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	<title>Revista Utopia &#187; 2009</title>
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		<title>Voces de Mujer. En la Iglesia</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 19:23:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Portadas]]></category>

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		<description><![CDATA[
AHORA
Ahora que el camino que debo recorrer
es un paso elevado sobre una carretera
que da miedo mirar, porque el abismo
implacable me llama.
Ahora que se ha muerto la esperanza
como un pájaro echado de su nido
por hermanos más fuertes.
Ahora que es noche todo el día,
invierno todo el año
y las semanas sólo tienen lunes,
¿dónde mirar, dónde volver los ojos,
que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2004" title="Portada 72" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/08/Portada-72-215x300.jpg" alt="Portada 72" width="215" height="300" /></p>
<p style="text-align: right;"><strong>AHORA</strong></p>
<p align="right">Ahora que el camino que debo recorrer</p>
<p align="right">es un paso elevado sobre una carretera</p>
<p align="right">que da miedo mirar, porque el abismo</p>
<p align="right">implacable me llama.</p>
<p align="right">Ahora que se ha muerto la esperanza</p>
<p align="right">como un pájaro echado de su nido</p>
<p align="right">por hermanos más fuertes.</p>
<p align="right">Ahora que es noche todo el día,</p>
<p align="right">invierno todo el año</p>
<p align="right">y las semanas sólo tienen lunes,</p>
<p align="right">¿dónde mirar, dónde volver los ojos,</p>
<p align="right">que no encuentre los ojos de la muerte?</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Amalia Bautista</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong> De su libro &#8220;Estoy ausente&#8221;</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>EL TREN DE LA MEMORIA</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 18:44:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

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		<description><![CDATA[Documental dirigido por Marta Arribas y Ana Pérez
Producciones La Iguana 2005
En 1961 dos millones de españoles y españolas salen del país en busca de trabajo en Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Holanda… Las condiciones son penosas. Josefina, ya jubilada, 45 años más tarde, coge el tren en Málaga camino de Nuremberg y recuerda aquel primer viaje [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Documental dirigido por Marta Arribas y Ana Pérez</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Producciones La Iguana 2005</strong></p>
<p>En 1961 dos millones de españoles y españolas salen del país en busca de trabajo en Alemania, Suiza, Francia, Bélgica, Holanda… Las condiciones son penosas. Josefina, ya jubilada, 45 años más tarde, coge el tren en Málaga camino de Nuremberg y recuerda aquel primer viaje que hizo con veinte años en compañía de otras treinta muchachas jóvenes en aquel tren de emigrantes lleno de hombres morenos, pobres, muy pobres, con aquellas viejas maletas, muchas de madera, atadas con una guita, que huían, como ella y las otras treinta mujeres, de la miseria, en busca de trabajo. Josefina trabajó cuarenta años en Nuremberg. Allí se encuentra con su amiga Marina, a punto de regresar también ya jubilada y con sus compañeros y compañeras Virginia, Pedro, Albertu… que recuerdan aquellos tiempos y visitan las fábricas donde trabajaron y los barracones donde vivieron, ahora abandonados o con animales. Recuerdan las luchas por los derechos de los emigrantes, los proble­mas de adaptación, la nostalgia, el desprecio de los na­tivos, los problemas de la crisis del 73, cuando expul­saron a muchos y otros se volvieron ya hartos&#8230;</p>
<p>Nos parece un documental imprescindible por dos motivos: porque es bueno recordar lo que dice la Bi­blia: &#8220;ACUÉRDATE DE QUE TÚ TAMBIÉN FUISTE EMI­GRANTE EN TIERRA EXTRANJERA&#8221; en estos momentos en que la sociedad española trata en la crisis a los ex­tranjeros incluso peor de lo que nos trataron a nosotros en la crisis del 73. También porque una experien­cia de mujeres que sacaron adelante a sus hermanos y a sus padres y ayudaron a levantar el país y siguen ayudando con sus pensiones no debe faltar en un nú­mero dedicado a mujeres y economía.</p>
<p>Lo podéis encontrar en tiendas de discos, como la FNAC y si no lo tienen, que lo encarguen a produccio­nes La Iguana, Oasis PC o Carneo.</p>
<p>Lo venden por 17 euros junto a otro documental im­portante: Lágrimas rojas, sobre los prisioneros españo­les republicanos en Mauthausen.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Javier Domínguez</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>La gravedad y la gracia</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/la-gravedad-y-la-gracia/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 18:42:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

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		<description><![CDATA[WEIL, Simone
Editorial TROTTA 
Biografía
Nació en París en 1909 y murió treinta y cuatro años después en Ashford, cerca de Londres. Ingresó en el Lycée Henri IV y estudió Filosofía, para ser profesora en diversos institutos y ciudades. Militante de izquierdas y comprometida con el movimiento obrero, a finales de 1934 abandona temporalmente la vida docente para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>WEIL, Simone</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Editorial TROTTA</strong> </p>
<p><strong>Biografía</strong></p>
<p>Nació en París en 1909 y murió treinta y cuatro años después en Ashford, cerca de Londres. Ingresó en el Lycée Henri IV y estudió Filosofía, para ser profesora en diversos institutos y ciudades. Militante de izquierdas y comprometida con el movimiento obrero, a finales de 1934 abandona temporalmente la vida docente para llevar una existencia obrera, trabajando en diversas fábricas. Participa brevemente en la guerra civil española y se reincorpora a su labor docente. El agravamiento de una enfermedad crónica la obliga a abandonar definitivamente las clases. Durante la segunda guerra mundial, y en contra de su deseo de integrarse en la Resistencia, fue destinada a labores burocráticas por los servicios de la Francia Libre. Su solidaridad con los franceses de la zona ocupada la lleva a negarse a comer más que ellos. Esto agrava su tuberculosis y muere en agosto de 1943.</p>
<p><strong>La gravedad y la gracia</strong></p>
<p>El libro es una antología de las ideas y reflexiones que S. Weil apuntaba en sus Cahiers. Son textos desnudos y carentes de ardides que traducen una experiencia interior de una autenticidad y exigencia poco comunes.</p>
<p>Simone Weil es la mayor pensadora del amor y la desgracia del siglo XX. En su pensamiento, luz y gravedad rigen la realidad del hombre; pero, ya que toda desgracia del hombre es efecto del despliegue de una fuerza, aparecen inseparablemente enlazados sus dos conceptos capitales: desgracia y fuerza. A lo largo de su vida intentó Weil desentrañar el grado y los modos de participación de la gracia divina en el mundo. Toda su vida anduvo buscando el momento del encuentro entre la perfección divina y la desgracia de los hombres. La gracia, si bien no puede evitar los efectos de la “gravedad” y la fuerza, sí logra que esa subordinación a la aplastante necesidad, a la pura impotencia, no corrompa el alma.</p>
<p>Para Weil, el verdadero objeto de la ciencia debería ser el Bien, como lo fue en la ciencia antigua, y no el poder, la eficiencia o la utilidad de la ciencia moderna, que se convierte así en un instrumento más al servicio de la opresión humana. Dado que todo conocimiento de la verdad pasa por la experiencia de la desgracia, cualquier acercamiento al misterio del Bien y de la Belleza deberá contemplar el no perderle la cara al sufrimiento y a la desgracia allí donde acaezcan.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Pepa Úbeda</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>AVES MIGRATORIAS</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/aves-migratorias/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:49:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Esteban Tabares
Fundación Sevilla Acoge
 A Reyes García de Castro, fundadora de Sevilla Acoge
“Hay una luz en el mundo, un espíritu balsámico más fuerte que cualquier oscuridad con la que nos podamos topar. A veces dejamos de ver esta fuerza cuando hay demasiado sufrimiento, cuando hay demasiado dolor. Pero de repente este espíritu resurge en la vida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Esteban Tabares</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Fundación Sevilla Acoge</strong></p>
