<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Revista Utopia &#187; Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)</title>
	<atom:link href="http://www.revistautopia.org/category/2009/marzo-2009/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.revistautopia.org</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Feb 2012 07:33:55 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>SACRAMENTO DEL AMOR</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/sacramento-del-amor/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/sacramento-del-amor/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:53:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1647</guid>
		<description><![CDATA[Amigos y amigas de Utopía:
             El pasado 28 de diciembre, Lucas y yo celebramos nuestro amor ante Dios y la Iglesia. Para nosotros ese día era especial, queríamos comenzar nuestra vida en familia.
             Como os decía, ese día era especial, pero no lo fueron menos los días previos. Quisimos compartir los preparativos con nuestras respectivas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Amigos y amigas de Utopía:</p>
<p>             El pasado 28 de diciembre, Lucas y yo celebramos nuestro amor ante Dios y la Iglesia. Para nosotros ese día era especial, queríamos comenzar nuestra vida en familia.</p>
<p>             Como os decía, ese día era especial, pero no lo fueron menos los días previos. Quisimos compartir los preparativos con nuestras respectivas comunidades y hacerles partícipes de ese momento. Nuestras familias, compañeras y compañeros de trabajos y amigos y amigas estuvieron muy presentes en esos previos.</p>
<p>             Cada uno de los momentos de la celebración y de aquel día había sido llevado a la oración, porque queríamos que el Padre estuviese presente. Intuíamos que ya lo estaba y ahora, más si cabe que entonces, sabemos que lo estará durante toda nuestra vida. Siempre nos ha acompañado a ambos, aunque en ocasiones no lo tengamos tan presente, y en esta nueva etapa que comenzamos juntos queremos que sea el centro de nuestra familia.</p>
<p>             Si tuviera que explicar lo que viví aquel día y lo que significó y significa este sacramento, utilizaría el consentimiento que preparamos y que quiero compartir con vosotros y vosotras: “Te amo y quiero seguir amándote siempre. Doy gracias a Dios porque te puso en el camino de mi vida y me dio la oportunidad de conocerte y amarte. Quiero aprender a vivir junto a ti y respetarte cada día. Quiero que vivamos con la ilusión y el gozo de la Paz del Padre. Quiero que nuestro amor nos lleve hacia los demás, que seamos estímulo de amor e ilusión y signo de esperanza para quienes nos rodean. Que nuestro estilo de vida sea sencillo y nuestro hogar esté abierto a los demás. Pido al Padre que esté siempre a nuestro lado en las alegrías y en las dificultades como siento que lo está hoy, cuando hacemos nuestro compromiso ante la iglesia”.</p>
<p>             Un signo muy importante para nosotros fue el compartir granos de trigo, en el lugar de las arras. Con ellos queríamos significar que nuestra vida en común sea como un pan que se parte y reparte entre los hermanos.</p>
<p>             Quiero aprovechar este espacio para agradecer a todos los que compartieron con nosotros el inicio de nuestra familia.</p>
<p>             Un fuerte abrazo. </p>
<p align="right"><strong>Manmen Castellano</strong></p>
<p align="right"><strong>Consejo de redacción</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/sacramento-del-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Infierno de Marta de Pascual Alapont</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/el-infierno-de-marta-de-pascual-alapont/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/el-infierno-de-marta-de-pascual-alapont/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:49:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1644</guid>
		<description><![CDATA[Marta Murillo
El infierno de Marta de Pasqual Alapont es un libro muy recomendable para todas las edades que narra la historia de una joven normal y corriente que sin darse cuenta se va internando en una relación sentimental, llena de lugares oscuros que cada vez se van haciendo más sombríos. La protagonista es una joven [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: right;">Marta Murillo</h3>
<p><em><img class="alignleft size-medium wp-image-1645" title="69pg34_2" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg34_2-192x300.jpg" alt="69pg34_2" width="192" height="300" />El infierno de Marta</em> de Pasqual Alapont es un libro muy recomendable para todas las edades que narra la historia de una joven normal y corriente que sin darse cuenta se va internando en una relación sentimental, llena de lugares oscuros que cada vez se van haciendo más sombríos. La protagonista es una joven de clase media que no tiene mucha comunicación con sus padres, a la que acaba de dejar su novio y se siente culpable de ello. Es justo entonces cuando conoce a Héctor, personaje tipo, perfil del maltratador. Nada cierto sabremos a lo largo del relato de sus motivaciones, ni de su pasado familiar, porque tal como muestra  el interesante estudio de Vicente Garrido, que acompaña a la novela, ninguna causa psicológica o social puede explicar el maltrato.</p>
<p>Marta no es culpable de nada de lo que le sucede, pero las circunstancias le llevan a extraviar su camino junto a alguien que, mostrando la máscara del amor, no la quiere, la anula como persona y convierte en un auténtico infierno su vida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/el-infierno-de-marta-de-pascual-alapont/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA CLASE (Entre les murs)</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/la-clase-entre-les-murs/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/la-clase-entre-les-murs/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:45:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1640</guid>
		<description><![CDATA[Evaristo Villar
Ficha técnica: Francia 2008
Dirección: Laurent Cantet
Guionistas: Laurent Cantet,  François Bégaudeau y Robin Campillo
Reparto: François  Bégaudeau, alumnos y claustro de profesores
Fotografía: Pierre Milon, Catharine Pujol y Georgi Lazarevski
 El film está basado en el libro “Entre les murs”, de François Bégaudeau. Un título bien expresivo que se ha traducido al español por “La clase”, lo que, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: right;">Evaristo Villar</h3>
<p><strong>Ficha técnica: </strong>Francia 2008<img class="alignright size-medium wp-image-1641" title="69pg33" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg33-202x300.jpg" alt="69pg33" width="202" height="300" /></p>
<p><strong>Dirección: </strong>Laurent Cantet</p>
<p><strong>Guionistas: </strong>Laurent Cantet,  François Bégaudeau y Robin Campillo</p>
<p><strong>Reparto: </strong>François  Bégaudeau, alumnos y claustro de profesores</p>
<p><strong>Fotografía: </strong>Pierre Milon, Catharine Pujol y Georgi Lazarevski</p>
<p> El film está basado en el libro “Entre les murs”, de François Bégaudeau. Un título bien expresivo que se ha traducido al español por “La clase”, lo que, de entrada, priva al film de ese ambiente de “encerrona”,  intencionadamente buscado por el autor, al que alude directamente el título francés.  El film ha sido “Palma de oro” a la mejor película en el Festival de Cannes 2008. </p>
<p> Se trata originalmente  de una novela que, a juicio del propio autor, “se propone describir un año escolar y sus experiencias cotidianas”. Del cúmulo de situaciones reflejadas en el libro, los guionistas entresacan y crean aquellas escenas que mejor reflejan el ambiente que se vive en el aula de un instituto público en el extrarradio de cualquier ciudad importante de Francia. El aula es un verdadero microcosmos que refleja exactamente la diversidad que se vive fuera de los muros. Una diversidad compleja,  incrementada por los continuos flujos migratorios,  que afecta no solo al plano meramente económico sino también al cultural, moral,  administrativo y educativo de la sociedad en que se vive. El aula refleja limpiamente las distintas lógicas, sensibilidades y actitudes que se están dando fuera.</p>
<p> Es fácil adivinar que, en este contexto –con momentos verdaderamente ingeniosos y divertidos de los adolescentes protagonistas- se planteen, indirectamente,  múltiples interrogantes que tienen difícil solución, como: qué significa  formar parte de una colectividad y cómo llegar a formar parte de la misma; qué papel determinante juega la aceptación (el ser respetad@, aceptad@ y querid@) como punto de partida de un necesario encuentro intercultural; qué función puede desempeñar la escuela como último elemento camino de un imparable e incuestionable mestizaje;  el papel del mismo profesor en el proceso de descubrimiento y encuentro entre los adolescentes, etcétera. A este propósito, quienes hayan tenido o estén tratando la experiencia del aula en estos ambientes, se sentirán<img class="alignright size-medium wp-image-1642" title="69pg34_1" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg34_1-300x276.jpg" alt="69pg34_1" width="300" height="276" /> pronto reflejados en el entusiasmo de François,  que inicialmente sorprende a sus mismos alumnos, pero que pronto llega a descubrir que su sentido estricto de la ética se tambalea cuando los adolescentes empiezan a cuestionar sus bienintencionados y respetuosos métodos.</p>
<p> Muchos interrogantes, pues,  que surgen espontáneamente ante la pantalla de un film  realista y auténtico, casi una joya por la viveza del guión y las innumerables emociones que despierta.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/la-clase-entre-les-murs/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LAS MUJERES Y  LA CULTURA</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/las-mujeres-y-la-cultura/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/las-mujeres-y-la-cultura/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:39:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1638</guid>
		<description><![CDATA[Euskal Herriko Bilgune Feminista
Las mujeres hemos sido y somos oprimidas por este sistema patriarcal que nos trata como ciudadanas de segunda. Estamos condenadas a ser discriminadas sólo por el hecho de ser mujeres, y esta discriminación se da en todos los ámbitos de la vida.
