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	<title>Revista Utopia &#187; Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)</title>
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		<title>Cuidaos los unos a los otros, no las unas a los otros</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Jul 2010 11:39:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2009]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 70. Voces de Mujer 2. En la sociedad (Junio 2009)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

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		<description><![CDATA[Amparo Madrigal Vílchez
Existen varias versiones respecto al origen de la Celebración del 8 de Marzo como Día internacional de la mujer. La más difundida, señala que se estableció esa fecha para conmemorar la tragedia sucedida en Nueva York en 1911, en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist  Co, en el que murieron 129  trabajadoras [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Amparo Madrigal Vílchez</strong></p>
<p>Existen varias versiones respecto al origen de la Celebración del 8 de Marzo como Día internacional de la mujer. La más difundida, señala que se estableció esa fecha para conmemorar la tragedia sucedida en Nueva York en 1911, en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist  Co, en el que murieron 129  trabajadoras textiles, mayoritariamente jóvenes inmigrantes. Otras versiones menos difundidas, señalan la coordinación entre las organizaciones de mujeres obreras sindicalistas, las sufragistas y las mujeres del Partido Socialista Americano quienes comenzaron a celebrar el Women’s Day en 1908 con el objetivo de reivindicar el derecho de las mujeres al sufragio y a la vez de celebrar los logros alcanzados en las luchas sindicales.</p>
<p>Menos conocida es la versión que identifica a Clara Zetkin -líder del movimiento alemán de mujeres socialistas- como la promotora de convertir la celebración del día 8 de marzo en una festividad internacional con el objetivo de promover la lucha por el derecho al voto de las mujeres, sin restricciones de ningún tipo, así como para reivindicar mejoras laborales de las mujeres trabajadoras. La primera celebración internacional del día de la Mujer se llevó a cabo en Alemania, Austria, Dinamarca y Suecia en marzo de 1911. Han pasado muchos 8 de marzos, y gracias a la lucha de los grupos feministas de inicio del SXX, la mayoría de las mujeres del mundo tienen derecho al voto, acceso a los estudios,  al trabajo remunerado, etc.; sin embargo las condiciones sociales y económicas en general continúan siendo de “desigualdad” entre los géneros.</p>
<p>En España, durante las últimas décadas posteriores a la dictadura se consiguieron –no sin dificultad- una serie de cambios sociales que han mejorado la calidad de vida de toda la población. Hasta los años 70, las mujeres podían acceder a un trabajo remunerado pero no podían disponer de sus nóminas ni tenían cuenta corriente a su nombre; de ser madre, no podía decidir sobre sus hijos e hijas, pues la patria potestad era del padre; tampoco podía viajar, trasladarse o cambiar de residencia sin el permiso del padre o del marido. Aún bajo esas condiciones de opresión y sumisión, las mujeres aportaban monetaria y afectivamente a la economía de la familia y la sociedad. El cuidado de la familia junto con el trabajo informal o sumergido, dentro o fuera del hogar, ha sido una constante entre las mujeres de la clase trabajadora.</p>
<p>Actualmente, el cambio social promovido desde los grupos feministas continúa progresando y se han conseguido nuevas legislaciones cuyos objetivos son mejorar de forma directa la situación de las mujeres. Avances legislativos como la Ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y la Ley contra la violencia de género son una muestra de ello. Asimismo, la correcta aplicación de leyes como la Ley de conciliación de la vida laboral y familiar, y la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, aumentarían la calidad de vida de la población en general, y de las mujeres en particular, si se hiciese un mayor esfuerzo en aplicarlas debidamente.  No obstante, aún falta mayor voluntad, dedicación y empeño para la correcta aplicación de estas leyes para poder disfrutar de estos logros.</p>
<p>Estos cambios sociales han permitido que los roles de género también se modifiquen, de manera que el rol tradicional asignado a las mujeres –reducida al espacio de lo privado como proveedora de los cuidados domésticos- ha ido modificándose. No obstante, en el caso de los roles masculinos el cambio no ha ido al mismo ritmo, entre otras razones, porque  existe cierta resistencia masculina a asumir en igualdad las tarea del cuidado doméstico, y porque ni  Estado ni la sociedad en general ha valorado dichas tareas, las cuales siempre la habían realizado “gratuita y obligatoriamente” las mujeres. Y es aquí donde se produce un dilema denominado “la crisis de los cuidados”, la cual afecta principalmente a las familias con miembros con necesidades especiales de atención (menores, personas enfermedad y/o discapacidad, mayores). Esta crisis supone un nuevo reto social en el que todas y todos estamos implicados, y la cual habremos de solucionar con nuevas políticas sociales que garanticen esos cuidados sin que ello aumente las desigualdades de género y clase social.</p>
<p>Los cambios sociodemográficos de las últimas décadas, tales como: la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, el envejecimiento de la población, el aumento de hogares monoparentales, la dispersión geográfica por motivos laborales, etc., han llevado a que muchas familias opten por la contratación de otra persona (mayoritariamente mujeres) para la realización de las tareas domésticas y del cuidado de las personas dependientes.</p>
<p>La mercantilización del trabajo doméstico y de cuidados tiene aspectos positivos y negativos. Como aspecto positivo, destaca el hecho de que facilita la valoración y reconocimiento social que dichas labores tienen para la calidad de vida de las personas, y por lo tanto valoriza el trabajo que tradicionalmente han realizado las amas de casa. Entre los aspectos negativos se encuentran, por un lado, el hecho de que gran parte de la población masculina no se siente interpelada ante la crisis de los cuidados, y por otro, que estas labores siguen recayendo en las mujeres con menos recursos económicos y sociales. Entre éstas mujeres se encuentran, aquellas que tiene que reducir su jornada laboral remunerada –por consiguiente disminuyen sus ingresos económicos, y doblan su jornada laboral- para atender a los miembros de la familia que requieran de cuidados; las mujeres que redistribuyen los cuidados de la familia extensa de forma intergeneracional, es decir, entre abuelas, tías, hermanas, etc. aunque generalmente son las abuelas las que realizan el apoyo a las familias más jóvenes en las que ambos miembros de la pareja trabajan fuera del hogar. Según Antonio Guijarro<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn1">[1]</a> esto ha dado lugar a la pandemia del S. XXI: el <em>Síndrome de la abuela esclava</em>. Y finalmente, se encuentran las mujeres de los estratos más bajos de la estructura ocupacional ya sean autóctonas o inmigrantes. No obstante, el sector del trabajo doméstico está cada vez más atendido  por mujeres inmigrantes porque son ellas quienes cubren los huecos laborales peor pagados, y porque el trabajo doméstico continúa siendo escasamente valorado.</p>