<p> A Reyes García de Castro, fundadora de Sevilla Acoge</p>
<p><em>“Hay una luz en el mundo, un espíritu balsámico más fuerte que cualquier oscuridad con la que nos podamos topar. A veces dejamos de ver esta fuerza cuando hay demasiado sufrimiento, cuando hay demasiado dolor. Pero de repente este espíritu resurge en la vida de personas normales que escuchan su llamada y responden de manera extraordinaria”  (Jeannette y Anne Petrie).</em></p>
<p> Las aves migratorias que huyen de los fríos inhóspitos</p>
<p>y buscan cada año lugares más cálidos para anidar,</p>
<p>son imagen y símbolo de la misma condición humana</p>
<p>cuando, con ansias infatigables, buscamos también</p>
<p>los imaginados lugares donde lograr paz y felicidad,</p>
<p>allí donde cimentar seguros el nido de nuestro hogar.</p>
<p> </p>
<p>Como peregrinos, errantes y emigrantes,</p>
<p>se tejen y se deshacen nuestra vidas a la vez,</p>
<p>queriendo atrapar el tiempo y las cosas</p>
<p>en un vano intento por permanecer,</p>
<p>aferrados a cuanto queremos, hacemos o tenemos.</p>
<p> </p>
<p>Nuestro caminar llega hasta una frontera</p>
<p>imposible de pasar con tanto equipaje a cuestas;</p>
<p>al abandonarlo para dar el salto nos sentimos morir,</p>
<p>la pena y el dolor nos embargan, nos resistimos a partir</p>
<p>cegados por un espejismo que confunde</p>
<p>viaje y viajero, pasaporte y pasajero.</p>
<p> </p>
<p>Se mueren los cuerpos, pero no se muere la vida,</p>
<p>la vida viene al cuerpo y se va del cuerpo, pero sigue la vida,</p>
<p>la vida vive sin el cuerpo como la música vive sin el instrumento,</p>
<p>la vida es un río inagotable que ningún dique puede embalsar,</p>
<p>si con el amor encendemos el leño de la vida, jamás se hará cenizas.</p>
<p> </p>
<p>Has comprobado ya que también tú vives sin ese tu cuerpo</p>
<p>con el que tanto has gozado, luchado y finalmente sufrido.</p>
<p>De tanto interpretar la sinfonía inacabada del compromiso</p>
<p>con quienes emigran buscando aquí derechos y dignidad</p>
<p>se gastó tu instrumento, pero no tu música;</p>
<p>tus partituras escritas con ritmo de acogida y generosa humanidad </p>
<p>vibran para siempre en cuantos recibieron y recibimos</p>
<p>tu ayuda y ejemplo, tu fuerza y tu coraje.</p>
<p> </p>
<p>Es verdad que “Vivimos despidiéndonos siempre” (Rilke)</p>
<p>y aunque ahora vivas escondida y sin voz, </p>
<p>el silencio no eclipsará tu palabra encendida,</p>
<p>tu semilla sembrada seguirá floreciendo</p>
<p>en la rosa abierta de una sociedad nueva</p>
<p>cuando emigrar sea un placer y no un dolor.</p>
<p> </p>
<p>Recuperaremos el don perdido del silencio,</p>
<p>volveremos a hablar calladamente, amiga,</p>
<p>de todo lo que aún soñamos en un cielo sin huellas,</p>
<p>de todas las utopías que en la brega diaria</p>
<p>nos iluminan y guían como en la noche las estrellas.</p>
<p> </p>
<p>Hoy, cuando tu tiempo comienza,</p>
<p>hoy, más allá de las cenizas, cuando el Amor Pleno te invade,</p>
<p>ahí estás, en el mejor de los sitios:</p>
<p>en el abrazo y el regazo del Dios de todos y en todo,</p>
<p>en el amor del Dios de los mil nombres invocado en mil idiomas;</p>
<p>no quedas en el polvo, en la nada y el olvido</p>
<p>sino en las palmas abiertas del Clemente y Misericordioso,</p>
<p>del Dios Padre maternal, Único y Vivo.</p>
<p>“Y aunque ese Dios lleve tantos nombres</p>
<p>como lenguas y pueblos hay en la tierra,</p>
<p>su boca no es más que la boca de quienes se unen en el beso;</p>
<p>y su mano no es más que la mano de quienes se juntan en la vida;</p>
<p>y su verdad la única sinceridad que la bendición del amor otorga</p>
<p>a quienes aman a los demás”  (Drewerman).</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>DONES CREIENTS DE VALÈNCIA PREPARA SU DÉCIMO ANIVERSARIO</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/dones-creients-de-valencia-prepara-su-decimo-aniversario/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:47:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Amparo Madrigal
 Al iniciar el siglo, febrero del 2000, un grupo de mujeres procedentes de comunidades populares, de un grupo de teólogas, de parroquias, o de por libre, necesitadas de un espacio como Mujeres Creyentes, comenzamos a reunirnos, hablar, leer y reflexionar sobre la situación que tenemos las mujeres en la iglesia y en la sociedad.
Después [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Amparo Madrigal</strong></p>
<p> Al iniciar el siglo, febrero del 2000, un grupo de mujeres procedentes de comunidades populares, de un grupo de teólogas, de parroquias, o de por libre, necesitadas de un espacio como Mujeres Creyentes, comenzamos a reunirnos, hablar, leer y reflexionar sobre la situación que tenemos las mujeres en la iglesia y en la sociedad.</p>
<p>Después de conocer los grupos de Mujeres y Teología, Creients i Feministes de Mallorca, Dones d’Esglesia de Barcelona, y de que Mª Pau Trainer nos diera ánimos y un empujón, iniciamos nuestra andadura como asociación de Dones Creients de València.</p>
<p>Estuvimos un tiempo de por libre, y finalmente acabamos por inscribirnos en el registro de asociaciones civiles sin ánimo de lucro de la Comunitat Valenciana. Desde el inicio nos marcamos diversos objetivos entre los que destacan los de interés social y eclesial. En este sentido, nuestros objetivos son conformar un espacio de reflexión, formación, encuentro y celebración desde una perspectiva de género.</p>
<p>Nosotras sentimos necesidad de agruparnos para ejercer la libertad, la crítica ante las injusticias, favoreciendo el crecimiento personal, ejercitando la solidaridad, celebrando la PALABRA y el encuentro desde nuestra manera, nuestro lenguaje. Queremos estar cercanas a las realidades duras de mujeres marginadas y empobrecidas. Pero también queremos tener presencia pública para desenmascarar situaciones de injusticia, especialmente la ejercida contra las mujeres.</p>
<p>Y no nos han faltado ocasiones, algunas muy duras y dolorosas, como la denunciada por tantas mujeres agredidas y asesinadas por sus parejas o ex parejas, o como el hecho de denunciar y reflexionar sobre la explotación sexual de muchas mujeres -Valencia fue de las primeras ciudades que se llenaron las calles de mujeres de otros países, siendo muchísimas de Sierra Leona por “no se sabe a cambio de qué negocios”–. Asimismo, desenmascaramos la faraónica visita del Papa hablando y bendiciendo un único modelo de familia, para lo cual realizamos una Jornada sobre la diversidad de los modelos de familias que existen en la actualidad.</p>
<p>Ante estos acontecimientos hemos reflexionado y organizado actividades diversas para hacer visible nuestra perspectiva y hacer escuchar nuestra voz.</p>
<p>Hemos escrito diferentes comunicados para darnos a conocer como creyentes y como feministas, para denunciar las injusticias contra las mujeres, y en otras ocasiones nos hemos adherido a las actividades, manifestaciones y comunicados de otros grupos feministas.</p>
<p>Hemos tenido relación y encuentros con mujeres judías y con musulmanas del centro islámico de Valencia, así como con otros grupos de creyentes (CCP, MOCEOP, Col.lectiu Lambda). Estamos adheridas a Redes Cristianas a nivel de Valencia.</p>
<p>Acogimos y organizamos el encuentro de Mujeres y Teología en el año 2007 con el tema “ESCUCHANDO EL CLAMOR DE LA TIERRA” i.</p>
<p>Ahora, ante la celebración de nuestro X aniversario, estamos organizando una serie de actos a los que todos y todas estáis invitadas y de las que podéis informaros a través de nuestro blog. No ha sido fácil el camino, ni dentro del grupo, ni fuera, en la sociedad y menos en ámbitos eclesiales. Pero confiamos en la Ruah que nos ayuda a aprender de los errores y nos da el coraje para ir conquistando nuestro espacio en la sociedad y en la iglesia.</p>
<p>i Ver comunicado final en el blog de Dones Creients :   <a href="http://donescreients.blogspot.com/">http://donescreients.blogspot.com</a></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>CONVIVENCIAS VERANO 2009 EN SIERRA ESPUÑA</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2010/convivencias-verano-2009-en-sierra-espuna/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:45:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE DE MURCIA
 Mª Pura Berzal y Enrique Boronat Martín
 En el pasado mes de agosto y en un enclave próximo a Sierra Espuña (Aledo) celebramos nuestras ya tradicionales convivencias de verano un nutrido grupo de miembros de distintas Comunidades Cristianas de Base de la región de Murcia.