 Hoy en día se dice que vivimos en igualdad pero la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Euskal Herriko Bilgune Feminista</strong></p>
<p>Las mujeres hemos sido y somos oprimidas por este sistema patriarcal que nos trata como ciudadanas de segunda. Estamos condenadas a ser discriminadas sólo por el hecho de ser mujeres, y esta discriminación se da en todos los ámbitos de la vida.</p>
<p> Hoy en día se dice que vivimos en igualdad pero la realidad nos demuestra lo contrario. Las mujeres seguimos oprimidas y claro ejemplo de ello es la violencia machista o la precariedad que sufrimos en el mercado laboral formal. El feminismo es tan válido como hace veinte años y tenemos que seguir trabajando por los derechos de las mujeres, para conseguir que pasen a ser reales y se respeten y no sean un simple documento que desde las diferentes instituciones se utiliza para tapar la verdadera realidad y no tomar compromisos concretos.<strong> </strong></p>
<p> Si nos centramos en el espacio de la cultura tenemos muchas cosas que decir y reivindicar todavía en esta era de la igualdad en la que dicen que vivimos. No me voy a centrar en hacer un análisis profundo,  os voy a contar desde nuestra experiencia y práctica cómo trabajamos algunos espacios de la cultura.</p>
<p> Desde nuestra organización feminista llevamos unos cuantos años trabajando en la cultura. Las mujeres estamos invisibilizadas en todos los espacios públicos y la cultura es uno de ellos. No podemos obviar que en el llamado espacio privado las mujeres hemos sido las transmisoras de la cultura popular, pero en el espacio público no somos referente ni tenemos espacio, valga la redundancia.</p>
<p> i nos centramos en la producción cultural en general sí que es cierto que hay algunas mujeres que han conseguido que su producción cultural tenga espacio en la sociedad, pero ¿cuántas mujeres productoras de cultura existen que no han conseguido tener ese espacio? Las mujeres estamos totalmente invisibilizadas en la cultura y tenemos que reivindicar nuestro espacio, sobre todo tener las mismas oportunidades.</p>
<p> emos realizado diferentes mesas de debate con mujeres que producen cultura; escritoras, cantantes, escultoras,… todas ellas coinciden en el análisis de invisibilización que desde el feminismo hacemos. Pero nos encontramos que ese mundo cultural que existe es un mundo totalmente masculinizado y las mujeres no encuentran espacio.</p>
<p> En Euskal Herria las fiestas populares son un marco claro de lo antes comentado. En todas y a lo largo de toda la geografía vasca se realizan un montón de actos culturales, y desde el análisis y el trabajo que llevamos realizando en los últimos años las mujeres no participan en igualdad de condiciones. Por un lado muy pocas mujeres participan en la preparación de las fiestas y la mayoría de las actividades que se programan son para hombres. Tenemos que cambiar esta situación y desde el Bilgune Feminista estamos trabajando en ello.</p>
<p> La cultura es algo muy amplio y podríamos extendernos en un montón de temas que desde este ámbito podríamos reivindicar las mujeres. Pero para terminar con este breve relato querría nombrar la necesidad de crear una cultura basada en valores feministas, donde las mujeres tengamos las mismas oportunidades de ser creadoras y tener espacios para hacer cultura.<strong></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/las-mujeres-y-la-cultura/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>DECLARACIÓN SOBRE LOS PROBLEMAS DE BIOÉTICA</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/declaracion-sobre-los-problemas-de-bioetica/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/declaracion-sobre-los-problemas-de-bioetica/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:26:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1632</guid>
		<description><![CDATA[Asociación de teólog@s Juan XXIII
La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII quiere sumarse al movimiento de diálogo interdisciplinar de la Bioética, en la búsqueda común de valores compartidos, pero sin arrogarnos el derecho de intromisión para dictar normas de moralidad a la sociedad civil.
Creemos que la Teología debe sumarse a dicho diálogo para ayudar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Asociación de <a href="mailto:teólog@s"><span style="color: #000000;">teólog@s</span></a> Juan XXIII</strong></p>
<p><em>La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII quiere sumarse al movimiento de diálogo interdisciplinar de la Bioética, en la búsqueda común de valores compartidos, pero sin arrogarnos el derecho de intromisión para dictar normas de moralidad a la sociedad civil.</em></p>
<p>Creemos que <strong>la Teología</strong> debe sumarse a dicho diálogo para ayudar a transformar, a la vista de nuevos datos, algunos de sus paradigmas y conclusiones; pero sin imponer exclusivamente interpretaciones de sentido sobre la vida y la muerte, el dolor, la salud o la enfermedad. En el terreno de la bioética es necesario distinguir tres tipos de cuestiones: las científicas, las filosóficas y las y religiosas. La intervención en el debate sobre las cuestiones científicas corresponde a los expertos en dichas materias. En las cuestiones filosóficas existe una amplia pluralidad de concepciones. En el tercer tipo de cuestiones, las religiones están en su legítimo derecho de exponer sus planteamientos, pero no pueden exigir su acatamiento a toda la ciudadanía como si fueran los únicos válidos.</p>
<p>En el contexto de la <strong>sociedad plural y secular</strong>, las personas creyentes pueden participar en el debate público sobre bioética, conjugando su propia fe con el talante de diálogo en medio de situaciones interculturales e interreligiosas.</p>
<p>Con este espíritu de diálogo proponemos el siguiente <strong>Decálogo</strong>:</p>
<p><strong>1.</strong> Nos sumamos al movimiento de <strong>diálogo interdisciplinar</strong> de la bioética como conversación pública para buscar en común respuestas a los desafíos que plantea el cuidado de la vida en la era de la biotecnología. Creemos que, para las ciencias y las humanidades, vale el programa emblemático.　en vez de enfrentar a las éticas o las creencias contra las ciencias y tecnologías, conviene fomentar su integración mediante la educación, la colaboración de los medios de comunicación y el debate cívico sin crispación.</p>
<p><strong>2.</strong> Para converger en una ética auténticamente global queremos escuchar las diferentes perspectivas mediante el <strong>diálogo intercultural</strong> sin exclusiones ni jerarquizaciones previas. La alianza de civilizaciones y el diálogo de religiones son imprescindibles para fomentar una cultura de la vida.</p>
<p><strong>3.</strong> Deseamos y esperamos que las <strong>diversas religiones</strong> se sumen a esta búsqueda en común de valores de cara al futuro de la vida y de la humanidad. Respetaremos la pluralidad, sumándonos a la búsqueda común de convergencias en valores para garantizar responsablemente el futuro de la vida y de la humanidad. “<em>Ya no hay más judío ni griego, esclavo ni libre, varón o hembra, pues todos hacéis uno&#8230;”</em> (Gal 3, 28). Las diversas creencias deberán pasar por la criba de la autocrítica para librarse de sus respectivas exageraciones, por ejemplo, la homofobia, el maltrato a la mujer o la discriminación de las vidas más desfavorecidas.</p>
<p><strong>4.</strong> Las actitudes aprendidas en el evangelio de Jesús nos motivan especialmente para apoyar una ética de la gratitud responsable en el cuidado de toda vida. Propondremos, sin imponerlas, alternativas para el cuidado de la vida desde la perspectiva del <strong>evangelio de Jesús</strong>, con tal de hacerlo en el momento oportuno y con tolerancia constructiva. Pero al contribuir a un diálogo plural desde perspectivas evangélicas, no centraremos la aportación de esta tradición en citas de documentos eclesiásticos oficiales. Partiremos de la palabra de Jesús: “<em>Yo he venido para que vivan y estén llenos de vida”</em> (Jn 10, 10), para exhortar con lenguaje positivo y esperanzador, que anime a vivir y a vivificarnos mutuamente.</p>