<p>De acuerdo con los datos publicados por el Consejo Económico Social (2007)<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn2">[2]</a>, el número de mujeres extranjeras en España superaba los dos millones (2.106.785), siendo el 62% de ellas   originarias de países extracomunitarios. Asimismo, de acuerdo con los datos del CES, el 86.7% de las extranjeras afiliadas a la Seguridad Social están ocupadas en el sector servicios, predominando las ramas del servicio doméstico, la hostelería y el comercio al por menor; estando el 22 % de éstas afiliadas en el régimen especial de empleadas de hogar.  En este sentido, son muchas las mujeres extranjeras que se encuentran realizando un importante trabajo para el bienestar de las familias autóctonas, pero que siguen estando invisibilizadas, en condiciones precarias, con bajos salarios, con falta de regulación laboral,  en trabajos con alta temporalidad, y siempre asociado maniqueamente a la condición femenina<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn3">[3]</a>.</p>
<p>Pero las mujeres inmigrantes que trabajan como empleadas de hogar, no sólo tienen que hacer frente a situaciones de precariedad laboral, también se enfrentan a múltiples desafíos de carácter personal, jurídico-social.  El principal desafío es lograr el reconocimiento de sus derechos como mujer migrante, especialmente cuando no se tiene la nacionalidad del país de acogida, y no se reside en el país del que se es nacional, encontrándose en una situación de no ciudadanía. Cabe señalar, que la población de migrantes conforman una importante fuerza económica para ambas sociedades (acogida y origen), sin embargo muchas no pueden ejercer su derecho democrático de participación electoral, porque no son nacionales del país de acogida y porque en el nacional no se reconoce el voto a la población emigrante.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1679" title="70 pg25" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/07/70-pg252-300x185.jpg" alt="70 pg25" width="300" height="185" /> </p>
<p>Otro desafío con el que se encuentran las mujeres migrantes es la visión patriarcal de las leyes migratorias. Históricamente las mujeres han migrado, sin embargo es hasta finales del S.XX que se comienza a hablar de las migraciones femeninas. El hecho se explica porque antiguamente las mujeres migraban pero invisibilizadas; es decir, la gran mayoría lo hacía dentro del ámbito de la vida privada y/o para ejercer tareas propias del rol reproductivo (esposa, hija, institutriz, enfermera, prostituta, etc.) Actualmente las mujeres migran con proyectos propios y no sólo para desempeñarse en los roles reproductivos, pero las leyes de extranjería, por lo general, continúan tratando a las mujeres en situación de subordinación a los hombres. En algunos países, las mujeres inmigrantes sólo pueden obtener la residencia permanente si están casadas con un nacional, un residente permanente o si tienen hijos nacidos en el país –este es el caso de Costa Rica-<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn4">[4]</a>.</p>
<p>Existen otras legislaciones que sí consideran la migración femenina independiente de la pareja o familia, pero aún así, en ocasiones el permiso de trabajo o de residencia está vinculado a un solo empleador, dejando a las mujeres en situación de desventaja y vulnerabilidad. Generalmente, los permisos de trabajo tienen que renovarse anualmente, de lo contrario, el trabajador o trabajadora se encontraría en situación ilegal sin que se responsabilice de ello al empleador, favoreciendo relaciones de sumisión, servilismo o   humillación de la persona necesitada del permiso de trabajo.</p>
<p>La precariedad laboral, unida a la escasa -o inexistente- red de apoyo social de las mujeres inmigrantes, dificulta la satisfacción de las necesidades personales de éstas, especialmente en lo que respecta al cuidado de los hijos o hijas y familiares dependientes. Nuevamente nos encontramos con <em>“la crisis de los cuidados”</em>, aparentemente resuelta por las familias autóctonas al (sub)contratar a otras mujeres; pero con difícil solución para las mujeres inmigrantes que han dejado a sus hijas e hijos para venir a ganar el sustento económico de la familia.</p>
<p>El fenómeno social denominado cadena mundial de afecto y asistencia por el cual “<em>mujeres que tiene que salir de sus países, dejando a sus hijas e hijos al cuidado de otras mujeres de la familia, para venir aquí a cuidar de nuestras hijas, hijos y personas mayores, a cambio de un salario</em>”<a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftn5">[5]</a>, evidencia que las desigualdades de género en lo que respecta a los cuidados, aún se encuentran intactas, dado que hasta el momento lo que predomina en nuestra sociedad es un trasvase de las tareas de los cuidados mutuos de unas mujeres a otras.</p>
<p>Nos encontramos pues, que casi un siglo más tarde de la primera celebración internacional del día de las mujeres, la desigualdad entre los géneros respecto a las tareas del cuidado sigue siendo un conflicto que habrá que resolver entre todas y todos, con políticas sociales que de forma eficiente y creativa, logren que el trabajo doméstico y de cuidados sea satisfactorio tanto para hombres como para mujeres, y con independencia de que éste sea voluntario (auto-cuidado) o remunerado.</p>
<p> <a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref1">[1]</a> Guijarro Morales, Antonio (2001) El síndrome de la abuela esclava: pandemia del siglo XXI. Grupo Editorial Universitario, Granada.</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref2">[2]</a> Cuadernos del Consejo económico y social (otoño 2007)  <a href="http://www.ces.es/">www.ces.es</a></p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref3">[3]</a> Parella Rubio, Sònia (2003) Mujer, inmigrante y trabajadora: la triple discriminación. Editorial Anthropos</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref4">[4]</a> Solís, Adilia (2007) Desafío de la mujer migrante en los países de destino. Conferencia Regional sobre migración. El Salvador.</p>
<p><a href="http://www.revistautopia.org/wp-admin/#_ftnref5">[5]</a> Russell, Arlie, (2001) Las cadenas mundiales de afecto y asistencia y la plusvalía emocional. En Guidden y Hutton , <em>En el límite: la vida en el capitalismo global</em>. Tusquets Editores.</p>
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		<title>SOBRE LA PERSPECTIVA</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Jan 2010 11:28:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Portadas]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunos hombres poderosos
están de pie en el horizonte,
tapan el sol y preguntan:
¿Qué fue de vuestra perspectiva?
Nosotros decimos:
según donde se está
se ven los Champs Elysées,
una dama con un perrito,
una bota de piel roja
el tacón de una bota,
o el lodo que hay en ella.
Según cómo se mira
se ven también árboles a lo lejos.
Contemplad las ramas enormes.
