Berta Zúñiga, hija de Berta Cáceres

Gabriela Sánchez / Alejandro Navarro Bustamante

Periodistas

 Por el significado del asesinato de Berta Cáceres. Tomamos algunos párrafos de la entrevista, hecha a su hija Berta, por elDiario.es del 06/05/2016, incluyendolos en nuestra sección de comunicaciones.

Con apariencia cansada, Berta Zúñiga llega a la última parada de un larga gira por Europa en la que no ha parado de referirse a un doloroso y reciente episodio de su vida: el asesinato de su madre, la lideresa indígena Berta Cáceres. Dos meses después, la joven activista de 25 años exige justicia con entereza y no repara en apuntar alto para señalar a los responsables.

«No estoy cansada, tenemos la fuerza para seguir batallando», dice a eldiario.es pocos minutos después de bajar del último tren que ha tomado en territorio español. «Aunque tengo ganas de estar en casa», se apura en añadir, pese a la inseguridad y el riesgo constante en su país, Honduras, que quiere continuar con lo que su madre empezó,  «porque su espíritu rebelde nos aporta la fuerza necesaria para continuar».

 Cuatro personas han sido detenidas por su vinculación con el asesinato de su madre, algunos de ellos relacionados con la empresa contra la que luchaba y con las fuerzas militares estatales. ¿Cómo han recibido la noticia?

Desde el primer día les habíamos señalado como responsables de su asesinato, por las serias amenazas que había recibido desde ese entorno. Lo que pensamos es que si hay capturas vinculadas a la empresa, es por la presión social e internacional que se ha hecho. Si esto no hubiese pasado, ni siquiera los hubiesen capturado.

Entre los arrestados hay agentes estatales, militares activos. En concreto, un mayor de las Fuerzas Armadas. Lo que refleja lo que siempre hemos denunciado: la alianza entre las empresas y la institucionalidad hondureña.

 Según han reiterado, desconfían de la investigación oficial, precisamente porque el Estado, aunque tenía la orden de proteger a su madre, no lo hizo. Usted que ha vivido de cerca todo ese proceso, ¿se sentía protegida Berta Cáceres?

Evidentemente, no. Esas medidas cautelares que tenía desde el golpe de Estado -y que llegaron a concretarse con el Estado en el 2014 – fueron deficientes. Ella pidió otras medidas de protección que nunca le fueron proporcionadas. Incluso el Ministro de Seguridad le dijo que no existía riesgo, que exageraba y que no estaba en tanto peligro como para pedirlas.

Solo le ofrecían un patrullaje tres veces a la semana. El día de su asesinato no le correspondía ese patrullaje. También había acompañamientos policiales a las comunidades donde había violencia engendrada por la empresa, pero los policías que los efectuaban no tenían ningún interés en protegerlas; al contrario, habían estado resguardando el plantel de la empresa. Agentes sumamente racistas e indiferentes a la lucha del COPINH… También había dos cámaras de seguridad instaladas en su oficina que no funcionaban: cuando hicieron el peritaje tras su asesinato, descubrieron que no habían grabado nada.

 ¿Como hija de Berta Cáceres y miembro del COPINH, usted o sus hermanos también fueron amenazados?

Nosotros no, pero somos víctimas de la persecución que está sufriendo la organización. El objetivo de las amenazas hacia mi madre también era acabar con el proyecto político que ella fundó, y esa es nuestra lucha. Hemos tenido incidentes de seguridad, pero amenazas directas, no.

 Dos meses después del asesinato de su madre, Berta Cáceres, acaba de terminar una ruta por Europa para exigir justicia. Ha visitado Bélgica, Holanda, Finlandia y varios puntos del Estado español. Unos países muy bien escogidos.

Elegimos países importantes para avanzar en nuestras demandas de cara al esclarecimiento y a la urgencia de la paralización del proyecto Agua Zarca de la empresa DESA, que ha sido señalada como la responsable del asesinato de mi madre y compañera del COPINH.

 Algunos bancos, como el FMO, o empresas -como Voith- han denunciado el cese temporal de la financiación y de las entregas de turbinas, respectivamente. ¿Es un avance de las presiones realizadas tras el asesinato de su madre?

Una suspensión temporal de los bancos y de la entrega de las turbinas es lo mínimo que pueden hacer con la responsabilidad que ellos tienen sobre sus hombros. Seguimos apostando primero por la cancelación definitiva de la entrega de las turbinas de los fondos a un proyecto que claramente es responsable del asesinato de nuestra madre, de nuestra compañera.

 Habla del asesinato de su madre con gran entereza, con mucha fuerza. Sólo han pasado dos meses y ha recorrido varios países europeos, con agendas muy apretadas, para exigir justicia. ¿De dónde saca la fuerza?

Es la indignación que sentimos de que estas cosas pasen tan fácilmente y con pocas consecuencias. La fortaleza la recibimos de toda la comunidad, de todo el pueblo lenca que ha reafirmado su lucha y compromiso en defensa de la naturaleza. Y también yo creo que es la fuerza de ella, de mi madre.

Nosotras entendemos la muerte distinta a estas regiones y su espíritu esta con nosotras, nos fortalece. Ella es fuerte y es un espíritu rebelde, como siempre ha sido.

 Cuando usted habla, se escucha el mismo mensaje transmitido en los discursos de su madre. ¿Qué valores le transmitió?

Muchos, una infinidad. Pero, sobre todo, la convicción de luchar por lo que es justo. Y de no tener miedo nunca a decir la verdad; eso es lo que nosotros traemos, la verdad de nuestras realidades. Y no tener miedo a señalar a quienes sean los responsables, que no sólo son los autores materiales de este crimen, sino que van mucho más allá. Tiene que ver también con la responsabilidad de los financieros que siempre intentan hacerse indiferentes o evitar sentirse responsables. Pero ellos son responsables también.

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