<p><strong>5.</strong> La acogida responsable del <strong>proceso humano de nacer</strong> ha de realizarse en el marco del respeto a la dignidad y derechos de la mujer en lo relativo a la reproducción. Reconocemos la necesidad de revisar a fondo la propia tradición por lo que se refiere a los enfoques sobre género, sexo y relaciones humanas, para superar los límites de una teología demasiado condicionada por pesimismos, maniqueismos, estoicismos o puritanismos.”<em>Me has tejido en el seno materno”</em> (Sal 139, 13) es un texto programático que invita a respetar el proceso constitutivo de una nueva vida –camino y no momento instantáneo-, acompañándola con el proceso humano de acogerla responsablemente, de acuerdo con la gradualidad de dicha exigencia de respeto según las fases de su formación. Sin tomar en serio la educación sexual integral –incluídas la anticoncepción e intercepción responsables- carecerán de credibilidad los esfuerzos por la protección del feto.</p>
<p><strong>6.</strong> El acompañamiento responsable del <strong>proceso humano de morir</strong> incluye el respeto al derecho de decidir cómo vivir la fase final de ese proceso digna y autónomamente. Haremos por redescubrir y reapreciar elementos olvidados de la propia tradición terapéutica corpóreo-espiritual; por ejemplo, asumir la muerte y tomar autónomamente las riendas del proceso de morir. Pero tendremos presentes las deficiencias de la propia tradición por lo que se refiere a las escisiones dualistas entre el ser humano y la naturaleza o entre lo corporal y lo psíquico; para poder recrear una teología de la creación capaz de valorar y liberar la tierra, el cuerpo y la vida. <em>“Yo soy la resurrección y la vida”</em> (Jn 11, 25). La tradición de la moral teológica católica ayuda a discernir situaciones de limitación del esfuerzo terapéutico, legal, ética y teológicamente correcta.</p>
<p><strong>7.</strong> No se debe hacer un ídolo del dolor, hay que fomentar su alivio y asegurar el acceso por igual a los <strong>cuidados paliativos</strong>. “<em>Mientras lo exterior se deteriora, lo interior se renueva</em>” (2 Co 4, 16). No se debe hacer un ídolo del dolor, que tenemos derecho a aliviar, incluída la sedación oportuna, médicamente indicada y debidamente consentida y protocolizada. La tradición católica ayuda a evitar criminalizaciones injustas como, por ejemplo, la de las irresponsables acusaciones anónimas del caso Lamela vs. Leganés.</p>
<p><strong>8.</strong> Es responsabilidad ética apoyar la <strong>investigación científica</strong> para curar, mejorar y proteger la calidad del vivir. Reconocemos la necesidad de soltar lastre de la propia tradición, para que no naufrague una teología que durante demasiado tiempo ha minusvalorado la tecnociencia. Cultivar la tierra, sin quedarse cruzado de brazos a esperar el don del cielo, es el comienzo de la tecnología, misión del ser humano para quien es natural modificar artificialmente la naturaleza con la tecnología, si bien desde una actitud de respeto a la naturaleza. La teología de la creación fomenta el diálogo para aprender de la ciencia.</p>
<p><strong>9.</strong> Admirando y agradeciendo los avances científicos, fomentaremos las aplicaciones de la investigación al servicio de lo terapéutico. Pero el cuidado de la vida ha de extenderse al <strong>conjunto de los vivientes y ecosistemas</strong>. “<em>Aguardamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia”</em> (2 Pe 3, 13). La Bioética incluye la Ecoética. No basta haber pasado del paternalismo a la autonomía; hay que globalizar y ecologizar la ética de la justa distribución de los recursos de la vida.</p>
<p><strong>10.</strong> El cuidado de la vida ha de incluir también la responsabilidad hacia las g<strong>eneraciones futuras.</strong> Por eso tendremos siempre presentes las preguntas motrices del movimiento bioético: “¿Es responsable y merece la pena hacerse cuanto puede técnicamente hacerse? ¿Para beneficio de quién serán los logros?” Así, enfocaremos cualquier problema bioético, captando su aspecto social. Jesús repartió pan de vida, pero para todos y todas. Esta ética global de la justicia es, a la vez, ética de la vida. Para nosotros van unidos el no a la guerra, al asesinato y a la pena de muerte, el no a las interrupciones injustas del proceso de nacer y el no a las prolongaciones injustas del proceso de morir, así como el no a la destrucción del ambiente y a la dilapidación de los recursos de la vida. Ése quiere ser nuestro compromiso como ciudadanos, como creyentes y como teólogos y teólogas, en colaboración con cuantos profesionales, colectivos sociales y organizaciones humanitarias trabajan por mejorar las condiciones de vida y aliviar el sufrimiento de la humanidad y de la naturaleza.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/declaracion-sobre-los-problemas-de-bioetica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Manifiesto del I Encuentro Estatal de Asuntos Religiosos de la FELGTB</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/manifiesto-del-i-encuentro-estatal-de-asuntos-religiosos-de-la-felgtb/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/manifiesto-del-i-encuentro-estatal-de-asuntos-religiosos-de-la-felgtb/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:24:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1627</guid>
		<description><![CDATA[
Los 19 grupos cristianos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales del Estado Español reunidos en Toledo del 17 al 19 de octubre en el I Encuentro Estatal de Asuntos Religiosos de la FELGTB, Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales,
MANIFESTAMOS:
Que gracias a los avances del pensamiento y de las ciencias, hoy tenemos una mejor [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1904" title="felgt3" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/felgt32-300x44.jpg" alt="felgt3" width="300" height="44" /></p>
<p>Los 19 grupos cristianos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales del Estado Español reunidos en Toledo del 17 al 19 de octubre en el I Encuentro Estatal de Asuntos Religiosos de la FELGTB, Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales,</p>
<p style="text-align: center;"><strong>MANIFESTAMOS:</strong></p>
<p>Que gracias a los avances del pensamiento y de las ciencias, hoy tenemos una mejor comprensión de la realidad. Por lo tanto, negar estos avances va contra la persona por oponerse a su crecimiento y va contra Dios por oponerse a su creación.</p>
<p>Que las mujeres y los hombres, que las personas heterosexuales, las homosexuales, las bisexuales y las transexuales son expresiones de la diversidad con la que Dios ha creado este mundo, por lo que todas tienen la misma dignidad ante sus ojos. No existe razón alguna desde la fe para que se discrimine a nadie por su sexo, su orientación sexual o su identidad de género.</p>
<p> Que nuestra naturaleza, vocación y destino es amar y ser amad@s y por ello es necesario liberar a la persona en el amor.</p>
<p> Que es necesario tomar conciencia de las situaciones de injusticia hacia las mujeres y nos comprometemos a trabajar para que sean superadas y erradicadas.</p>
<p> Que es necesaria una Teología diversa y amplia que cuestione el actual pensamiento único, hegemónico y machista de las Jerarquías de las iglesias cristianas.</p>
<p> Que apostamos por las Teologías Feministas, que no son sólo de mujeres y para mujeres, sino inclusivas, liberadoras y enriquecedoras tanto para mujeres como para hombres.</p>
<p> Que deseamos y nos comprometemos a trabajar por una Iglesia de iguales, donde no se trata de repetir esquemas, sino de ser discípulos y discípulas de Jesús de Nazaret y su Reino.</p>
<p> Asimismo,</p>
<ul>
<li>Mostramos nuestro apoyo al Manifiesto por la Laicidad promovido por Redes Cristianas, en el que se denuncia los Acuerdos de 1979 del Estado Español con la Santa Sede; se apuesta por una laicidad plena y una sociedad secularizada y pluralista; y se denuncia <em>el clericalismo y la discriminación por razones de género y orientación sexual</em>, aún presentes en la Iglesia católica y otras confesiones.</li>
<li>Y nos sumamos a las movilizaciones promovidas por la alianza española contra la pobreza en la reivindicación de medidas concretas para aumentar la cantidad y calidad de ayuda a los países empobrecidos, la cancelación de la deuda externa y nuevas normas comerciales que permitan a los países acabar con la injusticia, la inequidad y la discriminación. La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar.</li>
</ul>