La rama [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignright size-medium wp-image-917" title="Portada 61" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2010/01/Portada-61-215x300.jpg" alt="Portada 61" width="215" height="300" />Algunos hombres poderosos</strong></p>
<p><strong>están de pie en el horizonte,</strong></p>
<p><strong>tapan el sol y preguntan:</strong></p>
<p><strong>¿Qué fue de vuestra perspectiva?</strong></p>
<p><strong>Nosotros decimos:</strong></p>
<p><strong>según donde se está</strong></p>
<p><strong>se ven los Champs Elysées,</strong></p>
<p><strong>una dama con un perrito,</strong></p>
<p><strong>una bota de piel roja</strong></p>
<p><strong>el tacón de una bota,</strong></p>
<p><strong>o el lodo que hay en ella.</strong></p>
<p><strong>Según cómo se mira</strong></p>
<p><strong>se ven también árboles a lo lejos.</strong></p>
<p><strong>Contemplad las ramas enormes.</strong></p>
<p><strong>La rama de un castaño</strong></p>
<p><strong>mató aquí a un poeta.</strong></p>
<p><strong>No nos tapéis el sol</strong></p>
<p><strong>y entonces seguiremos hablando</strong></p>
<p><strong>de nuestra perspectiva.</strong></p>
<p><strong>Úrsula Krechel</strong></p>
<p><strong>(De Ungezürnt)</strong></p>
]]></content:encoded>
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		<title>LOS PRESUPUESTOS PARTICIPATIVOS:</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 15:29:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas]]></category>

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		<description><![CDATA[Según tengo oído “la experiencia de participación en los presupuestos municipales  de Albacete  funciona bien”. Desgraciadamente, como testigo directo, más que presentar esta práctica como  una experiencia alternativa o modelo a seguir, me veo obligado a  desenmascarar algo que se ha vendido fuera de nuestras fronteras como ejemplo y que sin embargo es pura fachada; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Según tengo oído “la experiencia de participación en los presupuestos municipales  de Albacete  funciona bien”. Desgraciadamente, como testigo directo, más que presentar esta práctica como  una experiencia alternativa o modelo a seguir, me veo obligado a  desenmascarar algo que se ha vendido fuera de nuestras fronteras como ejemplo y que sin embargo es pura fachada; mero marketing institucional de un partido que se dice de izquierdas. Por el contrario,  lo único que ha conseguido ese equipo de gobierno, en este terreno, es destruir cuantas experiencias verdaderamente participativas, independientes y democráticas existían (federación de AAVV, asociación de inmigrantes o foro por la inmigración,  por sólo citar algunos ejemplos). También figura entre sus “méritos” el controlar el 90% de los grupos que participan en el llamado Foro de la Participación, al que,  tras dotarlo de sede, liberados y presupuesto, ha convertido en el instrumento de propaganda de un alcalde megalómano que lo utiliza como criterio de autoridad.</p>
<p>Es cierto que durante el primer ayuntamiento socialista (sin lugar a dudas, el mejor de todos los habidos en la democracia albacetense) se avanzaron en propuestas como el reglamento de participación ciudadana, a las que siguieron ricas experiencias asociativas y de participación en plenos municipales. Pero no es menos cierto que en la actualidad –pese a lo que se quiera vender- la participación está muy controlada, demasiado tutelada y en ocasiones, descaradamente utilizada. Quede constancia, no obstante, de mi respeto a toda esa gente bienintencionada que en dicho foro –con el portavoz a la cabeza- están presentes.</p>
<p>La verdadera participación, como la verdadera democracia o la verdadera ciudadanía, tiene que servir al pueblo y no servirse de él. Últimamente hay demasiada crispación y bronca política y demasiados intentos de aprovecharse de todo con tal de ganar unos votos, sobre todo, por parte de los dos partidos mayoritarios.  Espero que en estas elecciones de mayo de 2007 lo tengamos en cuenta y tratemos de evitar las perniciosas mayorías absolutas que parece que solo gobiernan para blindarse y perpetuarse en el poder.</p>
<p>Ojala,  y como señalaban nuestros hermanos de “Cristianisme i Justicia” en su “des-prestige de la política” …<em>los ciudadanos presten mucha más atención a lo que dicen aquellos partidos que, porque no tienen tantas posibilidades de acceder al poder, están hoy por hoy más liberados de la pasión del mando, aunque su misma condición les dé menos espacios en los medios de comunicación. Si no, el peligro de que la abstención o los votos en blanco sea cada vez mayor se convierte en un peligro muy real, que acabará por ser el cáncer de nuestras democracias</em>”.</p>
<p>Sin màs comentarios,  os saluda fraternalmente</p>
<h4 style="text-align: right;">Luis Ángel Aguilar Montero (Albacete)</h4>
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		<title>BABEL</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 15:25:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

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		<description><![CDATA[Director: Alejandro González Iñárritu (México 1963)
País de producción: Estados Unidos de América
Año: 2006
Actores: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael Garcia Bernal, Koji Yakusho
 Con esta película por primera vez un mexicano recibe el premio al Mejor Director en el Festival de Cannes en 2006 y el Globo de Oro a la mejor película en 2007. Esta película, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Director: Alejandro González Iñárritu (México 1963)</p>
<p>País de producción: Estados Unidos de América</p>
<p>Año: 2006</p>
<p>Actores: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael Garcia Bernal, Koji Yakusho</p>
<p> Con esta película por primera vez un mexicano recibe el premio al Mejor Director en el Festival de Cannes en 2006 y el Globo de Oro a la mejor película en 2007. Esta película, que cierra la “trilogía de la muerte” de González, con Amores Perros y 21 Gramos, rodada en tres continentes y hablada en cinco idiomas, representa el mundo globalizado en el que vivimos y el siglo de las comunicaciones, donde, paradójicamente, reina la incomunicación entre los hombres igual que en la bíblica torre de Babel. </p>
<p>Inspirado en aquella frase “cuando una mariposa aletea en París se ocasiona un tornado en India”, Gonzláez Iñárritu reflexiona sobre la fina red que une a todos los hombres del planeta sin que seamos realmente conscientes. Cuatro historias diferentes, una entre Tijuana (México) y San Diego (California), otra entre Marruecos y Túnez, y otra en Japón se entretejen porque sus personajes cuando viajan por el mundo dejan su huella en cada lugar y modifican su historia.</p>
<p>Los personajes hablan, pero no se escuchan. Cada uno de ellos tiene unas necesidades distintas que no son tomadas en consideración por los otros que los rodean, y cada uno sufre de impotencia por la incomprensión y la soledad que los margina. Tal parece que la única persona que entiende y muestra compasión es una mujer vieja en Marruecos, que no se puede comunicar con palabras con la joven pareja de americanos, pero al observarlos comulga con su sufrimiento. Al marido y a su mujer solo el sufrimiento logrará unirlos, la muchacha que limpia su casa y cuida a sus hijos se reunirá con su familia al ser forzosamente repatriada por las autoridades de inmigración, la chica japonesa reencontrará al padre en el silencio del dolor compartido, y los hermanos marroquíes comprenderán con dolor las enormes consecuencias de jugar con las armas.</p>
<p>Es una película que merece ser vista por su fotografía, por su dramatismo, por la gran actuación de todos los artistas y, sobre todo, por la manera en que el director (al igual que en su anterior película Amores Perros), logra entrelazar una historia con la otra.</p>
<h4> Francesca Toffano</h4>
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		<title>Religión sin magia. Testimonio y reflexión de un cristiano libre</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 15:20:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

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		<description><![CDATA[Juan Luis Herrero
 Córdoba, El Almendro, 2006, 257 pág.
             El autor, de sólida formación filosófica y teológica, realiza, en la madurez de su vida, un análisis profundo de la necesidad de un cambio de paradigma en la relación humana con el misterio de la realidad y de la vida, con lo que llamamos Dios y el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><strong>Juan Luis Herrero<em></em></strong></p>
<p align="right"> Córdoba, El Almendro, 2006, 257 pág.</p>
<p>             El autor, de sólida formación filosófica y teológica, realiza, en la madurez de su vida, un análisis profundo de la necesidad de un cambio de paradigma en la relación humana con el misterio de la realidad y de la vida, con lo que llamamos Dios y el mundo de lo sagrado. El cambio afecta a valores, símbolos, lenguajes, ritos, normas y formulaciones de lo que parece intocable. El pensamiento mágico ha invadido, desde el nacimiento de todas las religiones, incluida la cristiana, tanto los contenidos como las expresiones de éstas, hasta el punto de que, a veces, no es fácilmente separable lo religioso de lo mágico y de lo mítico. El nuevo paradigma irá moldeándose en la dirección de una espiritualidad profunda, sin los moldes religiosos actuales, que no renuncia a la búsqueda del misterio como fundamento de la realidad, pero que</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-691" title="61 Para Leer_2" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Para-Leer_2-194x300.jpg" alt="61 Para Leer_2" width="194" height="300" /></p>
<p> presenta nuevos modos de entender a Dios, al ser humano y las relaciones entre uno y otro; renuncia, en cambio, a la imagen de un Dios intervencionista y milagrero, que pide más credulidad que sentido común, que se sacia con ritos, ofrendas y oraciones, pero al que molestan el pensamiento racional autónomo y la lógica humana. Jesús es el hombre en el que un cristiano ve con más transparencia que en ningún otro a Dios, pero que tuvo sus condicionamientos culturales e históricos, que se equivocaba y que se sintió fracasado en la cruz; al mismo tiempo, es el subversivo y liberador, que continúa vivo y que nos lleva a una espiritualidad mística y sociopolítica como expresión de la fe profunda en Dios. Cuanto más ha divinizado la Iglesia a Jesús, más ha olvidado al ser humano; cuanto mayor ha sido la dosis de magia en las actitudes religiosas cristianas, más lejos han estado éstas del compromiso de liberación.</p>
<p>            <em>Religión sin magia</em> no es un libro superficial ni divulgativo; algunas de sus páginas requieren cierta preparación filosófica; pero la mayoría son accesibles a cualquier creyente. El autor une sus reflexiones filosóficas y teológicas con sus experiencias y testimonios personales, con una profunda fidelidad y una coherencia radical en el seguimiento de Jesús, que le han llevado desde las cátedras de filosofía y teología a las huelgas de hambre en la calle reclamando el 0,7 % para el Tercer Mundo y a otros múltiples compromisos.</p>
<p style="text-align: right;"> <strong>J. Bonet</strong></p>
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		</item>
		<item>
		<title>CONSUMA RESPONSABILIDAD</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 15:10:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Para leer y ver]]></category>

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		<description><![CDATA[Guía de consumo responsable y solidario en la Comunidad de MADRID
Colectivo ConSuma  Responsabilidad
Editorial  Traficantes de Sueños, 286 páginas.