Dos temas y dos ponentes: “Caminos nuevos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE DE MURCIA</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong> Mª Pura Berzal y Enrique Boronat Martín</strong></p>
<p><strong> </strong>En el pasado mes de agosto y en un enclave próximo a Sierra Espuña (Aledo) celebramos nuestras ya tradicionales convivencias de verano un nutrido grupo de miembros de distintas Comunidades Cristianas de Base de la región de Murcia.</p>
<p>Dos temas y dos ponentes: “Caminos nuevos de la espiritualidad bíblica”, a cargo de nuestro amigo, el teólogo Fidel Aizpurúa Donázar, y “Utopías históricas de esperanzas cristianas”, desarrollado por Juan José Tamayo Acosta, gran amigo y mentor de nuestras Comunidades desde hace muchos años.</p>
<p>Caminos nuevo de la</p>
<p>espiritualidad bíblica:</p>
<p>Aunque nuestra cultura está lejana del horizonte histórico de la Biblia, sobre todo en aspectos técnicos, es indudable que la Biblia tiene muchas experiencias de humanidad que pueden ayudar al “viaje interior” y se puede convertir en “lámpara” para esa búsqueda de espiritualidad en el campo de la vida.</p>
<p>Y en este terreno de lo real se desarrollaron los temas de trabajo de cada día:</p>
<p>1La espiritualidad bíblica y el mercado que, aunque parecen no tener nada que ver, presentan connotaciones de verdadera espiritualidad. El mercado es un componente decisivo de la vida. De su orientación depende la vida de muchas personas.</p>
<p>El mercado tiene una mística cruel: sólo vale el que es eficaz, se vende el mal como bien, ejerce una fascinación por el consumo, y los no consumidores, los empobrecidos, quedan excluidos. Jesús se jugó la vida cuestionando los mecanismos económicos de la clase dirigente.</p>
<p>2La espiritualidad bíblica y el antiimperialismo. El afán de dominio llevado a horizontes universales; se hace evidente en las superpotencias, las multinacionales, el Norte… Las leyes, hechas en principio para el bien, acaban dominando y supeditando a las personas. La prosperidad se envenena con la privatización; los imperios se constituyen con la explotación de otros.</p>
<p>El Evangelio lo critica y formula una utopía: contra el individualismo, fraternidad; propone estilos alternativos de vida y señala que la liberación proviene de la víctimas.</p>
<p>3Espiritualidad bíblica y corporeidad. La tradición cristiana ha negado el cuerpo como valor. Es preciso emprender una senda nueva y otra espiritualidad en torno al cuerpo, aquella que considere la corporeidad como verdadero lugar de encuentro con Dios. Entender la realidad humana como estructura unitaria, sin el dualismo cuerpo-alma. Apreciar la belleza de los cuerpos débiles. Recuperar el amor que embriaga, el canto que enamora, la alegría que no se puede arrebatar, la vida como danza, el abrazo que reconforta. Si es sano, es santo. ¿Tratamos bien a nuestros cuerpos?</p>
<p>4Espiritualidad bíblica y feminismo. Como inquietud por la realidad de la mujer y la igualdad. La dura situación de muchas mujeres en el tercer y cuarto mundos, las violencias ejercidas sobre ellas y la imposibilidad de salir de círculos rígidos sociales, culturales y religiosos, siguen perviviendo en nuestra sociedad de hoy.</p>
<p>Es preciso poner una perspectiva de la Biblia que pueda contribuir a una humanizadora igualdad. Es necesario un acercamiento feminista a la Palabra y a una imagen más materna de Dios.</p>
<p>Hay que destacar el esfuerzo de la Teología Feminista en pro de esta nueva espiritualidad.</p>
<p>5Espiritualidad bíblica y espiritualidad laica. El tema de la laicidad desata polémicas entre el poder religioso y el civil, y toca ya todos los ambientes sociales. Es preciso romper la barrera entre lo sagrado y lo profano; acostumbrarnos a vivir la fe sin “cielo”; lo de ahora tiene importancia y vale la pena implicarse.”El valor de una vida espiritual se aprecia por la iluminación proyectada sobre las cosas de este mundo”.</p>
<p>Utopías históricas</p>
<p>y esperanzas cristianas</p>
<p>Arranca con un lema, La utopía sirve para caminar… no para alcanzarla, y concluye con un aliento, la esperanza reconoce las dificultades… y se crece en ellas (terca esperanza). Desgrana primero el camino seguido por la utopía y la esperanza en este cristianismo nuestro a lo largo del siglo XX pasando de las sombras de la primera mitad arrastradas desde Trento (la salvación está fuera de este mundo…), a la luz del Vaticano II y el reencuentro de la fe en la Historia,  para sumergirnos de nuevo en las sombras con la involución operada a partir de los ochenta y que se alía (y alientan recíprocamente) con el dominio del pensamiento único neoliberal que va desmovilizando a las masas, poniéndose la teología (Teocon) al servicio legitimizador de ese pensamiento (Neocon). Desvela a continuación cómo se van desarrollando fuerzas contrapuestas: las del sistema que matan la esperanza, versus las fuerzas antisistema que alientan la misma; o dicho de otro modo: cómo responder a ese pensamiento único y su legitimización teológica redescubriendo al homo sapiens que también es homo utopicus: la persona es un ser en esperanza portador de utopías. Se pregunta el ponente dónde se ha colocado o se ha de colocar la esperanza como virtud, ¿es que ha sido desterrada como virtud teologal?&#8230;  También nos habla de las patologías de la esperanza (como el desencanto, el exceso de confianza, la huida hacia dentro, la cómoda instalación…), para añadir enseguida sus remedios. Sigue con las utopías en la tradición cristiana de la Biblia, así como las contrautopías en su seno. Y concluye con unas hermosas reflexiones sobre la utopía y la esperanza en Jesús.</p>
<p>Han ido pasando los días entre densidad teológica, reflexiones vivenciales y fiesta y recogimiento interior compartido, partiendo todos con un “hasta luego” y con la sensación serena de que nos hemos retroalimentado para seguir nuestras vidas con más esperanza dentro de este contexto de contracorriente que nos ha tocado vivir, y a todos se nos queda la pregunta –esta vez sin compartirla– de si seremos capaces de irradiar esa “terca esperanza”…; yo, para mis adentros, estoy convencido que sí…</p>
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		<title>ES UN MOMENTO OPORTUNO</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:43:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Manifiesto final de la II Asamblea de Redes Cristianas
Los grupos que formamos parte de Redes Cristianas, procedentes de todo el Estado español, nos hemos encontrado en Bilbao para celebrar nuestra II Asamblea. Encuentro que nos ha permitido saber quiénes somos, conocernos más y poner en común nuestras esperanzas y dificultades. Nos unen valores, sentido de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>Manifiesto final de la II Asamblea de Redes Cristianas</strong></p>
<p>Los grupos que formamos parte de Redes Cristianas, procedentes de todo el Estado español, nos hemos encontrado en Bilbao para celebrar nuestra II Asamblea. Encuentro que nos ha permitido saber quiénes somos, conocernos más y poner en común nuestras esperanzas y dificultades. Nos unen valores, sentido de la trascendencia, compromiso y trabajo en ámbitos similares. Una vez más hemos comprobado que las razones que nos impulsan a vivir estos valores en nuestros grupos nos impulsan también a compartirlos con otros grupos. Por eso creemos que es un momento oportuno para comunicar esta Buena Noticia a otros colectivos y comunidades, más allá de nosotros mismos. Porque sabemos que somos muchos más de los que creemos. Y muchos más que los que hoy nos encontramos en Redes.</p>
<p>Es un momento oportuno para las personas, comunidades, movimientos de base. Las instituciones, todas, sufren desde hace tiempo un imparable proceso de erosión en su credibilidad. También nosotros lo sentimos. No esperamos demasiado de ellas. En cambio ante la soledad o la sensación de vivir en el desierto o en la frontera, y ante los retos del mundo actual, consideramos que es oportuno acompañarnos, crear espacios en los que, por pocos que seamos en cada grupo, podamos explicarnos y nos sintamos formando parte de una comunidad más grande.</p>