<p style="text-align: center;"><strong>Área de Asuntos Religiosos de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB)</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Grupos miembros</span>: &#8220;Ángelus&#8221; Grupo Cristiano de Arcadia (Cádiz), Comisión de Asuntos Religiosos de Cogam (Madrid), Comisión de Asuntos Religiosos de Gehitu (Euskadi), Comisión de Asuntos Religiosos de Ojalá (Málaga), &#8220;Comulga&#8221; Grupo Cristiano de No te Prives (Murcia), “Crismhom” Cristianas y Cristianos de Madrid Homosexuales-lgtb, Cristianas y Cristianos de ABLesGay (Albacete), Cristianas y Cristianos de Gylda (La Rioja), &#8220;Diálogo&#8221; Grupo Católico de Gamá (Gran Canaria), &#8220;Esperanza&#8221; Grupo Cristiano de Jerelesgay (Jerez de la Frontera –Cádiz), Grupo Cristiano de Alega (Cantabria), Grupo Cristiano de DecideT (Alicante), Grupo Cristiano de Lambda (Valencia), Grupo de Asuntos Religiosos de Xega (Asturias).</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Grupo adherido</span>: Mar (Málaga)</p>
<p><strong>Associació Cristiana de Gais i Lesbianas de Catalunya (ACGIL)</strong></p>
<p><strong>ICHTHYS-SEVILLA</strong></p>
<p><strong>Grupo Cristianos Gays</strong><strong></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/manifiesto-del-i-encuentro-estatal-de-asuntos-religiosos-de-la-felgtb/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>HAY QUE SACAR EL ABORTO DEL CÓDIGO PENAL</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/hay-que-sacar-el-aborto-del-codigo-penal/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/hay-que-sacar-el-aborto-del-codigo-penal/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 10:03:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1624</guid>
		<description><![CDATA[La coordinadora Estatal de Comunidades Cristianas Populares (CCP), ante la actualidad, confusión y tendenciosos debates existentes sobre la posible modificación de la ley del aborto vigente en España desde 1985, queremos alzar nuestra voz, como otra legítima voz de iglesia, y por ello ante la opinión pública
MANIFESTAMOS QUE:
 1.- RATIFICAMOS lo escrito en 1980, cuando las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La coordinadora Estatal de <strong>Comunidades Cristianas Populares</strong> (CCP), ante la actualidad, confusión y tendenciosos debates existentes sobre la posible modificación de la ley del aborto vigente en España desde 1985, queremos alzar nuestra voz, como otra legítima voz de iglesia, y por ello ante la opinión pública</p>
<p style="text-align: center;"><strong>MANIFESTAMOS QUE</strong>:</p>
<p> 1.- <span style="text-decoration: underline;">RATIFICAMOS</span> lo escrito en 1980, cuando las CCP del estado español elaboramos un amplio <strong>dossier sobre el aborto “para la discusión sobre su moralidad y posible despenalización legal</strong>”. En él decíamos cosas como que “<em>despenalizar no es legalizar”, </em>o que<em>” el legislador, en nombre de la sociedad que le delega, debe optar por dejar a la madurez ciudadana la solución a cada conflicto concreto</em>”.  Dejábamos claro que “<em>nadie está contra la vida, pero tampoco se pueden excluir otros valores o principios (…) y en este conflicto de principios no se puede resolver solo a favor de uno</em>”. O también destacábamos nuestro malestar por la aplicación del principio del “mal menor” ya que “<em>no todo mal viene del pecado, ni es necesariamente pecado…</em>.</p>
<p>2.- <span style="text-decoration: underline;">CONSTATAMOS</span> cómo en la actualidad las leyes españolas no reconocen, ni garantizan  el derecho de las mujeres a decidir sobre su propia Salud Sexual y Reproductiva, pues hoy día, <strong>el aborto voluntario es un delito penado con cárcel, tanto para la gestante como para el personal sanitario</strong>, salvo en tres excepcionales circunstancias.</p>
<p> 3.- <span style="text-decoration: underline;">LAMENTAMOS</span> la <strong>injerencia de una jerarquía católica</strong> que en su nombre y a través de sus brazos armados, los llamados “neocons”, están alentando a una abusiva objeción de conciencia y a una desobediencia civil generalizada, actuando como un verdadero lobby de presión. Ninguna iglesia es quien para imponer sus principios morales a toda una ciudadanía y menos en un estado aconfesional.</p>
<p>4.- <span style="text-decoration: underline;">MOSTRAMOS</span> <strong>nuestra inquietud ante los ataques injustificados que están sufriendo miles de mujeres que interrumpieron su embarazo en el marco de la legislación vigente</strong>, así como los provocados a los profesionales sanitarios de los centros autorizados; NOS TEMEMOS que tales agresiones seguirán produciéndose mientras no sea modificada la legislación actual, una ley antigua que no responde siquiera a las recientes indicaciones del Consejo de Europa (salvo Irlanda y Bielorusia, la española es una de las más restrictivas del continente).</p>
<p>5.- <span style="text-decoration: underline;">CREEMOS</span> que es necesario un nuevo proyecto de ley que reforme la legislación vigente sobre IVE, para que ésta sea tratada en un ámbito sanitario y no en el judicial. Una nueva Ley que reconozca el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y su propia Salud Sexual y Reproductiva<strong>.</strong> <strong>Es urgente que el aborto salga ya del Código penal</strong></p>
<p> 6.- <span style="text-decoration: underline;">SOLICITAMOS  </span>finalmente <strong>que se garantice el derecho a abortar gratuitamente en un centro sanitario público de la comunidad autónoma en la que se resida</strong>. Si se tiene que respetar el derecho de los médicos a la objeción de conciencia, el estado debe regularla para garantizar la prestación del servicio. En un sistema público no debería haber objetores pero si los hubiera el Estado tiene la obligación de asegurar -como hace con los servicios mínimos en el caso de la huelga-, el cumplimiento de la ley</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/hay-que-sacar-el-aborto-del-codigo-penal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Hembra o PERSONA?</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/%c2%bfhembra-o-persona/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/%c2%bfhembra-o-persona/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 09:58:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1618</guid>
		<description><![CDATA[Jesús Bonet Navarro
 Identidad, sexo, sexualidad y erotismo
La identidad de una persona o de un conjunto de personas es lo que define esencialmente  a esa persona o a ese conjunto, lo que les hace ser singulares y diferentes de los demás. Pero no siempre se ha permitido o se permite que las personas se definan a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Jesús Bonet Navarro</strong></p>
<p> <strong>Identidad, sexo, sexualidad y erotismo</strong></p>
<p>La identidad de una persona o de un conjunto de personas es lo que define esencialmente  a esa persona o a ese conjunto, lo que les hace ser singulares y diferentes de los demás. Pero no siempre se ha permitido o se permite que las personas se definan a sí mismas, sino que constantemente hay quien se empeña, desde fuera, en definirlas, sirviéndose para ello de lo que a quien define le resulta más significativo o más atractivo de la persona o grupo definidos. Posiblemente, éste ha sido el caso de la mujer a lo largo de la historia, que, en lo que supuestamente es su esencia o en las funciones que debía desarrollar, <em>ha recibido su identidad</em> a partir de la definición que ha dado de ella el varón.</p>
<p>El <em>sexo</em> nos define <em>biológicamente</em> (genitalidad, estructura hormonal, factores físicos primarios y secundarios); la <em>sexualidad</em> nos define <em>vivencialmente, psíquicamente</em> (identificación mental femenina o masculina, sensibilidad, relación interna con nuestro sexo biológico); el <em>erotismo</em> nos define <em>relacionalmente</em> (expresión de la pasión y deseo sexuales, orientación hacia el otro o hacia el mismo sexo, comunicación, conductas sexuales, lenguaje del cuerpo). Por tanto, sexo, sexualidad y erotismo no son lo mismo, pero es muy importante que estén armonizados y sean vividos libremente para evitar desajustes psíquicos.</p>