 En la contraportada del libro los autores expresan claramente su propósito: “¿Te preocupa el medio ambiente y los problemas sociales? ¿Te gustaría consumir productos ecológicos y respetuosos con los derechos de las personas pero no sabes dónde encontrarlos? [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>Guía de consumo responsable y solidario en la Comunidad de MADRID</h3>
<p>Colectivo ConSuma  Responsabilidad</p>
<p>Editorial  Traficantes de Sueños, 286 páginas.</p>
<p> En la contraportada del libro los autores expresan claramente su propósito: <em>“¿Te preocupa el medio ambiente y los problemas sociales? ¿Te gustaría consumir productos ecológicos y respetuosos con los derechos de las personas pero no sabes dónde encontrarlos? Entonces, esta es tu guía. En ella aparecen más de 400 entidades que operan en el marco de la economía solidaria y del respeto al medio ambiente en la Comunidad de Madrid”</em></p>
<p>El mismo colectivo que ha realizado la obra, un grupo de voluntarias y voluntarios sin el menor ánimo de lucro,  es un buen ejemplo de los esfuerzos que se están realizando en pro de una economía alternativa, de hacer las cosas de otra manera.</p>
<p>Es verdad que el ámbito de la guía es la Comunidad de Madrid, pero, aparte de las informaciones útiles que podemos encontrar para informarnos, para comprar o para invertir nuestros ahorros de otra manera, el libro presenta una panorámica de la gran cantidad de pequeñas iniciativas y grandes esfuerzos que surgen por todas partes para hacer realidad ese otro mundo posible al que aspiramos.</p>
<h4>Antonio Zugasti</h4>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-688" title="61 Para Leer_1" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Para-Leer_11-300x218.jpg" alt="61 Para Leer_1" width="300" height="218" /></p>
<p style="text-align: center;"> </p>
]]></content:encoded>
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		<title>I ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2009/i-asamblea-de-redes-cristianas-2/</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 15:00:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[GLOBALIZEMOS LA DIGNIDAD HUMANA
Evaristo Villar
Un fenómeno que está sorprendiendo muy gratamente en el proceso de puesta a punto de la I Asamblea General es el interés y la participación que está suscitando este gesto. Choca abiertamente con esa sensación de cansancio y dejadez que se advierte mayormente en casi todos los estamentos, generaciones y escalas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">GLOBALIZEMOS LA DIGNIDAD HUMANA</h3>
<h3 style="text-align: right;">Evaristo Villar</h3>
<p>Un fenómeno que está sorprendiendo muy gratamente en el proceso de puesta a punto de la I Asamblea General es el interés y la participación que está suscitando este gesto. Choca abiertamente con esa sensación de cansancio y dejadez que se advierte mayormente en casi todos los estamentos, generaciones y escalas sociales y religiosas que tienen que ver con las tareas y servicios comunes. ¿Será que la gente ya se está hartando de tanto capitalismo e individualismo, de tanto consumismo, indiferentismo y fundamentalismo, de fenómenos dramáticos como el ecocidio y el feminicidio, del ladrillazo, de las guerras tramposas y de la doble moral? Si no fuera demasiado pretencioso, diría yo que aquí, en el proceso actual de asamblea, como en los comienzos narrados por los Hechos de los Apóstoles, todo el mundo participa con verdadero interés, generosidad y entrega. Se trata de algo que se considera común, de todos y todas.</p>
<p>El tema  marco o eje  central  de la asamblea será éste: <strong>Globalicemos la dignidad humana. </strong>En este tronco general se irán insertando creativamente los diferentes talleres que deberán ajustarse mayormente a estos dos    criterios: <strong>1º </strong>que sea asumida creativamente por todo un colectivo y no  por una sola persona la responsabilidad de preparar y presentar el taller; <strong>2º </strong>que se notifique con tiempo suficiente el tema elegido a la organización de la asamblea con el fin de irlo difundiendo por la web de RE y,  finalmente, poder elaborar el programa  general.</p>
<p><strong>2. Perfil de la Asamblea: </strong></p>
<p> Se desea que la asamblea respire un aire <em>festivo y lúdico</em> -<em>un evangelio de la buena noticia</em> desde la frontera y desde los márgenes, como ocurrió en la Galilea de los comienzos-  y que se disponga a celebrar la <em>dimensión mística</em> de la vida. Con esta apuesta como telón de fondo, la Asamblea</p>
<p>Se propone conjugar estos dos planos: <em>compartir, </em>por una parte<em>,  las experiencias que se están teniendo en los </em>grupos de base con la intención de llegar a un mejor conocimiento mutuo entre sus miembros<em>, </em>y formalizar, por otra parte,  <em>algunos</em> <em>elementos</em> <em>programáticos</em> que  fomenten el  encuentro y  la convergencia de todos los miembros  en algunos gestos y compromisos comunes de transformación social y personal. <strong></strong></p>
<p>Pretende también la asamblea no reducirse a un único gesto puntual, (con lugar y fecha de caducidad),  sino, más bien, algo semejante a  <em>un proceso</em> temporal y <em>participativo </em> en la construcción de propuestas y la articulación de los grupos (asamblea-proceso) que finalice en un <em>encuentro masivo</em> donde todas y todos tengamos ocasión de vernos las caras (asamblea-evento) y proclamar juntos los acuerdos alcanzados.</p>
<p>Se intenta  elaborar el programa de la asamblea (los contenidos) con imaginación y creatividad, integrando no sólo los temas obligados en este tipo de encuentros (celebraciones, actos lúdicos, organizativos y  administrativos), sino haciendo también presentes los desafíos mayores que, como seguidores de Jesús de Nazaret,  estamos encontrando en la cotidianeidad de cada día y lugar. torno a unos <em>troncos temáticos</em> que den pie a elegir entre distintas opciones.</p>
<p>Se piensa que un gesto como éste –que, por cierto, está suscitando bastante interés en ambientes insospechados- debe contar,  ya desde ahora, con una <em>buena publicidad</em> en nuestros medios de comunicación (páginas web y revistas, periódicos, etc.)  con el fin de hacer llegar una voz cristiana,  que quiere y sabe dialogar con el mundo de hoy, hasta los límites y fronteras de nuestros  ambientes habituales</p>
<p><strong>3. Planificación de la asamblea</strong></p>
<p style="text-align: right;"><img class="alignright size-medium wp-image-677" title="61 Comu_3" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Comu_3-224x300.jpg" alt="61 Comu_3" width="224" height="300" /></p>
<p><strong>a) Tabla de talleres</strong></p>
<p>En espera aún de agruparlos en troncos temáticos o constelaciones, la elaboración de la siguiente tabla de talleres (que será una de las formas importantes de participación en esta asamblea), ya asumidos por los grupos, se ha ajustado a los siguientes criterios: <strong>1º </strong>que el tema elegido desarrolle algún aspecto del lema general de la Asamblea; <strong>2º </strong>que la responsabilidad de preparar y presentar el taller sea asumida por un colectivo y no por una sola persona; <strong>3º </strong>que se haya notificado con tiempo suficiente a la organización de la Asamblea con el fin de irlo difundiendo por la web de RE y, finalmente, poder elaborar el programa general; y <strong>4º </strong>que, a partir de ahora, todo grupo o persona que quiera participar en alguno de los talleres deberáponerse en contacto con el colectivo actualmente responsable.</p>
