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	<title>Revista Utopia &#187; Entrevista</title>
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		<title>ANADES, La esperanza como alternativa</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Apr 2011 13:57:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 74. La crisis como oportunidad. 2 Alternativas socio políticas. (Junio 2010)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Pepa Úbeda
Llego a las 6 de la tarde a la Colonia El Triunfo, en el Barrio de San Ramón, municipio de Mejicanos –que forma parte del gran San Salvador, capital de El Salvador– en el Pasaje Molina número 14, donde ANADES (ASOCIACIÓN NUEVO AMANECER DE EL SALVADOR) tiene las oficinas, un centro de desarrollo infantil, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Pepa Úbeda</strong></p>
<p>Llego a las 6 de la tarde a la Colonia El Triunfo, en el Barrio de San Ramón, municipio de Mejicanos –que forma parte del gran San Salvador, capital de El Salvador– en el Pasaje Molina número 14, donde ANADES (ASOCIACIÓN NUEVO AMANECER DE EL SALVADOR) tiene las oficinas, un centro de desarrollo infantil, una clínica y un centro de usos múltiples.</p>
<p>Atrás hemos dejado, Moisés –mi guía en el país, que trabaja para ANADES– y yo, el “Metrocentro”, uno de esos “emporios” del consumismo que se repiten cansinamente a lo largo y ancho del mundo. En fin, cosas de la globalización&#8230;</p>
<p>El recinto de ANADES circunda un jardín tropical que desborda luz. La temperatura es radicalmente opuesta a la que acabo de despedir en España; de la nieve ya sólo queda el recuerdo. Me reciben los 31º de una temporada seca que dejó en el camino las graves inundaciones que devastaron en noviembre amplias zonas del país. ¿Quién las recuerda ya excepto los salvadoreños? ¿Qué no pasa en El Salvador que sí pasa en Haití para que los estadounidenses no se trajeran acá sus tropas…?</p>
<p>Me reciben Ana Mirian Ayala, la directora, María Isabel, responsable del Área de Salud, y el perro Cajuna, mi protector en el Centro.</p>
<p>Con ellas recorreré algunas zonas del país. Durante quince días disfrutaré de un programa perfecto de “turismo solidario”, en el polo opuesto de lo que suelen organizar las agencias de viaje convencionales. A lo largo de quince días irán contestando a mis preguntas acerca de su trabajo y del pasado, del presente y del futuro de este hermoso y castigado país. En quince días me habré permitido la libertad de formar parte de sus familias como un miembro más.</p>
<p>Después de un desayuno tonificado a base del buen café que se produce en la finca que ANADES posee a 50 km. de la capital, Juancho, uno de los responsables del cuidado del Centro, me lo muestra.</p>
<p>Empiezo a entrar en contacto con un proyecto cuya finalidad no es sólo económica, ya que los objetivos fundamentales están relacionados con el progreso social de las mujeres y educacional de los más pequeños a través de guarderías, mientras sus madres trabajan en las maquilas, vendiendo en los mercados o planchando y cosiendo.</p>
<p>Aunque existen otros proyectos parecidos, el de ANADES puede ser considerado especial, por los campos que abarca: desarrollo infantil, salud con aplicaciones farmacológicas naturistas y en el ámbito de la sostenibilidad una finca agroturística y un centro de usos múltiples.</p>
<p>Después de los primeros contactos, Ana Mirian, mujer decidida, valiente y enérgica, pasa a responder a mis preguntas.</p>
<p><strong>¿Qué puedes decirme de la gente con la que trabajáis?</strong></p>
<p>Principalmente, trabajamos en comunidades formadas por personas que, en origen, fueron refugiadas políticas; es el caso de aquellas procedentes de Nicaragua o de Honduras, donde buscaron protección a causa de la persecución anterior a la guerra o de la misma guerra y que fueron repatriadas a El Salvador, tras su finalización. También hay ex combatientes del frente y sus familias, que se vieron obligadas a desplazarse de región, porque permanecieron en el país durante la guerra.</p>
<p><strong>¿A qué os dedicáis?</strong></p>
<p> Dependiendo de la zona, hay comunidades que se dedican al cultivo del maíz; otras, del frijol; unas terceras, a la crianza de animales domésticos, o a la ganadería. Algunas, incluso, han llegado a constituirse como cooperativas, fundamentalmente agrarias, en manos de ex combatientes del FMLN.</p>
<p><strong>¿Cómo surgieron dichas comunidades?</strong></p>
<p>Después de finalizar la guerra, empezaron a organizarse con una estructura similar a las de los ex combatientes y que, como ellas, se vio que podían funcionar en tiempos de paz.</p>
<p>Incluso cada una tiene su propia ADESCO (Asociación de Desarrollo Comunal), similar a las agrupaciones de los tiempos de la guerra.</p>
<p><strong>¿Con cuántas de estas comunidades trabaja ANADES?</strong></p>
<p>Con treinta y nueve.</p>
<p><strong>¿Dónde están situadas?</strong></p>
<p>Se distribuyen en cinco Departamentos, lo que vosotros llamaríais regiones: Morazán, Usulután, San Vicente, Sonsonate y San Salvador.</p>
<p><strong>¿Desarrolláis los mismos proyectos en todas ellas?</strong></p>
<p>No, en algunas trabajamos en desarrollo comunitario con los componentes de formación de líderes; en otras, en desarrollo agropecuario; en otras, en salud y prevención (como el VIH, etc.); en otras, en desarrollo infantil (cuatro en el campo y una en la ciudad); en otras, con cajas comunitarias de ahorro y crédito y también en ayuda urgente ante catástrofes, coordinando siempre con los agentes locales, como son las alcaldías.</p>
<p><strong>¿Tienen todas la misma estructura?</strong></p>
<p>No, cada una tiene la suya propia, pero, como he dicho, suele haber una ADESCO en cada una y también tratamos de formar Comités de Salud. Las Cajas Comunitarias tienen su propia Junta Directiva, que es la que programa las actividades.</p>
<p>Cada uno de estos grupos programa las suyas propias.</p>
<p><strong>¿Qué finalidades perseguís?</strong></p>
<p>Podríamos hablar de dos ejes fundamentales. Por un lado, pretendemos el desarrollo de las familias y de las comunidades en general a través de la educación, así como de emprender iniciativas productivas de acuerdo con los objetivos marcados. Por otro lado, ponemos especial atención en el progreso de las mujeres en distintos ámbitos, no sólo el económico, sino también y fundamentalmente el social y cultural.</p>
<p><strong>¿Cómo son vuestras relaciones con el gobierno del país?</strong></p>
<p>El gobierno actual es “de cambio”, “de transición”, de apertura, pero no va lo suficientemente rápido en el proceso de democratización, tan necesario. Es cierto que nos respetan y que empiezan a reconocer cuán positiva es nuestra labor, pero no va mucho más allá.</p>
<p>De hecho, hemos intentado solicitar ayudas económicas; desgraciadamente, sin éxito.</p>
<p>En cuanto a la sociedad, no realizamos una labor publicitaria directa o lo que vosotros llamaríais “agresiva”. Sí que, una vez, el Canal 10, antiguamente un canal educativo, realizó una entrevista sobre nuestras comunidades, pero porque ya nos conocía de antiguo.</p>
<p><strong>¿Existen proyectos similares al vuestro en otros países de América Latina?</strong></p>
<p>Tenemos relación con algunas ONG de otros países que desarrollan proyectos educativos y sanitarios. Por ejemplo, con Guatemala estamos trabajando en un mismo proyecto, ayudados por Suecia, para la prevención y atención de enfermos de VIH. Lo que no sabemos es si todas las ONG tienen los mismos componentes que nosotros desarrollamos.</p>
<p><strong>¿Cómo nació ANADES?</strong></p>
<p>Nació a finales de los ochenta por el interés de un grupo de mujeres y algunos hombres de las Comunidades Eclesiales que habían perdido a sus hijos en la guerra y querían hacer algo para que los niños pobres de El Salvador tuvieran mejores condiciones de vida, que es por lo que sus hijos lucharon.</p>
<p><strong>¿Con qué sectores sociales trabajáis?</strong></p>
<p>Proceden de zonas marginales de las grandes ciudades y, en las zonas rurales, con la gente pobre y campesina.</p>
<p>¿Con qué personal cuenta ANADES para su trabajo?</p>
<p>Mayoritariamente pertenecemos al estracto popular, aunque algunos hemos llegado a terminar estudios superiores, pero compaginándolos con el trabajo. Fundamentalmente, hay muchos educadores populares, sobre todo en educación infantil y desarrollo comunitario. Así, las educadoras de niños están trabajando con el modelo Montessori y hace tres años, con ayuda de la UCA, llevamos a cabo algunas nuestro propio curriculum educativo.</p>
<p>Contamos con un ingeniero para dirigir la finca y un psicólogo en el sector de VIH.</p>
<p><strong>¿Cuál es vuestra situación legal?</strong></p>
<p>Somos una Asociación legalizada el 13 de julio de 1990. Cuenta con una Asamblea General de Socios, de la cual emana la Junta Directiva, que se elige cada año, y que es la que vela por el funcionamiento de la Asociación; ninguno de sus miembros puede ser empleado de la Asociación.</p>
<p><strong>¿Con qué medios económicos contáis para subsistir?</strong></p>
<p>Un 70% procede de la ayuda internacional. En estos momentos, de Suecia, Irlanda, España y Comunidades hermanas de los Estados Unidos y el Canadá, donde viven salvadoreños que tienen familiares en nuestras comunidades.</p>
<p>El 30% restante, de fondos propios. Aquí entrarían:</p>
<p>- El ecoturismo.</p>
<p>- La organización de eventos: lo que llamáis vosotros catering.</p>
<p>- La venta de nuestros productos: granjas de gallinas ponedoras; productos de la huerta (hortalizas, frutas, café, bálsamo); producción orgánica de medicamentos; el CUM.</p>
<p>- La finca, situada a unos 50 km. de San Salvador, y el ecoturismo.</p>
<p><strong>¿Cómo veis el futuro?</strong></p>
<p>Nos gustaría ampliar nuestro trabajo a otros ámbitos:</p>
<p>- En el campo de producción de manufacturas.</p>
<p>- Fortalecer el ecoturismo en la finca (no hay suficientes cabañas) y en otros Departamentos. De hecho, nos visitan muchas ONG que están interesadas en ver cómo evoluciona nuestro proyecto y necesitamos ubicarlas.</p>
<p>- Comercializar nosotros mismos el café.</p>
<p>- Aumentar el desarrollo apícola.</p>
<p>- Introducirnos en otros ámbitos de la exportación.</p>
<p>Vemos el futuro con optimismo. Es cierto que sobrevivimos en muchos sitios, pero ya hay dos centros –en Perquín y Centrohogar (en la Colonia El Triunfo)– donde hace tiempo que no tenemos financiación consolidada, ahora bien, recibimos ayuda de AMANECER SOLIDARIO, nuestra asociación hermana en Valencia, y de los recursos financieros que vamos obteniendo de la finca y del CUM.</p>
<p>Nos gustaría que el gobierno se comprometiera seriamente en campos concretos; por ejemplo, que no fuéramos tan sólo las asociaciones las que tuviésemos que ocuparnos de la educación infantil.</p>
<p><strong>¿Hay relación entre vuestras comunidades y otras donde ANADES no trabaja directamente?</strong></p>
<p>Sí. En gestión y coordinación con comunidades difíciles, como es La Línea, justo a orillas de la línea de tren, donde viven mareros (pandillas al margen de la ley que fueron expatriadas de los EEUU) y gente muy pobre. Los Menonitas nos pidieron ayuda y aceptamos. La gente de La Línea vive junto a un barranco en estos momentos, porque han perdido sus viviendas en las últimas inundaciones.</p>
<p><strong>¿Hay muchas dificultades a la hora de llevar a cabo vuestros proyectos?</strong></p>
<p>En algunos casos, sí.</p>
<p><strong>¿De qué tipo?</strong></p>
<p>Hay todavía una gran radicalización política en nuestro país, lo cual frena un avance más rápido de nuestros proyectos. Otra dificultad es que, en algunas comunidades, cuando creíamos que ya habíamos formado buenos líderes, éstos emigraban a los Estados Unidos, sobre todo a Canadá y, desde las Olimpiadas, a Australia.</p>
<p><strong>¿Os está afectando de alguna manera la crisis económica actual?</strong></p>
<p>Mucho. Y también el cambio climático, porque afecta muy negativamente a la agricultura ecológica. Llegan, además, muchos menos recursos al país y los proyectos se estancan.</p>
<p><strong>¿Qué pensáis que podríais necesitar para que se cumpliesen vuestros objetivos?</strong></p>
<p>Que el gobierno asumiese lo que le corresponde, que es la educación y la sanidad. Por lo menos, en un 50%.</p>
<p>Que, además, reconociese de manera oficial el trabajo que realizamos para el progreso del país y la sostenibilidad de lo obtenido como generación de ingresos.</p>
<p>Que se produjese el empoderamiento de las mujeres para que los proyectos funcionasen, puesto que son el sector más responsabilizado. De hecho, las Cajas de Ahorro y Crédito donde hay mujeres funcionan.</p>
<p><strong>¿Qué os gustaría que se supiese de vosotr@s desde UTOPÍA?</strong></p>
<p>Que supiesen de nuestra existencia; del trabajo que hacemos; del proyecto social puesto en marcha, de inspiración cristiana progresista y liberadora.</p>
<p>Ayuda, por ejemplo a través del ecoturismo o de la comercialización del café, por ejemplo.</p>
<p>Necesitaríamos cooperantes y técnicos que pudiesen venir en vacaciones, que diseñasen proyectos nuevos, de ampliación o de mejora, que aportasen estudios biológicos innovadores…</p>
<p><strong>¿Hay cooperantes con vosotros?</strong></p>
<p>Fundamentalmente, vienen del exterior, de ASOL, en España, y de Suecia.</p>
<p><strong>¿Cómo os ven los salvadoreños?</strong></p>
<p>En los municipios se reconoce nuestro trabajo como líderes comunitarios y somos ejemplo para otras comunidades. Se nos considera ya como una “institución”. Y hay que tener en cuenta que el actual poder político respeta a los municipios…</p>
<p><strong>¿Qué más te gustaría decirme que pienses que no he incluido en este cuestionario?</strong></p>
<p>Que la situación política debe mejorar. Debe progresarse hacia una democracia más real y, por tanto, más activa. Cuando terminó la guerra, se pactó mucho, pero el motivo fundamental por el cual había empezado –la extrema pobreza de la población frente al poder de las oligarquías y de las multinacionales– sólo mejoró un poco. En lo económico, no se dejó entrar al pueblo. Hay una democracia formal, pero no de hecho. Eso debe cambiar de una vez por todas.</p>
<p>Espero, de corazón, Ana Mirian,  que vuestro proyecto siga adelante. Que se extienda por todo el país, que seáis, finalmente, bien conocid@s por todo el mundo.</p>
<p>Para conocer mas:</p>
<p><a href="http://www.anades.org">www.anades.org</a>  <a href="mailto:info@anade.org">info@anade.org</a></p>
<p>ASOL <a href="http://www.amanecersolidario.org">www.amanecersolidario.org</a>  <a href="mailto:amanecersolidario@yahoo.es">amanecersolidario@yahoo.es</a></p>
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		<title>JOAN SURROCA</title>
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		<pubDate>Sun, 24 Apr 2011 16:22:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 73. La crisis como oportunidad. 1 Alternativas ético-culturales (marzo 2010)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[UN OBJETOR DEL CRECIMIENTO
 Luis Ángel Aguilar Montero
 Os ruego me permitáis –sufridos lectores/as– que empiece esta entrevista con unas notas biográficas de Joan, de esas que no suelen aparecer en Google o en la Wikipedia, aunque exceda un pelín nuestras propias recomendaciones de extensión. Sí podemos encontrar que Joan Surroca i Sens es ampurdanés y que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>UN OBJETOR DEL CRECIMIENTO</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong> Luis Ángel Aguilar Montero</strong></p>
<p> Os ruego me permitáis –sufridos lectores/as– que empiece esta entrevista con unas notas biográficas de Joan, de esas que no suelen aparecer en Google o en la Wikipedia, aunque exceda un pelín nuestras propias recomendaciones de extensión. Sí podemos encontrar que Joan Surroca i Sens es ampurdanés y que nace en 1944 en Torroella de Montgrí, en el seno de una familia de comerciantes, que estudió Derecho e Historia, o que ha sido profesor, así como director de tres museos en Cataluña. También que fue concejal en una legislatura y diputado al Parlament de Catalunya en otra. Que ha escrito numerosos libros y artículos o que ha recibido varios premios como el Memorial Juan XXIII de la Paz.</p>
<p>Lo que quizá no es fácil saber, aunque como a mí me lo ha contado –y soy muy poco discreto– ya os lo cuento yo, es que a los 17 años se paró a pensar sobre el sentido de la existencia y escribió algunas reflexiones –que aún conserva– en las que buscaba objetivos de vida, y desde aquel momento sigue persiguiendo lo mismo que se propuso. Que vive resignadamente la certeza –según confiesa– de que jamás podrá tener la claridad del lado oscuro, sagrado, o trascendente de la vida; que esa persistente marcha le lleva a menudo, como si se tratara de un laberinto, a callejones sin salida, pero que lo atractivo –según él– es compartir, con caminantes inquietos que se cruza en el camino, e intercambiar con ellos orientaciones de rutas. Por eso nos aseguraba que “la vida es mucho más llevadera cuando se vive comunitariamente”.</p>
<p>No se suelen encontrar datos como que la música es su medicina, que ha compaginado los trabajos y la política con actividades sociales en ONG y asociaciones diversas, o que como también nos confesaba: “de cada cien batallas, solamente ha ganado cinco. Pero que eso es un éxito”. Tampoco que fue promotor de la primera manifestación ecológica en Catalunya, que consiguió ser declarado no culpable por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya en su actitud de objetor fiscal, o salir airoso en una lucha popular contra el entonces presidente francés George Pompidou… Por eso nos decía que “para tener la sensación de haber ganado las cien batallas solamente hace falta el coraje para organizar dos mil”.</p>
<p>Y ya por no ser más pesados recoger finalmente que aunque él se muestra insatisfecho porque dice, “queda mucho por hacer y se desvanece la idea ingenua de juventud de dejarlo todo arreglado al morir (&#8230;), no sería sano no tener un rinconcito para la satisfacción”. Espero que me perdone por desvelaros su satisfacción: “no haber dimitido a lo largo de 50 años de lucha, de utopía y de trabajos concretos para construir el Reino de Dios” –confesaba modestamente–, mas con deficiencias, decía haberse sentido llamado a ejercer esa llamada con “entusiasmo” (que en griego significa tener un Dios dentro) y que eso es lo que le ayudaba y animaba a seguir.</p>