<p>Salvo en culturas muy vinculadas a la veneración y al respeto a la Madre Tierra, la mujer ha sido (y frecuentemente todavía es) definida -ya sea por ignorancia, por motivos de poder o por ambas cosas a la vez- más por su sexo, en el sentido más plano del término, que por su sexualidad y su erotismo; es decir, ha sido identificada como <em>hembra</em> y basta. Para Aristóteles, que es todavía un peso pesado de nuestra cultura, la <em>hembra</em> es -en el conjunto de los animales, incluido el animal humano- un macho imperfecto, un macho frustrado en su camino hacia la plenitud, un fruto torcido de un embarazo problemático, que es incapaz de producir semen (Aristóteles, <em>De anima, II, 1</em>); por eso, “el varón, salvo algunas excepciones contrarias a la naturaleza, es llamado a mandar, más bien que la mujer” (Ídem, <em>Política, I, 5</em>), porque “la naturaleza ha fijado la condición especial de la mujer y del esclavo” (Ídem, <em>Política, I, 1</em>).</p>
<p style="text-align: center;"> <img class="aligncenter size-medium wp-image-1619" title="69pg25" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg25-300x224.jpg" alt="69pg25" width="300" height="224" /></p>
<p><strong>Visualización del cuerpo y del alma de la mujer</strong></p>
<p> De esa falsa identidad de la mujer, basada en su <em>sexo biológico</em>, se dio el salto a su <em>alma sexual</em> o a su alma en general: por pura lógica, el alma femenina tenía que ser inferior. Hasta muy entrada la Edad Media, la Iglesia, por ejemplo, no reconoció oficialmente que el alma femenina no desmerecía respecto a la del varón, aunque es cierto que más tardío reconocimiento de igualdad tuvieron las almas de los indios americanos (s. XVI) y las de las personas de piel negra (S. XIX). Esa imaginaria inferioridad del alma femenina fue una de las razones del rechazo medieval a la homosexualidad masculina, puesto que ser homosexual equivalía, según aquella gente, a <em>rebajarse</em> (tal cual) <em>a ser mujer</em>. ¡Qué diferentes serían las cosas si el varón reconociera el valor de lo femenino que indudablemente hay en él!</p>
<p>La relación entre sangre menstrual e impureza que establecen muchas religiones, la supuesta pasividad de la hembra en la procreación (pues el papel activo del óvulo se descubre en el s. XIX) y el miedo a la sexualidad han contribuido decisivamente a elaborar una injusta definición de la mujer y a hacer una exaltación de la virginidad que a veces está cargada de prejuicios.</p>
<p>Si el alma de la mujer era inferior, su <em>sexualidad</em>, o sea, la <em>vivencia</em> de su espíritu sexuado, era algo secundario, carecía de importancia. Lo que se valoraba era el aspecto <em>estético</em>, pero entendiendo la estética no como lo que realmente significa -es decir, <em>sensibilidad</em>- sino sólo como un aspecto <em>visual</em>; dicho de otro modo, lo que se visualizaba era el sexo estricto, el reclamo corporal. Desde esa percepción, el sexo de la mujer ha sido y es para unos un objeto de consumo y para otros una tentación y un engaño. Si la mujer era, ante todo, <em>sexo</em>, para muchos no habría problema en admitir que el varón puede divertirse con ella a costa de ella, aunque no haya por medio comunicación, ni ternura, ni sensibilidad, ni diálogo, ni sentimientos, ni escucha, ni respeto.</p>
<p>En estas condiciones muchas mujeres no han podido tener una relación autónoma y libre con su propio cuerpo, ni valorarlo adecuadamente, ni saber cómo actuar con él. Incluso han tenido miedo a no saber responder a lo que se esperaba de su cuerpo y han creído que tenían necesidad de fingir. Por supuesto, no han vivido su cuerpo como una oportunidad de encuentro y comunicación, sino como un objeto del monólogo sexual de otro cuerpo. Aunque no lo parezca, esa visualización machista del sexo, de la sexualidad y del erotismo femeninos ha tenido consecuencias religiosas, económicas y sociales negativas que continuamos arrastrando.</p>
<p>Y una vez que se <em>visualizan</em> de este modo el cuerpo y el alma de la mujer, ¿puede extrañarle a alguien que lo femenino nunca haya servido a ningún artista y a casi ningún escritor para <em>ponerle cara a Dios</em>, para <em>visualizar a Dios</em> en ello? A muchos les parecería sacrilegio y a otros, al menos, políticamente incorrecto.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1620" title="69pg26" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg26-300x215.jpg" alt="69pg26" width="300" height="215" /> <strong>Persona sexuada, libre y autónoma</strong></p>
<p>             No sirve la identidad que no procede de la autonomía y la libertad, es decir, del hecho de ser persona. Y la persona, para ser plenamente tal, necesita, entre otras cosas, vivir su sexo, su sexualidad y su erotismo de modo positivo y liberador; renunciar, por principio, a ello no ayuda precisamente al equilibrio global de nadie. La mujer, como el varón, es persona, y crece como tal cuando desarrolla sin miedo su sexualidad, aunque haya otros aspectos en los que también es necesario crecer.</p>
<p>            En el cuerpo se manifiesta (se revela) la persona cuando el cuerpo se hace comunicación. El cuerpo es uno de los archivos de la historia personal de cada uno y de la historia de la cultura en la que hemos nacido. El cuerpo, el sexo, no es una cárcel -eso pensaban los pitagóricos, los platónicos y los gnósticos-, ni el placer sexual sensato que no hace daño a nadie es pecado, ni la represión es, por principio, una virtud. El disfrute erótico, relacional, del sexo es una parte importante de la madurez personal. Y si la erótica personal, que es pasión, deseo y encuentro, va unida a una vivencia profunda de la propia sexualidad y a la relación interior con uno mismo y con Dios, que es amor, ¿no habría que pensar que hacer el amor con la persona a la que amas es una revelación del amor de Dios? Si el cuerpo del que ama es un lenguaje con el que se acaricia, se besa, se abraza, se juega, se mira, se olfatea, se toca, se escucha, se penetra o se es penetrado  (com – penetrándose con otro cuerpo) y si el cuerpo desnudo, sin máscaras ni corazas, se ofrece y se une amorosamente al cuerpo de la persona querida, ¿cómo no va a ser esa vivencia relacional uno de los signos (sacramentos) del amor de Dios, que acaricia, besa, abraza… y se ofrece al ser humano?</p>
<p>            La sexualidad no puede encerrarse en lo físico y en la moral; la sexualidad impregna toda la personalidad. Y eso vale tanto para la mujer como para el varón; por eso no somos simplemente hembras o machos, sino personas sexuadas; y por eso también, la sexualidad es, ante todo, vida, vivencia, sentido y energía. Cuando a la mujer se le ha reprimido esa posibilidad, se le ha herido gravemente su personalidad, porque no ha podido vivir plenamente su identidad. De ahí que ahora sea ya el momento de pasar de la ética sexual de la sumisión (al varón, al poder) a la ética de la sana transgresión.</p>
<p>            El núcleo de la identidad de la mujer no es la vagina ni el útero, y mucho menos cuando se toma el útero como<img class="alignright size-medium wp-image-1621" title="69pg27" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg27-300x215.jpg" alt="69pg27" width="300" height="215" /> un simple almacén de la vida producida por el varón. Si en el mundo de los mitos eran las conchas, las perlas, la copa, el ánfora o la olla símbolos y representaciones del útero universal del que procede todo y de la fertilidad de la Madre Tierra, es porque, sobre todo, lo femenino se identificaba con la vida (con la que da y con la que cuida). Seguramente por ello, en los umbrales de nuestra era, cuando se tradujo la Biblia hebrea al griego (la llamada <em>Versión de los Setenta</em>), el traductor no encontró mejor traducción para la frase en la que Adán da nombre a su mujer que ésta: “El varón llamó a su mujer <em>Zoé</em>”, es decir, <em>Vida</em> (Gén 3,20).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/%c2%bfhembra-o-persona/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En femenino CREATIVO</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/en-femenino-creativo/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/en-femenino-creativo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 09:49:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1613</guid>
		<description><![CDATA[Pepa Úbeda
¡Qué vaina! Ya no sólo dicen que las hembras
salimos físicamente de una costilla de los hombres,
lo cual ya es suficientemente ridículo, porque todos
ellos nacen de una mujer!