<p>Cerrado ya el espacio para la presentación de temas, <em>la tabla de talleres</em>, con los grupos que inicialmente se han responsabilizado de llevarlos a cabo, es ésta:</p>
<p><strong>Inmigración: </strong>CRISTIANOS POR EL SOCIALISMO</p>
<p><strong>Diálogo Interreligioso</strong>: CEMI</p>
<p><strong>Cómo leemos los cristianos la historia desde abajo: los empobrecidos en España, pobreza cero, objetivos del milenio, el hambre, las víctimas, etc.</strong>: CRISTIANOS POR EL SOCIALISMO</p>
<p><strong>Espiritualidad para otro mundo posible</strong>: IGLESIA DE BASE DE MADRID</p>
<p>S<strong>exualidad y nuevas relaciones de género</strong>: CATÓLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR</p>
<p><strong>Otra Iglesia es posible: comunión y pluralismo eclesial y social, clericalismo</strong>: SOMOS IGLESIA DE MADRID</p>
<p><strong>Homosexualidad y evangelio: </strong>ÁREA DE ASUNTOS RELIGIOSOS DE LA FELGT</p>
<p><strong>El papel de la mujer en la Iglesia como generadora de esperanza</strong>: FEDERACIÓN DE MUJERES Y TEOLOGÍA</p>
<p><strong>Democratización y derechos humanos en la Iglesia</strong>: KRISTAU SAREA</p>
<p><strong>El mercado global: cómo influye en nuestras vidas y en nuestra fe</strong>: COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES</p>
<p><strong>Diversidad familiar: </strong>COORDINADORA DE CRENTES GALEGOS</p>
<p><strong>Laicidad: </strong>CATOLICAS POR EL DERECHO A DECICIR, FECUM y CRISTIANISME I S. XXI CATALUÑA</p>
<p><strong>Concordato y acuerdos Iglesia-Estado. Hacia un nuevo estatuto jurídico de las relaciones Iglesia-Estado español</strong>: CRISTIANISME I S. XXI CATALUÑA</p>
<p><strong>La COPE. Denuncia ante el Tribunal de la Rota y posibles acciones: </strong>CRISTIANISME I S. XXI CATALUÑA</p>
<p><strong>Hacia dónde va el movimiento antiglobalización: papel que pueden o deben jugar en él los </strong><strong>cristianos de base: </strong>IGLESIA DE BASE DE MADRID</p>
<p style="text-align: right;"><img class="alignright size-medium wp-image-678" title="61 Comu_4" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Comu_4-300x203.jpg" alt="61 Comu_4" width="300" height="203" /></p>
<p><strong>b) Logística</strong></p>
<p>Las <strong>Comisiones de trabajo</strong>, a las que, ya desde ahora<strong>, </strong>pueden ir apuntándose tanto los grupos como las personas individualmente son éstas:</p>
<p>Comisión <strong>General de la Asamblea: </strong><em>Coordinadora de RC</em></p>
<p>Comisión de <strong>Secretaría </strong>(economía y papeles de la Asamblea): <em>Coordinadora de Iglesia de Base de Madrid</em></p>
<p>Comisión de <strong>Talleres</strong>: <em>Católicas por el Derecho a Decidir, Cristianos por el Socialismo, Kristau Sarea y Cristianismo i S. XXI</em></p>
<p>Comisión de <strong>Celebraciones</strong>: <em>Federación de Mujeres y Teología</em></p>
<p><strong>Medios de Comunicación</strong>: <em>Portavoces de Redes Cristianas </em></p>
<p><strong>Acto ciudadano</strong>: En este momento está aún sin grupo responsable.</p>
<p><strong>Para finalizar</strong>, la Coordinadora de RC y el Grupo de organización de la asamblea reconoce el esfuerzo que están haciendo muchas personas y comunidades en esta tarea que es de todos y de todas y os anima a mantener el ánimo y la participación hasta el final. Es muy importante</p>
<p>que todos los colectivos y personas integrados en RC, especialmente los de Madrid, donde se</p>
<p>va a celebrar el final de la Asamblea, se vayan implicando en este proceso. Se necesitarán todas las manos y todas las ideas e iniciativas para realizar conjuntamente esta hermosa obra colectiva.</p>
<p><span><span id="_marker"> </span></span></p>
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		<title>COMUNICADO DE LA XIII SEMANA ANDALUZA DE TEOLOGÍA</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 14:12:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[CCP Antequera
 Durante esta XIII Semana Andaluza de Teología, celebrada durante los días 24, 25 y 26 de noviembre de 2006, unas 400 personas hemos reflexionado sobre la fe cristiana su encuentro con la laicidad,  ese fenómeno social tan denostado por buena parte de la jerarquía eclesiástica. Muchos obispos consideran que la laicidad encierra un hostigamiento [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>CCP Antequera</h3>
<p> Durante esta XIII Semana Andaluza de Teología, celebrada durante los días 24, 25 y 26 de noviembre de 2006, unas 400 personas hemos reflexionado sobre la fe cristiana su encuentro con la laicidad,  ese fenómeno social tan denostado por buena parte de la jerarquía eclesiástica. Muchos obispos consideran que la laicidad encierra un hostigamiento a la religión y la pretensión de sustituir las creencias religiosas por una cosmovisión racionalista: el laicismo. Nosotros, cuando escogíamos este tema, partíamos de una apreciación completamente opuesta: la sociedad laica es para los cristianos un nuevo signo de los tiempos.</p>
<p>Efectivamente, a lo largo de estas jornadas hemos ido descubriendo que vivir la fe en medio de una sociedad laica, no es una limitación, sino LA GARANTÍA BÁSICA PARA SALVAGUARDAR EL MENSAJE DE JESÚS. La laicidad no va contra nadie, sino a favor de la convivencia en la libertad, la igualdad y la fraternidad. Estos valores, que tanta resonancia evangélica encierran, y que para nosotros son irrenunciables, encuentran en la laicidad el ambiente imprescindible para poder florecer sin privilegios ni exclusiones.</p>
<p>Los cristianos creemos que el ser humano, creyente o no, con su libertad y su autonomía, es la gran apuesta de Dios. Después de la encarnación, vida, muerte y resurrección de Jesús terminó definitivamente la separación entre lo sagrado y lo profano. Ya todo el universo -casa y moradores- somos vasijas capaces de transparentar la imagen de Dios que acogemos en nuestro interior y, movidos por el Espíritu del Padre y del Hijo, podemos convertirnos en suave brisa o en viento huracanado que, codo a codo con todas las personas de buena voluntad, empujamos la historia hacia su destino final: la fraternidad universal. Las interpelaciones que nos va haciendo esta sociedad laica nos ayuda a profundizar en el mensaje evangélico. Jesús de Nazaret fue una persona laica. Él descubrió a Dios, su Padre, no en el templo ni en las autoridades religiosas, sino en las personas marginadas y excluidas de la sociedad en que vivió. Su forma de vivir y su forma de morir siguen siendo para nosotros la referencia inapelable para acompañar y ayudar a esa muchedumbre inmensa de excluidos en esta sociedad mal globalizada: las personas excluidas de la salud, de la educación, de la vivienda, del trabajo, de los derechos sociales y hasta de un plato de comida diaria.</p>