<p><strong>La crisis, ¿es una oportunidad? ¿Para quién?</strong></p>
<p>Krinein es una palabra griega que significa a la vez crisis y oportunidad. Esta crisis no es nada trágico, depende. Puede ser un fastidio para los olvidados de este mundo, pero es una oportunidad para crecer en humanidad y para ello hay que decrecer económicamente.</p>
<p><strong>O sea, que lo del “desarrollo sostenible”, ¿un “oxímoron” que diría Arcadi?</strong></p>
<p>No es posible la cuadratura del círculo, como muchos embaucadores nos quieren hacer creer. La crisis actual es una crisis coral: económica, ecológica, financiera, de valores, política, religiosa… Aquí hay tres novedades: por primera vez en la historia de la humanidad, el planeta no puede abastecer nuestras demandas; los logros científicos sin su correspondiente control ético pueden conducir a una catástrofe, y la carrera armamentística, con 27.000 cabezas nucleares almacenadas, tiene el potencial para hacer desaparecer la humanidad y la vida toda del planeta. Saber conducir estos tres grandes retos inéditos sin que medie una tragedia requiere, además de la siempre necesaria suerte, un cambio fenomenal.</p>
<p><strong>¿Existen alternativas solidarias a la crisis? </strong></p>
<p>La alternativa hay que saber buscarla entre todos. No hay lugar para iluminados o populistas (el gran peligro actual). Necesitamos debate, participación, transparencia, renovación política en los personajes y en sus formas. Si participamos, ganaremos la partida, pero hay un empeño enorme para dejarnos permanentemente drogados, atontados. No hay lucidez porque no hay reflexión. No se dispone de tiempo para dejar hablar al silencio. El debate, tan necesario, desaparece porque algunos confunden la democracia como algo que confiere a los elegidos una especie de superioridad automática. No escuchan mientras ocupan el cargo. Las próximas crisis aparecerán cada vez más a menudo y serán más difíciles de superar. Desde mi punto de vista no hay otra salida que un cambio profundo de los valores. Tolstoi lo dejó muy claro: “Todos queremos cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.</p>
<p><strong>¿Qué relación tiene el decrecimiento con la crisis sistémica actual? </strong></p>
<p>El planeta se halla en una situación muy delicada, en estado de emergencia, porque el sistema se basa en el consumismo enfermizo para poder subsistir. Si todos consumiéramos con la misma voracidad que los habitantes de Estados Unidos de América, necesitaríamos cinco planetas para abastecernos y colocar los desechos. Hoy hablamos de ecocidio porque cada día desaparecen entre 50 y 200 especies animales y vegetales entre otras irresponsabilidades humanas. Pero también es un verdadero genocidio lo que la humanidad lleva a cabo. ¿De qué otra forma llamar al hecho de que cada día mueran 60.000 personas por no tener lo esencial para sobrevivir? Mantener este ritmo de consumo implica asegurarse nuevos puntos del planeta para extraer energía y materias primas. Y esto se hace provocando guerras y conflictos entre culturas.</p>
<p><strong>Lo que le viene de perlas a los mismos culpables de generar esta situación, ¿verdad? </strong></p>
<p>Claro, los generadores de esta dinámica infernal tienen así pretextos para cercenar libertades, imponer controles, sembrar miedo, cambiar los sistemas educativos y anular las voces críticas en sus medios de comunicación. Si ahora la demanda humana está superando la biocapacidad, es obvio que nos preguntemos: ¿Qué ocurrirá cuando los</p>
<p>países emergentes como China, India o Brasil, quieran emular nuestras cotas de consumo? ¿Cómo pensar que nada va a ocurrir cuando a principios del siglo XIX la población mundial era de 1.000 millones de personas, ahora somos 6.800 millones y el año 2050 es posible que superemos los 10.000?</p>
<p><strong>Define esa filosofía del decrecimiento en dos o tres puntos.</strong></p>
<p>Primero: disminuir la producción económica y así lograr una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza. Segundo: favorecer un mejor entendimiento entre los seres humanos. Tercero: un reparto de los frutos de la Tierra equitativo.</p>
<p><strong>¿Algo más a tener en cuenta?</strong></p>
<p>Sí, que el decrecimiento es un movimiento que no admite liderazgos, ideologías cerradas, ni banderas a seguir. Es más bien un marco que da acogida a todas las personas y grupos alternativos al actual sistema capitalista.</p>
<p><strong>¿Qué tiene que ver el decrecimiento con eso de la huella ecológica?</strong></p>
<p>La Huella Ecológica es un parámetro que sirve para medir objetivamente la demanda de la humanidad sobre la biosfera en términos del área de tierra y mar biológicamente productiva requerida para proporcionar los recursos que utilizamos y para absorber nuestros desechos. Puede hacer referencia a todo el planeta o bien limitarse a calcular un área concreta, sea un estado, una región o una ciudad. Gracias a ella podemos tratar con mucha más fiabilidad los temas de sostenibilidad. La Huella nos muestra, como una fotografía, la realidad y al ver los resultados tan preocupantes, han nacido grupos de apoyo a este movimiento no muy definido y plural que es el decrecimiento.</p>
<p><strong>Pero el decrecimiento no plantea volver a la época de las cavernas, ni vivir peor, ¿cierto?</strong></p>
<p>Al contrario, una sociedad que apueste por la sencillez voluntaria se verá beneficiada automáticamente por un sin fin de satisfacciones. Disminuirán las preocupaciones y neurosis propias de la sociedad competitiva hasta el extremo, consumista sin fin y sin tiempo para gozar de las vivencias que dan sentido a la existencia. Olvidamos que el ser humano, además de unas necesidades básicas materiales, tiene que satisfacer necesidades inmateriales. Nos cuesta más comprender estas últimas porque son necesidades intangibles, abstractas. No tenemos medidores para saber cómo vamos de afecto, creatividad, reconocimiento, disfrute de la amistad, etc.</p>
<p><strong>O sea que tenemos que replantearnos nuestro sistema de vida, porque ya no tenemos margen y la tierra parece que ya dice ¡basta!</strong></p>
<p>Exacto. No hay margen, y cuanto más tardemos, más cargaremos sobre las espaldas de las futuras generaciones el esfuerzo que requiere reequilibrar nuestros excesos. Deberíamos tener más despierta la responsabilidad intergeneracional. Hay que tener respeto hacia los que nos precedieron y nos dejaron un mundo habitable y respeto hacia las generaciones que tienen derecho a un planeta bello y equilibrado. La velocidad de nuestro tren de vida es tan exagerada que, aunque se diera el caso de ponernos de acuerdo para llegar a unas formas de vida más humanas, el frenazo duraría muchos años antes de que lográramos superar la fase del endeudamiento ecológico.</p>
<p><strong>Vamos, que de recuperarnos en este siglo, después del fracaso de la cumbre de Copenhague, nada.</strong></p>
<p>En el mejor de los casos, se hablaba de que hasta el año 2040 la Tierra no producirá nuevamente por encima de la demanda y, por tanto, no estará en condiciones de volver a generar un saldo positivo de su biocapacidad. Pero efectivamente hoy son unas probabilidades harto difíciles dada la poca capacidad para coger el toro por los cuernos, que hemos visto en las cumbres recientes.</p>
<p><strong>¿Cabe el decrecimiento dentro del capitalismo? </strong></p>
<p>El decrecimiento no se entiende dentro del sistema capitalista porque éste se basa en crecer infinitamente y no puede parar. Es como quien va en bicicleta; puede mantener el equilibrio parado unos segundos, pero al final pondrá un pie en el suelo. Dejar de crecer económicamente quiere decir crecer en otros sentidos.</p>
<p><strong>¿Entonces habrá que trabajar menos, por ejemplo?</strong></p>
<p>Nuestra cultura se basa en el trabajo como realización. Pero el trabajo no es la vida. Es una obviedad que no tenemos tiempo para nada: la familia está pagando muy caro este modo de vida. No hay tiempo para la educación de los hijos, todo se traslada a la escuela y claro está que la escuela no puede suplir lo que es propio del ámbito familiar. Las generaciones de los mayores no tienen contacto con los pequeños y esto es simplemente un despilfarro que no nos lo podemos permitir. Los abuelos siempre han transferido a los pequeños una serie de valores que son muy útiles para su buen desarrollo. No hay tiempo para la creatividad ni para la celebración. Una sociedad que reduzca drásticamente la jornada laboral volverá a poner su metrónomo al compás humano. Mi esperanza es observar que cada vez hay más grupos, aún minoritarios, que prefieren una vida más sosegada aunque sea ganando algo menos y viven mucho mejor.</p>
<p><strong>¿Es suficiente con que revisemos individualmente nuestro consumo? </strong></p>
<p>Revisar nuestro consumo es un ejercicio de responsabilidad. Cada persona puede mejorar ciertos hábitos y debería hacerlo como si de ella dependiera la salvación del planeta. Pero con ser imprescindible no es suficiente. Si no hay conciencia social puede aparecer el llamado efecto rebote, es decir, en mi casa pongo bombillas de bajo consumo, construyo una cisterna para recoger aguas pluviales, instalo placas solares en el tejado, cambio mi caldera por otra de biomasa, etc., con lo que produzco unos efectos ecológicos beneficiosos y, además, me ahorro dinero; pero si con ese dinero ahorrado como resultado de unas buenas prácticas cojo un avión al Caribe, con el CO2 emitido habré superado muchísimo todo el que con tanto esfuerzo había reducido durante el resto del año. Lo sensato es que en lugar de primar los ingresos se priorice el tiempo libre (siempre que se tengan las necesidades básicas cubiertas, claro está). Ganar algo menos que ponga coto al consumo para gozar de la vida en actividades que no tienen ningún coste y son las más gratificantes.</p>
<p><strong>¿Entonces es primordial un cambio en la producción?</strong></p>
<p>Claro que no es suficiente reducir el consumo porque, si no hay soluciones políticas, la ciudadanía se desmoraliza y difícilmente hará un esfuerzo ahorrativo en el consumo, excepto los militantes que son minoría. Si Copenhague ha sido un fracaso a pesar de la urgencia que había en variar las políticas, ¿cómo van a pedir cambios de hábitos a los ciudadanos? Si pretendemos que la microeconomía funcione también hay que dar ejemplo desde lo macro. Es más, los políticos mandan mensajes absolutamente contradictorios. Para salvar la crisis, dicen siempre que pueden, hay que consumir. O sea que sí hay que cambiar la producción. Si variar el consumo es harto difícil, mucho más es construir una nueva sociedad basada en otro sistema productivo. Precisamente porque median intereses egoístas de los grandes grupos económicos multinacionales que rigen la política real de los estados. Algunas multinacionales facturan más que el PIB de algunos países. Sólo podremos hacer frente a estos colosos si nos damos cuenta que hay que movilizarse, salir a la calle para poner fin a la más cruel de todas las guerras.</p>
<p><strong>Concreta algunas propuestas más y dinos si podemos ser optimistas de cara al futuro.</strong></p>
<p>Repartir el trabajo para evitar, además de los beneficios comentados, una sociedad dual con la mitad de los ciudadanos en permanente situación de trabajo precario o en paro. Modificar los sistemas de transportes, que eliminen grandes trayectos innecesarios, tanto de personas como de mercancías. Favorecer la relocalización de la producción de bienes agrarios, industriales y de servicios. Impulsar una publicidad que se limite a la información de los productos y no a la incitación permanente. Limitarse a las energías naturales, especialmente la solar… en fin, los resultados serían unos sistemas de vida bien diferentes a los que ahora conocemos. Pero hay que confiar porque también se superaron sistemas tan arraigados en su día como el esclavismo, el feudalismo, el mercantilismo… Nadie querría ir para atrás. Hay que mirar el futuro y, si logramos dar una buena respuesta a esta crisis, seguro que a las futuras generaciones les espera un porvenir mucho mejor que nuestro presente.</p>
<p><strong>Poca gente sabe que eres de los pocos o el único que ha ganado una sentencia por tus demandas sobre la objeción fiscal. ¿Qué te supuso y qué piensas hoy?</strong></p>
<p>Que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya dictaminara por primera vez una sentencia quitándome la culpabilidad y eximiéndome de pagar las multas por mi objeción a que mi dinero vaya al ejército, es un pequeño paso que debería animar a muchos, pero la objeción fiscal es algo político; porque la ética no puede ceñirse a la casuística y encerrarla en mi pequeño mundo. Desde luego que no quiero que el gobierno español siga destinando estas cifras inmorales en sus presupuestos para favorecer el crecimiento armamentístico, pero claro está que no lograremos avances significativos sin una movida muy fuerte de la ciudadanía.</p>
<p>Nuestro agradecimiento por compartir su sabiduría y terminamos con una última reflexión.</p>
<p>Joan nos confesó que él quisiera ser como el buen samaritano que presta auxilio al desvalido, al extranjero, al sin papeles, o a los pequeños de este mundo, sin olvidar a los que sólo tienen fortunas materiales y sufren la miseria espiritual o la tiranía de la egolatría, que son –decía– los más pobres, y que todo ello requiere una humildad que no siempre lograba practicar con acierto. A mí, y a quienes le oímos la última vez en el Morche, me pareció lo contrario. Humildad, coherencia y fidelidad a sus principios no le faltan. Que Dios te bendiga, Joan.</p>
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		<title>VALLE CONTRERAS: SOBRE EL PROYECTO FIARE</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Apr 2011 19:01:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 75. La crisis como oportunidad. 3 Alternativas económicas (septiembre 2010)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[En la búsqueda de alternativas a la actual desorganización económica, el desarrollo de determinados proyectos de Banca Ética, dos conceptos que hasta ahora parecían incompatibles, aportan soluciones no tan utópicas de transformación de la sociedad. El Proyecto FIARE (Financiación y Ahorro Responsable) se inicia en el País Vasco en el 2.002 con la formación de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>En la búsqueda de alternativas a la actual desorganización económica, el desarrollo de determinados proyectos de Banca Ética, dos conceptos que hasta ahora parecían incompatibles, aportan soluciones no tan utópicas de transformación de la sociedad. El Proyecto FIARE (Financiación y Ahorro Responsable) se inicia en el País Vasco en el 2.002 con la formación de la Fundación Fiare que aglutinaba a unos 50 colectivos del tercer sector, interesados en iniciar  e impulsar un proyecto de banca ética en España.</em></strong></p>
<p><strong><em>Entrevistamos a Valle CONTRERAS, Técnica de desarrollo Zona Centro, responsable de difundir e impulsar el proyecto en dicha zona</em></strong></p>
<p><strong>¿Cómo es tu incorporación al proyecto?, ¿qué responsabilidades asumes?</strong></p>
<p>Procedo de la banca convencional y me incorporé al Proyecto FIARE hace dos años cuando se inicia en Madrid. La Zona Centro abarca la Comunidad de Madrid y la de Castilla-La Mancha; además impulso su difusión en Castilla y León, Extremadura y Andalucía.</p>
<p><strong>¿Por qué la Banca Ética es importante en estos momentos y por qué es diferente de la Banca Convencional, a donde, en definitiva, todo el mundo lleva sus dineros?</strong></p>
<p>La verdad es que no debería ser necesario ponerle el adjetivo “ético” a la banca, cuando toda la banca debía ser ética. Se ha visto que esta crisis ha venido ocasionada por el ánimo de lucro y el egoísmo de conseguir más beneficios sin mirar cómo se consiguen. La Banca Ética lo que hace es volver a los orígenes de la intermediación financiera, o sea, coger el ahorro de las personas con excedente y canalizarlo hacia personas que necesitan ese dinero para sacar adelante sus proyectos. Y hacer este paso de una manera transparente. En definitiva, recuperar la tarea básica de cualquier intermediación financiera, pero de una manera transparente y dedicada a proyectos de desarrollo de la colectividad. Se pretende, además, que el cliente que presta sepa dónde está y a qué se dedica su dinero.</p>
<p>La Banca Ética también incorpora, en aras de la transparencia, algunos otros elementos que vale la pena destacar: que el crédito sea un derecho de todos, que sea accesible y, sobre todo, que el banco esté en manos de la gente, que todos puedan participar en la toma de decisiones. Y, finalmente, para que la intermediación sea sostenible, retribuyendo el ahorro y cobrando intereses del préstamo, pero sin usura.</p>
<p>En definitiva la Banca Ética hace actividad financiera, pero con otros criterios y principios que se pueden resumir en el siguiente lema: Un banco en manos de la ciudadanía.</p>
<p><strong>Los cristianos normalmente no tenemos una apreciación exacta del valor del dinero. Las palabras riqueza y pobreza nos producen una cierta esquizofrenia; tener mucho dinero no está bien visto. </strong></p>
<p><strong>¿Por qué es importante el dinero?</strong></p>
<p>Creemos que el dinero es un medio; necesitamos la moneda en nuestras relaciones habituales, pero debemos plantearnos cuánto necesito para desarrollar mi vida. Tendríamos que enfocar este asunto desde la óptica del consumo responsable, en función de una necesidad real y no ficticia. Con estos planteamientos nos daríamos cuenta de que, en realidad, necesitamos menos para vivir de lo que realmente utilizamos. Vivimos en una sociedad donde el consumo es una máxima, donde sólo recibimos invitaciones al consumo desenfrenado.</p>
<p>Deberíamos enfocar el uso del dinero desde el criterio de la justicia social, del respeto a la tierra, a la ecología, desde la biodiversidad, etcétera.</p>
<p><strong>¿Cuál es, a grandes rasgos, la trayectoria del proyecto FIARE?</strong></p>