<p>Ante la rápida y progresiva secularización de nuestro entorno, es un momento oportuno para impulsar espacios en los que podamos reconocernos como creyentes; que define por sí mismo los criterios éticos, políticos o morales acerca de los grandes interrogantes sobre la vida, el comportamiento humano, la justicia o la paz; que defiende la libertad de conciencia como un bien para todos; que en sus actuaciones no permite ya más injerencias que las que proceden de la razón; en el que no son ya posibles más privilegios a las confesiones religiosas; un mundo en el que las expresiones públicas de la experiencia religiosa personal van quedando progresivamente difuminadas. Por eso, en medio de este saludable anonimato, es necesario promover encuentros para reconocernos y también para establecer un diálogo serio con las otras espiritualidades laicas que surgen desde la ciudad secular.</p>
<p>Ante la difícil situación por la que hoy atraviesa el mundo: crisis económica, paro, deslocalización de empresas, es un momento oportuno para plantear alternativas de justicia y abrir nuevos caminos de solidaridad. La liberación, que está en el núcleo de todas las religiones, es también liberación de las dificultades materiales. Compartimos el criterio del último Foro Social Mundial que proclamaba que esta crisis no deben pagarla los pobres. Vivimos en un mundo gravemente enfermo y herido. Ante tanto sufrimiento es necesario encontrarse para, desde las distintas sensibilidades, establecer puentes entre nosotros y con otros actores sociales con los que compartimos criterios y compromisos.</p>
<p>Es un momento oportuno por el fenómeno creciente de la inmigración. Consideramos la inmigración como una oportunidad y un reto, no como un problema. Se trata de una riqueza, del todo inédita en la historia, que de manera generalizada diferentes sensibilidades ante la trascendencia o diferentes maneras de entender y relacionarse con Dios puedan convivir en un mismo territorio. El diálogo interreligioso no se hará ya desde las jerarquías de las iglesias o en congresos de expertos, sino desde la calle, en el colegio, en la escalera, en el supermercado. En nuestros ambientes haremos lo posible para fomentarlo con naturalidad desde las mismas bases.</p>
<p>En los últimos tiempos hemos empezado a ser conscientes de los nuevos problemas que amenazan a la humanidad: agotamiento de recursos naturales, malversación de la madre naturaleza, la insostenibilidad de nuestro modelo de crecimiento, la opresión que de ello se deriva para los países productores de materias primas, el recurso a la violencia y a la guerra para obtener estos recursos, etc. Estamos al final de una larga ilusión fundada sobre la posibilidad de un crecimiento indefinido que a la vez es necesariamente injusto. Ante esto vemos que es momento oportuno para plantear la necesidad del decrecimiento como única alternativa para salvar el planeta y la vida de las generaciones futuras, y a decidirnos por fin por una mayor austeridad en nuestros hábitos de consumo.</p>
<p>Día a día aparecen en los medios de comunicación vergonzosos actos de violencia de género, desde la violencia doméstica hasta el tráfico de personas para la prostitución. Se trata de un cáncer que corrompe las relaciones humanas en su sentido más noble. Es un momento oportuno para reflexionar sobre la dignidad de toda persona como una maravillosa obra de Dios, sin distinciones de género, condición social o inclinación sexual y, si fuera el caso, denunciar a los agresores y proteger a las víctimas.</p>
<p>Es un momento oportuno para el debate sobre educación y la formación de las conciencias. La agitación que en este momento sufre el sistema educativo en su totalidad, desde la Educación Primaria hasta la Universidad y desde los contenidos hasta la educación en valores, es el reflejo de la importancia que las diferentes fuerzas sociales dan a la educación. Se afirma que estamos en un verdadero cambio de civilización. Ante cambios tan profundos en el sistema productivo, modelo cultural y en las relaciones personales, no queremos que el sistema educativo sea simple reproductor de la actual estructura social, al contrario, debe ser el medio fundamental que facilite el alumbramiento de una sociedad más respetuosa, más igualitaria y más libre.</p>
<p>Es sobre todo un momento oportuno para plantear una necesaria regeneración moral. La crisis actual tiene muchas facetas, pero probablemente su punto de partida es su vertiente ética y cultural. Contra la idea de que no hay alternativa, hay que desarrollar el imaginario social e impulsar las alternativas desde la base. Contra la incoherencia entre lo que decimos y lo que hacemos –tan frecuentemente motivo de escándalo– hay que fomentar los hábitos de la fidelidad y de la congruencia. Contra la obscenidad de la situación actual de violencia e injusticia en el mundo hay que buscar una nueva fundamentación ética de la sociedad. Todo ello significa una enorme exigencia y esfuerzo, pero sin estos componentes es imposible superar la crisis a favor de la liberación de las mayorías e incluso de nosotros mismos. Aquellos que creemos en el sentido trascendente de la persona tenemos mucho que aportar porque históricamente los valores de las religiones, se expresan a través de propuestas y comportamientos de la ética.</p>
<p>Al finalizar esta II Asamblea Redes Cristianas queremos proclamar una vez más que Jesús de Nazaret, su persona y su vida, sigue siendo nuestro primer referente, el principal motor también de nuestras personas y de nuestras vidas. Igual que Él en su momento, hoy nosotros en este momento de crisis queremos estar cercanos a las víctimas, no sólo en teoría o en vagos deseos sino con hechos concretos.</p>
<p>Es un momento especial, un momento oportuno, don de la vida, soplo del Espíritu, un regalo que no podemos dejar pasar.</p>
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		<title>EL SUEÑO DE JESÚS, PESADILLA DEL PATRIARCADO</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:40:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

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		<description><![CDATA[Pilar Yuste
Teóloga 
Convertir a conveniencia el mito en historia y la historia en mito
Sabemos que el paraíso descrito en Génesis 2 es el relato mítico de un mundo que estamos llamados a realizar, un estado de armonía con Dios, con los demás, con el Cosmos y con nuestra interioridad. Algo real pero no histórico… por ahora. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Pilar Yuste</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Teóloga</strong> </p>
<p><strong>Convertir a conveniencia el mito en historia y la historia en mito</strong></p>
<p>Sabemos que el paraíso descrito en Génesis 2 es el relato mítico de un mundo que estamos llamados a realizar, un estado de armonía con Dios, con los demás, con el Cosmos y con nuestra interioridad. Algo real pero no histórico… por ahora. No es pasado, sino futuro a construir, el sueño de Dios para el mundo. Felicidad Absoluta y Universal.</p>
<p>Sin embargo, la sorprendente relación que Jesús mantiene con las mujeres de su época en un contexto tan rotundamente patriarcal no es un mito, es incuestionablemente histórica. Tan real y tan revolucionaria que sin duda fue uno de los motivos que le llevaron a su condena a muerte. Y sin embargo la convertimos en un mito y consideramos que sea casi imposible plasmarla en nuestra actual sociedad civil y del todo inviable en la Iglesia católica.</p>
<p>Así en los albores de la Iglesia los textos paulinos sucumben a la presión social de su tiempo y ya incorporan tres alusiones misóginas (básicamente herencia de códigos familiares). El papel de las mujeres cristianas, escandaloso para su tiempo, va siendo cuestionado, y la Iglesia las va relegando. De ahí hasta nuestros días. Así, por ejemplo, hasta el siglo VII hubo miles de diáconas y diaconisas (ya anticipadas en Febe, Rm 16,1) 1. Actualmente la mera cuestión de la ordenación diaconal de mujeres católicas es considerada casi herética.</p>
<p><strong>La escritura como instrumento de exclusión</strong></p>
<p>La equidad evangélica se va edulcorando y mitificando. Deja de ser tan liberadora para las mujeres (y recordemos que si no libera no es cristiano), y para ello se hace un uso auténticamente sesgado de la Escritura:</p>
<p>a. Subrayando y sesgando los textos que podrían justificar la exclusión. Delors Williams 2 narrara la aversión de su abuela, antigua esclava afroamericana, a Pablo. A diario el amo de la plantación les leía los textos de Pablo que “justifican” la esclavitud (Ef 6,5 y Col 3,22). Y así durante siglos en las celebraciones matrimoniales se ha utilizado “casualmente” una de las tres citadas excepciones misóginas paulinas, especialmente Efesios 5: “Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo” (v. 24).</p>