<p>Y todo esto lo vivimos en UN HORIZONTE INTER-RELIGIOSO cada vez más compartido. La globalización nos lo recuerda y la inmigración nos lo impone. Ya, en nuestro entorno, la religión católica no es la única en pretender la verdad de alguna manera en exclusiva. Todas las religiones lo pretenden y muchas de ellas también se creen reveladas. Aparte de la presencia cada vez mayor de ateos convencidos. Forzoso es, por tanto, que para una posible convivencia vivamos en una sociedad laica compartiendo los valores seculares comunes. Sólo, a partir de ahí, cada iglesia puede hacer su apuesta de visión religiosa respetuosa con las demás y que refuerce las propias actuaciones seculares en busca del BIEN COMÚN.</p>
<p>Las comunidades cristianas, LA IGLESIA, como las demás religiones, desarrollará su misión A LA INTEMPERIE, en medio de todos los hombres y mujeres, sin prebendas y dando testimonio del necesario pluralismo también dentro de ella. Sólo estará sostenida por su fuerza interior y por la contundencia de los valores del seguimiento de Jesús, que no deben identificarse con los “vestidos culturales” que siempre necesitan para expresarse en cada época y lugar.</p>
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		<item>
		<title>ESPIRITUALIDAD PARA OTRO MUNDO POSIBLE</title>
		<link>http://www.revistautopia.org/2009/espiritualidad-para-otro-mundo-posible/</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 14:07:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[II Foro Mundial de Teología y Liberación
Nairobi, Kenya, 16-18 de enero de 2007
Evaristo Villar
1
Llegadas desde todo el mundo, unas trescientas personas participaron durante los 
días 16 al 19 de enero de 2007 en el II Foro Mundial de Teología y Liberación (FMTL), celebrado en Nairobi,  Kenya. Ciudad ésta,  atravesada por el Ecuador y golpeada por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2>II Foro Mundial de Teología y Liberación</h2>
<p style="text-align: right;">Nairobi, Kenya, 16-18 de enero de 2007</p>
<h3 style="text-align: right;">Evaristo Villar</h3>
<h2>1</h2>
<p>Llegadas desde todo el mundo, unas trescientas personas participaron durante los <img class="alignright size-medium wp-image-671" title="61 Comu_1" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Comu_1-300x257.jpg" alt="61 Comu_1" width="300" height="257" /></p>
<p>días 16 al 19 de enero de 2007 en el II Foro Mundial de Teología y Liberación (FMTL), celebrado en Nairobi,  Kenya. Ciudad ésta,  atravesada por el Ecuador y golpeada por los  perniciosos efectos de la globalización neoliberal. Con casi tres millones de habitantes y con el inglés y el kiswahili como lenguas más importantes, las tres cuartas partes de la población vive -como Kibera y Gorococho- en  “slums” o barrios pobres,  constituyendo un cinturón de miseria en abierto contraste con un centro colonial, comercial y administrativo  más prospero.</p>
<p>Este segundo foro se inscribe en la ruta abierta por el primero, celebrado en Porto Alegre, Brasil, en enero de 2005 y nacido al calor de los Foros Sociales Mundiales (FSM). La vinculación estrecha entre ambos foros salta a la vista no sólo en las fechas y lugares elegidos para la celebración (el FSM se celebró el 20-25 del mismo mes y en el mismo lugar, inmediatamente a continuación del de Teología y Liberación) sino también en los temas elegidos. Prueba de ello es el lema elegido para este II FMTL “Espiritualidad para otro mundo posible”.</p>
<p>El acercamiento también se advierte, visto desde el segundo foro, en la metodología y en los objetivos. Una metodología que,  en esta ocasión, ha sido más autogestionada y participativa, incorporando la presencia de  diferentes movimientos y organizaciones de base.  Y unos objetivos que se expresan  en la experiencia espiritual y la reflexión de la lucha práctica contra la pobreza y el trabajo por la paz, en las  apuestas por diálogo interreligioso, intercultural y en perspectiva  de género, y  en la participación pro-activa en los procesos de transformación de la sociedad.</p>
<p>El sello típicamente africano, con su rica variedad de ritmos y colores,  impregnó prácticamente todos los momentos importantes del foro: desde las sentidas oraciones matinales y los cantos,  pasando por los símbolos y bailes folklóricos,  hasta los paneles de las mesas redondas y los debates. Pero la gran novedad estructural de este segundo foro, además del mayor número de comunicaciones,  fue, sin duda,  el gran número de  talleres que, en sintonía con el motivo dominante del foro, trabajaron sobre aspectos como las espiritualidades, las iglesias, el diálogo interreligioso, intercultural e interétnico, los rituales, la justicia económica y ecológica, los derechos humanos, la democracia y la paz, la relectura de los textos sagrados, las diferentes clases de femenismo, las  religiones, etc.</p>
<p style="text-align: center;"> <strong>2</strong></p>
<p>            Durante el primer día,  el foro se centró en la presentación de un  análisis socio-económico, estructural y de coyuntura,  del neoliberalismo global reinante, a cargo de <em>François Houtart</em>, sociólogo y perito del Vaticano II, por una parte,   y en la urgencia de una espiritualidad que,  centrada en la defensa de la vida,  contemple la preferencia de Dios por los pobres por ser “Dios de vida”, por otra. De forma brillante y pedagógica fue mostrando Houtart con gráficos la brecha creciente que se está abriendo entre el Norte y el Sur con el dramático resultado de un holocausto que se cierne implacable sobre la población del Sur,  cada día más empobrecida. Entre otros ejes de acumulación y de usura capitalista destacó Houtart el agronegocio, la privatización de los servicios públicos y el control de la biodiversidad. La respuesta a esta situación dramática desde una nueva espiritualidad llegó de la mano de tres teólogos que reflexionaron desde el lado de los perdedores: <em>Tinyko Maluleke</em>, africano, que destacó el aporte que pueden prestar a este empeño las religiones, <em>Rohan Silva</em>, asiático, que profundizó en la necesaria complicidad de las iglesias con los movimientos sociales, y <em>Jon Sobrino</em>, que, desde América, volvió a enfatizar la centralidad de las víctimas en la experiencia de fe de las comunidades cristianas.</p>
<p>            En el segundo día,  el foro dedicó la mañana a la reflexión sobre la realidad socio-religiosa africana. El diálogo entre los teólogos <em>John Lukwata</em>, ugandés,  y <em>Philomena Mwarua</em>, keniata, puso al descubierto algunos aspectos menos edificantes del actual proceso sociorreligioso africano y las posibilidades de afrontarlos desde un encuentro sólido entre el cristianismo y las religiones autóctonas. Superando atávicas descalificaciones y discriminaciones, sobre todo de la mujer, y racismos encubiertos, todas las religiones están llamadas a  impulsar conjuntamente  la “liberación integral” tanto de las personas como de las comunidades y pueblos. La tarde de esta segunda jornada nos propició la marcante experiencia  de inmersión en los barrios miseria de Nairobi. Llegados al barrio de <em>Kibera</em>, donde el hacinamiento de las chavolas y la  podredumbre resisten milagrosamente a la muerte, te envuelve una nube de niños que, en su ingenuidad, te gritan constantemente: “¿how are you?”. Como queriendo decir teológicamente: “¿estás tú dispuesto a entrar en este infierno?”,  “¿dónde encontrar a Dios en este lugar de muerte?”&#8230;</p>