<p>El proyecto FIARE nace en el País Vasco en 2002 con la creación de la Fundación FIARE, una fundación que aglutina unas 50 entidades del tercer sector. Arranca entrando en contacto con otros agentes internacionales, sobre todo europeos, que ya desarrollaban banca ética: FEDEA (Federación de Banca Ética Europea), INAISE (Asociación Internacional de Inversores en Economía Social). Entre los proyectos que más gustaron a FIARE fue el de la Banca Popolare Ética (BPE), cooperativa de crédito italiana, que también pertenece a FEDEA y que lleva más de 10 años haciendo banca ética, por lo que ya es un referente europeo. BPE es un modelo cooperativo, con más de 30.000 socios, entre ellos 4.000 entidades del tercer sector. Este modelo gustó por los principios que lo inspiran y por su compromiso con los sectores a los que financia. Se estudió la forma práctica de implantarlo en España, consultando previamente al Banco de España, porque, desde el primer momento, se pretendió que el proyecto FIARE fuese una alternativa real dentro del sistema bancario español.</p>
<p>Las condiciones para la constitución de una cooperativa de crédito y mantener una actividad “oficial” exigen disponer de un capital mínimo de  5 millones de euros. Y esto suponía la típica pescadilla que se muerde la cola, ya que no puedo hacer una actividad si no tengo ese dinero y no tengo ese dinero si no hago la actividad que pretendo. Ante este problema, el Banco de España ofreció como solución que, en tanto en cuanto se consolidaba el capital social de los 5 millones, FIARE pudiera hacer actividad financiera como agente de la entidad italiana. Es decir, que el desarrollo financiero del proyecto (depósitos y préstamos) se hace como agente comercial de la Banca Popolare Ética. Esto comenzó en el año 2005.</p>
<p><strong>¿Y ahora?</strong></p>
<p>Para la recogida de ese capital y ver quién se está “adueñando” del proyecto, se crearon asociaciones territoriales por todo el Estado español, casi en todas las comunidades autónomas. Actualmente hay nueve asociaciones territoriales que recogen capital entre su base social, lo que supone en la actualidad unas 400 entidades del tercer sector y más de 1.000 personas a título individual. Internamente funciona como cooperativa y externamente, hasta que se tenga el reconocimiento del Banco de España, como agente de BPE.</p>
<p>Cada territorial tiene una asamblea de socios, que es el máximo órgano de dirección, sus órganos de gestión y comunicación y un comité de ética para la evaluación de los proyectos que piden financiación.</p>
<p>Tenemos dos oficinas abiertas en Bilbao y Barcelona. Además, existen más de veinte puntos de contacto repartidos por toda la geografía. Hay siete personas liberadas y muchos voluntarios.</p>
<p><strong>¿Existe algún tipo de comité supra territorial?</strong></p>
<p>Hay una junta estatal con representación de todas las territoriales que es el órgano máximo de gobierno. El año próximo se celebrará la primera asamblea estatal con asistencia de los socios de todas las territoriales, lo que supondrá un momento importante en la consolidación del proyecto.</p>
<p><strong>¿Los condicionamientos del Banco de España son iguales para todos los países de la UE?</strong></p>
<p>Básicamente son iguales para todos los Estados. Hay que tener un capital social determinado. Cuando FIARE arranca, ya existían en España iniciativas de banca ética, por ejemplo, COOP 57, Fondo de Solidaridad Paz y Esperanza en Granada, el GAP en Madrid, pero fuera del control del Banco de España. FIARE pretende dar un paso más y, apoyado por las iniciativas que ya existían, se implicó en llegar a más gente, en alcanzar un día un soporte de cuenta corriente que pueda abrir cualquier ciudadano de a pie, talones, cajeros, tarjetas de crédito, etcétera.</p>
<p><strong>¿Qué exigís o qué condiciones pedís para asociarse?</strong></p>
<p>A título individual, una persona puede hacerse socio con una aportación de 300?, es decir, 5 participaciones de 60? cada una. Las entidades se pueden asociar a partir de 600 ?. Hay otras entidades con un mayor compromiso con el proyecto llamadas promotores, con una aportación de 1.980 ? en capital y 1.000 ? a fondo perdido.</p>
<p><strong>¿Qué diferencia hay entre el Proyecto FIARE y Triodos Bank, entidad que en España tiene bastante implantación?</strong></p>
<p>En principio, Triodos es un banco holandés con sucursal en España que ofrece todo tipo de productos de la banca convencional. La diferencia fundamental está en la forma jurídica. FIARE se basa en un proyecto cooperativo: una persona un voto, independientemente del capital que haya aportado. Crece desde abajo, desde las bases sociales, no tiene campañas de marketing con objetivos globales, sino que cada territorial ha valorado el proyecto en su zona y asume su desarrollo. Su base social la asume y se apropia del proyecto. FIARE no está donde no hay una base social sólida que promueva las finanzas éticas. Y esa es la diferencia básica: que es un proyecto donde las entidades del tercer sector y de la economía social y de las personas a título individual son las dueñas del proyecto. Triodos es más una sociedad anónima. Otra diferencia fundamental es que es un proyecto sin ánimo de lucro. Entendiendo que meramente busca ser sostenible, pero sin maximizar un beneficio.</p>
<p><strong>Además de los proyectos que llegan a FIARE buscando financiación, ¿promueve FIARE, a su vez, proyectos propios? </strong></p>
<p>El ahorro que recogemos de la gente lo prestamos únicamente en cuatro sectores: Cooperación Internacional y Comercio Justo, Inserción Social y Laboral, Medioambiente y Educación y Valores. Es decir, que el ahorro recogido por FIARE se dedica a estos cuatro sectores y nada más. El ahorrador, cuando firma un contrato de depósito, elige en cuál de estos cuatro sectores quiere que estén sus ahorros durante el tiempo que dura el depósito. Ahora mismo, los más solicitados son los proyectos de Cooperación Internacional y los de Inserción Social. En tercer lugar están los de agricultura ecológica; hemos financiado muchas cooperativas de agricultura ecológica.</p>
<p><strong>Manteniendo la ética de la elección de los proyectos, ¿cuál es la remuneración de la cuenta y cuál es el coste o interés del crédito?</strong></p>
<p>Hace falta ganar un dinero para que el proyecto sea sostenible porque contamos con una mínima estructura de oficinas y de trabajadores. Se trata de una infraestructura mínima, justamente para sacar adelante el proyecto. En esta fase en que actuamos como agentes de Banca Popolare, es esta entidad la que está marcando los precios y tipos. La remuneración media de las imposiciones es del 1-2%, aunque hay distintas clases con tipos diferentes, y se está prestando al 4,5-5%, dependiendo también del tipo de proyecto.</p>
<p>Se trata simplemente de equilibrar y hacer sostenible el proyecto. Estas cifras podrán mejorarse en el momento que podamos actuar sin la dependencia de Banca Popolare Ética. Esta entidad tiene en Italia unas 14 oficinas abiertas y más de 200 empleados. La dimensión bancaria puede parecer insignificante, pero a nivel de movimientos y redes sociales, es una entidad con mucha fuerza, por la base social que la sustenta.</p>
<p>Entre nosotros, al no tener la dimensión mínima exigida por el Banco de España, no podemos tener actividades de cuentas corrientes, talones, cajeros, tarjetas, etcétera, la actividad diaria de cualquier entidad bancaria. Por esto nuestra actividad fundamental consiste en captar recursos a plazo y prestarlos a proyectos de los cuatro sectores indicados. Para los clientes de préstamo, sí tenemos un sistema de cuentas corrientes.</p>
<p><strong>¿Qué tipología social conforman las entidades y personas que participan en el proyecto en España?</strong></p>
<p>Hay un poco de todo, ya que son más de 400 entidades, algunas de ellas federaciones o coordinadoras que aglutinan a muchas más: coordinadoras territoriales, ONG, pequeñas asociaciones, congregaciones religiosas, comunidades cristianas de base, algún sindicato, universidades. En cuanto a las personas, pertenecen a movimientos sociales que, a su vez, son también socios.</p>
<p><strong>¿Qué otros detalles importantes consideras necesario señalar de cara a los lectores de Utopía, colectivo que tú misma conoces?</strong></p>
<p>Algo que no hemos tocado es la dimensión internacional del proyecto. Se pretende consolidar un proyecto europeo de banca ética, que se haría de acuerdo con Banca Popolare en Italia y ANEF en Francia. Esto sería un proyecto más lento, también algo parado por la actual crisis. La hoja de ruta inicial apuntaba al 2011 como año de la consolidación de la cooperativa cumpliendo todas las condiciones del Banco de España y pudiendo actuar con autonomía propia. Pero más que la crisis, la novedad de un proyecto nuevo está suponiendo tempos distintos, también ligados a las peculiaridades de cada territorio.</p>
<p>Por otra parte, quiero resaltar que la fuerza de FIARE está en las entidades y personas que lo soportan. Aprovecho, pues, esta oportunidad que me brindáis para animar desde UTOPÍA a todas aquellas personas y colectivos que estén sensibilizados por el tema de la banca ética a adherirse a FIARE para hacerlo realidad en todas sus posibilidades. Lo importante como ya hemos señalado es que la gente conozca el proyecto. Desde el momento en que una persona tiene noticia de algo y se decide a involucrarse, sobre todo en temas de dinero, necesita unos tiempos de información, conocimiento, profundización y maduración. Por ello, inicialmente es prioritario saber que existe ya una institución que cuenta con 400 entidades y más de mil personas que ha consolidado un capital cercano al millón setecientos mil euros y en depósitos de ahorro ha captado más de 22 millones de euros y que ha prestado cerca de 15 millones de euros entre los cuatro sectores antes señalados. Aunque pueda parecer poco, se trata de cifras que no son anecdóticas y que suponen un alto nivel de confianza en FIARE.</p>
<p><strong>Puede pensarse entonces que está dirigida a personas y colectivos con otros valores e inquietudes que ya pueden contar con un medio alternativo… </strong></p>
<p>Tal como se ha indicado, cualquier persona puede participar de forma activa y si tiene ahorros puede hacer un depósito de ahorro. La gente es reticente con los bancos en general y más con entidades pequeñas y poco conocidas. Pero hay que decirles: probad y dad una oportunidad a una forma alternativa de banca, abriendo una libreta de ahorro con alguna pequeña parte de sus disponibilidades. Podréis comprobar que tiene todas las seguridades de cualquier banco y, además, sabréis dónde se invierte vuestro dinero.</p>
<p>En la web www.proyectofiare.com aparecen todos los proyectos en los que se ha invertido desde su creación: a quién se ha dado y para qué se ha dado. Y no hay nada más oculto.</p>
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		<title>JEROMO AGUADO</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Apr 2011 14:38:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 76 La crisis como oportunidad 4. Alternativas ecológicas (septiembre 2010)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Emiliano de Tapia
Con la necesidad de situarnos. ¿Quién es Jeromo Aguado?
Soy un campesino que intenta todos los días hacer del acto de producir alimentos una práctica política; es decir, producir sin contaminar los suelos, el agua; producir a la vez que cuido de mi entorno natural y mantengo la biodiversidad; producir con los menos costes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: right;">Emiliano de Tapia</h3>
<p><strong>Con la necesidad de situarnos. ¿Quién es Jeromo Aguado?</strong></p>
<p>Soy un campesino que intenta todos los días hacer del acto de producir alimentos una práctica política; es decir, producir sin contaminar los suelos, el agua; producir a la vez que cuido de mi entorno natural y mantengo la biodiversidad; producir con los menos costes energéticos posibles; y producir para que los alimentos no sean una mercancía, sino un derecho al que tienen que acceder todas las personas, vivan donde vivan.</p>
<p>Este acto ético y político (no mercantilista) me permite a su vez vivir en mi comarca (Tierra de Campos) y legitimar los proyectos y las pequeñas utopías que desde hace unas décadas intento compartir con diversos grupos de gente y las organizaciones sociales donde participo.</p>
<p><strong>¿Qué significa Amayuelas?</strong></p>
<p>Amayuelas de Abajo es el nombre de un pequeño pueblo de la provincia de Palencia que, como fruto de los procesos de abandono del campo, estuvo a punto de desaparecer. Amayuelas es uno de los cientos de pueblos de Tierra de Campos que ha vivido los procesos de industrialización de la agricultura; del desmantelamiento de los servicios públicos porque éstos no eran rentables (desde la perspectiva economicista); del maltrato de lo que han significado y significan en muchas partes del mundo las culturas campesinas, las identidades rurales, los conocimientos de los hombres y las mujeres del campo, esas personas que fueron capaces de gestionar los territorios rurales con verdaderos criterios de sostenibilidad. Pero además, Amayuelas es un espacio donde hemos podido poner en práctica la idea de otros modelos de desarrollo, frente al modelo del desarrollismo globalizado neoliberal, más acorde con las posibilidades que te ofrece la naturaleza y dando respuestas a las verdaderas necesidades de las personas. Amayuelas es punto de encuentro de organizaciones sociales, personas que anhelan un mundo más humano, proyectos alternativos, utopías, sueños realizados y un puñado de esperanzas en las que entra la idea de que otro mundo es posible.</p>
<p><strong>¿Qué es Plataforma Rural?</strong></p>
<p>Plataforma Rural es una red-alianza de organizaciones sociales que creemos y apostamos por un mundo rural vivo. Organizaciones también que no estamos de acuerdo con una sociedad que tenga los pueblos abandonados, abandonando con ello sus culturas, sus prácticas agroecológicas, sus sistemas locales de gestionar los recursos naturales, sus agricultores y agricultoras, sus sistemas de organización social, etcétera. Estamos convencidos de que el futuro del planeta no puede construirse de espaldas al campo, de los campesinos y las campesinas, más cuando éstos son imprescindibles para mantener un mundo rural vivo y para alimentar a la población mundial.</p>
<p><strong>¿Y&#8230; la Universidad Rural Paulo Freire?</strong></p>
<p>La Universidad Rural Paulo Freire -URPF- es una herramienta de formación para los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI y en especial para las personas que optan por vivir con orgullo en los pueblos. La sociedad actual tiene que dar un cambio de rumbo si no queremos encontrarnos en un callejón sin salida. El cambio significa volver a la tierra, volver a los pueblos, reencontrarse con la naturaleza. El desarrollo sustentable del que tanto se habla tampoco se puede construir de espaldas al campo. La URPF propone una alternativa formativa a partir del conocimiento y la sabiduría campesina, para que desde ella facilitemos estos procesos. A su vez desde la red de Universidades Rurales podemos demostrar con nuestras prácticas territoriales que es posible construir otros modelos de desarrollo, donde las energías y los recursos sean puestos en función de las necesidades de las personas y de los ecosistemas que mantienen los equilibrios vitales para la vida.</p>
<p><strong>Situados en el medio rural. ¿Por qué el medio rural sigue siendo hoy necesario?</strong></p>
<p>Primero porque es ahí donde están los recursos básicos e imprescindibles para poder vivir. La tierra, los bosques, el agua, las semillas, están mayoritariamente disponibles en los espacios rurales para que con la interacción de los campesinos y las campesinas se produzcan los alimentos, recurso vital para la supervivencia humana.</p>
<p> Pero además, la gran oportunidad que nos ofrece el medio rural es que desde él es más fácil construir modelos de desarrollo a escala humana, o asegurar la sostenibilidad ecológica como base de la reproducción de la vida y la armonía entre todos los seres vivos. El medio rural también es el ámbito idóneo para entender que la diversidad y la interculturalidad no son ningún problema, sino todo un valor que no podemos dejar escapar de las manos. También desde él, y teniendo como referencia muchos de los conocimientos campesinos minusvalorados por la sociedad de la opulencia, podemos construir nuevos proyectos, donde la economía la pongamos al servicio de las personas, donde se creen estructuras sociales que permitan una verdadera democracia expresada en la soberanía y en la participación vecinal, donde se contemple la solidaridad como antropología de la ternura y el sentido comunitario, y donde los hombres y mujeres transitemos juntos a partir de unas relaciones igualitarias y armoniosas.</p>
<p><strong>Mantener un medio rural vivo. Esta parece ser la tarea. Pero, ¿cuáles han de ser los pilares fundamentales para que sea así?</strong></p>
<p>Recuperar la diversidad de agriculturas para practicar una agricultura con agricultores/as, una agricultura unida al territorio y los recursos que éste ofrece, no despilfarradora de energía y de recursos externos no renovables. Una agricultura puesta al servicio de los seres humanos cubriendo con esta actividad las necesidades alimenticias básicas de todas las personas. Una agricultura que elabore, transforme los alimentos allí donde se producen y éstos se distribuyan mediante redes y mercados directos a los consumidores/as, evitando así toda actividad especulativa.</p>
<p>Sin lugar a dudas el otro pilar básico para mantener unos pueblos con vida consiste en recuperar y mantener los servicios públicos imprescindibles (sanidad, transporte, escuela, etc.) para poder desarrollar un vida digna. Nuestro eslogan, por decirlo de alguna forma, frente a la práctica abusiva e institucional de desmantelar todo servicio público que no es rentable desde la óptica rancia y miope del puro economicismo, es que hay que intentar abrir una escuela para que no se cierre un pueblo…, y no viceversa.</p>
<p><strong>Las políticas agrarias comunitarias (PAC) están basadas en un sistema agroalimentario globalizado. ¿Es posible y necesaria otra alternativa? ¿Cuál?</strong></p>