María Suárez Toro
 
Voces silenciadas, voces anuladas, ninguneadas; pero Todas secretos a voces.
Tantos siglos -¿o mejor hablamos de milenios?- sin nombre y sin objeto conocido y reconocido: las mujeres [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: right;">Pepa Úbeda</h3>
<p style="text-align: center;"><em>¡Qué vaina! Ya no sólo dicen que las hembras</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>salimos físicamente de una costilla de los hombres,</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>lo cual ya es suficientemente ridículo, porque todos</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>ellos nacen de una mujer!</em></p>
<p align="right"><strong>María Suárez Toro</strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p>Voces silenciadas, voces anuladas, <em>ninguneadas</em>; pero Todas secretos a voces.</p>
<p>Tantos siglos -¿o mejor hablamos de milenios?- sin nombre y sin objeto conocido y reconocido: las mujeres han parido hijos y han construido la historia de la humanidad en un lugar secundario porque ha sido el hombre -género y sexo- quien ha ocupado la tradición oral y las páginas de los libros como protagonista absoluto. No aparecen nombres femeninos en los campos de la creatividad y del saber: ¡qué poco sabemos de filósofas, científicas, escritoras, artistas, grandes viajeras…! Sólo de vez en cuando aparece alguna mujer recorriendo las páginas de la historia, por “deferencia” del hombre al cual “pertenece” o porque sus hechos no han podido ser borrados de la faz de la tierra (¿cómo, pues, hubiesen podido hacer desaparecer de la página impresa el nombre de Santa Teresa de Jesús?)</p>
<p>Y, sin embargo, ahí están: madres, hijas, hermanas, esposas… de hombres conocidos, del “hombre que sabe y que construye la historia de su especie”: <em>la</em> Tintoretto, <em>la </em>Martínez Sierra, <em>la </em>Camila Claudel, <em>la </em>Curie… Sería absurdo extenderse más: no habría bastante papel en esta revista para hacer un inventario de todas ellas y de sus aportaciones a esa especie a la cual deberían pertenecer en régimen de igualdad.</p>
<p>Así pues, ya tenemos una primera constatación: o no aparecen sus nombres o, si aparecen, es en corto número y siempre vinculadas al hombre de parentesco más próximo. Sólo aquéllas que optaron por la libertad frente a los vínculos habituales   -y que hasta no hace mucho tiempo sólo podía obtenerse a través del celibato religioso- aparecen con nombre propio en los libros de historia… pero, desgraciadamente, con cuentagotas. Y es que la primera respuesta que se nos ocurre ante tamaña injusticia es que, claro, ante la estructura patriarcal, no hay linaje femenino que pueda ni tan sólo sobrevivir.</p>
<p>Es una situación generalizada en todos los campos: económico, social, político… ¿cómo, pues, pretender un <em>status</em> distinto en el ámbito científico, filosófico o artístico? Las guerras, auténtica lacra de nuestra especie y motor ampliamente utilizado por el patriarcado, han sido, paradójicamente, el terreno que ha facilitado la liberación progresiva de la mujer: “gracias” a la Primera Guerra Mundial, ésta asumirá las funciones económicas y sociales que el hombre abandona para incorporarse al ejército y ello le permitirá tomar conciencia de su situación real y de la lucha que deberá emprender para cambiarla. Sucesivas conflagraciones bélicas aun agudizarán más esta percepción. Sin embargo, tendremos que esperar a una segunda oleada importante dentro del movimiento feminista para que la mujer se haga definitivamente consciente, “caiga en la cuenta”, de que se trata más que de una actitud de lucha, de la interiorización de estructuras mentales nuevas. Y es que en esto de la lucha por la igualdad, el feminismo es como el oleaje del mar, que viene y va…</p>
<p>Las mujeres tendrán que “irrumpir” en el debate que sobre ellas establecen los hombres (en solitario, eso sí, como únicos polemizadores, aunque algunos de ellos las hayan defendido, como es el caso de Stuart Mill) <em>conociendo y nombrando desde sí mismas, colectiva e individualmente.</em></p>
<p>Pero no olvidemos, como se ha dicho al inicio del artículo, que su aportes ya existían, a pesar de estar invisibilizadas y devaluadas. Ahora bien, es desde el feminismo que han aportado su subjetividad al conocimiento y a la conciencia de transformación social. No obstante lo anterior, siempre ha habido una referencia a las experiencias femeninas, pero –desgraciadamente- sin dejarlas hablar… y es que <em>sus voces resonaban a través del lenguaje masculino…</em></p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1614" title="69pg21" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg21-300x197.jpg" alt="69pg21" width="300" height="197" />El problema ha sido claro y es necesario darle nombre: se ha tratado de una jerarquización de sexos y géneros (el hombre/lo masculino por encima de la mujer/lo femenino), de exclusión (el patriarcado impide no ya el matriarcado sino el respeto a la diferencia), la sobre-especialización (negarse a aceptar los aportes de la mujer en todos los campos), la dicotomización (valoración exclusiva de la teoría y prácticas masculinas), etc.</p>
<p>Y no podía ser de otro modo cuando la mujer ha sido relegada a producir-reproducir la vida de la especie humana, lucha titánica que nos ha situado en el ámbito de la subordinación, la invisibilización y la devaluación.</p>
<p>Y si nos circunscribimos al mundo occidental, qué decir del poder en manos del “hombre blanco del Norte global” que presenta a las mujeres a través de imágenes sensacionalistas (¿es necesario recordar la imagen femenina en la publicidad?), víctimas pasivas sin propuestas ni protagonismo (¿en qué parte del lienzo o de la página de un libro de poemas o del pentagrama aparece un nombre de mujer?). Y ha sido el patriarcado el más interesado en crear conceptos científicos y tecnológicos que mantuvieran a las “ovejas en el redil” como simples ayudantes, buen camino para controlarlas y, al mismo tiempo, continuar desconociéndolas. Durante milenios la mujer ha vivido “fuera del centro”, abocada a la creación de conocimientos, de cultura, de formas de vivir la vida como visionarias periféricas: mujeres con mucha visión pero no visibles.</p>
<p>¿Y cómo hemos llegado a esta situación, se dirá? Podríamos empezar recordando que las características humanas más destacadas en la evolución biológica emergieron del fuerte vínculo que se genera entre hembra y prole; y es que <em>el cuerpo de la mujer es el territorio en el  que se expresa la vida i la iniciación de cada ser a la cultura</em>.</p>
<p>Sin embargo, continuando un poco con la historia de la humanidad, no siempre fue todo tan negativo: las mujeres contaron culturalmente hasta hace aproximadamente cinco mil años. A partir de ese momento se las ha querido ocultar. Y si nos ponemos a hablar de matriarcado, la definición ha sido un opuesto a la de patriarcado, porque aquél no fue jamás un dominio de la mujer sobre el hombre, como se ha intentado sugerir desde la historiografía masculina…, sino una cultura que defendía la igualdad.</p>
<p>Y si nos detenemos por un momento en el concepto de <em>visionarias periféricas</em>, no debemos olvidar la importancia que ha tenido para el método científico más avanzado la subjetividad de las mujeres, ya que ésta incide en las conexiones y “desvelaciones” científicas que han provocado; ahí están los ejemplos de Lynn Margullis en el campo de la microbiología, d´Elisabet Sahtorius en el de la ecología, de Barbara McClintock en el de la genética o de Evelyn Fox Seller en el de la física, la biología y la matemática.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1615" title="69pg22" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg22-300x244.jpg" alt="69pg22" width="300" height="244" />Y aun el ejemplo de aquéllas que se manifestaron en el ámbito científico y en el más específico de la creatividad, como Natalie Miebach, quien heredó de la madre su tendencia artística y de su padre la científica.</p>