<p>El tercer día  y parte del siguiente el foro se dedicó al trabajo en talleres (las comunicaciones se fueron presentando en la mañana del miércoles y en la tarde del viernes). Fueron 24 los talleres que, en conjunto, parecen representar los mayores desafíos a los que se está enfrentando la espiritualidad del ser humano desde todos los rincones de la tierra. Especial urgencia parecen representar  aquellos que llegan desde  los contextos socio-económicos más castigados por el neoliberalismo rampante. Por ejemplo,  los barrios miseria y su desafío a la conciencia humana, la lucha contra el SIDA, la prostitución y el tráfico de mujeres; los derechos humanos quebrantados, la democracia y la paz. No faltaron tampoco las teologías del pluralismo religioso, la nueva teología africana, las redes de encuentro entre mujeres musulmanas y cristianas, la teología desde la perspectiva de género, la superación de la teología del imperio y  de los fundamentalismos. Por nuestra parte, desde nuestra experiencia europea, también presentamos un taller sobre algunas claves para  la vivencia de “una espiritualidad laica”.</p>
<p>En la última jornada todo fue más de prisa y concentrado. El foro  dedicó durante la mañana y parte de la tarde dos mesas: una  al diálogo entre las tradiciones religiosas desde una perspectiva liberadora y otra a la espiritualidad y respeto a la diversidad. En la primera  el Dr. <em>Laurenti Magesa</em>, desde la herencia espiritual africana, propuso como lugar de encuentro la dimensión afectiva del ser humano para completar el excesivo racionalismo occidental; <em>Abdalla Ibrahim Farah</em>, musulmán, apeló al perdón mutuo y al compromiso social como punto de partida y caminino de liberación; por su parte el maestro hindú,  <em>Purshottam Rao, </em> reinvindicó el cuidado de la tierra y el compromiso ecológico como elementos de afirmación de la vida presentes tanto en los Vedas como en los Upanisads; y el profesor <em>Patrick Ryan</em> habló sobre  la necesidad de escuchar y recoger las experiencias que llegan desde las periferias. En la segunda mesa,  integrada por <em>Eunice Santana</em>, teóloga portorriqueña, <em>Juan José Tamayo</em>, teólogo español y la profesora africana <em>Teresa Okure,</em> se abordaron las patologías a superar por la nueva espiritualidad y la disposición a aceptar los nuevos paradigmas que se avecinan.</p>
<p>Finalmente,  este II FMTL se clausuró con un sencillo homenaje a los teólogos Houtart y Jon Sobrino por haber puesto su talento al servicio de la transformación social, en un caso, y de la proyección de una imagen de  Dios que  revela su rostro más luminoso desde  las víctimas de la historia, en otro. El broche de oro lo puso el brillante y emotivo discurso del arzobispo anglicano Desmond Tutu,  ante cuya fuerza espiritual  no hay <em>aparhead</em> que pueda resistirle.</p>
<p style="text-align: center;"> <strong>3</strong></p>
<p>Concluyo esta sencilla crónica del II FMTL con una breve síntesis del taller sobre “espiritualidad laica” que, impulsado por la Red Europea y no exento de polémica, finalmente fue  presentado en este foro por un equipo integrado por <em>Hugo Castelli, María José Arana, José María Vigil y Evaristo Villar</em>. Señalaré también algunas apuestas provisionales.</p>
<p><strong> </strong><strong>La síntesis. </strong>El cristianismo europeo está atravesando una gran crisis por las  transformaciones de la conciencia religiosa que ya no nos permiten «creer de la misma manera».</p>
<p>Una primera transformación es consecuencia del creciente <em>pluralismo religioso</em>. Tras siglos viviendo la experiencia de un cristianismo como «la única religión verdadera”, hoy en día, la biodiversidad -también la religiosa- es percibida como un valor sagrado que no permite tales exclusivismos. Esta nueva conciencia está afectando ya a nuestra forma de vivir y de comprender nuestra espiritualidad y nuestro cristianismo.</p>
<p>Una segunda gran transformación es causada por <em>el avance de los saberes</em> en su conjunto. En la nueva era del conocimiento, en la que estamos entrando, la religión ya no puede seguir desempeñando los papeles jugados en milenios anteriores. Ahora está en crisis la forma de expresión religiosa que la espiritualidad  del ser humano adoptó en los últimos milenios.  Hoy necesita otra forma de expresión. Esto nos pone en búsqueda,  haciéndonos  vivir una hora de preguntas sin todavía respuestas.</p>
<p>En este contexto, ¿dónde encontrar <em>un núcleo</em> sobre el que asentar en el futuro  nuestra espiritualidad? La búsqueda de muchos de nuestros grupos y comunidades de la Red Europea, en profunda afinidad con la espiritualidad latinoamericana liberadora, cree encontrar ese núcleo  en  la,  así llamada, <em> regla de oro</em>: «trata a los demás como quieres que los demás te traten a ti», que es, sin duda,  la más universalizable colaboración entre las religiones y el más seguro camino para la paz. Entre los cristianos, la regla de oro se expresa en el imperativo categórico del amor-justicia liberador, que,  en las últimas décadas, se ha formulado como «opción por los pobres». Por ahí  pasa, a nuestro juicio, el núcleo de lo que hoy sería la espiritualidad esencial. </p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-672" title="61 Comu_2" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Comu_2-241x300.jpg" alt="61 Comu_2" width="241" height="300" /></p>
<p><strong> </strong>En concreto,  ¿hacia qué <em>tipo de espiritualidad</em> nos dirigimos?  La espiritualidad va a dejar de ser un campo separado de la vida y sometido a la religión para convertirse en una dimensión profunda de la vida en plenitud. Será una espiritualidad mayormente desligada de las religiones, laica, simple y profundamente humana. Quizá estamos yendo hacia un «postcristianismo», o tal vez un «precristianismo», es decir, un fenómeno espiritual como el movimiento de Jesús «antes del cristianismo».</p>
<p> <strong>Apuestas provisionales. </strong>Si nuestra hipótesis de partida fuera cierta, una espiritualidad para este mundo posible, vista desde muchos de los colectivos cristianos europeos,  debería perseguir,  al menos de entrada,  los siguientes objetivos:</p>
<p>  Debería reconocer el <em>pluralismo religioso</em> existente como punto de partida y vía de superación de toda forma de exclusivismo e inclusivismo teológico confesional y como condición necesaria  para la aceptación  de la igual dignidad de todas las religiones.</p>
<p><strong> </strong>Debería tomar conciencia del cambio epocal que se está dando en la conciencia del ser humano y en el conjunto de todos los  saberes, así como de  la crisis que está afectando muy seriamente a la plausibilidad de la fe, para encaminar conjuntamente a toda la humanidad hacia <em>un lugar común</em>, previo y más allá de las mismas religiones, donde sea posible el encuentro de todos los seres humanos,  sean creyentes o no.</p>
<p> Ante la desigualdad y exclusión que agranda la brecha de separación entre  los seres humanos por el tener, el saber y el poder, una espiritualidad para este “Otro mundo posible” debería volver a <em>la regla de oro</em>, presente en casi todas las religiones, como base común e impulso ético capaz de implantar unos mínimos de justicia y libertad que dignifiquen la vida humana y la misma continuidad del planeta tierra.</p>