<p>La PAC siempre ha respondido a los dictados de los organismos multilaterales, y muy especialmente a los dictados de la OMC. Ello significa un apoyo incondicional del modelo de agricultura industrial, modelo controlado por las corporaciones agroalimentarias, obligando a los campesinos a ser sus siervos, dependientes tecnológica y económicamente, usándonos como mano de obra barata sin ningún tipo de relación contractual, o expulsándonos de nuestras tierras y territorios como fruto del acaparamiento de éstos para el control de los recursos naturales.</p>
<p>La PAC es una política sostenida con grandes costes financieros aportados del heraldo público (casi el 50% del presupuesto de la U.E.), su aplicación ha sido la puntilla final para acelerar el proceso de abandono del medio rural, consiguiendo poner en práctica esa idea perversa de una agricultura sin agricultores. Todas y cada una de las reformas habidas y por haber han ido encaminadas por estos derroteros, incluida la reforma que en estos momentos está encima de la mesa de los burócratas hasta que tomen la última decisión.</p>
<p>Tal y como venimos reclamando una y otra vez las organizaciones vinculadas a La Vía Campesina, a pesar de todos los pronunciamientos verdes, en todas las propuestas de la PAC se sigue sin afrontar la caída de la agricultura campesina y familiar, o las prácticas de dumping en los países pobres, que son una verdadera máquina de eliminación de campesinas y campesinos, creyendo a pies juntillas que la competitividad y los mercados (sin regulación alguna por parte de los Estados) lo van a solucionar todo.</p>
<p><strong>Exclusión en los pueblos; exclusión en el medio urbano; ¿unas mismas causas?, ¿unos mismos enemigos?</strong></p>
<p>Sin lugar a dudas, los causantes del fenómeno de la exclusión son los mismos enemigos en el medio rural que en el urbano, porque en el fondo es el modelo neoliberal el que lo controla y embulle todo, llegando a controlar las culturas, las conciencias y todos los recursos naturales, para seguir expoliándolos y extinguiéndolos. Perfectamente podríamos decir que dicho modelo es lo más parecido a una máquina especializada en producir pobres.</p>
<p><strong>El medio rural, ¿ha perdido, sin remedio, su identidad?, donde así ha sido, ¿cómo recuperarla? ¿Es posible?</strong></p>
<p>Estamos a punto de ello, todo dependerá de la capacidad de reacción de la gente, que tome conciencia de la importancia de mantener sus señas de identidad, sus culturas, piezas claves para construir el futuro de los pueblos. La identidad de éstos es como las raíces que alimentan a las plantas, cuando éstas se secan las plantas mueren. Evitar esta catástrofe nos corresponde un poco a todos, especialmente a los que vivimos en los pueblos.</p>
<p><strong>Posibilidades del medio rural. Jeromo, ¿agroindustria o agricultura familiar?</strong></p>
<p>Agricultura social, a pequeña escala, gestionada por familias campesinas. Agricultura con agricultores y agricultoras con conciencia del papel social que les corresponde desarrollar: producir alimentos para las personas.</p>
<p>La agroindustria tiene que desaparecer de la faz de la tierra, sus objetivos son perversos, inhumanos, sólo funciona si se imponen sus lógicas, las del máximo beneficio a costa de lo que sea y como sea, haciendo de la agricultura y la alimentación un puro negocio, que excluye y mantiene a millones de personas en la miseria y el hambre</p>
<p><strong>¿Políticas agrarias basadas en la potenciación de las redes locales? o en tiempos de globalización social y económica, ¿continuamos globalizando también los productos agrícolas?</strong></p>
<p>La potenciación de las redes locales desde las políticas agrarias sería la consecución de uno de nuestros anhelos, pero nos da la impresión de que ello va para largo. Las políticas agrarias actuales no sólo son la herramienta crucial para apoyar un modelo productivo desastroso en términos sociales y medioambientales, sino que también son el instrumento para hacer de la alimentación una mercancía. Desde ellas se abren las puertas a las multinacionales para mercadear con los alimentos, moviéndolos de una punta a otra del planeta simplemente con la única función y afán de especular con ellos. El control de los mercados se aleja del control público, el libre mercado ha pasado a ser una falacia para convertirse en un monopolio exclusivo de un grupúsculo de transnacionales que colocan alimentos allí donde les es más rentable, obviando las necesidades reales de las poblaciones y destruyendo las bases de una agricultura local para mercados cercanos. En el fondo lo que está en juego es la soberanía alimentaria de los pueblos.</p>
<p><strong>¿Por qué producción y alimentación deben ir de la mano?</strong></p>
<p>En nuestras propuestas de agricultura campesina producción y alimentación son compañeros de viaje. El acto de producir alimentos hemos de convertirlo en un acto ético y no mercantil, es un acto social porque aspira a cubrir una de las necesidades elementales del ser humano, y en estos momentos es un acto político, de rebeldía, de desobediencia civil al oponernos a las reglas del juego que nos impone la industria agroalimentaria con el beneplácito de los organismos multilaterales y de los Gobiernos que los justifican.</p>
<p><strong>¿Es posible calidad de vida en el medio rural? ¿Es posible la mejora de los servicios públicos en los pueblos y zonas rurales? ¿Continuamos abandonando el medio rural? ¿Es un error?</strong></p>
<p>No sólo es posible, sino que es necesario. Al medio rural le falta lo más importante, que son las personas. En los municipios menores de 2.000 habitantes tan sólo vivimos 2.000.000 de personas, pero estamos presentes en el 70% del territorio español. Con personas en los pueblos y construyendo otros modelos de desarrollo, que se alejen de la lógica de la competitividad, la insolidaridad, el crecimiento ilimitado, etc., es posible vivir con dignidad y con orgullo en los pueblos.</p>
<p>Aun así, como dato cargado de utopía y esperanza, yo siempre digo que el mundo rural no está en crisis, que lo que sí está en crisis es el modelo de producción y consumo capitalista impuesto a nivel planetario, sostenido a costa de las desigualdades entre personas, regiones y continentes. A pesar del drama que vivimos, como resultado del intento constante por despojarnos de nuestra cultura y de nuestros recursos, en el mundo rural está la esperanza, no sólo para los rurales, sino para la sociedad en general.</p>
<p><strong>Retos desde el medio rural. ¿El medio rural y el medio urbano se necesitan? ¿Va por aquí una parte del futuro de los dos?</strong></p>
<p>Se necesitan como el comer. Las alianzas campo-ciudad son imprescindibles en estos momentos. La construcción de la nueva ruralidad sólo es posible hacerla de la mano de la gente que vive en las ciudades, con ellas tenemos que iniciar el debate de la vuelta al campo, del reencuentro con la madre tierra y de forzar un equilibrio entre población y territorio. El ser humano debe de estar al lado de donde se producen los alimentos. Hemos de iniciar la urgente tarea de recampesinizar la sociedad, abrazando la tierra que es la madre que nos parió.</p>
<p><strong>El futuro, ¿será más esperanzador para quienes apuesten por revalorizar la identidad del medio rural, estar en él y defender su territorio, o para quienes continúen desmantelando, huyendo y negociando con un medio rural que agote sus recursos naturales?</strong></p>
<p>¿Cómo se pueden generar espacios de esperanza aniquilando los recursos que nos proporcionan la vida? Es imposible, el modelo neoliberal ha conseguido hacer del mundo una mercancía y el mundo no es una mercancía, el mundo es la casa común donde habitamos todos los seres vivos y donde el ser humano es uno más de esa cadena que sostiene la vida.</p>
<p><strong>La Soberanía Alimentaria, ¿una utopía, una necesidad, una manera de vivir, de entender la vida, un modelo de desarrollo?</strong></p>
<p>Es la alternativa global frente a la crisis al sistema capitalista, expresada hoy en la crisis alimentaria, climática, financiera, energética… Pero no sólo es una alternativa para los campesinos y las campesinas, sino para la sociedad en su conjunto. Solamente a través de la soberanía alimentaria el campesinado podrá continuar con sus prácticas sostenibles en la tierra en beneficio de toda la humanidad. En definitiva, la soberanía alimentaria es una propuesta política (no técnica) que trata del derecho de los pueblos a decidir el propio sistema de alimentación y producción, además de ofrecer una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y empresarial, dando prioridad a las economías, los mercados locales y nacionales. La soberanía alimentaria es la única propuesta válida para desterrar el hambre de la faz de la tierra.</p>
<p><strong>Jeromo, para finalizar. Leonardo Boff apunta en uno de sus libros que “entre las numerosas deudas de nuestra sociedad, la deuda ecológica es una de las más pesadas”. Brevemente, medio rural y ecología, ¿cómo saldar esta deuda?</strong></p>
<p>Tenemos que parar la locura del consumo frenético practicado en los países desarrollados; dejar de extraer recursos de la naturaleza y de los países pobres para mantener nuestro nivel de confort. Hemos de equilibrar la balanza del bienestar (que por ahora sólo disfruta el 20% de la población mundial) mediante prácticas de decrecimiento por parte de la población con los estómagos saturados, para que los desnutridos alcancen los mínimos necesarios para una vida digna, devolviendo a los países pobres todo lo que les hemos robado: sus recursos, su soberanía y sus vidas.</p>
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		<title>CONVERSANDO CON LAS HERMANITAS DE JESÚS EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU PRESENCIA EN ESPAÑA</title>
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		<pubDate>Sat, 04 Sep 2010 18:49:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2004]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 49. Para un tiempo nuevo: Valores nuevos (marzo 2004)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Evaristo Villar
 El número 153 de la calle Cristo de la Victoria está emplazado en el interior de un patio parecido a las antiguas corralas. Antes fue zona verde y se abrió para acoger a las 350 familias que venían de las chabolas de Torregrosa, en la carretera de Madrid-Andalucía. Desde el 1982, y gracias a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Evaristo Villar</strong></p>
<p><em> El número 153 de la calle Cristo de la Victoria está emplazado en el interior de un patio parecido a las antiguas corralas. Antes fue zona verde y se abrió para acoger a las 350 familias que venían de las chabolas de Torregrosa, en la carretera de Madrid-Andalucía. Desde el 1982, y gracias a la Asociación de Vecinos que controló desde el primer momento al IVIMA, esta zona del barrio de Usera ha cambiado como de la noche al día. Ahora son 1.100 viviendas cómodas y llenas de luz, abiertas a la comunicación entre sus gentes. En este barrio y en esta calle está asentada la Fraternidad de las Hermanitas de Jesús (de Foucauld), integrada actualmente por tres hermanas: Begoña (que trabaja en la coordinación y animación de las fraternidades de la región), Carmen (en tareas de limpieza) e Irene (atendiendo a un familiar enfermo). Pero esto sigue siendo el Sur.</em></p>
<p><strong> ¿De qué vive aquí la gente?, le pregunto después de los saludos iniciales.</strong></p>
<p>De lo que puede, se apresura a responder sonriendo Carmen. Ha habido y sigue habiendo mucho paro. Quienes han sacado las castañas del fuego, con humildes trabajos de limpieza  y economía sumergida, han sido las mujeres. También a ellas se deben en gran medida estas viviendas cómodas, con luz y agua corriente que antes no teníamos.</p>
<p>La luz mortecina de la invernal tarde madrileña se va apagando y comienzan a prenderse las farolas.  Sobre las amplias, pero un tanto destartaladas calles del barrio, juegan gloriosamente los niños, pasan las jóvenes parejas empujando el carrito del bebé, los ancianos hablan con los niños de tú a tú…</p>
<p><strong>¿Cómo, les pregunto, está la educación de los jóvenes y de los niños?</strong></p>
<p>Los niños están todos escolarizados –vuelve a intervenir Carmen–, pero, a pesar del esfuerzo de los padres, hay mucho fracaso escolar. La juventud está en el desempleo y en el trabajo precario. La Asociación de Vecinos, autorizada por la Consejería de Educación, imparte clases de acompañamiento a los chavales escolarmente retrasados y cursos de alfabetización y jardinería a jóvenes y adultos. Me emociona el vecino que antes fue alcohólico y analfabeto y hoy sabe leer y escribir. Además, se va a quitar del tabaco.</p>
<p>El rostro de estas dos mujeres comienza ya a ajarse con los años, pero en sus ojos brilla una alegre esperanza.</p>
<p><strong>¿Qué hace aquí -</strong>le pregunto a bocajarro<strong>- una comunidad como la vuestra?</strong></p>
<p>Nosotras somos unas vecinas más, se apresura a responder Begoña. Unas vecinas trabajadoras. Aportamos nuestro granito de arena para hacer el barrio un poco más acogedor. Carmen, en la Asociación de Vecinos; Irene, en el contexto parroquial, y yo, entre mis funciones de animación de las fraternidades y la convivencia con las vecinas. Nos importa, sobre todo, el «modo de estar». Todas estamos convencidas de que en el seguimiento de Jesús tenemos las mejores claves del crecimiento humano. Nuestra convivencia comunitaria y nuestra presencia en el barrio son expresión de ese seguimiento. En Jesús, Dios se nos va mostrando como Padre y nosotras vamos descubriendo el camino de la fraternidad.     </p>
<p>Más que lo que yo hago en la Asociación de Vecinos –puntualiza pausadamente Carmen, que pertenece a la directiva– hablaría de lo que en ella recibo. Frecuentemente pienso, ¡qué buena es la gente conmigo! ¡Fíjate qué detalle! Yo, por mi trabajo, no pude estar presente en la preparación de la cabalgata de Reyes. Pero ellos me prepararon el disfraz para que pudiera participar en la fiesta. Todos en la Asociación hacemos de todo,, intentando construir algo nuevo. Yo lo hago en nombre de Dios y ellos por mejorar el barrio. En definitiva, ¿qué más da? Dios se nos va manifestando en estas tareas y vamos leyendo juntos la historia que él quiere ir escribiendo a través de nosotros. Yo estoy con ellos y ellos están conmigo. </p>
<p>Begoña, desde su función actual de coordinadora de las fraternidades de la región, mira con envidia a sus hermanas y parece añorar sus buenos tiempos de inmersión popular y de su estancia misionera en Papuasia.</p>
<p> <strong>¿Cómo es un día cualquiera tuyo, Begoña?</strong></p>
<p>Te  cuento el de hoy. Me levanté temprano y pasé un rato en la capilla  leyendo y meditando el Evangelio. Yo trato de recibir en mí aquella palabra que me dé vida. Por cuestiones familiares, estaba por aquí mi hermana.  Desayunamos juntas y luego la acompañé hasta el autobús. Al volver a casa,  me encontré con dos vecinas. Puri, que le toca hacer mañana la escalera,  está furiosa por este asunto y  entre las dos tratamos de calmarla. Le ofrecí mi apoyo en lo que me pareció justo.  Pero, inmediatamente me vino a la cabeza la otra mujer que vive en el cuarto. ¡Qué diferencia! Esta es una mujer excepcional, ha luchado en la vida como nadie: Casada con un alcohólico que la abandona muy pronto, ella tiene que sacar adelante a sus dos hijos y lo hace con tal dulzura y tal respeto… y recibe y atiende en casa, además, a su hermana drogadicta con una dedicación que te emociona. Me  encontré luego con otra persona que no había saludado desde hace tiempo y charlamos otro rato. Pude, al fin, hacer algunos encargos y volver a casa a la hora de almorzar. Comí pronto, puesto que ya había dejado preparada la comida antes de salir y estaba yo sola. Luego he dedicado el tiempo a preparar unos documentos para el Secretariado General de la fraternidad y… estaba justamente en la capilla cuando tú llegaste. Éste es mi día. Otros días, cuando regresa Carmen,  rezamos juntas las Vísperas y cenamos juntas. Mañana, por ejemplo, tengo la reunión mensual con las familias del Hermano Carlos (Hermanitas del Sagrado Corazón, el Grupo de Modalidad, Jesús Cáritas y la Fraternidad Sacerdotal). También estoy (y estamos)  participando en el Sínodo de la diócesis de Madrid</p>
<p>La capilla de estas hermanas es ciertamente una monada, un pequeñísimo oratorio. Te cautiva por su simplicidad: un sagrario diminuto con una luz que le da vida, unas flores frescas  y un niño Jesús (tiempo de Navidad) recostado en el mismo suelo. Dadas sus  reducidas dimensiones, difícilmente podría entrar un cardenal romano en esta estancia a no ser que renunciara previamente a  sus periféricos. Me encanta provocar a estas hermanas y le pregunto, como en los buenos tiempos, por su vida de comunidad</p>
<p><strong>¿Hasta dónde llega vuestra vida en común?</strong></p>
<p>Nosotras lo compartimos todo, somos muy interdependientes, afirma con aplomo Carmen. Como somos poquitas y corresponsables,  formamos una familia. Nuestra economía, la que conseguimos con nuestro trabajo,  y nuestros pocos bienes los ponemos en común y los compartimos con la gente del barrio. Interviene decidida Begoña: nosotras somos vecinas, estamos llamadas a ser vecinas trabajadoras, a realizarnos en los ambientes y contextos donde vive la gente. En esos contextos cada una recibe y aporta lo que es y lo que tiene.</p>
<p><strong>¿Qué imagen creéis que tienen los vecinos de vosotras?,</strong> les pregunto.</p>
<p>La de unas vecinas más. Cuando tienen algún problema muchos te lo cuentan. Existe un cierto enganche a nosotras, afirma  Carmen con evidente satisfacción. Estuve un año en Torregrosa, continúa Begoña,  y pude apreciar la relación tan estrecha que existía entre la fraternidad y la gente de las chabolas. Nuestra casa es  considerada generalmente como la casa de todos. Quizás ésta nuestra de Usera, por las peculiares circunstancias que la afectan, no puede disfrutar tan plenamente de ese ambiente.</p>
<p>En estos momentos  suena el timbre de la puerta, se oye un breve cuchicheo entre mujeres y, al instante, aparece Carmen con una pequeña fuente de paella: «He hecho una paella y me ha quedado muy rica; os traigo un poco para que la probéis», le dijo la vecina. Sonreímos cariñosamente.</p>