<p>b. Interpretando a conveniencia otros textos. Así el episodio de Marta y María de Betania (Lucas 10, 39s) se suele usar para fundamentar la preeminencia de la vida contemplativa frente a la activa. Pero el texto se limita a decir que cuando Marta reclama que su hermana le ayude con las tareas domésticas, Jesús le replica “Marta, Marta… María ha elegido la parte buena”. Saca a la mujer del rol patriarcal y en favor del discipulado de las mujeres entonces prohibido: “sentada a los pies del Señor –la postura tradicional de los discípulos de los rabinos–, escuchaba su palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres”.</p>
<p>c. Sublimando la realidad. Quizá el ejemplo más llamativo sea el modo en que la fuerza profética de María de Nazaret se diluye entre los brillos de sus imágenes.</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong></p>
<p>La Iglesia se va acomodando socialmente (jerarquización, clericalización, etc.) y esto supone también una progresiva exclusión de las mujeres del poder eclesiástico. Es algo sociológicamente comprensible. No evangélicamente.</p>
<p>La realidad no suele equivaler al café para todos. Las bienaventuranzas implican maldiciones (Lc 6), Jesús es buena noticia para los pobres (Lc 4,18)… para los ricos no tanto, en principio. Zaqueo fue consciente de que a la larga sí que lo era. Y así las mujeres, incluso ricas matronas romanas, comienzan a seguir a Jesús con entusiasmo. Para ellas Jesús es toda una buena noticia en una sociedad tan misógina… Y también lo era y lo es hoy para los varones de buena voluntad.</p>
<p><strong>Un modelo de inclusión universal</strong></p>
<p>Jesús es modelo y referencia para hombres y para mujeres, y las mujeres que le siguieron son modelo de discipulado para todos y para todas. El nuestro es sin duda un tesoro a repartir en abundancia para toda la Humanidad.</p>
<p>Pero ojo con las propuestas de liberación supuestamente universales, como cuestiona Enrique Dussel ante la democracia ateniense que excluía a mujeres, extranjeros, niños, esclavos, metecos…</p>
<p>El pueblo de Israel se constituía a partir de unos severos mecanismos de exclusión fundamentados en principios de impureza. Fuera quedaban extranjeros (gentiles), samaritanos, esclavos, niños, pecadores públicos, enfermos… y por supuesto mujeres; dando un salto semántico (Amparo Moreno) obviamos que formaban parte al 50% de todas esas anteriores categorías. No lo olvida Jesús. No es casual que se rodeara de mujeres. Supo ver en ellas lo mejor de su humanidad, su dignidad, la imagen de un Dios que incluso también adquirió rasgos maternales rescatando lo mejor de su tradición judía.</p>
<p>Jesús pagó un precio elevado por hacer realidad su sueño en vida. La cuestión de las mujeres no le fue indiferente. Por eso tampoco hoy nos lo puede ser, máximo cuando la Iglesia real está compuesta mayoritariamente por mujeres (que sustentan una jerarquía exclusivamente masculina).</p>
<p>Y esa semilla de equidad hizo de la tradición judeocristiana fuente del feminismo gracias, por ejemplo a “La Biblia de las mujeres”.</p>
<p><strong>Jesús y las mujeres</strong></p>
<p>-Ser mujer impedía la pertenencia religiosa y social de pleno derecho.</p>
<p>-Pero éstas son mujeres que generalmente añaden otro elemento de exclusión o incluso varios. Son pobres, extranjeras, enfermas, niñas, adúlteras y hasta prostitutas.</p>
<p>-Jesús ignora de modo casi provocador las prohibiciones frente a las mujeres. Se reúne con ellas en su casa (Betania), o habla con ellas sin presencia de otro varón de la familia (samaritana), las toca o se deja tocar sin por ello contaminarse de su supuesta impureza (hemorroísa), cuestiona la legal lapidación de la adúltera, las tiene como discípulas.</p>
<p>-Llegó a aplicar como criterio de inclusión la discriminación positiva: “En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios”. Mt 21,31.</p>
<p>-En una religión tan profundamente iconoclasta y patriarcal, aflora incluso metáforas femeninas de Dios: la mujer que echa levadura en la masa, la que barre la casa, la que olvida el dolor del parto al ver al hijo de sus entrañas.</p>
<p><strong>No son meras receptoras de su misericordia, son agentes de salvación</strong></p>
<p>-Maestras del propio Jesús, como lo fue su propia madre tanto en casa como cuando le empuja a su misión (bodas de Caná), o la sirofenicia, que enseñará a Jesús que la salvación no se limita al pueblo de Israel.</p>
<p>-Discípulas como María de Betania, las otras que le siguen desde Galilea (Lc 23, 49) e incluso María de Nazaret.</p>
<p>-Apóstolas, como la samaritana o las citadas por Pablo, explícitamente apóstolas como Junia (citada en Rom 16, 7 aunque se ha querido hacer ver que se refería a un varón), o María de Magdala, denominada “Apostola Apostolorum”, la apóstol de los apóstoles.</p>
<p>-Ministras de su unción sacramental (Mc 14) 3.</p>
<p>-Comensales ignoradas por la tradición en la cena pascual. Cena que anticipa el Banquete Mesiánico.</p>
<p>-Testigos de su Muerte y Resurrección.</p>
<p>-O en presencia activa en la primera iglesia con las órdenes ya citadas, y probablemente como presbíteras e incluso epíscopas 4 reflejadas en catacumbas e iglesias de Roma y Europa.</p>
<p><strong>Aquí y ahora. Construir comunidad de iguales</strong></p>
<p>-Espiritualmente podemos leer la Escritura en primera persona. Al igual que Ivone Gevara plantea que Génesis está en cada uno de nosotros y nosotras (Adán y Eva como lo masculino y lo femenino; el bien y el mal de Caín, etcétera) podemos leer la buena noticia de Jesús desde nuestras propias enfermedades, impurezas, pecados, pobrezas, exclusiones. Y desde nuestra Fe y nuestro Amor.</p>
<p>-Recordemos que igual que Jesús es modelo para hombres y para mujeres, también lo son las figuras emblemáticas de su seguimiento. Lo es su Sabiduría, su Fuerza, su Sencillez, su Fe, su Coherencia, su Amor loco que lleva a arriesgar su vida para llevar perfumes a un cadáver.</p>
<p>-Empoderamiento. Si ellas pudieron, nosotras también. Y si él pudo… Todo lo que hizo Jesús podemos hacerlo nosotros/as. “¿También caminar sobre las aguas?” me interpeló Ricardo desde su silla de ruedas. “¿Qué es lo que haces tú todos los días luchando desde tu silla? Para caminar no hacen falta piernas, sino ganas de caminar”.</p>
<p>-Estas mujeres, como muchas con las que compartimos nuestra historia, nos iluminan con su vida, y recatan lo mejor de nuestras capacidades.</p>
<p>-Desnudar la historia desde su propio contexto vital y tejer así el sentido para nuestro contexto actual. La cuestión de las mujeres sigue siendo vertebral. La feminización de la pobreza sigue siendo una triste realidad. Nuestra opción preferencial por los pobres implica optar por las mujeres.</p>
<p>-Por eso hoy día resulta casi imposible admitir los límites canónicos y cotidianos que supone el hecho de ser mujer. Es el tradicional “sensus fidelium”.</p>
<p>-Si traducimos quiénes fueron ellas a quiénes somos hoy nos planteamos qué iglesia queremos construir. Porque siguen quedando fuera las personas divorciadas, homosexuales, etc., y las mujeres lejos de la jerarquía eclesiástica. Por eso hay que hacer espacio en nombre de un Jesús que no dejó a nadie fuera.</p>
<p>-Pero no podemos limitarnos a “caber”. Al igual que ellas fueron discípulas, maestras, ministras… estamos llamadas a ser agentes de transformación e inclusión, sujetos de liberación dentro y fuera de la Iglesia.</p>
<p>-Tal como fundamenta Lumen Gentium, al igual que los varones, como bautizadas y confirmadas estamos ungidas para ser Reinas –con poder para gobernar–, Sacerdotisas –con poder para santificar– y Profetas –con poder para anunciar el Evangelio–, desde la misión a la que fue llamado Jesús (Lc 4,16), la construcción del Reinado de Dios que aunque no en plenitud ya está aquí.</p>
<p><strong>Y más. Viviendo el sueño. El banquete mesiánico</strong></p>
<p>-Jesús es coherente. Vivió como quería vivir. Dijo lo que pensaba e hizo lo que sentía debía de hacer. No soñó algo a construir en un futuro, vivió su sueño. Fue desvelándolo y haciéndolo realidad. En varias ocasiones afirma que el Reinado de Dios está ya aquí aunque no en plenitud. Nos demostró que es posible. Y por eso lo mataron.</p>
<p>-Uno de los actos más escandalosos de Jesús fueron sus comidas con pecadores. A pesar de una religión con increíbles restricciones alimentarias y rituales, él come de todo, en cualquier día, y con las personas más especialmente estigmatizadas. Con ellas anticipaba el Banquete Mesiánico (Lc 13,29).</p>
