá además escoger sin tanta presión los trabajos que vivamos como dignos para nosotros, porque se adecuan más a mis gustos, capacidades y sean justamente remunerados.
    Pareciera, se nos dice en el artículo de A. Zugasti, que luchar por esta Renta Basica es un acto de egoismo de los países de este primer Mundo sin pensar que esta medida no se llegará a tomar en los Países pobres. Creemos que la realidad de las desigualdades económicas son tan, cada vez más, galopantes también en nuestra sociedad que no podemos dejar de amortiguarlas. Otra cosa es que nos despreocupemos por ello de las desigualdades entre nuestros Primer y Tercer Mundo y trabajemos con ahinco por suprimirlas. Si no, ¿por qué todas nuestras luchas sindicales, contra la violencia de género…. en nuestro primer Mundo si en los países Pobres sufren esas carencias más que nosotros?
    El párrafo :”La RBU puede suponer la división de la humanidad entre un sector de trabajadores –a veces sobrecargados de trabajo− y otra gran masa ociosa por gusto o a la fuerza. ¿No sería mucho más justo luchar por un reparto del trabajo necesario, y no dejar que otros lo hagan y luego nos alimentamos todos?”: Se comprenderá fácilmente que tras lo que hemos expresado anteriormente para los que así pensamos este párrafo no nos merece ningún comentario. No parece escrito en serio, sobre todo en estos momentos..
    ¿Sería un efecto llamada la implantación de la Renta Básica? Y, ¿no lo sería la consecución de un Trabajo Garantizado?
    Sabemos que la Renta Básica no es la Panacea que todo lo va ya a arreglar. Son muchos frentes en los que la injusticia impera creando desigualdades y destruyendo posibilidades de futuro
    Y así se nos dice también que se olvida del cambio climático. Lo mismo se podría decir de la lucha de los Pensionistas, ni….: Como antes dijimos son muchos frentes que se deben complementar y fecundar mutuamente: el reparto del trabajo, el consumo responsable, el decrecimiento, la vida sencilla, ecofeminismo, reciclaje, protección medioambiental… y , cómo no, asegurar eficientemente un medio de subsitencia básica para TODOS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*