<p>Se respira en la sencillez de esta casa,  en el trato  cordial que te ofrecen Begoña (guipuzcoana emprendedora), y Carmen (malagueña más reflexiva),  en el afecto y respeto con que se tratan ellas mismas,  algo que te invita a mirar más al fondo, a lo que está detrás,  en la base de sus vidas: sus valores, lo que les da sentido</p>
<p> <strong>¿Cuáles son,</strong> les pregunto<strong>, las claves de vuestra vida, de vuestra espiritualidad?</strong></p>
<p>Una vida contemplativa,  responde casi mecánicamente Carmen. Contemplar el rostro de Dios, no sólo en la Eucaristía, sino en la vida misma, en las personas, en  los acontecimientos, en el mundo. Como aconteció en el misterio de Nazaret: Jesús, durante 30 años, llevó una vida normal  y ya nos estaba redimiendo  desde su obediencia inquebrantable al Padre. Además, señala Begoña, yo añadiría un amor por la inclusión. Por hacernos cercanas a todos aquéllos que la sociedad va rechazando. Como hizo Jesús, como ha hecho siempre Dios con los hombres: caminando con el pueblo, siempre cercano a los que sufren; sintiendo debilidad por los más frágiles. Y para hacer esto, no hace falta ser nada especial.  Se trata de caminar «con los que han perdido el tren», sentencia finalmente Carmen. En nuestra sociedad se va quedando mucha gente que ha perdido el tren.</p>
<p>Contemplativas en la acción, uniendo en la misma experiencia, como la corriente del río, las dos riberas: la contemplación de María y la acción de Marta, ambas amigas de Jesús y residentes en Betania.</p>
<p>Una clave  importante de nuestra espiritualidad, añade Begoña, siguiendo a nuestra fundadora (hermanita Magdaleine), es la infancia espiritual. «Yo sentía, dice nuestra fundadora,  que la Madre de Jesús me ponía el niño en brazos. Y esto me daba fortaleza porque Dios se ponía en mis manos». Es nuestra  manera de ir y estar con los demás: con confianza, sin poder, en pura gratuidad. Me acuerdo de un caso que traduce muy bien lo que está diciendo Begoña, dice Carmen: La hermanitas de Valverde, que trabajan en los espárragos, tienen unos vecinos marroquíes. El marido perdió un dedo en un accidente y lo trajeron a Madrid. La mujer se acercó a nuestra fraternidad y les dijo: «Vuestras hermanas de Madrid ¿no podrían ir a verlo y atenderlo?» Esta mujer ha percibido perfectamente lo que nosotras queremos ser.</p>
<p> Todo parece muy bonito, maravilloso. Como si en este mundo nuestro no existiese el mal, y los odios, y las guerras, y las injusticias flagrantes que se ocultan muchas veces bajo la obediencia ciega a las instituciones. Pero ya está suficientemente demostrado que, además de nuestra debilidad personal, existe un poderoso pecado estructural que va arruinando tantos valores.</p>
<p><strong>Le pregunto por su implicación  en la lucha contra la injusticia estructural…</strong></p>
<p>En el tema de la justicia, se apresura a decir Begoña, hay que distinguir, al menos, dos niveles. Nosotras vivimos de trabajos muy sencillos, es verdad; generalmente discriminados y mal retribuidos, explotados. Pero ¿cómo gastamos nuestro pequeño dinero? Y no se trata sólo de gastar poco, es gastar solidariamente, justamente según el espíritu del Comercio Justo. Esto implica, continúa Carmen que es objetora fiscal, ir hilando fino. No puedo luchar por la justicia si no soy justa conmigo, con los que me rodean. Yo no puedo decir «tú eres injusto». Yo me siento también responsable de la injusticia que hay en las instituciones, en la misma Iglesia, en la congregación religiosa. Yo estoy en un grupo del Sínodo de Madrid con Pastoral Obrera. Aquí está también una consejera general de una congregación religiosa. Y varias veces hemos constatado cómo en nuestras casas, en nuestros mismos colegios pasa desapercibida la empleada que trabaja con nosotras en casa, etc. La verdad,  yo me siento afectada por  los dos niveles.</p>
<p><strong>Luchar por la justicia y soportar las injusticias</strong>. Esta es la  paradoja que se nos planta en el centro mismo del Evangelio. La vida de Jesús en este sentido es un  paradigma difícil de entender y de seguir. Estar con los que sufren la injusticia denunciando esa situación injusta parece un verdadero reto. Y fuera de ese lugar  la denuncia y la profecía se desvirtúan,  pierden gas.</p>
<p><strong>¿Cómo estáis vosotras en la Iglesia?</strong></p>
<p>También en la Iglesia hay bastante injusticia. Pero nuestra manera de ser nos hace que estemos donde va la gente con la que estamos. Y esta gente va a la parroquia. (Begoña no ignora que existen Comunidades Cristianas Populares, Iglesia de Base de Madrid, Somos Iglesia y tantos otros Movimientos cristianos).  Soñamos con una Iglesia diferente, más evangélica, como soñamos con una sociedad diferente. Pero nosotras somos parte de esta sociedad y de esta Iglesia que no son justas. En la parroquia, en el arciprestazgo, en la CONFER, tratamos de ser una presencia evangélica, aunque muchas veces nos encontramos como  peces fuera del agua. No es nuestra sensibilidad la que más se respira en  estos ambientes, sin embargo, es nuestra manera de estar.</p>
<p>Igual que el respirar, para nosotras lo más importante es apostar la vida por los que han perdido el tren, dice Carmen. Queremos decirles de alguna manera que Dios los ama porque Dios es amor. Y esto tenemos que decírselo allí donde están. Somos limitados y tenemos que trabajar para vivir y orar para mantener el espíritu; no podemos estar con todos y vamos escogiendo en función de nuestras posibilidades.</p>
<p><em>La noche, ya perfectamente asentada sobre el barrio de Usera, nos sorprendió en este punto. Un vaho sonoro y creciente subía desde las calles atascadas de coches  y  los bares repletos. Las humildes farolas del Cristo de la Victoria ya estaban a pleno rendimiento. Pero antes de despedirnos celebramos nuestro encuentro y el 50 Aniversario de la  Presencia de las Hermanitas de Jesús en España con una riquísima tarta acompañada de un sabroso café.</em></p>
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		<title>ARCADI OLIVERES, UN HOMBRE COHERENTE</title>
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		<pubDate>Sat, 04 Sep 2010 17:43:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2004]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 50. Para un tiempo nuevo: Un consumo responsable. 50 números de Utopía (junio 2004)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Luis Ángel Aguilar
 Encontrar una persona que conociera bien los entresijos del consumo, con todas sus connotaciones económicas y en el seno de una sociedad injusta y neoliberal, que conociera de cerca el mundo de la solidaridad, por estar dentro y que tuviera un cierto talante y autoridad fruto de sus convicciones y de su coherencia, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: right;">Luis Ángel Aguilar</h3>
<p><em> Encontrar una persona que conociera bien los entresijos del consumo, con todas sus connotaciones económicas y en el seno de una sociedad injusta y neoliberal, que conociera de cerca el mundo de la solidaridad, por estar dentro y que tuviera un cierto talante y autoridad fruto de sus convicciones y de su coherencia, no fue dificil y enseguida pensamos en ARCADI OLIVERES. Lo dificil, claro está, era entrevistarlo. Pues pese a su rápida aceptación, su permanente disponibilidad, y sus múltiples compromisos por la construcción de un mundo más justo, lo hacen muchas veces inaccesible.</em></p>
<p> Arcadi, barcelonés y cincuentón, es economista, presidente de Justicia y Paz de Barcelona, y vicepresidente, vocal, miembro y asesor de un puñado de organizaciones y entidades relacionadas con la paz y la solidaridad (Federación catalana de ONG por la paz, Financiación ética y solidaria, Universidad internacional de la Paz, ATTAC, etc).</p>
<p>Además de impartir sus clases en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde es profesor titular, participa en numerosos doctorados, master y postgrados, tanto nacionales como latinoamericanos.</p>
<p>También ha escrito sobre los distintos campos de investigación que relacionan la economía con las alternativas alter-globalizadoras como son las relaciones Norte-Sur, la Deuda Externa, el comercio internacional, la cooperación al desarrollo, comercio de armamentos, y tantos y tantos temas de actualidad como el petróleo como causante de guerras, el Prestige y sus tramas, la tasa Tobin sobre el dinero especulativo, el comercio justo &#8230;</p>
<p>Y aún le queda tiempo para dar charlas y conferencias, que con una pedagogía admirable, mantiene la atención de sus auditorios, sin más tecnología que su palabra, lo cual, tratándose de temas relacionados con la economía, no deja de asombrarnos.</p>
<p>Hace poco estuvo en Albacete, convocado por ATTAC, Justicia y Paz y las CCP para hablar de los miedos y esperanzas de la Globalización, y en una charla, antes de coger su tren, que después hemos tenido que completar por teléfono, pudimos sacarle estas reflexiones que vienen al pelo con el tema monográfico que abordamos en esta UTOPÍA, para la construcción de un mundo nuevo.</p>
<p><strong>¿Qué relación se puede establecer entre globalización y consumo?</strong></p>
<p>La globalización neoliberal es generadora de un consumo insostenible. Si pretendiéramos que todo el mundo consumiera como lo hacemos en el primer mundo, no tendríamos para todos.</p>
<p><strong>Pero, según la FAO (la organización mundial de la alimentación) tenemos alimentos para satisfacer las necesidades de alimentación de todo el mundo y aún sobraría un 10%. ¿No es así?</strong></p>
<p>Claro que lo es, y aún 840 millones de personas sufren hambre severa, y de ellas 1 00.000 mueren cada día (fijate que es el doble de los muertos en el gran terremoto de Irán del año pasado).</p>
<p><strong>Si el problema no es la falta de alimentos, la cuestión estará en su injusta distribución ¿verdad?.</strong></p>
<p>Por supuesto. Mientras que en Europa, Canadá o Japón hay excedentes, en África, Asia o América Latina hay déficit.</p>
<p><strong>¿Una solución puede ser mandar alimentos?</strong></p>
<p>Mandar nuestros excedentes no es la solución, primero porque romperíamos su dieta alimentaria y segundo porque si mandamos nuestros alimentos, los campesinos de allí no podrían vender los suyos, se arruinarían y al cabo de dos años, el hambre seria mayor.</p>
<p><strong>¿Y enviar dinero, entonces?</strong></p>
<p>Esa es la respuesta de la FAO en Roma, en junio del 2002, que decía: «denme dinero y yo organizaré la producción agraria en los países pobres y el hambre se terminará; para ello necesitamos 50.000 millones de dólares de los países ricos». Estos dijeron que sus presupuestos eran muy ajustados, pero 7 meses más tarde no encontraron los 50.000 millones sino, 200.000, para financiar la guerra de Irak. ¿Estamos o no frente a un mundo gobernado por delincuentes?</p>
<p><strong>Con lo que se gasta en armamento ¿no habría para combatir el hambre o erradicar el SIDA?.</strong></p>
<p>Para erradicar los 3 millones de personas que mueren de SIDA cada año, la ONU ha pedido 10.000 millones de dólares para las vacunas. Pues bien, esa cantidad es lo que supone el gasto militar de tres días. Y con respecto al hambre podemos asegurar que con el gasto militar de un solo año, habría suficiente para erradicar el hambre en el mundo durante 20 años.</p>
<p><strong>Y volviendo a nosotros, ¿qué decir ante ese «usar y tirar» en el que basamos nuestro consumo?</strong></p>
<p>Hombre te diría lo que los ecologistas. Las tres erres famosas del Reciclar, Recuperar y Reutilizar. Que tenemos que ir abandonando esas malas costumbres de los productos de usar y tirar, de las bolsas de plástico, de ir constantemente estrenando,&#8230;</p>
<p><strong>Creo que fue en Johannesburgo en 2002 cuando se dijo aquello de que harían falta tres planetas si el tercer mundo consumiera lo que nosotros. ¿Cuál tendría que ser nuestro compromiso personal en este sentido?</strong></p>
<p>Está claro que como no tenemos tres planetas, tenemos que reducir el consumo nosotros. Si el señor de la India sufre tanto frío como el de Albacete, la única solución es que deduzcamos un poco nuestro consumo para que el señor del Himalaya, que consume 8 veces menos energía que nosotros, tenga también ese derecho.</p>
<p><strong>Te hemos oído decir que consumir menos no reduce nuestra felicidad, ¿cierto?</strong></p>
<p>Pues claro. La felicidad y el consumo no tienen nada que ver. Yo soy feliz el día que tengo una buena velada con mis amigos, el día que voy de excursión y veo una puesta de sol o cuando me enamoro,&#8230; y todo ello afortunadamente es gratis.</p>
<p><strong>¿Ni tampoco tiene por qué afectar a nuestro nivel de vida?</strong></p>
<p>Claro que no. La reducción del consumo no sólo no supone una pérdida en la calidad de vida, sino que en algunos casos la mejora sen Alemania, por ejemplo, ya hay muchas casas que no tienen lavadora; en su lugar tienen unas lavadoras industriales para todos los vecinos de cada bloque. Reducen pues el consumo total, sin reducir su calidad de vida porque las lavadoras industriales lavan y secan con mayor rapidez que las lavadoras domésticas.</p>
<p><strong>¿Y cómo era eso de los desayunos en los aviones?</strong></p>
<p>Bueno ahora ya no te dan ni eso, pero antes cuando tenía que coger el puente aéreo, sobrevolando Zaragoza, la señorita te traía una especie de bandeja -obviamente de porexpan-en la cual había una taza -obviamente de plástico-con tres dedos de café obviamente imbebibles-, acompañados de 4 galletas -estas recubiertas de celofán y todo ello junto a una cucharita de plástico, con una celulosa para que te lavaras las manos y una toallita con olor a limón para que te las volvieras a lavar. Y yo me preguntaba, ¿para tomarme tres dedos de café hace falta todo este gasto? He estado en aeropuertos en cuyas salas de espera y antes de embarcar te ofrecen unas jarras con zumo, unas teteras de café y unos bocadillos para que uno mismo se sirva, con lo que te subes al avión mejor alimentado y por menos dinero. Es decir, que reducir el consumo no significa en absoluto reducir nuestra calidad de vida, si las cosas se hacen bien.</p>
<p><strong>Y la austeridad compartida, ¿también ayuda, o es algo para célibes y monjes?</strong></p>
<p>Por supuesto que ayuda. El darle un carácter colectivo a la austeridad individual es algo que siempre nos refuerza y que nos incitará a mantenernos mucho más coherentes. Además, la eficacia será mayor y la reducción del consumo será también mucho mayor.</p>
<p><strong>Cuando escribes sobre nuestras posibilidades como consumidores, insistes en lo que llamas selección de lo que consumimos. ¿Estás refiriéndote al Comercio Justo?</strong></p>
<p>También, claro está, porque se trata de un instrumento muy útil. Es algo que está en nuestras manos. Si tenemos un cambio coherente de actitud, seleccionaremos nuestra cesta de la compra, escogiendo o rechazando tal producto, al preguntarnos de dónde viene, cómo se ha producido o en qué condiciones lo han fabricado. Si yo estoy en contra de la explotación infantil, no le compraré unas bambas «Nike» a mi hijo, y si estoy en contra de lo que hizo la Nestlé en África con la leche en polvo, no le compraré el Nescafé ni el chocolate cuando vaya al Supermercado.</p>
<p><strong>Son nuestras opciones las que pueden hacer cambiar de prácticas a determinadas empresas y a veces no nos queda más remedio que los boicots, ¿verdad?</strong></p>
<p>Claro, claro. Por eso tenemos que seleccionar, teniendo un buen criterio de qué consumimos. Al comprar un producto y no el de al lado, estamos haciendo una especie de «votación» y, al igual que con el político, debemos preguntarnos qué hay detrás de los productos que consumimos. Mirad, en Barcelona hay una revista que se llama precisamente «opciones» donde viene un listado de todas estas empresas relacionadas con la explotación de los países del Sur.</p>
<p><strong>Y de lo que se trata es de que actuemos contra ellas.</strong></p>
<p>Claro, pero sobre todo, siendo coherentes con lo que pensamos. Si yo el domingo estoy en una manifestación contra esta injusta globalización y por otro mundo posible, no puedo al día siguiente cobrar mi nómina por el BBV que es el banco que más inversión tiene en industria armamentística. He de ser coherente y saber el destino de las finanzas. Y ojito también con los fondos de pensiones, porque se puede dar la paradoja de tenerlos en Telefónica, Endesa o Repsol y que estas empresas reduzcan por ejemplo 1000 personas de su plantilla como que nuestro fondo aumentará, pero si además soy trabajador de ellas y me despiden para que mi fondo sea mayor, resulta que al final soy cómplice de las decisiones que se puedan tomar incluso contra mi mismo.</p>
<p><strong>O sea que hay que invertir en la «banca ética» y los fondos éticos, aunque chirríe su significado.</strong></p>
<p>Si chirría, es como eso del «fuego amigo» de la guerra de Irak. Los filólogos llaman a este juego de palabras «oxímoron», donde una palabra desmiente a la otra; pero sí que hay que afinar, porque la banca no es nada ética. Afortunadamente existen fondos de inversión que, sin perder rentabilidad, garantizan la inversión en empresas que se comprometen con buenas prácticas sociales y medioambientales.</p>
<p><strong>¿Alguna frase para terminar, o mensaje para los creyentes en particular sobre estos temas que hemos estado charlando?</strong></p>
<p>Hombre, quizá seria adecuada esa frase evangélica de Mateo: «No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miradlas aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? (&#8230;) Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán».</p>
<p><strong>Gracias Arcadi, ha sido un placer y espero que como cuando te escuchamos, nuestros lectores hayan disfrutado con tus respuestas y reflexiones.</strong></p>
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		<title>SEFA AMELL</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:08:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Pepa Úbeda
 Es catalana. Nació en Barcelona en 1939. Persona muy activa. Casada a los veinte años y madre de cuatro hijas ya a los ventinueve años. Tiene tres nietas y cuatro nietos. Se declara católica inconformista en situación de búsqueda de una realidad que no podemos alcanzar.