<p>-Queremos una mesa abierta, de hermandad, donde el servicio mutuo no sea servidumbre, en la que los factores de diversidad (etnia, género) no lo sean de exclusión, donde no haya hambre porque sepamos compartir un mismo pan.</p>
<p>-Por ello las mujeres acostumbradas a cuidar y alimentar somos llamadas, aquí y ahora, a convocar este Banquete que anticipamos en la Eucaristía, y formamos parte imprescindible de él. Somos imagen de Dios y lo hacemos representando al mismo Cristo (Gal 3,28, Mt 25, 40). Porque nosotras, alentadas por el Espíritu de Jesús, podemos hacer de nuestros sueños realidad: Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas Mt 15,28.</p>
<p> </p>
<p>1 John Wijgaards.</p>
<p>2 Exponente de la teología “womanista” afroamericana</p>
<p>3 Cf. E. SCHÜSSLER FIORENZA, En memoria de ella.</p>
<p>Desarrollado como antecedente del sacramento de la confirmación en P. YUSTE, La rosa de los vientos en ARANA-ed.-Cuando los sacramentos se hacen vida.</p>
<p>4 Cf. KAREN TORJESEN. Cuando las mujeres eran sacerdotes, y MJ. ARANA Y M.SALAS, Mujeres sacerdotes, ¿por qué no?</p>
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		<title>EXPERIENCIA DE UNA IGLESIA ALTERNATIVA</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:35:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

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		<description><![CDATA[Pepa TORRES (COMUNIDAD INTERLAVAPIES)
 Acepto la invitación de Utopía a dar cuenta de esta cuestión en un momento de crisis en mi vida provocado por un conflicto eclesial. No es el primero y estoy segura que tampoco será  el último. El conflicto eclesial y social forma parte de nuestra condición  de creyentes familiarizados con la  utopía [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Pepa TORRES (COMUNIDAD INTERLAVAPIES)</strong></p>
<p> Acepto la invitación de Utopía a dar cuenta de esta cuestión en un momento de crisis en mi vida provocado por un conflicto eclesial. No es el primero y estoy segura que tampoco será  el último. El conflicto eclesial y social forma parte de nuestra condición  de creyentes familiarizados con la  utopía y su “ embarre” en la historia.</p>
<p>Soy mujer y mi experiencia como creyente es inseparable de mi condición sexuada y de mi género. Soy mujer y desde hace más de 25 años  mi vida está vinculada a los contextos marginales y de  exclusión donde el Cristo “nuevamente encarnado” 1 nos continúa citando  para transformar con ellas y ellos  la historia.</p>
<p>Soy mujer y mi vida está vinculada desde hace muchos años a los movimientos sociales y a una comprensión política de la fe.Y esto, que para muchas y muchos de nosotros es no sólo una opción ideológica sino una opción espiritual que nace de la contemplación y de la escucha desde lo hondo a la Palabra viva de Dios en la historia, nos pone precisamente en cuestión dentro de la Iglesia. </p>
<p>Soy mujer y a mis 48 años de edad, pasadas ya muchas otras crisis eclesiásticas y algunas ingenuidades, experimento de nuevo, pero sin hacer tragedia de ello, sino intentando fortalecer con otras mi resiliencia, que para nosotras las mujeres, el techo de cristal en la iglesia no es de cristal, sino de cemento, pero que ni aun así se nos puede impedir la vivencia gozosa y creativa del dinamismo inspirador de la fe en nuestra vida, si nos tomamos la libertad para ello, una libertad que nadie tiene que otorgárnosla sino que nos pertenece, porque hemos sido engendradas desde el dinamismo plenamente humanizador y libertario de Dios. Porque el Espíritu es más grande que la Iglesia y Dios no es monopolio de ninguna religión, curia , casta, raza o sexo.</p>
<p>Soy mujer y con otras mujeres y hombres, mucho más curtidos que yo en sus  resistencias y sueños por otro mundo posible, ensayamos la posibilidad de nuevos modos de ser y vivir en ecclesía, en asamblea, como resto 2, como pueblo creyente, compañeros y compañeras de camino con la gente que no tiene miedo a las preguntas y que arriesga en ellas y en el compromiso con los oprimidos y oprimidas de la tierra como rostro y grito del Dios vivo en ella.</p>
<p>Vamos haciendo el camino mantenidos por la experiencia  de este Misterio sostenedor de utopías, resiliencias y solidaridades “siempre mayor” que llamamos Dios , un Dios todo horizonte que hace tiempo abandonó el exclusivismo de las religiones para ofrecérsenos en la experiencia viva, del encuentro con el hermano y la hermana más herido y que nos urge a rendirle culto en el reconocimiento de su dignidad por encima de las leyes del mercado, de extranjería o de las iglesias, y que no sabe de normas sino de la desmesura del amor: la práctica de la ternura y la justicia y la fidelidad en el camino hacia lo inédito viable  (Miqueas 6,8-9).</p>
<p>¿Pero dónde y cómo vamos construyendo esta Iglesia?</p>
<p> Una Iglesia inserta en la trama de la vida, en toda su complejidad e interrelación y que rompe con dicotomías históricas: sagrado/profano, espiritualidad/mundanidad, fe/política, placer/compromiso.</p>
<p> Una Iglesia que va superando la lógica binaria y excluvisista del “0“ para entrar en el inclusivismo del “Y“ , del sumar y no restar , y que nos lleva a vivir haciendo alianzas con los grupos alternativos de nuestro contexto y a ser compañeros de camino en tantas luchas comunes por la dignidad humana, del cual un símbolo puede ser el grupo de Movimientos Sociales de la Iglesia de Base de Madrid o las presencias de tantos cristianos y cristinas en todo el Estado español comprometidos en colectivos de derechos humanos, vecinales, pacifistas, redes de insumisión a la ley de extranjería, etcétera, y que cuentan con nosotros en sus reivindicaciones y propuestas, que son también las nuestras, como incondicionales compañeros, más allá de la edad o de las batallas aparentemente perdidas o ganadas, gentes que desde la vida cotidiana y las relaciones estamos empeñados en el diálogo fe-justicia.</p>
<p> Una Iglesia que sigue apostando por la vivencia comunitaria de la fe: una iglesia comunidad de comunidades. Empeñada en crear y mantener espacios abiertos y acogedores donde no hay derecho de admisión, no se piden papeles, carnets ni curriuculums, sólo las ganas de compartir la vida , contrastarla  y celebrarla a la luz de la Palabra, espacios de oxígeno y reciclaje de nuestras opciones y compromisos que nos permiten mantenernos con esperanza y sin amargura en la travesía del actual desierto eclesial que estamos viviendo, sin renunciar a la utopía, porque nos sabemos acompañados por un Misterio que se hace carne, prójimo y prójima.</p>
<p> Una Iglesia que recupera la sacramentalidad del rostro, del encuentro y para la que la Eucaristía no es una liturgia, sino una existencia: la práctica de la comensalidad abierta hasta sus últimas consecuencias y desde una dimensión relacional y política, de la que puede ser un símbolo la parroquia de San Carlos Borromeo, donde invocamos juntos al AL-FATAH 3: el Dios que da apertura, cristianos, musulmanes y agnósticos, que guardan silencio con la palabra pero no con la vida.</p>
<p> Una Iglesia policultural más mestiza e interreligiosa, aunque esto todavía es una gran pendiente que tenemos pero del que nos regalan algo de ello por ejemplo algunas comunidades en Leganés, Lavapiés, Vallecas, Fuenlabrada, Parla, La Ventilla, que apuestan por el mestizaje y donde los migrantes no son usuarios de proyectos u objetos de la solidaridad de nadie sino sujetos, miembros de pleno derecho de comunidades vivas en las que aportan su diversidad y originalidad propia sin suplencias.</p>
<p> Una Iglesia de ministerios, más desclericalizada donde ponerse el delantal al modo de Jesús circula en las comunidades con independencia de la división sexual y la asignación genérica; comunidades que viven la diaconía desde perspectivas más integrales: con cada vez menos distancias entre el pensar y el hacer, el soñar y el ponerle pies a esos sueños; donde las mujeres cada vez predicamos más y al hacerlo pasamos el logos por las entrañas, y los hombres aprenden a escuchar y a veces incluso a callar; comunidades donde no hay pensamiento único, ni es privilegio de unos pocos sino que las ideas se construyen  colectivamente desde la escucha atenta a los más pobres y para su servicio, como puede ser un símbolo las escuela de Teología y de espiritualidad de Santiago en donde teólogos como Andrés Queiruga y maestras espirituales como Pilar Wirtz han comprometido su vida en generar un pensamiento teológico y espiritual desde paradigmas humanizadores y profundamente enraizados en la cultura del pueblo.</p>