<p>Y qué decir de las aportaciones en la lucha en Chernobyl de Tetyana Tkachenko, en el Medio Oriente de Manar Faraj o de Wangari Maathai en el terreno de la reforestación… O de la recopiladora de danzas africanas de Kathlyn Sullivan, o las investigaciones sobre la cosmovisión feminista de la cultura maya (que han permitido la decostrucción de la opresión sobre la mujer) de Francisca Álvarez, o el trabajo de la reconocida paleontóloga Mary Leakey, invisible tras el trabajo de su marido y parientes…</p>
<p>Y es que las mujeres han creado arte y ciencia y literatura y cultura desde los más pretéritos tiempos. Si nos circunscribimos al mundo occidental, ya en la anciana cultura griega aparecen los nombres de Aristarete, Eirene, Kalypso, Thamyris, Iaia de Cyzikus. Durante la Edad Media, las mujeres religiosas –desde Santa Hilda de Inglaterra hasta Hildegard de Bingen- adquirieron renombre a causa de sus enseñanzas, piedad y poder. En las grandes abadías, compusieron versos, música religiosa, manuscritos iluminados, vestuario sagrado, objetos preciosos para la iglesia y la corte. También las mujeres de la nobleza ganaron fama por sus estudios, adquisiciones, bordados y bellísimas artesanías (ahí está la admirada descripción que hace Guillermo el Conquistador de los tapices de Bayeux). Y aun hay centenares de artistas del mundo antiguo y medieval que siguen siendo desconocidas para el gran público. Incluso los especialistas han revelado ya que algunos de los “anónimos” de la época eran, en realidad, sinónimo de “mujer artista”. Un último recuerdo para aquellas grandes damas que establecieron salones en el París ilustrado y que fueron la base de importantes corrientes filosóficas, políticas y culturales que aun hoy se consideran válidas.</p>
<p>Sí, es cierto que, desde finales del siglo XX podemos hablar de un cambio de situación; sin embargo, todavía queda<img class="alignright size-medium wp-image-1616" title="69pg23" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg23-300x215.jpg" alt="69pg23" width="300" height="215" /> mucho por hacer: si se quiere avanzar en la construcción de otro referente paradigmático que ayude a la humanidad a superar la presente crisis de “sobrevivencia” del planeta hay que entrar en un diálogo entre sujetos sociales donde se explicite claramente el “saber” y el “poder”. Y, sobre todo, hay que dejar que la voz de la mujer salga a la luz y para ello, hay que preguntarle. Y no lo olvidemos: la mujer debe superar de una vez por todas el complejo de inferioridad en que el patriarcado y el hombre la ha situado. Debe perderle el miedo a hablar, a actuar, a definirse, a equivocarse… Exactamente lo mismo que hacen ellos; porque el problema no es que el hombre piense que es superior a la mujer; desgraciadamente, el problema es que muchas mujeres siguen pensando que los hombres son superiores a ellas.</p>
<p>¿Qué hacer? Tener fe en el poder de la metamorfosis que hay que efectuar en los siguientes campos:</p>
<ul>
<li>Una ética del cuidado de la vida</li>
<li>Unas economías solidarias y sustentables</li>
<li>Unas relaciones sociales, culturales y políticas igualitarias</li>
<li>Una ecología que nos resitúe como granos de arena del planeta Tierra</li>
<li>Unas ciencias y unas epistemologías que acaben con hegemonismos, dicotomías y jerarquizaciones</li>
</ul>
<p>Que así sea</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/en-femenino-creativo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mujeres en la historia: Dinámicas de integración entre el ámbito público y el privado</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/mujeres-en-la-historia-dinamicas-de-integracion-entre-el-ambito-publico-y-el-privado/</link>
		<comments>http://www.revistautopia.org/2010/mujeres-en-la-historia-dinamicas-de-integracion-entre-el-ambito-publico-y-el-privado/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Jul 2010 09:42:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 69. Voces de mujer 1. En la cultura (Marzo 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistautopia.org/?p=1609</guid>
		<description><![CDATA[Paula de Palma y Teresa Barbado
 Con esta reflexión pretendemos hacer un breve recorrido por la historia de la mujer desde una perspectiva occidental, ya que la historia aprendida por nosotras adolece de un abordaje profundo de otras realidades culturales, como la de la mujer en el Islam, en la India, etc.
Históricamente, el papel de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Paula de Palma y Teresa Barbado</strong></p>
<p><em> Con esta reflexión pretendemos hacer un breve recorrido por la historia de la mujer desde una perspectiva occidental, ya que la historia aprendida por nosotras adolece de un abordaje profundo de otras realidades culturales, como la de la mujer en el Islam, en la India, etc.</em></p>
<p>Históricamente, el papel de la mujer se ha entendido como limitado al ámbito de lo privado, comprendido como lo doméstico; ha estado alejado de la esfera pública, lo que ha empobrecido sus horizontes y, por ende, sus relaciones con los hombres. Las miradas que tenemos sobre la mujer están llenas de veladuras ya que fueron diseñadas por hombres. Sin embargo, la actual investigación desarrollada en la línea de trabajo conocida como <em>Historia de las mujeres</em> está destejiendo los ropajes impuestos y descubriendo la labor de algunas pioneras que defendieron la igualdad de los sexos con su trabajo y su pluma, como por ejemplo aquellas que pertenecieron a la <em>Querella de las mujeres</em><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn1">[1]</a>. También se está valorando cada día más la fuerza del trabajo de la mujer en el ámbito de lo privado, que se extendía por ejemplo a las labores agrícolas, base de la economía de los siglos medievales y modernos.</p>
<p><strong>Los dominios de las mujeres en el mundo grecorromano: ¿únicamente domésticos?</strong></p>
<p> Los “dominios” de la mujer en la historia fueron los de la casa en que habitaba, propiedad de su marido o de un “señor”; el de los templos y el de los prostíbulos.</p>
<p>Las mujeres griegas estaban relegadas a su casa, eran educadas por las mujeres de su familia, salvo en Esparta, y no tenían otra condición que el de hijas o esposas. Carecían de cualquier derecho político, siendo una excepción la poetisa Safo y sus compañeras.</p>
<p>La mujer romana estaba excluida del ámbito político, no solía tener nombre propio sino el gentilicio o el familiar, pero estaba muy bien considerada en lo doméstico y gozaba de ciertas prerrogativas en el Derecho Romano; por ejemplo, en algunos casos podía divorciarse y recibir la custodia de sus hijos si quedaba demostrada una deshonrosa actuación de su esposo.</p>
<p>A pesar de ser esta la situación general, muchas mujeres encontraron formas de participación dentro un sistema que permanecía cerrado para ellas. Citamos algunos ejemplos desde el mundo religioso como las evergetas, mujeres con poder económico o de prestigio que contribuían para el mantenimiento de los gobernantes locales y para levantar templos. Este poder económico les daba una cierta autonomía a la vez que las integraba en los procesos de decisiones políticos y religiosos.</p>
<p> <strong>Los espacios femeninos en los períodos medieval y moderno<img class="alignright size-medium wp-image-1610" title="69pg17" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg17-300x219.jpg" alt="69pg17" width="300" height="219" /></strong></p>
<p> </p>
<p>En la Edad Media, a pesar del pensamiento de la época que atribuía a la mujer una clara inferioridad sobre el hombre, y de la existencia de derechos como el de pernada, muchas mujeres trabajaban en diferentes oficios y labraron la tierra como la mayor parte de la población medieval europea. Las nobles podían conseguir un cierto nivel cultural e incluso ejercer un papel político importante por herencia, como Leonor de Aquitania.</p>
<p>Los monasterios femeninos fueron un espacio privilegiado para la mujer medieval. Estos, a partir del siglo IV, se convirtieron en ámbitos poblados por mujeres con distintos estatus y educación, y en ellos hubo espacio para la meditación y el pensamiento propios. Las abadesas tenían bastante autoridad, y muchas monjas se dedicaron a la lectura y escritura, como es el caso de la abadesa, escritora y compositora de música, Hildegarda de Bingen (lo mismo le ocurrirá a sor Juana Inés de la Cruz varios siglos más tarde).</p>