Sefa es cofundadora (1986) y presidenta durante dicinueve años [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Pepa Úbeda</strong></p>
<p> Es catalana. Nació en Barcelona en 1939. Persona muy activa. Casada a los veinte años y madre de cuatro hijas ya a los ventinueve años. Tiene tres nietas y cuatro nietos. Se declara católica inconformista en situación de búsqueda de una realidad que no podemos alcanzar.</p>
<p>Sefa es cofundadora (1986) y presidenta durante dicinueve años del Colectivo Dones en l´Església (Mujeres en la Iglesia). Actualmente es miembro de la directiva de diversas entidades: Espacio Abierto, Iglesia Plural y Cristianismo en el Siglo XXI. Tiene, además, un blog. Entre sus muchas publicaciones destacamos: Insubmises en l’església (Insumisas en la Iglesia), Ed. Claret; Atrevir-se a la diversitat, Ed. Mediterrània. Atreverse con la diversidad, Ed. Verbo Divino, y Maria de Natzaret, dona o arquetip?  Viena Ediciones.</p>
<p> </p>
<p>¿Cómo te sientes como mujer dentro de la Iglesia católica?</p>
<p>No es fácil ser mujer católica comprometida con mi Iglesia en el momento histórico que vivimos. Nuestra sociedad está incardinada dentro de lo que llamamos Occidente y aquí el sistema que nos hemos dado para relacionarnos es, o quiere ser, democrático, donde todas las persones gozan de los mismos derechos y tienen voz y voto. Además, pueden ocupar cualquier plaza u oficio para el que estén dispuestas. Dentro de la Iglesia no hay voto para nadie, ni oficio para las mujeres.</p>
<p> Desde hace más de veinte años trabajo para cambiar estos parámetros, para que las mujeres sean visibles, audibles y creíbles. Para que su trabajo en las iglesias o comunidades, en las asociaciones y movimientos –casi siempre sin remuneración– adquiera autoridad, sea valorado y respetado como una aportación muy valiosa y necesaria para la vida de la Iglesia. En un encuentro de mujeres convocado por el Consejo Mundial de Iglesias (Harare, 1998) para celebrar el final de “la década de las iglesias en favor de las mujeres”, se constató que las mujeres están en la base de las iglesias y que con su trabajo las sustentan. Si las mujeres dejaran de trabajar, las iglesias dejarían de funcionar. Se constató además que las iglesias en aquellos diez últimos años no hicieron nada o poca cosa para sus mujeres, mientras que ellas continuaban trabajando como siempre. Se trataba de las iglesias protestantes en su mayoría pero podría decirse lo mismo de las católicas.</p>
<p>¿Cómo te gustaría verte dentro de la Iglesia?</p>
<p>Como una persona con todos los derechos y todos los deberes reconocidos, sin tener, por razón de mi sexo femenino, ningún veto a priori. Igual como dijo la escritora María Aurèlia Campmany, pienso que “felizmente soy una mujer”, y que ninguna mujer –por el hecho de ser mujer– es inferior a ningún hombre –por ser hombre–.</p>
<p>Pablo VI dijo en 1975, que solamente un varón, por indigno que sea, puede representar a Cristo. Las mujeres, que somos imagen de Dios, no podemos ser icono del rostro de Cristo. Esto la Iglesia lo tiene que solucionar.</p>
<p>¿Por qué quisiste escribir María de Natzaret, dona o arquetip?</p>
<p>Hace ya muchos años, con un pequeño grupo de amigas, fundamos el Col·lectiu de Dones en l’Església. Para mí ha sido un tiempo de reflexión muy importante sobre nuestro lugar como “personas-mujeres” dentro de la Iglesia. La persona-mujer María de Nazaret me interpelaba. ¡Era una de nosotras! Verdadera hermana nuestra según Elisabeth A. Johnson. Tenía necesidad de estudiar su persona para ver si conseguía acercarla a las demás mujeres y a mí misma, como una mujer más. En definitiva, ¿en qué se parecía María a las mujeres del siglo XXI?</p>
<p>María ha sobrevivido a los intentos de la Iglesia de hacerla desaparecer como mujer. De ella ha extraído un modelo femenino, insípido y asexuado, sin personalidad ninguna, que se ha pretendido imponer a todas las mujeres católicas. Las mujeres somos primero vírgenes, luego dejamos de serlo y quizás más tarde somos madres, nunca todo a la vez. María, a mi modo de entender, no puede ser “modelo” de madre virgen para las mujeres. La virginidad física de María no me interesa. Me interesa su virginidad como persona, su virginidad espiritual.</p>
<p>Si en algo he intentado influir con mi libro ha sido el hecho de hacer caer en la cuenta y denunciar esta interpretación de María, que ha oprimido a tantas mujeres con la amenaza del pecado. Para mí era una necesidad que no sé si he conseguido transmitir.</p>
<p>¿Cómo has articulado el libro?</p>
<p>El libro tiene tres partes. La primera, dedicada a conocer a María a través de los evangelios canónicos y de los apócrifos. Acercarme a su persona teniendo en cuenta la situación de las mujeres de su entorno. En la segunda, de manera sucinta, hago un repaso a lo que la Iglesia ha dicho de María. Este es un apartado inmenso imposible de contener en un breve estudio de una persona que no es especialista, sino que únicamente pretende aportar su experiencia, su reflexión y su manera de ver a María. En la tercera parte, como un apéndice, intento ver, brevemente, lo que piensan de María las otras iglesias cristianas, la protestante y la ortodoxa, las cuales a partir de nuestro mismo Evangelio desarrollan un pensamiento sobre María bastante distinto. Creo que María ha servido para crear distancias con los protestantes después de la Reforma, mientras que los ortodoxos, que veneran extraordinariamente la figura de María, no contemplan dogmas marianos.  Me parece que la Iglesia católica tiene que intentar un acuerdo con las demás iglesias sobre María.</p>
<p>¿Es difícil conocerla?</p>
<p>Nunca sabremos cómo fue la auténtica María, de la misma forma que nunca sabremos cómo era humanamente Jesús. Solamente podemos intuir aproximaciones y para ello únicamente nos pueden ayudar algunos de los Evangelios, sobre todo el de Lucas. Mateo empieza por la genealogía de Jesús y una breve descripción de su nacimiento. En Marcos, Mateo y Lucas encontramos el episodio que nos cuenta que María y sus hermanos salen a buscarle. Se atribuye a Juan la descripción dramática de la despedida de Jesús en la Cruz, con María, su madre, y Magdalena. El diálogo que se establece entre Jesús y las mujeres coloca a Juan en la escena, hecho que actualmente aparece como dudoso. Se piensa más bien que el discípulo amado era María Magdalena y que fue en su casa donde probablemente se recogió María.</p>
<p>Estamos de acuerdo católicos, protestantes y ortodoxos en qué María es la madre de Jesús. No hay acuerdo en casi nada más.</p>
<p>Es mucho más fácil saber lo que no fue, es decir, todo aquello que la Iglesia ha ido diciendo sobre ella y que no encontramos en los evangelios. Esto es precisamente lo que denuncian los protestantes.</p>
<p>¿Qué destacarías de María?</p>
<p>Destacaría su valor. María ha sido interpretada como una mujer sumisa y obediente, que realiza todo lo que el ángel le ordena. Pero yo destaco su valentía, que demuestra primero aceptando al hijo que llega. María es la mujer a quien se pregunta si quiere ser madre, sin que ella sepa exactamente cómo será esto.</p>
<p>Luego, visitando a su prima en un encuentro muy íntimo pero de alto nivel, como precursoras e iniciadoras del Nuevo Testamento o Testamento Cristiano, como le gusta decir a Elisabeth Schüssler Fiorenza. Ellas educarán a sus hijos en una misión muy especial. Cuando se reconocen e Isabel la llama Madre de mi Señor, cantan juntas una alabanza a D*, el Magníficat, que contiene todo el programa de Jesús.</p>
<p>Más tarde buscando al hijo perdido en diversas ocasiones, primero junto con José, recogiéndole en el Templo y ya mayor de edad, fue en su busca con sus hijos decididamente para protegerlo y llevarlo a casa. Jesús no fue un hijo fácil. Le acompañó luego en el calvario y finalmente, demostró su fe en él, como discípula, en Pentecostés.</p>
<p>En cambio, la María de nuestros altares, de nuestros rosarios y novenas es una mujer deificada, alejada de lo humano; una mujer vaciada de contenido, como una diosa inaccesible.</p>
<p>Pero he encontrado en María una mujer fuerte, inteligente, que pregunta, que decide, que anda y se mueve, que sufre, que se alegra, (participa en una boda). Que tiene más hijos e hijas. Que sigue las costumbres de su pueblo judío, participa de su cultura y comparte sus esperanzas. Una mujer normal. No una santa en vida, levitando sobre la tierra de Nazaret, sino arremangada lavando, corriendo a buscar agua de la fuente, trajinando con los hijos … y sobre todo la mujer que ha vivido mucho, que ha compartido unos treinta años con un hijo excepcional y que sabe conservarlo todo en su interior y meditarlo. María es una mujer de una gran fe.</p>
<p>¿Crees que, después de su lectura, podemos aclarar el interrogante que nos planteas en el título acerca de mujer o arquetipo?</p>
<p>Para mí, María es ante todo una mujer. Al principio era simplemente una niña. En su tiempo todavía eran niñas cuando las prometían. Pasa lo mismo ahora en ciertas culturas donde las familias arreglan los casamientos con gente de su mismo clan o familia. María seguramente sería una niña de unos doce o trece años cuando quedó embarazada. Naturalmente fue madurando su personalidad.</p>
<p>Pero María ha resultado ser un arquetipo creado a la medida de lo que clérigos célibes, durante siglos, pensaron que debería ser una mujer santa. La mujer soñada que no podían alcanzar ¡Lejos de ella cualquier roce con la sexualidad! Tenía que ser virgen. No pudieron negar que fuera madre.</p>
<p>Con Eva ha pasado al revés que con María. Mientras que estamos de acuerdo en que Eva es una creación mítica, la hemos convertido en una mujer que transmite vida y pecado, mientras que María, que es de carne y hueso, la hemos convertido en un mito inasequible humanamente.</p>
<p>¿Tiene la imagen que nos muestras de María algo que ver con la María que siempre se nos ha presentado?</p>
<p>A estas alturas todavía hay que repetir que una gran parte de lo escrito en los evangelios es simbólico. Que no hay que acercarse al texto pensando que se trata de un relato histórico y que todo pasó tal y como se escribió en un tiempo remoto. El escritor del Evangelio tiene otro objetivo, que es pedagógico.</p>
<p>Claro que tiene que ver la María que siempre hemos visto y entendido con la María que pretendo explicar. El texto simbólico tiene el poder de ser abierto y poder acoger distintas interpretaciones. Un texto cerrado, un dogma por ejemplo, es aquello y no puede ser nada más.</p>
<p>El texto de Lucas, en el cual se basa la mayor parte de lo que conocemos de María, es un texto eminentemente simbólico y este dato no hay que olvidarlo cuando hablamos de textos bíblicos. Encontramos en estos textos una persona con sentimientos de alegría, de duda y de miedo. Una persona que pregunta, que da su consentimiento sin interferencia de varón, y por encima de todo una mujer de fe i de esperanza en D*1.</p>
<p>Hay una gran diferencia entre el anuncio a Isabel y el anuncio a María. Mientras que es a Zacarías, el esposo, a quien se dirige el ángel, es María misma la que recibe la noticia. A Zacarías le dice: tu mujer te dará un hijo, mientras que a María le anuncia que tendrá un hijo. La diferencia para mí es significativa. Las mujeres en el A T tenían hijos para los patriarcas, que podemos decir con tranquilidad que eran sus dueños. Isabel había sido estéril, ahora cumpliría con su deber de dar un hijo a su esposo y cierra el A T porqué ya no encontramos más mujeres valoradas únicamente por su capacidad de engendrar.</p>
<p>En cambio, María es joven, abre el Nuevo Testamento con una vitalidad renovada. Ella tendrá un hijo sin depender de varón. Ella decide y acepta. Es el cambio de paradigma.</p>
<p>Siempre se nos ha recordado que María era la esclava del Señor, de la misma manera que las mujeres éramos las esclavas de nuestros señores (maridos, padres, curas, etc.). Yo ya tengo una cierta edad y recuerdo muy bien sermones bienintencionados que repetían estos mensajes. Nunca he oído ningún sermón que me hablara de la libertad de María.</p>
<p>¿A quién crees que le ha convenido manipular la imagen de María?</p>
<p>Una vez, el rey persa, Asuero, organizó una gran fiesta para sus amigos y para todo el pueblo. El vino corría generosamente y al cabo de una semana de jolgorio los hombres estaban por los suelos, bebidos, durmiendo o demasiado alegres. Al rey se le ocurrió entonces hacer venir a su esposa, la reina Vasti, para que todos contemplaran su belleza. La reina, inteligentemente, se negó, y el rey quedó desautorizado delante de todos los varones. Hubo un consejo con expertos en costumbres y tradiciones y opinaron que el comportamiento de la reina era inadmisible. Su obligación era obedecer a su esposo. Los consejeros dijeron al rey que un comportamiento así no era bueno para el pueblo, porque las mujeres no obedecerían más a sus maridos. Era necesario reconducir la situación porque la reina era un mal modelo para todas las mujeres. Vasti fue expulsada del trono. (Es 1,1-22).</p>
<p>Este no es un tema banal para los varones. Se podría hacer un análisis psicológico sobre esta cuestión que seguro que resultaría muy interesante. Tanto las autoridades religiosas como las civiles de todos los tiempos, todas formadas en el régimen patriarcal, están de acuerdo en tener controladas a las mujeres. Una buena manera, consciente o no, pero realmente efectiva, fue crear en función de María un modelo interesado de mujer a la que todas se deberían parecer, las monjas, las solteras y las casadas. El “modelo” daba para todas. Y ya tenemos las iglesias llenas de imágenes de María con el rostro traspuesto y la mirada en el infinito. Un modelo perfecto de esclavitud: dependiente, sumisa, sencilla, callada, modesta, virgen, madre.</p>
<p>Las mujeres de nuestro siglo tenemos delante un trabajo inmenso para deshacer esta manera de pensar que ha quedado incrustada en el pensamiento de toda la humanidad. No es suficiente con tener leyes igualitarias si la valoración que se hace de las mujeres continúa siendo tan baja, tanto entre las propias mujeres, que se subestiman, como por parte de los hombres, sean esposos, jefes, clérigos, políticos, etc. Además, el mal ejemplo que da la Iglesia con la distinción de tareas en razón del sexo no hace más que avalar la violencia contra las mujeres.</p>
<p>¿Cambia alguna cosa el hecho de conocer a la verdadera María?</p>
<p>Como personas adultas y adultas en la fe, tenemos que procurar adherirnos a ideas creíbles, cosa que a veces se hace difícil por la inercia que llevamos y porque no es fácil cuestionarse constantemente si aquello que siempre se ha dicho tiene realmente una base cierta.</p>
<p>De María, como de los santos y santas, se han dicho cosas bastante increíbles, y no creo necesario hacer aquí una relación de ellas. Estoy convencida en cambio de que es urgente hacer una limpieza, sincera y honesta, de muchas de nuestras creencias que solamente sirven para alejar a personas inocentes y decentes que, cuando ven qué pensamos y hacemos como católicos y católicas, se sienten ahuyentadas porque su conciencia no les permite creer en según qué cosas que probablemente no estén, ni bien explicadas ni bien interpretadas y que además probablemente carezcan de base.</p>
<p>La falta de un referente femenino en la Divinidad ha sido determinante. Antiguamente este vacío lo llenaban las diosas y María, todo hay que decirlo, se convirtió en una verdadera diosa para muchos y muchas. La mayoría de los atributos que se le conceden son atributos dados anteriormente a las diosas.</p>
<p>Conocer la verdadera María es imposible. Solamente podemos aproximarnos a ella sobre la base de los evangelios, teniendo en cuenta, como ya he dicho, su valor simbólico.</p>
<p>¿Qué destacarías de las otras mujeres que aparecen retratadas en tu libro?</p>
<p>Aparte de Eva que he citado aquí brevemente, como de Isabel, que en mi libro quedan bastante ampliadas, en el Evangelio hay muchas mujeres coetáneas de María que probablemente se conocieron. Tenemos, entre otras muchas, a María de Cleofás y a Magdalena, por ejemplo, que coinciden en el Calvario. De María Magdalena se ha escrito mucho porque es una persona muy interesante. Es independiente de cualquier hombre, no es hija de, ni esposa de, solamente queda referenciada a Jesús en las ocasiones más importantes de su vida. Actualmente hay nuevos estudios que cambian la visión que de ella se ha tenido, pero creo que aquí no puedo extenderme en más explicaciones, aunque se las merece.</p>
<p>¿Encontraste oposiciones a la hora de intentar publicarlo o después de su salida?</p>
<p>Había estado trabajando en ello, sin prisas, porque, sinceramente, desconfiaba de mi capacidad para un trabajo como este. Luego lo presenté a algunas editoriales a las que no interesó. En una de bastante importancia se me insinuó que novelara el texto, pero lo mío no es, ni quiere ser, una novela. Viena Ediciones estuvo interesada en la publicación y tengo que decir que me han dado un trato fantástico.</p>
<p>Luego de su salida solamente he recibido elogios, es la verdad, y mucha gente me ha dicho que le ha hecho un gran bien. Incluso Pere Casaldàliga me dice, entre otras cosa, que es un libro oportunísimo porque hace asequible la personalidad de María y que libros similares son necesarios para inculturar femeninamente el Evangelio y la Iglesia de Jesús. Con lo cual me doy por felizmente felicitada.</p>
<p>¿Cuáles han sido las repercusiones mediáticas del libro?</p>
<p>Es un libro original escrito en catalán y su difusión ha sido en Cataluña. Me han hecho entrevistas en radio y televisión. Han aparecido comentarios en diarios y en revistas especializadas. El día de la presentación, en el Ateneo barcelonés, se dieron cita unas trescientas personas entre amigos y conocidos, y me han invitado en diferentes lugares y asociaciones a presentar el libro: Mataró, Vilanova y la Geltrú, Valencia, Girona, Sabadell, Igualada, una asociación de gais y lesbianas, de lo cual estoy muy contenta. Diversas tertulias y algunos grupos de mujeres. Y ahora esta entrevista que se abre a un nuevo espacio.</p>
<p> </p>
<p>1 Acostumbro a escribir D* con esta grafía, ya que D* no tiene sexo y de esta manera contribuyo a hacer pensar en un dios no masculino.  Tampoco creo, como señala Ivone Gevara, que tengamos que transvestir a D* y hablar como si se tratara de un ser femenino. D* es otra cosa que no conocemos ni intuimos, porque nos trasciende totalmente.</p>
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		<title>MARÍA LUISA MOLTÓ</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Aug 2010 15:43:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 71 Voces de la mujer 3. En la economía (Septiembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[El tema que abordamos en este número es sobre el papel de la mujer en la economía, y para ello conversamos con María Luisa Moltó, directora del Institut Universitari d’Estudi de la Dona (Universitat de València).