<p> Una Iglesia que apuesta por la laicidad , porque la fe no puede ser nunca un privilegio ni una ventaja, porque la fe en Jesucristo no nos ahorra nada sino que además nos compromete en la construcción de “ una cultura del pluralismo, del respeto a la diferencia, en el avance hacia la creación de aquellos espacios de libertad que hacen posible el diálogo entre todas las ideologías filosóficas o religiosas, creyentes o no” 4.</p>
<p> Una Iglesia comprometida por los Derechos Humanos fuera y dentro de ella misma, especialmente con los de las mujeres y las niñas puesto que sigue siendo una de las grandes fortalezas del pecado estructural que es el patriarcado y que la lleva a una patología esquizofrénica, la de proclamar una teoría de la igualdad, y mantener sin embargo en la praxis una teología y una espiritualidad de la desigualdad y la dominación, ya que en ella las mujeres somos ignoradas hasta en los pronombres de la Misa.</p>
<p>Colectivos como la red de Mujeres y teología, la Asociación de teólogas de España (ATE), Efeta, Religiosas por la paridad somos un símbolo de esta reivindicación y propuesta.</p>
<p>En el compromiso por otra Iglesia posible y conscientes que el Evangelio siempre tiene que ver con lo seminal y lo emergente somos muchas y muchos los que vamos haciéndonos jardineros fieles, expertos en algunas semillas en cuyo cuidado nos va la vida:</p>
<p>…Las semillas de una iglesia  que apuesta por la calidad de presencia próxima, vecinal con la gente más excluida y sus contextos, convencidos de que sólo desde este encuentro y proximidad podremos vislumbrar propuestas y tejer juntos estrategias de resistencia común y vida en plenitud. </p>
<p> …Las semillas de una Iglesia comprometida por la participación de las mujeres en la vida eclesial y el ejercicio de cualquiera de sus ministerios, una Iglesia que no nos niegue ni el don, ni la gracia, ni la vocación, ni el derecho, en virtud de nuestra consagración como bautizadas y en la que desaparezca todo tipo de discriminación por razón de sexo y estado.</p>
<p>…Las semillas de una Iglesia que va abordando la situación de las mujeres desde hermeneúticas feministas y va poniendo de manifiesto que el Evangelio no puede ser proclamado si no se tiene en cuenta el discipulado de las mujeres.</p>
<p>…Las semillas de una Iglesia más circular y democrática  donde el diálogo, el respeto al pluralismo y el derecho a discrepar y proponer sea reconocido como un modo de vivir la corresponsabilidad en la Iglesia y no como una amenaza.</p>
<p>…Las semillas de una Iglesia que respete la libertad y la adultez de mujeres y hombres, y no imponga una moral sexual anacrónica e hipócrita y, establezca un diálogo sincero con la ciencia y la cultura y que no legitime ninguna forma de violencia u opresión sobre las mujeres, sino que le denuncie y luche con otras organizaciones por su eliminación.</p>
<p>… Las semillas de una Iglesia que recupere y testimonie la alegría de la fe, superando el síndrome de plañideras que nos amenaza permanentemente en la Iglesia y entone la profecía del canto y la Buena Noticia del Evangelio como un proyecto generador de felicidad y plenitud de lo humano.</p>
<p>…Las semillas de una Iglesia que sustituya lo discursivo y apologético por lo narrativo y lo testimonial y rescate de nuestra tradición las historias concretas de mujeres y hombres cuyas vidas tienen capacidad de seducir y contagiar, de ser referentes.</p>
<p> Empezaba este texto confesando mi última crisis. Las crisis tienen siempre una función purificadora y de crisol. Por eso termino mi reflexión confesando también las razones de mi pertenencia incómoda, las razones de mi perseverancia, pero quiero hacerlo no con mis palabras sino recreando las de otra mujer con la que me siento profundamente identificada 5:</p>
<p>Persevero en la Iglesia no porque no crea en lo que la Iglesia me ha enseñado, sino precisamente por ello, porque creo en la Buena Noticia liberadora e inclusiva del Evangelio, en el estilo de vida transgresor a todo status quo de Jesús, el Cristo, que se dejó amar y educar por las mujeres y las constituyó como seguidoras suyas…</p>
<p>Persevero en la Iglesia porque aunque las luces se han apagado en algunas parte de la casa, sé que estoy en mi casa y mi derecho de pertenencia a ella no depende de que nadie me lo otorgue sino de experimentarme con otros y otras templo del espíritu libre y creativo de Dios que nos dinamiza y sostiene para vivir el Evangelio sin pedir permiso, en las fronteras mismas de la Iglesia e incluso al margen de ella.</p>
<p> </p>
<p>1 Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales (109).</p>
<p>2 La teología bíblica del resto sostiene la idea de la elección de Dios de un pequeño grupo para mostrar la salvación universal. Dios escoge el camino de  llegar a todos y a todas a través de una minoría. Pero una cosa es “ser resto” y otra bien distinta es ser “desperdicio”.</p>
<p>3 Al Fatah  es uno de los 99 nombres que el Islam da a Dios </p>
<p>4 Manifiesto de Redes cristinas  por la laicidad</p>
<p>5 Joan Chittister, Odres nuevos , Santander, 2003, pp 102-103</p>
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		<title>PRESENCIA Y AUSENCIA DE LA MUJER EN LA IGLESIA</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:34:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 72 Voces de mujer 4. En la iglesia (Diciembre 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

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		<description><![CDATA[María José ARANA (rscj)
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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>María José ARANA (rscj)</strong></p>
<p> Precisamente en estos días estamos palpando con claridad las consecuencias que tuvieron  las ordenaciones de las mujeres  en la Iglesia anglicana (1994) en esa misma Iglesia y también en la nuestra. El hecho, no por esperado, resulta menos sorprendente, porque, como leemos en los medios de comunicación, el “ala” más conservadora del anglicanismo –y esto es muy importante subrayar– ha llamado a las puertas del Vaticano pidiendo acogida; y lo ha hecho movida, especialmente, por el descontento a causa de las ordenaciones de mujeres y homosexuales.  Piden ser admitidos oficialmente en la Iglesia católica. El Vaticano acepta gustoso la propuesta, y lo hace adoptando y pactando unas  estructuras canónicas especiales, ordinariatos,  prelaturas y otras fórmulas que les permiten conservar ritos, tradiciones1, etcétera, entre las que se encuentra como más llamativa la posibilidad de que sus sacerdotes mantengan su estatus como curas casados… Es una sección muy importante en número, alrededor de medio millón de personas, y en mentalidad, la situada más a la “derecha”.</p>
<p>Así, una vez más la cuestión de las mujeres se convierte en piedra de toque y desacuerdo en el interior de una Iglesia  y esta vez, con serias consecuencias, pues la marcha de este grupo no sólo supone un debilitamiento aún mayor en la Iglesia anglicana, sino que dado que representan el sector más reaccionario del anglicanismo, sin duda reforzarán el ala más conservadora también dentro de la Iglesia católica… Muchas mujeres católicas lamentamos profundamente todo ello; muchos y muchas ecumenistas, también. Es un duro golpe para el ecumenismo, pero especialmente lo es para el porvenir de las mujeres en las Iglesias. A las mujeres nos cuesta seguir siendo consideradas como “obstáculos”, objeto de desavenencias y “moneda de cambio” etc., entre las Iglesias. Pero además nos cuesta ver que las consecuencias van a incidir muy negativamente en la ya muy difícil y rezagada posición y reconocimiento de las mujeres en la Iglesia católica. Porque como advierte cierto periódico: “Esta fuga hacia el catolicismo le viene también muy bien a la Santa Sede para advertir de los peligros de aperturas e innovaciones”2. Ciertamente, esta cantidad de nuevos miembros amplía y fortifica el ya excesivamente nutrido sector inmovilista de las filas católicas.</p>
<p>Evidentemente, ninguna mujer ha estado ni podría estar reconocida para operar, opinar y menos aún para decidir en el ámbito de estas discusiones; porque la sección que se desgaja del anglicanismo rechaza la ordenación de ellas y la Iglesia católica que los acoge, también; y sin ordenación, están vedados los accesos a los lugares de poder, negándosenos la posibilidad de discernir, discutir y decidir sobre estos asuntos.</p>
