ASOCIACIÓN MUJERES Y TEOLOGÍA. ZARAGOZA

Asociación de mujeres y Teología de Zaragoza

 En el Congreso de Teología de 1993 contactamos con Mujeres y Teología de Madrid, quienes nos animaron a reflexionar sobre teología feminista. Impulsadas por aquellas vivencias, un reducido grupo de mujeres zaragozanas decidimos reunirnos para compartir y reflexionar la teología y la experiencia como mujeres bajo la perspectiva de género.

En el primer encuentro celebrado el 16 de mayo de 1994 ya acordamos reunirnos periódicamente. Inicialmente, lo hacíamos en nuestros domicilios, hasta que en el 2000 la Casa de la Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza nos permitió utilizar sus locales.

Posteriormente, nos planteamos constituirnos en asociación civil para poder tener un soporte legal que nos permitiese aprovechar todas las oportunidades. Por eso en el 2002, tras realizar los trámites pertinentes, se nos incluyó en el registro de entidades como la Asociación de Mujeres y Teología de Zaragoza.

Nuestra Asociación lleva el nombre de MUJERES y TEOLOGÍA y ambos términos, progresivamente, nos van definiendo.

MUJERES…

Somos un grupo de mujeres no numeroso, que trabajamos dentro y fuera de casa, creyentes en la línea de las pequeñas comunidades de base, entre los treinta y los ochenta y tantos años, religiosas y laicas, solteras y casadas, todas hijas, algunas madres y unas pocas abuelas. Por nuestra profesión o militancia estamos implicadas en grupos y realidades diferentes (educación de infancia y personas adultas, mujeres de los barrios, prostitutas, maltratadas, sindicatos, ONG, mayores, cárceles, inmigrantes…).

Somos muy diferentes, pero hemos constatado que cuando los talentos se ponen en juego, la valía del conjunto es la suma de las potencialidades. Como grupo hemos sacado adelante proyectos que nunca creímos ser capaces de hacer, y en lo individual hemos experimentado que el acompañamiento del grupo nos ha ayudado a ser mejores y más capaces. ¡Hemos sentido el empoderamiento en nuestras propias carnes!

El logro del que nos sentimos más orgullosas es la organización del XV Encuentro de Mujeres y Teología con el lema “Abrazo y mestizaje. Caminos de interreligiosidad e interculturalidad”, que tuvo lugar en nuestra ciudad en otoño del 2006. Contamos con Diana de Vallescar, teóloga feminista, que desde el primer momento nos hizo vivir la diversidad como algo positivo y enriquecedor. También intentamos que las oraciones fueran un abrazo de culturas, mediante el uso de símbolos de culturas y religiones de todas las partes del mundo. Especialmente emblemática y vivida fue la oración que tuvo lugar en el Palacio de la Aljafería.

Además de nuestros compromisos individuales, también participamos públicamente como Asociación en todas las convivencias y manifestaciones que tengan por protagonistas a las mujeres y la lucha por la igualdad (8 de marzo, 1 de mayo, 25 de noviembre, Encuentro de Asociaciones de Mujeres, primeros martes de mes ante la violencia contra las mujeres, etc.). Poco a poco, nos vamos haciendo visibles en la sociedad y en la iglesia.

… Y TEOLOGÍA

La teología que vamos haciendo es una teología feminista que une reflexión y experiencia, una teología que vivimos como “lucha y reivindicación, como camino de gratuidad, de don, de sorpresas y miradas inesperadas, de descubrimientos, de solidaridad y encarnación en los dolores y alegrías de las personas discriminadas de nuestro mundo, especialmente de las mujeres» (Forcades, T. 2007). Una teología que parte de nuestras experiencias de contradicción y de exclusión que hemos vivido y seguimos viviendo, en distintos grados, las mujeres de nuestro planeta.