 Amparo Madrigal
 María Luisa Moltó es economista, profesora de la Universitat de València. Inició sus estudios de economía en el año [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>El tema que abordamos en este número es sobre el papel de la mujer en la economía, y para ello conversamos con María Luisa Moltó, directora del Institut Universitari d’Estudi de la Dona (Universitat de València).</h4>
<h4 style="text-align: right;"> Amparo Madrigal</h4>
<p><em> María Luisa Moltó es economista, profesora de la Universitat de València. Inició sus estudios de economía en el año 68 motivada por las posibilidades de intervención social que permitía esta profesión. Fue posteriormente, cuando realizó un diploma en estadísticas en la London School of Economics, que se interesó por el tema de las mujeres y el feminismo. Allí conoció a economistas de EE.UU. e Inglaterra interesadas en los temas de las mujeres. Al regresar de Londres realizó su primera investigación sobre el trabajo de las mujeres en Vall d’Uxó. El pueblo lo eligió porque era un sitio de mucha economía sumergida en el sector del calzado. Años después, desde 1990 hasta 2006, formó parte del grupo de expertas de la Comisión Europea sobre Género y Empleo.</em></p>
<p><strong>En tus estudios, uno de los temas abordados es el trabajo de las mujeres. Se dice que las mujeres se han incorporado recientemente al mercado laboral, pero la verdad es que siempre han aportado a la economía.</strong></p>
<p>Ese es un sesgo que tiene todavía hoy en día el análisis económico, que no considera para nada el trabajo de las mujeres dentro de los hogares, y el trabajo que también hacen otros miembros del hogar, incluidos los hombres. Actualmente, si cuantificamos el valor del trabajo doméstico, la aportación de las mujeres es de un 75%, pero los hombres también tienen una aportación del 25%, lo que pasa es que está fuera de las cuentas nacionales, no se contabiliza. Claro, el resto de la economía funciona gracias a que existe este trabajo doméstico.</p>
<p>Realmente el sostenimiento de la economía está basado en el trabajo no remunerado, que además permanece invisible. El tema no es que ese trabajo deba ser pagado, es que debe ser repartido más equitativamente dentro de los hogares, y por lo tanto las políticas públicas deben favorecer ese reparto más equitativo, pero en todo caso sí que debe ser contabilizado.</p>
<p>Recientemente, el sistema europeo de cuentas ha incorporado a los sistemas nacionales de contabilidad el trabajo que hacen las personas dentro del hogar. Las reformas de casas, el trabajo del campo, el trabajo para el autoconsumo, de recolección de cosechas, de productos lácteos, etc., aparecen en la contabilidad nacional. Por tanto, ¿por qué no debe aparecer todo el trabajo doméstico que se hace? Ese es un tema en el que estoy trabajando ahora.</p>
<p><strong>Algunas compañeras reivindican que el trabajo del hogar se valore y/o cotice para no depender del marido ni de una pensión de viudedad.</strong></p>
<p>Lo que sería socialmente deseable es que tanto los hombres como las mujeres tuvieran empleo y a la vez participaran en el trabajo doméstico. Pero hasta llegar a ese ideal hay muchas situaciones que hay que contemplar. Las mujeres del Sur de Europa se han incorporado recientemente de forma masiva al mercado laboral, por lo que muchas no cuentan con una hoja de empleo, y por ello no tienen cotizaciones a la seguridad social ni tienen derecho a una pensión contributiva. Al final con lo que se quedan es con una pensión que es mínima, y la tienen las mujeres que se han casado, pero las que han estado solteras y han cuidado a sus padres, a sus sobrinos, etcétera, no tienen ni el derecho a una pensión de viudedad.</p>
<p>Una posibilidad es que esa pensión de viudedad desaparezca y haya una Renta de Ciudadanía, que consiste en que por el hecho de formar parte de una sociedad, cuando una persona se hace mayor, recibe un dinero que le permite vivir dignamente, independientemente de que haya trabajado dentro del hogar, fuera del hogar o donde haya trabajado. Otra posibilidad es vía seguridad social. El tema de la pensión de viudedad es un tema problemático, pero es verdad que las pensiones de viudedad poco a poco van desapareciendo, pero mientras tanto hay que dar soluciones; entonces, o bien se suben y se da una pensión digna, o se complementa. Esto dentro de unos años no pasará, la mayor parte de las mujeres cobrarán pensiones por haber ejercido una actividad laboral.</p>
<p><strong>Se dice que la economía es la ciencia que estudia la creación y distribución de la riqueza, pero si analizamos la situación social de las mujeres en el mundo, vemos que esta ciencia no ha tenido en cuenta en los beneficios a las mujeres, es decir que no ha tenido en cuenta a ese 50% de la población que somos las mujeres en el mundo. ¿A qué crees que se debe esto?</strong></p>
<p>Es verdad que estudia la producción de bienes y servicios y la distribución de la riqueza, pero en la economía hay dos partes: una es el análisis económico más ortodoxo que trata a los agentes económicos, y los agentes son las empresas, son los trabajadores, y en todo caso allí hay abstracción del sexo de la persona. No se observa cómo es la realidad, que está formada por hombres y por mujeres, además con una distribución del 50% que no se corresponde con la distribución del poder ni de los recursos económicos, ni con el acceso a los servicios.</p>
<p>Sin embargo, en Economía del Desarrollo sí que se ha estudiado más este tema. Por ejemplo: los microcréditos. Éstos se los dan a las mujeres porque eso asegura que el dinero se va a utilizar adecuadamente y además garantiza que lo devuelvan; mientras que en el caso de los hombres se ha visto en muchas ocasiones cómo despilfarraban el dinero, no eran capaces de sacarle rendimiento, no tenían constancia, etc.</p>
<p>Recuerdo un año que estuve en Estado Unidos y decían que era exigir a las mujeres demasiado, que los microcréditos también desestructuraban sociedades, porque ponían a las mujeres en una situación que tenían que devolver esos microcréditos y creaban al final problemas dentro de las comunidades, pero eso no es lo más relevante. Puede haber comunidades donde cree problemas sociales, pero a nivel general la experiencia ha sido muy interesante, y se ha demostrado que las mujeres son capaces de administrar, porque toda su vida han administrado el hogar y administrado los recursos escasos, que es la ciencia más complicada.</p>
<p><strong>¿Cómo afecta la crisis económica actual a las mujeres?</strong></p>
<p>Los programas de reforma que se están haciendo en España van dirigidos a sectores de empleo masculinizados –la construcción, la industria del automóvil, etcétera–, quedando las mujeres totalmente invisibilizadas. Por una parte están protegidas de la crisis porque están en sectores donde no ha impactado todavía, pero esta es una crisis larga, y en esta situación todos los sectores se ven afectados.</p>
<p>Al final son las mujeres las que sufren un impacto de la crisis más virulento sobre sus vidas, porque son ellas las que están en mayor proporción en contratos temporales, en contratos precarios, con salarios más bajos.</p>
<p><strong>Se dice que el modelo capitalista es un modelo patriarcal, de dominación, explotación, etcétera. Dentro de las posibles alternativas de solución a la crisis ¿existe algún modelo económico que no sea volver a lo anterior?</strong></p>
<p>Ahora en todo el mundo, inclusive en España, se habla del cambio del modelo productivo, pero claro eso es un enunciado muy general y muy socorrido y allí cabe todo. Yo asistí al Congreso de Economía Feminista, y justamente se planteó este tema, y al final salió un comunicado que se ha enviado a la International Association of Women Economist, y bueno, lo que allí decíamos es: “La crisis no la han provocado las mujeres, por lo tanto la responsabilidad está clara de quién es”. No la han provocado las mujeres pero sí que nos han llamado para solucionarla, por ejemplo en Islandia los dos principales bancos ahora están dirigidos por mujeres.</p>
<p>Además decíamos en el manifiesto que esta es una crisis ética y de valores, porque la avaricia, la codicia, la falta de transparencia, todo esto es lo que ha permitido los bonos basura, y todo el desencadenante de la crisis financiera; si no hubiera habido todo eso, quizá no se hubiera producido.</p>
<p>En el caso de la construcción, por ejemplo, se ha construido más y más sin saber para qué se construía, porque ni aunque tuviéramos segundas, terceras, cuartas residencia se podrían ocupar, y sobre todo a esos precios. Mucha gente –sobre todo parejas jóvenes o gente sola– se independizaría si tuviera posibilidades de acceder a una vivienda, pero con esos precios no se puede. Sobre todo en zona de la costa que es irrecuperable, se ha comprometido no sólo el bienestar de los que estamos ahora, sino el bienestar de generaciones futuras. El problema del consumismo excesivo es que todo el despilfarro de recursos no es mero despilfarro, es que crea nuevas necesidades y nuevos problemas como la gestión de los residuos tóxicos y contaminantes.</p>
<p>Otro ejemplo en el caso de Valencia es el tema de la huerta, que ahora es un bien escaso. Antes la zona de huerta era patrimonio estricto de unos pocos, pero de disfrute general porque teníamos buenos productos que ahora nos vienen de invernaderos.</p>
<p>Por otra parte, habría que buscar alternativas al consumismo, no se necesita consumir tanto. No hay necesidad de cambiar el coche cada dos años, hay que acabar el consumismo excesivo, educar a la población en un consumo menor, y dar alternativas, porque muchas veces la gente se va a los centros comerciales y acaba comprando porque no tienen alternativas de ocio más interesantes. Pero ¿vivimos mejor consumiendo tanto, o viviríamos mejor trabajando un poquito menos, teniendo más tiempo disponible? Esta es una visión que las mujeres la tienen más clara, porque son quienes tienen problemas de conciliar tiempos, lo viven en carne propia.</p>
<p><strong>¿Y existen propuestas económicas feministas?</strong></p>
<p>Realmente en economía hay muchos temas que desde la perspectiva de género se han considerado importantes, y que tardan muchos años en ser admitidos socialmente como temas fundamentales.</p>
<p>El tema de los presupuestos de género que ahora se habla en todas partes, pero primero fue en Nueva Zelanda en 1984, luego fue Canadá, y después en Suramérica. Allí ha habido muchísimo movimiento porque allí estaba el tema de los presupuestos participativos, que está algo ligado. En España, la Ministra de Igualdad por primera vez exigió que en los Presupuestos Generales del Estado del 2009 se incluyera el informe de Impacto de Género; no son presupuestos desde la perspectiva de género, es un informe exclusivamente. Sin embargo, a nivel de Comunidades Autónomas se está haciendo un esfuerzo muy importante, sobre todo en Andalucía.</p>
<p>Este proceso es muy largo, porque poner la perspectiva de género en todos los capítulos presupuestarios es complicado. El presupuesto desde la perspectiva de género no es un presupuesto para hombres y otro para mujeres; es que se contemplen las necesidades de las mujeres y de los hombres, y se distribuyan los gastos.</p>
<p>Por otro lado, el problema de la desigualdad se manifiesta en el área económica en una dificultad por parte de las mujeres del acceso a recursos de todo tipo, entre ellos está el recurso tiempo, que es otro recurso que en los libros de economía prácticamente se ignora. En países desarrollados muchas veces no se requieren más recursos económicos, sino más servicios y más tiempo. Armonizar el tema de los tiempos y de los cuidados.</p>
<p>No queremos trabajos con jornada a tiempo parcial, ni jornada a tiempo completo exclusivamente, queremos una disminución general del tiempo de trabajo, pasar a jornadas de 35 o 30 horas para todo el mundo. Esa es una de las innovaciones que a lo mejor ahora se puede hacer y tener más aceptación. Si hay tanto paro, repartamos en la medida de lo posible el empleo, aunque el empleo no se puede repartir, o quizá sí, pero hay mentes muy cerradas para estos temas, pero lo que está claro es que la gente no quiere trabajar tantas horas.</p>
<p>La verdad es que es un momento de crisis, pero a la vez es un momento de grandes oportunidades, y creo que las mujeres tenemos que lanzarnos a la palestra y decir lo que opinamos, porque muchas cosas caerán en saco roto, pero otras no. Es un momento importante porque como dice Cristina Carrasco, que es otra gran economista: “La economía lo que tiene que procurar es que vivamos bien, y un elemento importante en el vivir bien es el tema de los cuidados”. Esto se tiene que estudiar más en el futuro y hacer políticas en base a lo que se vea que es importante.</p>
<p>Hay mucho por hacer, pero se piensa y reflexiona poco, y en ese sentido desde la economía feminista se pueden hacer propuestas interesantes, porque no se tiene la cabeza forzada con un esquema rígido, sino que se han trabajado temas muy diferentes y se han introducido perspectivas disciplinares muy amplias. Por ejemplo, de las crisis económicas del pasado se puede aprender mucho, por ello es muy importante tener una perspectiva histórica.</p>
<p>Tener perspectivas amplias, flexibles, analizar los temas sin prejuicios. Creo que las mujeres lo aplicamos más y lo tenemos más en cuenta. Pero el problema, sobre todo en la economía feminista, es que todavía es un núcleo muy pequeño, en ningún área es dominante, ni en la economía, ni entre los colegios de economistas.</p>
<p><strong>Y para concluir, ¿crees que la pobreza realmente se puede erradicar?</strong></p>
<p>Yo creo que sí. Pero el tema es cómo se puede hacer, porque el mecanismo es muy complejo. Hay un economista muy bueno –Amartya Sen– que propone como mecanismos de erradicación de la pobreza la educación, específicamente la educación a mujeres; y el control de la natalidad, que es muy importante en países superpoblados. Ordenar un poco, igual en países con tan bajas tasas de natalidad, porque eso produce un desequilibrio, porque la sociedad envejece y no hay reemplazo. Y después, es muy importante que progresivamente todos los países tengan sistemas democráticos, que aun de forma indirecta den capacidad de decisión a la población sobre cómo se organizan y distribuyen los recursos.</p>
<p>Amartya Sen es una persona que se ha dado cuenta de lo importante que son las mujeres en la economía. El trabajo con las mujeres es muy importante porque ellas suelen vivir con hombres y luego acaban incorporándolos también. Por tanto, hay que darles poder a las mujeres y auto- confianza para que empiecen a desarrollar sus zonas.</p>
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		<title>Tres mujeres</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Jul 2010 09:43:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2005]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 54 Un mundo de todos y para todos. Inmigrantes entre la aceptación y el rechazo (junio 2.005)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Luis Pernia Ibáñez
 “Traían en sus ojos 
el reflejo de otros cielos”
( tango)
 Emigrar es desaparecer para después renacer. En muchos casos, y a pesar de su aportación económica, demográfica, social y cultural, ese renacer es una meta que se hace lejana, casi imposible, porque llegados al país de acogida continúa el duro peaje de la vida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Luis Pernia Ibáñez</strong></p>
<p> <em>“Traían en sus ojos </em></p>
<p><em>el reflejo de otros cielos”</em></p>
<p><em>( tango)</em></p>
<p> <strong>Emigrar es desaparecer para después renacer. En muchos casos, y a pesar de su aportación económica, demográfica, social y cultural, ese renacer es una meta que se hace lejana, casi imposible, porque llegados al país de acogida continúa el duro peaje de la vida con dificultades en el logro de “papeles”, de vivienda y derechos de ciudadanía. </strong></p>
<p><strong>Lejos de ser la marea que invade, esas personas son en realidad la espuma amarga  que pone en evidencia la hipocresía, un liberalismo que, por un lado, habla de Derechos Humanos, y, por otro, desplaza sin normas a millones de personas de todo el mundo.</strong></p>
<p><strong>La reciente llegada de tres millones de inmigrantes a nuestro país plantea nuevos retos en el terreno del compartir. Desde la arena, a pie de obra, nos acercamos a tres mujeres que conocen y sienten ese dilema entre la integración y el rechazo, en el que se mueve la inmigración en España.</strong></p>
<p>  <strong>RABIA BANOU</strong></p>
<p> Rabia Banou es una mujer marroquí de 35 años, madre de dos hijas, mediadora intercultural en la Asociación “Málaga Acoge”. “Llegué a España en 1992 para completar mis estudios de Biología, pero muy pronto me sentí <img class="alignright size-medium wp-image-1806" title="54 pag 12" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/54-pag-12-202x300.jpg" alt="54 pag 12" width="202" height="300" />atraída por el voluntariado de mi Asociación y me dediqué a él en cuerpo y alma hasta encontrar en él mi trabajo de mediadora intercultural y el sentido de mi vida.”</p>