<p>En la Edad Moderna la situación de la mujer fue muy similar a la que tuvo en la época medieval, aunque mejoró notablemente su consideración cuando actuaba en algún cargo público respecto a la etapa anterior. La versión femenina del humanismo renacentista fueron las llamadas <em>puellae doctae</em> o “mujeres cultas”. Por otra parte, se siguió desarrollando gran parte de la Querella de las Mujeres citada anteriormente. Y en el ámbito religioso surgieron plumas, como la de Santa Teresa de Jesús, que se impusieron a la invisibilidad tradicional de lo femenino en los espacios públicos.</p>
<p><strong> Hacia la conquista del espacio público</strong></p>
<p><em> </em>La segunda mitad del siglo XVIII fue fundamental para la apertura de los horizontes femeninos. Por un lado, el cambio económico (iniciado en Inglaterra) que supuso la Revolución Industrial, ofreció la posibilidad a la mujer de trabajar fuera del ámbito de lo privado: en la fábrica y en la mina. Por otro, la Ilustración modificó en cierta medida el concepto de igualdad entre los sexos, abogando por la educación femenina. Sin embargo, todo ello no supuso un cambio real del estatus de la mujer respecto al del hombre, aunque fue creando una corriente de pensamiento y unos nuevos comportamientos sociales favorables para el nacimiento del feminismo y de otros movimientos reformadores, entre los que subrayamos la figura de Mary Wollstonecraft.</p>
<p>La Revolución Francesa y las revoluciones liberales decimonónicas modificaron el sistema político y social considerando ciudadanos a los hombres, pero no a las mujeres, que lucharon a través de los movimientos sufragistas por su acceso al voto y a la igualdad jurídica. La obtención de estos derechos se produjo de forma lenta y paulatina desde fines del siglo XIX hasta el siglo XX, como veremos a continuación.</p>
<p><strong> La irrupción de las mujeres en el mundo “público”: el movimiento feminista</strong></p>
<p> <img class="alignleft size-medium wp-image-1611" title="69pg18" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/69pg18-300x229.jpg" alt="69pg18" width="300" height="229" />Hay dos factores que caracterizan la irrupción de las mujeres en el mundo público durante la primera mitad del siglo XX: la emergencia de las mujeres en la sociedad y los retrocesos que experimentan en torno a los años veinte.</p>
<p>En primer lugar se va desarrollando, cada vez con más fuerza, un movimiento de mujeres en la sociedad que viene del siglo pasado, con antecedentes que se remontan a escritos de la Edad Media y del Renacimiento. Al estallar la Revolución Francesa en 1789 (con sus ideales de <em>liberté, egalité et fraternité</em>), muchas mujeres se volcaron a los debates políticos, pero se les impidió formar parte de la <em>polis</em> y se les negó sus derechos públicos en nombre de supuestos “roles naturales” que los sexos debían cumplir. En respuesta a esta actitud sexista, Olympe de Gouge escribió su famosa “Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana” (1791) y muchas mujeres se inscribieron en clubes, semejantes a “partidos políticos” femeninos. Entre los más famosos destacamos el “Club de las Ciudadanas Republicanas Revolucionarias”, compuesto por militantes populares, y la “Sociedad Patriótica y de Beneficencia de las Amigas de la Verdad”, fundado por Etta Palm para ocuparse de la educación de las niñas pobres, defender los derechos políticos de las mujeres y reclamar el divorcio.</p>
<p>Este período constituye una primera oleada feminista que recorre los siglos XVII al XIX; la segunda oleada se ubica entre los siglos XIX y XX. En esta última cobran mayor influencia los movimientos abolicionistas y sufragistas,<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn2">[2]</a> que logran sus objetivos junto con las declaraciones de igualdad referidas a los derechos ciudadanos. Ejemplo de ello es el derecho a voto otorgado a las mujeres en Alemania y en Norteamérica inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial. Es también en esta etapa cuando las mujeres entran en el mundo educativo, en el ámbito público y en la vida profesional. Vemos en resumidas cuentas cómo este movimiento surge directamente ligado al ámbito político, y a partir de aquí sus contenidos y aparato crítico comienzan a irradiarse a otros ámbitos.</p>
<p>El segundo factor que caracteriza esta época, en torno a 1920, son los retrocesos en el acceso de la mujer al dominio público. Por un lado, durante todo el siglo XX, el feminismo fue un movimiento activo, fundamentalmente pacifista, internacionalista y progresista, que insistió en la defensa de los derechos de las trabajadoras y de las mujeres en general. Este movimiento sufrió un fuerte retroceso debido a gobiernos totalitarios y dictatoriales como el de la Alemania nazi o el régimen franquista en España. Estos gobiernos tuvieron entre sus proyectos políticos “emancipar a la mujer de la emancipación de las mujeres”.</p>
<p>Después de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los países concedieron el voto a las mujeres, y así el movimiento feminista pareció tener un repliegue porque había perdido una de sus principales reivindicaciones. Además hay que recordar que, en esta época, el retorno de los hombres de la guerra a sus puestos de trabajo, “fue acompañado de campañas de estado, despidos masivos, propaganda y un uso policíaco de los descubrimientos médico–psiquiátricos para imponer a las mujeres su retorno a su <em>lugar natural</em>: el hogar”.<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn3">[3]</a></p>
<p>Habrá que esperar hasta la década de 1960, cuando el movimiento feminista resurge con un nuevo entusiasmo y con una nueva conciencia: la liberación no se desprende del ideal de igualdad con el varón sino del derecho de las mujeres a ser ellas mismas (no ya según los modelos y roles propuestos externamente). Primero, las mujeres se organizan en pequeños grupos de autoconciencia para encontrarse y entrar en diálogo entre ellas mismas (“como una forma de apropiarse del lenguaje y del espacio de la política”<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn4">[4]</a>), para ir, después, formando poco a poco asociaciones y grupos, y finalmente reunirse en redes y asociaciones mayores.</p>
<p><strong>Conclusiones</strong></p>
<p><em> </em>Queremos concluir diciendo que, en la historia de la mujer, el tradicional reduccionismo de sus roles a los dominios de lo privado está siendo revisado (incluyendo este proceso de revisión, la reinterpretación y revalorización del propio concepto de privado). En este sentido, muchas mujeres han aprovechado los espacios &#8220;semiprivados&#8221; y de &#8220;clausura doméstica&#8221; para ejercer alguna influencia en el mundo político. También es cierto, que no ha sido hasta el siglo XX cuando la mujer ha empezado a convertir los dominios públicos en propios.</p>
<p> Hoy día quedan muchas tareas pendientes como: la verdadera participación de las mujeres, un mayor protagonismo de sus voces, y un auténtico acceso en plano de igualdad a las tareas públicas tradicionalmente adjudicadas a los varones. Todo ello requiere de nosotras, seguir creando cauces para tomar conciencia de nuestros propios intereses y encontrar nuevas formas de apropiación del espacio político.</p>
<p> <br />
<hr size="1" />
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref1">[1]</a> Complejo y largo debate filosófico, político y literario que se desarrolló en Europa durante parte de la Edad Media y de la Edad Moderna hasta la Revolución Francesa.</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref2">[2]</a> Ver C. Amorós, <em>Feminismo y Filosofía</em>, Síntesis, Madrid 2000.</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref3">[3]</a> F. Gargallo, <em>Las ideas feministas latinoamericanas</em>, UACM, México 2006.</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref4">[4]</a> Idem.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistautopia.org/2010/mujeres-en-la-historia-dinamicas-de-integracion-entre-el-ambito-publico-y-el-privado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

