Nosotros

  1. Con la aparición, en septiembre de 1991, del nº 0 se puso en marcha UTOPÍA, Revista de Cristianos de Base. Una revista que nació con la pretensión de aunar fuerzas y dar mayor difusión a la rica experiencia de vida y compromiso de los movimientos cristianos  de base.

25 años de UTOPIA edición en papel

La revista, que acaba de llegar a su número 100, se ha levantado sobre tres pilares que han mantenido  su sello de identidad durante 25 años: una línea editorial crítica y propositiva,  un  estilo que tiende a compatibilizar la sencillez en la redacción con el rigor en los contenidos, y una  administración  simple y eficaz que ha conseguido, sin recurrir a las subvenciones, superar el reto de la autofinanciación.

No es difícil advertir en Utopía los tres grandes objetivos que ha venido persiguiendo durante estos largos años: proporcionar una  información real y veraz sobre lo que está ocurriendo en el mundo de la marginación, ofrecer claves de interpretación alternativa de esa realidad descartada por el sistema,  y comunicar experiencias comunitarias de liberación  en esos mismos lugares de olvido y exclusión.  Y todo esto, transmitido en un contexto de fe y  compromiso militante

La gestión directa de  Utopía se ha apoyado sobre  un sólido y eficaz Equipo de Redacción de unas 15 personas —provenientes de los movimientos cristianos de base—  que, con pequeñas variantes, se ha mantenido básicamente el mismo durante este largo período.

El cambio a la edición digital

  1. Pero, como nos recuerda el sabio Qohelet “todo tiene su tiempo y razón, todas las cosas bajo el sol” (Eclo 3 y ss.). Y llegados al número 100, hemos sentido en Utopía la necesidad de hacer un cambio importante que nos va a afectar a todos. Si bien es cierto que la línea editorial, los objetivos y los campos de reflexión y compromiso van a seguir siendo los mismos, la forma  ya no será igual en adelante: del papel pasamos a internet, de la impresión pasamos a lo digital.

Nada ocurre sin razón suficiente. Y este cambio en Utopía obedece a diferentes motivos fácilmente comprensibles. No es pequeña, en primer lugar, la presión dominante que  las nuevas formas de comunicación, la nueva tecnología,  más ágil y global, está poniendo  en nuestras manos. No aprovecharla sería un despropósito.

De mayor peso es, sin duda,  el monumental cambio sociocultural al que estamos asistiendo en estas últimas décadas. Ya se habla abiertamente de revolución, de una nueva era que afecta muy directamente también a la morfología de las formas religiosas y, más al fondo, a las mismas creencias. Desconocer lo que está ocurriendo a nuestro lado y no tratar de adaptarnos a ello sería, en palabras de Marco Aurelio, emperador y filósofo, “desconocer la diferencia”  entre  “aquello que puede y aquello que no puede ser cambiado”.

Esperamos encontrarnos en este nuevo espacio de comunicación con quienes durante tantos años nos hemos dado cita en la revista en papel y nos alegrará también  la presencia de otras muchas personas que vayan llegando,  movidas por las mismas causas y persiguiendo objetivos similares.

Un abrazo

Equipo de Redacción de Utopía

  1. PD. Seguimos manteniendo en la web los artículos publicados en la edición papel e iremos completando los que faltan