¿Si el otro se convirtiera realmente en mi hermano?

¡Y si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano!57 Cartas 2

¿No es ésta la cuestión que hay que

plantearse ante el debate que circula en los

medios?

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, ¿podría yo poner en cuestión la fe

que le hace vivir?

¿Podría yo burlarme de una manera u otra de

sus creencias?

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, ¿podría yo hablar de libertad sin

vivir el respeto?

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, ¿podría yo rechazarle con actos de

violencia contra su persona o sus bienes?

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, ¿podría yo permitirme hablar de él

negativamente a sus espaldas? ¿Podría yo

permitirme destruir incluso hasta su

intimidad?

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, le podría encontrar en verdad,

podríamos hablar simplemente, incluso sin

estar de acuerdo en todo.

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, su encuentro me haría crecer; y

estoy seguro que él también crecería.

Si el otro se convirtiera en mi hermano,

nuestras miradas podrían cruzarse y una

sonrisa verdadera iluminaría nuestros rostros.

Si el otro se convirtiera realmente en mi

hermano, ¡qué mundo tan apasionante

podríamos construir!

Vicent Landel, s.c.j., arzobispo de Rabat

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