<p> Evidentemente se las está alejando así, aún más, de los lugares de decisión… No, en nuestra Iglesia, por el momento, no sería posible una Margot Kässmann, que acaba de ser nombrada presidenta de la Iglesia Evangélica Alemana (EKD), (Ulm, 28, X, 2009); ella es la primera que accede a liderar una de las Iglesias más importante del mundo protestante, que consta de 24 millones de fieles. En nuestra Iglesia, tampoco sería posible la figura de una sencilla “párroca” rural3 con poderes sacramentales, o cualquier otro papel pastoral que exija el “orden sacerdotal”.</p>
<p>Todo esto, evidentemente, cierra las puertas de acceso al ejercicio de la autoridad, el gobierno, de influir en las esferas de decisión y en los campos legislativos en todas sus gamas, posibilidades y escalafones…, impidiendo, por tanto también, el acceso a cualquier liderazgo eclesial y pastoral incluso al servicio ministerial sencillo y vocacionado…  En nuestra Iglesia, aun siendo absoluta mayoría las mujeres que acuden al culto, al servicio de catequesis, limpiezas…, a mil trabajos de colaboración… sin embargo, ellas permanecen “invisibles”, como feligresas de muy segunda categoría y en la última fila, en una Iglesia que mantiene rostro de varón y que se contradice a sí misma anunciando el Evangelio liberador de Jesús y negando la igualdad de hecho y de derecho en el interior de sus propias estructuras.</p>
<p>Esto afecta profundamente no sólo la credibilidad ante fieles y extraños, sino que le afecta en su mismo ser. No es bueno vivir la contradicción interna entre lo que se anuncia y se vive y eso perjudica al ser mismo.</p>
<p>Pero además podemos preguntarnos cómo afecta esto en la forma de ejercer el ministerio y en la estructura de la misma Iglesia. El hecho de que falte “lo femenino”, el “ánima”, dicho en términos jünguianos, en las estructuras, en la jerarquía y demás ámbitos eclesiales…,  ¿incide o no en la forma de ser la Iglesia?&#8230;</p>
<p>Hace unos pocos años las Naciones Unidas se preguntaban cómo estarían hoy las cosas si las mujeres hubieran estado presentes en las estructuras sociales, políticas etc. Concretamente se preguntaban: “¿Cómo sería hoy el mundo si las mujeres hubieran participado en las decisiones políticas, sociales, sobre la paz, la salud, la economía? ¿Cómo sería el panorama mundial en términos de migraciones, relaciones Norte-Sur, distribución de recursos, educación?&#8230; ¿Habría menos guerras? ¿Más tolerancia? ¿Cómo sería hoy el mundo?” 4&#8230;</p>
<p>Muy interesante… Pero algo semejante podríamos preguntarnos respecto a la Iglesia… Podríamos tratar de cuestionar sobre aspectos tales como el Gobierno, el culto, etc., y podríamos preguntarnos por ejemplo: ¿Cómo sería hoy la Iglesia si las mujeres hubieran participado en su estructura, decidido sobre la espiritualidad, gobierno, la sexualidad, declaraciones teológicas y definiciones dogmáticas? ¿Qué ambiente habría en los ritos y en el culto? ¿Qué estilo de clero tendríamos? ¿Qué comprensión de la eclesiología, de los ministerios?&#8230; Y otros mil puntos más… Sólo al cuestionárnoslo ya nos damos cuenta de que las respuestas son muy claras y que estamos apuntando hacia otra forma de ser, sentir, vivir, experimentar… la Iglesia; intuimos que habría muchas cosas y aspectos no sólo distintos; encontramos hoy muchos ámbitos claramente deficitarios de un estilo de valores, actitudes etc, y sobrados de otros más rígidos, etc. Habría mucho que decir al respecto.</p>
<p>De hecho, la ya fallecida y célebre carmelita descalza Cristina Kaufmann apuntó en esta dirección cuando observaba con lucidez que “El hecho de que todas las decisiones últimas en la Iglesia se tomen sólo por los varones es un grave desequilibrio que no deja fluir toda la corriente de vida para bien de todos” 5. Me estoy refiriendo a esto, a ese aire distinto, a esa vitalidad y energía que, sin duda, se pierde al faltarle a la Iglesia en toda su plenitud el aporte femenino; de la misma forma que  detectaríamos también un déficit si fuera lo contrario, es decir, si los varones hubieran estado ausentes como hoy lo están las mujeres.</p>
<p>Y es que, ciertamente, el tipo de valores, de actitudes y relaciones de cuya falta la sociedad adolece, de las que el mundo actual, y por supuesto, también la Iglesia, están más necesitados, están más en consonancia con los atribuidos a las mujeres, con el “ánima”, con “lo femenino”&#8230; Y como consecuencia veremos que nuestro mundo,  las estructuras personales, políticas, sociales están necesitados de ello&#8230;; por lo tanto, es fácil comprender que también las estructuras  eclesiásticas y espirituales no quedan fuera de esta regla y percibamos con toda claridad que también a ellas les falta “alma” (ánima), les falta algo así como la irradiación del ánima, y les sobran formas excesivas del “ánimus” (lo masculino), que en su medida y compensada, también es la otra dimensión absolutamente necesaria. Pero la dificultad es cuando una de ellas falta y en este caso, la que escasea o/y se reprime es claramente el “ánima”, “lo femenino”.</p>
<p>Evidentemente, así, en nuestra Iglesia se percibe ese gran desequilibrio y esto provoca un irreparable empobrecimiento en  múltiples aspectos… Y esto es muy fácil de comprender porque como decíamos anteriormente, al estar lo femenino absolutamente ausente de los órganos de decisión, reflexión, culto etc., quedan también ausentes sus valores, aportaciones y apreciaciones.</p>
<p>Un varón muy conocido y sabio, Willigis Jäger, lo detecta en una dimensión tan importante como es la de la mística y dice: “Un problema central de nuestras Iglesias es el hecho de que apenas enseñan el gran tesoro de su tradición mística y espiritual (…). Me he dado cuenta muchas veces de que las mujeres están más abiertas a una experiencia mística que los hombres” 6… Y busca la solución correcta: “Tenemos que volver a activar las fuerzas femeninas que se han ido perdiendo durante siglos de sistemas patriarcales. Sólo surgirán si despertamos en nosotros/as las fuerzas originarias del cuidar, sanar, observar, sentir… despertar la intuición. Compasión, dedicación entrega, amor… Lo femenino nos proporciona el acceso a nuestra naturaleza más profunda”… Es importante detenerse en estas actitudes que se consideran ligadas a “lo femenino”: cuidar, sanar, sentir, despertar la intuición, entrega, etc. Es decir, se habla de aportar una forma de ser, una sensibilidad diferente más afín con lo místico, lo afectivo, lo imaginativo, lo emocional… más flexible, sensible… con capacidad para una visión más holística, más sintética… incluso podemos hablar de una forma peculiar (ni mejor ni peor) en la percepción y experiencia de lo espiritual y del mismo Dios&#8230; Evidentemente todo esto está ligado a “lo femenino”, a eso que según Jäger hemos de despertar, fortalecer e impulsar… a eso que, aunque estando presente en hombres y mujeres, en ellas está más vivo…  El vitalizar esto haría cambiar el rostro de la Iglesia.</p>
<p>¿Cómo sería la Iglesia si ellas estuvieran totalmente presentes? ¿Qué aportarían y cómo? Pero sobre todo, una Iglesia así, ¿no estaría más de acuerdo con esa “Comunidad de Iguales” que Jesús quiso? ¿No estaría más de acuerdo con la justicia y santidad que ella misma predica e intenta vivir?&#8230; Una Iglesia así, ¿no hablaría con más coherencia y credibilidad sobre el Mensaje igualitario del Evangelio?</p>
<p>En este año dedicado especialmente como año “sacerdotal” podríamos preguntarnos: ¿qué modelo de sacerdocio se propone desde el Vaticano? Y las mujeres ¿no tendrían nada que aportar a tal modelo?&#8230;</p>
<p> </p>
<p>1 El Papa introducirá “una estructura canónica que provee a una reunión corporativa a través de la institución de ordinariatos personales, que permitirán a los fieles ex anglicanos entrar en la plena comunión con la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo elementos del especifico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano”. Zenit.org, Ciudad del Vaticano, 20-x-2009.</p>
<p>2 I. DOMÍNGUEZ, “La Iglesia se abre a un trasvase de anglicanos”. El País, 21-x-2009, pp. 62-63.</p>
<p>[3]En algunos casos se ha dado (ya es inexistente) pero con un nombramiento a todas luces jurídicamente muy escaso y, por supuesto sin ninguna posibilidad de impartir los sacramentos.</p>
<p>[4]MARÍA TERESA PORCILE, “Mujer, ¿esperanza de humanización?”, Uruguay, 1994.</p>
<p>[5]Entrevista a CRISTINA KAUFMANN por M. J. Arana y B. Frau para la semana de Vida Religiosa de  Bilbao, Mataró, 2003.</p>
<p>[6]Willigis JÄGER, En busca de la Verdad, edit. Desclée de Brouwer, Bilbao, 1999, p. 102.</p>
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