Uno de los años más vivenciales de nuestro grupo se produjo durante el curso 2007/08, tras escuchar, en el XVI Encuentro de Mujeres y Teología, a Coca Trillini, teóloga argentina. Partiendo de que “somos un mismo cuerpo en proceso, en el que la vida se recicla; conocemos desde lo que somos, nunca partimos de cero”, fue narrando en tres espirales cronológicas, correspondientes con tres décadas, las percepciones de su vida, haciéndolas evolucionar hacia una epistemología ecofeminista.

De Valencia nos vinimos con el reto de personalizarlo en nuestro grupo narrando la historia personal de cada una de nosotras. Resultó un ejercicio muy enriquecedor, lleno de experiencias, inquietudes, reflexiones y esperanza. Fue también una sorpresa y un lujo descubrir a las compañeras, conocer sus diversos recorridos y contextos, sus apuestas y deseos, sus evoluciones personales en las diversas facetas de la vida, especialmente en su concienciación y búsqueda de la identidad de género.

SE NOS ABREN NUEVOS CAMINOS…

Nuestro crecimiento como personas y como asociación ha continuado en el 2008/09. Una compañera compartió con las demás su deseo de mirar al futuro con ambición y nos planteó su sueño de organizar en Zaragoza un curso sistemático de teología feminista. Nuestra reacción fue variada, miedo ante el reto, ilusión por hacer algo más amplio, consciencia de nuestras limitaciones y potencialidades… hubo mucha discusión, y por fin tomamos una decisión y nos dispusimos a llevarla a cabo.

Apostamos por iniciar el curso 2008/09 con una conferencia abierta al público, seguida de tres talleres a trabajar a lo largo de los meses. Para ello, contamos con Teresa Forcades, teóloga benedictina, que estaba terminando en Alemania su tesis doctoral sobre el concepto de “persona” en la Trinidad y que nos propuso el título de “Nuevas feminidades, nuevas masculinidades: el reto de las relaciones de género en el siglo XXI”. La reflexión la planteó a partir de la pregunta: “Si a los ojos de Dios, mujer y varón están igualmente dotados para lo espiritual, lo racional, la libertad y el amor ¿de dónde provienen los estereotipos de género?”.

El análisis se realizó a través del concepto de “persona”. Reflexionamos sobre la libertad radical necesaria para responsabilizarnos de la propia vida, y descubrimos que “el amor y la libertad, cuando son verdaderos, son indisociables y se identifican el uno con el otro” (Forcades, T., 2008). Ello es básico para que tanto la mujer como el varón sean plenos seres humanos.

Desde el punto de vista de la Trinidad, para nosotras como creyentes, “ser ‘persona’ es ser capaz de vivir en comunión como lo hacen el Padre, el Hijo y el Espíritu” (Forcades, T., 2008). No somos seres solitarios, como Dios no lo es. Yo soy mi identidad y mi libertad, como soy mi necesidad de relacionarme con “el otro” a través del amor.

Descubrimos que se trata de caminar cada día hacia una mayor madurez y responsabilidad en nuestras vidas y relaciones. Esto se realiza poco a poco, en pequeños pasos diarios; es una labor que dura toda la vida, que debemos hacer conjuntamente las mujeres y los varones. No es pequeño el reto.

Nos ha costado un gran esfuerzo preparar este proyecto, pero estamos contentas. La experiencia de reflexionar y compartir con otras personas a lo largo del año nos ha enriquecido, aunque el tema haya sido espinoso. Hemos descubierto una riqueza espiritual y humana que nos ha abierto nuevos y hermosos horizontes para nuestras vidas. Tuvimos una buena respuesta de asistencia. Por eso, hemos decidido seguir adelante y ya estamos preparando el próximo curso.

Todas las que pertenecemos a Mujeres y Teología de Zaragoza coincidimos en que, dado el momento tan difícil que pasa la Iglesia hoy día en España, nuestro grupo es un espacio privilegiado del que no queremos ni debemos prescindir.

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