<p>Rabia no deja de reconocer la riqueza que significa la inmigración. “El otro día en el ambulatorio me entrometí en una conversación que me resultaba odiosa, porque quien hablaba venía a decir que los inmigrantes están quitando las prestaciones sociales a los nativos. Yo no dudé en decir que las personas inmigrantes vienen a ocupar los puestos de trabajo que nosotros no queremos y además están generando riqueza en este país, pues vienen jóvenes, sanos y con ganas de trabajar, y ahí está, por ejemplo, el crecimiento de las cotizaciones a la Seguridad Social.”</p>
<p>Es especialmente sensible a la carrera de obstáculos que tienen que recorrer los inmigrantes y que les sitúa constantemente al filo de la precariedad. “¿Por qué se ponen tantas dificultades a los papeles, que son la garantía para la integración y una vida ordenada?” ¿Por qué la Comunidad Europea es tan hipócrita que por una lado habla de acogida e integración y por otro pone infinitas barreras a los derechos de los inmigrantes? “Los inmigrantes vienen de países ricos, pero empobrecidos por muchas circunstancias, entre las que están las antiguas y nuevas colonizaciones, ¿por qué no se invierte en desarrollo y cooperación, porque el único efecto llamada es la pobreza de allí y la riqueza de aquí?”</p>
<p>Rabia entiende que la anhelada acogida no es sólo dar papeles, sino “el afecto, la ternura, el que les escuchen y les comprendan, porque los inmigrantes son personas, no mercancías”. Al cabo de tantos años en este país reitera que “la inmigración es una gran riqueza humana, cultural y económica y hay que verla en positivo. Creo sinceramente que el inmigrante debe dar un paso adelante para acercarse a la sociedad de acogida, pero otro tanto debe hacer ésta, como en los vasos comunicantes”.</p>
<p><strong>ROSA MALDONADO</strong></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1805" title="54 pag 13" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/54-pag-13-300x177.jpg" alt="54 pag 13" width="300" height="177" /><strong></strong></p>
<p> Argentina, de 45 años, madre de dos hijas y enfermera de profesión, vino a España hace un año “por razones económicas”.  “Intento trabajar cuidando pacientes en sus domicilios y en hospitales, que me permite ir tirando.” Su credencial, al preguntarse por su trabajo en Argentina, es su compromiso de la ocupación obrera de la fábrica de cerámica ZANON, hoy gestionada por los trabajadores. “He trabajado en un hospital, pero quiero recordar mi compromiso con la ocupación de la fábrica ZANON de cerámica, en Neuquen, organizando a los trabajadores y especializándome en cubrir el aspecto sanitario de la fábrica. La ocupación se inició en el 2001, después de cuatro años de despidos y cierres. Comenzamos 260 obreros y hoy hay 440 trabajando, y no sólo dando trabajo, sino organizando y ayudando a los que no lo tienen.” “ZANON es del pueblo”, reitera con satisfacción. Como persona comprometida en las luchas sociales y laborales de su país le pregunto sobre cómo la situación de los trabajadores españoles: “La verdad es que a la clase trabajadora española la veo cada día más empequeñecida, cómo cada día va haciendo dejación de sus conquistas. Los empresarios a los inmigrantes sólo los ven como medio para controlar los salarios de los nativos a la baja. Me atrevo a decir que la globalización económica está intentando precarizar el empleo de los trabajadores estables  utilizando a los inmigrantes como apagafuegos de los trabajos que los  propios nativos no quieren y para frenar las conquistas salariales.” Sin mediar otra pregunta insiste: “De ahí la necesidad de la unidad de los trabajadores  en contra de esta globalización que nos destruye y que nos empobrece; debemos  hacer un frente común los trabajadores estables, los inmigrantes y los precarios para detener este proceso.”</p>
<p>Rosa es una activa propulsora de la Coordinadora de Inmigrantes de Málaga con una referencia muy clara: “Unidad y unidad de todos los trabajadores y trabajadoras para exigir derechos para todos, porque somos trabajadores, porque somos explotados, y eso nos une.” Nuestra estrategia es buscar la igualdad hacia arriba y no para abajo, como parece ser el proceder de algunos sindicatos. El paro no es solución. La solución es el trabajo estable. Y por ello debemos luchar todos los trabajadores juntos. El tema de los inmigrantes no está separado en absoluto de los trabajadores nativos, sino íntimamente relacionado. Sólo trabajando unidos podremos encontrar un camino a nuestra común exclusión y a todas las exclusiones”</p>
<p>  <strong>LANA SHNURENKO<img class="alignright size-medium wp-image-1804" title="54 pag 14" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/54-pag-14-300x214.jpg" alt="54 pag 14" width="300" height="214" /></strong></p>
<p> Es una mujer rusa de 28 años, psicóloga clínica, que llegó a España hace tres años. ”El trabajo es muy difícil”, me indica, sin más, cuando le pido que opine sobre su situación de mujer inmigrante. “No me permiten a mí, ni a otros universitarios convalidar el título universitario que conseguimos en nuestros respectivos países. Es como si el nivel de estudios en España fuera inferior y la manera de defenderse de la gente que viene mejor preparada es no reconocer sus titulaciones.” Con aplomo y reposando sus palabras continúa: “El extranjero al legar a España tiene que empezar de cero, con el inconveniente de que iniciar aquí otros cinco años de estudio supone dejar de trabajar para vivir, y ese lujo no nos lo podemos permitir.”.</p>
<p>Colabora en Málaga Acoge en actividades interculturales con personas de otras nacionalidades, recreando en las aulas un mapamundi de lenguas, culturas, gastronomía e historias de inmigrantes en busca de otra vida mejor con el fin de que los jóvenes y los niños se inicien en el diálogo intercultural y la tolerancia. “He visto en algunos colegios niños aislados, incomunicados, que parecen no sentirse cómodos, pero no he visto actuaciones racistas; diría que la sociedad española no es racista, pero no ha asumido del todo la llegada de las personas emigrantes. Se necesita un proceso de aprendizaje en el mestizaje y la interculturalidad, empezando por quitar el miedo a los extranjeros que vienen en busca de trabajo. El objetivo de este proceso educativo, en el que toda la sociedad debe estar implicada, es superar los prejuicios y abrirnos a una forma más multicultural, más cosmopolita y más humana de ver el mundo.”</p>
<p>Lana es clara y escueta en sus valoraciones, que sintetiza en una frase: “Mi país y mi casa es el mundo entero”.</p>
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		<title>TIEMPO ¿NUEVO?&#8230; ESPIRITUALIDAD ¿NUEVA?</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Jul 2010 15:15:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2004]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 51. Para un tiempo nuevo...Otra espiritualidad (septiembre 2004)]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Entrevista de Luís Pernía a Esteban Tabares
 Esteban Tabares es cura desde 1970. Hasta 1987 ejerció como párroco en Aguadulce (Sevilla) y vivió como cura obrero-jornalero dentro del equipo pastoral de la Sierra Sur. Estuvo en el grupo iniciador del SOC y en sus luchas por la Reforma Agraria en Andalucía. En 1980 inauguró con otros [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Entrevista de Luís Pernía a Esteban Tabares</strong></p>
<p><strong> </strong><em>Esteban Tabares es cura desde 1970. Hasta 1987 ejerció como párroco en Aguadulce (Sevilla) y vivió como cura obrero-jornalero dentro del equipo pastoral de la Sierra Sur. Estuvo en el grupo iniciador del SOC y en sus luchas por la Reforma Agraria en Andalucía. En 1980 inauguró con otros la coordinación de los curas obreros en España y también de Misión del Sur. Participó en la creación de esta revista, UTOPÍA, y en su consejo de redacción varios años. En 1987 se casa con Inés y vive en Sevilla. Desde ese año forma parte del comité nacional del SOC hasta 1992. Desde 1995 es secretario de Sevilla Acoge, metido en el ámbito de la inmigración. Desde siempre estuvo y está en CCP.</em></p>
<p><strong>Esteban, ¿tiempos nuevos, espiritualidad nueva?</strong></p>
<p><strong> </strong>Primero, aclaremos conceptos para evitar equívocos. Tiempos nuevos ¿en qué? Todo tiempo es nuevo por ser distinto al de ayer. Pero, ¿qué novedades aporta, qué rupturas, qué diferencias cualitativas, qué cambios humanizadores introduce, qué avances de la conciencia, etc.? Sólo si esto se produce estaremos en un tiempo “nuevo”, ya que toda época trae consigo progresos ciertamente, pero también retrocesos que nos retornan a lo viejo o lo perpetúan. Todo tiempo es siempre “diferente”, mas eso no quiere decir que sea “nuevo”.</p>
<p>La palabra “espiritualidad” tiene tanto lastre histórico negativo que ya, al oírla, levanta recelos en mucha gente y en mí mismo. Sin rechazarla, prefiero hablar de “interioridad”, de “profundidad personal”&#8230; y así se evita mejor el riesgo de los dualismos perniciosos: materia-espíritu, cuerpo-alma, espirituales-sociales, etc. Los místicos siempre lo explican en ese sentido: “El fondo de Dios es mi fondo, y mi fondo es el fondo de Dios”  (Maestro Eckhart).</p>
<p>En la primavera brotan hojas nuevas en las ramas jóvenes, pero unidas siempre al viejo tronco portador de la savia y las raíces. Aunque, a veces, hay que arrancar de cuajo todo el árbol, pues hasta sus raíces se pudrieron. Vivir esta dialéctica no es fácil ni cómodo. ¿Qué es nuevo y portador de vida? ¿Qué es viejo a extinguir?&#8230;</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1729" title="51 pg13" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/51-pg13-194x300.jpg" alt="51 pg13" width="194" height="300" />Para los cristianos/as la novedad más “radical” (raíces nuevas) es vivir la oferta de Jesús: el vino nuevo en odres nuevos (Mateo 9,17). Por tanto, hoy como ayer, vivimos nuestro tiempo con una espiritualidad NUEVA –capaz de cortar con lo superficial, desviado o podrido–, pero siempre UNIDA al viejo tronco (entroncada) de Jesús como los sarmientos a la vid (Juan 15,5), por donde circula, perenne, la savia vivificadora de su Espíritu. Así somos “espirituales” hoy.</p>
<p>Concretando: una espiritualidad “nueva” en nuestro tiempo “distinto” la describo con las letras de la palabra PACIENTE: Personal, Adulta, Crítica, Inteligente, Encarnada, Transformadora, Entusiasmante. Que cada cual se explique y aplique a sí mismo/a esas notas y degustará una mezcla deliciosa y explosiva, tanto a nivel personal como social. Una espiritualidad que genera paciencia (ciencia de paz), paz interior y paz colectiva. ¡Qué mejor cosa podemos desear!&#8230;</p>
<p><strong>¿Se habla de la indiferencia de los jóvenes actuales ante lo cristiano, de jóvenes post-cristianos como desertores o como pioneros de algo nuevo. ¿Qué opinas?</strong></p>
<p><strong> </strong>Este diagnóstico lo extiendo también a los adultos. Muchos análisis sociológicos hay al respecto, con numerosas variables a tener en cuenta. Cuidado con simplificar demasiado. Es evidente que entramos cada vez más en una sociedad con menos referencias cristianas, aunque me parece que no muy diferente a otras épocas. Antes, es verdad, existían más conexiones “religiosas”, pues así lo determinaba la presión social del ambiente; pero no creo que nuestros bisabuelos fuesen más “cristianos/as” que la gente de hoy, joven o adulta. No hay que confundir determinadas costumbres sociales con la fe-adhesión a Cristo y el compromiso consiguiente y consecuente.</p>
<p>Como en todo, la realidad depende del color del cristal con que se mira. Hay jóvenes que alumbran valores nuevos y conductas de gran coherencia. Pero hay otros que son más viejos que Matusalén. Es cierto que a las grandes mayorías lo cristiano no les “mola” y que el analfabetismo religioso es cada día mayor. Como aquel chico que, al ver un crucifijo, pregunta: “¿INRI es una marca?”&#8230;</p>
<p>Mas lo que nos debe preocupar y ocupar no es la transmisión de una cultura o costumbres religioso-cristianas, sino la<img class="alignright size-medium wp-image-1730" title="51 pg14" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/51-pg14-174x300.jpg" alt="51 pg14" width="174" height="300" /> oferta del mensaje y vida de Jesús como buena noticia entusiasmante y con “enganche”, es decir, que “convierta”, que cambie los modos de vivir y pensar, los valores.</p>
<p>Creo que el mejor camino para esto es por iniciación vital y no por indoctrinación mental, como es lo usual: catequesis y teoría religiosa que, al llegar a la pubertad o madurez, se desecha como cuentos para niños chicos. Para una verdadera iniciación se necesitan buenos iniciadores, es decir, personas, grupos, instituciones que, por su ejemplaridad, sean referentes y modelos a seguir porque convencen y entusiasman con sus vidas. Pero no al estilo de los “baños de masas juveniles” del Papa, sino de otro modo más convincente y arriesgado en lo cotidiano.</p>
<p>Gran parte de cuanto se oferta oficial y visiblemente está anquilosado, falto de vida, cuando no corrompido. ¿Qué atractivo y qué llamada pueden sentir jóvenes y adultos ante cristianos y su organización-Iglesia si hemos hecho de la fe en Dios un oficio y beneficio?&#8230; “Sin desdeñar otras causas, reconozcamos que nuestros jóvenes, apenas empiezan a pensar por su cuenta, se asfixian por lo extraño e irracional de nuestras creencias, por lo soporífero de nuestras celebraciones y por el pretencioso autoritarismo de nuestra macro-organización” (Herrero del Pozo).</p>
<p>La indiferencia o rechazo de lo cristiano por grandes mayorías es una llamada y un reto para nosotros/as a recuperar y vivir la autenticidad de nuestra fe, retornar a la pureza del manantial. Sólo así los demás darán valor a la fe-compromiso porque nosotros/as la valoramos y vivimos. “Si queremos conocer un volcán tenemos que estudiarlo en su dinamismo emergente, explosivo, ígneo, no en las monstruosas formas que adquiere la lava al solidificarse” (J. A. Marina).</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1732" title="51 pg15" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/51-pg151-300x201.jpg" alt="51 pg15" width="300" height="201" /></p>
<p><strong>En estos tiempos de crisis, ¿cuál es para ti la aportación de Jesús de Nazaret?</strong></p>
<p><strong> </strong>La de siempre y en toda época: la felicidad. Lo que todos/as buscamos y deseamos es ser felices. Mas la cuestión que origina los problemas personales y sociales es cómo lograrlo. Cualquier propuesta de salvación-liberación –la de Jesús lo es, y no la única– tiene que responder a ese ansia de felicidad, casi siempre frustrada, especialmente para los empobrecidos, excluidos y sufrientes de todos los tiempos. La búsqueda de la felicidad provoca el sufrimiento ajeno y gran parte de los males que padecemos; no entraré ahora en cómo y por qué.</p>
<p>He ahí la incongruente paradoja: al querer ser feliz provoco el mal a los demás. En lenguaje religioso a eso le llamamos el pecado. Jesús nos oferta una propuesta de felicidad y –como consecuencia y exigencia– nos indica cómo liberarnos del pecado. Pero, con el tiempo, la Iglesia y los cristianos/as desviadamente “espirituales” se centraron en lo segundo y olvidaron lo primero. Además, enfocaron el pecado como una “ofensa” a Dios a quien es necesario desagraviar, olvidando que pecado es el sufrimiento causado a los demás, no a Dios.</p>
<p> La aportación de Jesús, ahora y siempre, es una oferta de vida plena, con sentido (eso significa “vida eterna”). “Yo he venido para que tengan vida, y una vida en abundancia”. Nuestro tiempo ofrece abundancia de cosas y Jesús oferta abundancia de vida. ¿Qué camino nos otorgará la felicidad que ansiamos? Jesús apuesta por el camino de las bienaventuranzas (y no olvidemos las malaventuranzas, ojo): “Felices los que eligen ser pobres, los que sufren, los que prestan ayuda, los limpios de corazón&#8230; “ (Mateo 5,1-12). En nuestras manos está demostrarnos y mostrar que somos felices viviendo así. ¿Nos atrevemos?&#8230; Yo voy renqueando siempre.</p>
<p><strong><img class="alignleft size-medium wp-image-1733" title="51 pg16" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/51-pg16-194x300.jpg" alt="51 pg16" width="194" height="300" />Jesús vivió ante Dios la experiencia del “abba” (papá) frente a las viejas mediaciones que sacralizaban ritos, espacios y personas. ¿Cómo lo traducirías con palabras actuales?</strong></p>
<p><strong> </strong>Al llamarle “papá”, Jesús saca a Dios del ámbito sacralizado de la Ley, el Templo y el Sacerdocio, para poder hallarlo en lo profano, lo familiar, lo cotidiano, en una relación directa, sin intermediarios rituales. Eso le costó la vida: “!Ha blasfemado! ¿Qué decidís?&#8230; ¡Pena de muerte!” (Mateo 26,63-66).</p>
<p>Incluso la imagen de “Abba” es una mediación contingente. Jesús no pudo saltar por encima del esquema patriarcal más de lo que lo hizo. Ahora vivimos en un tiempo “diferente” y podemos atrevernos a introducir una novedad: relativizar el término “Dios Padre” y cambiarle el “género” (¿acaso Dios tiene género?). Ahora estoy acostumbrándome a hablar con nuestra “Diosa Madre”, pues me hace sentir mejor la relación amorosa-filial que Jesús vivió y nos transmitió. Sentirme acogido en el seno cálido y nutriente de la Diosa, siendo adulto, pero sin cortar el cordón umbilical. Por eso, orar y vivir es sentirme en unidad íntima con nuestra Madre, “que nunca puede olvidar al hijo/a de sus entrañas”. </p>
<p>Os invito a ir cambiando el esquema mental religioso-patriarcal. ¡Veremos dimensiones nuevas en una espiritualidad “nueva”!</p>
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