<p><strong> </strong>En consecuencia,  una espiritualidad para “Otro mundo posible”, debería estar siempre muy pegada a la vida y a la tierra,  ejerciendo adultamente su  libertad y  responsabilidad en el mundo, siendo crítica con todas los poderes fácticos que pretendan tutelarla y emancipándose de todas las instancias e instituciones -aún de las mismas religiosas-  que intenten recortar la identidad del ser humano. O dicho de otro modo,  no renunciando nunca a la aventura de vivir en plenitud.</p>
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		<title>CIUDADANIA Y FRATERNIDAD</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 13:51:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[2007]]></category>
		<category><![CDATA[Nº 61. Un mundo sin fronteras 1. Ciudadanía (Marzo 2007)]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>

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		<description><![CDATA[Joaquín GARCÍA ROCA
                                               Universidad de Valencia
 El advenimiento de la cultura de la ciudadanía, a lo largo del siglo XX, libró al mundo de la fraternidad de graves derivas, que le acercaban a las acciones benéficas sin conciencia crítica, a la filantropía sin voluntad de trasformación, a la ayuda asistencial sin conquistas de derechos, a las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Joaquín GARCÍA ROCA</strong></p>
<p style="text-align: right;">                                               Universidad de Valencia</p>
<p><strong> </strong>El advenimiento de la cultura de la ciudadanía, a lo largo del siglo XX, libró al mundo de la fraternidad de graves derivas, que le acercaban a las acciones benéficas sin conciencia crítica, a la filantropía sin voluntad de trasformación, a la ayuda asistencial sin conquistas de derechos, a las ambulancias mundiales sin desarrollo humano. Las expresiones sociales  de la fraternidad, por efecto de la emergente cultura de la ciudadanía, se fue desprendiendo del asistencialismo, de  la privatización de los valores, del “buenismo” y de la mercantilización del don. La ciudadanía ha liberado a la fraternidad de convertirse en simple paliativo de las contradicciones sociales, le confirió conciencia crítica  y sensibilidad para adentrarse en los procesos largos y sostenidos más allá de la acción puntual. De modo que la ciudadanía ha salvado a la fraternidad de muchas derivas, y no puede decirse que la tarea esté ya realizada.</p>
<p> El siglo XXI está cambiando el paisaje de lo social y solicita que la fraternidad venga en ayuda de la ciudadanía y le libere de sus propias derivas, en particular de su fuerte tendencia hacia la abstracción, que se despliega en declaraciones retóricas sin la necesaria atención a la realidad concreta, en políticas pragmáticas y posibilistas, que le hace renunciar a los componentes utópicos que caracterizaron históricamente el nacimiento de la ciudadanía  y hacia la mentalidad burguesa, que defiende la ciudadanía civil y política sin ciudadanía social. En contacto con la cultura de la fraternidad, el ejercicio de la ciudadanía abandona la frialdad del derecho, se hermana con la cordialidad,  se fecunda con trayectorias vitales que amplían el  “nosotros” humano y cuestiona la confusión entre ciudadano y burgués. De modo que la fraternidad está llamada hoy a auxiliar a la emergente cultura de la ciudadanía.</p>
<p> Desde las preocupaciones de aquellos que viven y militan a la luz y por la fuerza de la fraternidad en el interior de los barrios de las ciudades, desde los que acogen por fraternidad a los desechados de la producción, desde los que acompañan fraternalmente a los malheridos  en la competición, desde los que comparten como hermanos y hermanas el pan y la salud con los excluidos&#8230;.se celebra gozosamente todas las adquisiciones de la actual cultura de la ciudadanía, pero se advierten el potencial conflicto que existe entre la fraternidad y la actual cultura de la ciudadanía. Desde esos no-lugares, se percibe que la ciudadanía y la fraternidad  se exigen, se requieren y se impregnan mutuamente. Cuando interactúan y se afectan recíprocamente , la fraternidad se convierte en la última frontera de la resistencia y de antagonismo ante las trampas de la  ciudadanía cuando es pura retórica y exaltación del sujetos burgués.  La fraternidad, en este contexto, ayudará a la nueva ciudadanía a encontrar sus energías liberadoras, lo cual no será posible sin una relación conflictiva que genere  nuevas energías sociales, nuevos compromisos para la acción y renovados estilos de militancia. Esta es la prueba de la ciudadanía.</p>
<p style="text-align: center;"> <img class="aligncenter size-medium wp-image-666" title="61 Refle_5" src="http://www.revistautopia.org/wp-content/uploads/2009/11/61-Refle_5-300x155.jpg" alt="61 Refle_5" width="300" height="155" /></p>
<h4>Los préstamos de la ciudadanía</h4>
<p> La cultura de la ciudadanía se sostiene sobre tres convicciones sustantivas, que se despliegan en forma de pertenencia a una comunidad política, de elección de un modo de vivir con los otros y unos derechos protegidos jurídicamente.</p>
<p>  Por una parte significa que el ser humano no ha nacido para ser vasallo  ni súbito ni soporta con agrado la dependencia y la imposición, sino que está domiciliado simultáneamente en el arraigo social y en la libertad personal. Junto a sus lealtades comunitarias y pertenencias históricas, que la vinculan a tierras y a tradiciones, los seres humanos nos convertimos en ciudadanos cuando elegimos convertir el destino en camino a seguir, cuando elegimos y participamos libremente en la construcción de las oportunidades colectivas por las cuales formamos parte de una comunidad política. Por ello nos movemos conscientemente  en búsqueda de mejores condiciones de vida y espacios de libertad. Como diría Juan GOYTISOLO, somos más pies que raíces.</p>
<p> En segundo lugar, la condición de ciudadano indica que los seres humanos no solo tenemos problemas, sino que también tenemos soluciones, no sólo producen demandas que dirigen hacia fuera sino respuestas que se dan ellos mismos. La ciudadanía se despliega como civismo y construye de este modo una convivencia basada en la confianza y  en el ejercicio de la responsabilidad. De este modo, la comunidad se hace competente y produce comunitariamente su propia historia. Como recordaba estos días la candidata socialista a la presidencia francesa recordando a Kennedy, Segalin ROYAL “no os preguntéis qué puede hacer el país por vosotros sino que podéis hacer vosotros por vuestro país”.</p>
<p> En tercer lugar, la ciudadanía alude a los derechos que le corresponden a la persona por su condición de miembro de un colectivo y garantiza por ley los mínimos imprescindibles para vivir humanamente; el contenido de la ciudadanía marca, en palabras de Antonio ELIZALDE “la línea de dignidad”.  El reconocimiento de los derechos marca la altura de una sociedad decente, de una institución ajustada, de una sociedad buena. No reconocer los derechos es el acto mayor de humillación ya que nos convierte en objeto, en instrumento, en producto.</p>
<p> La gran cuestión actual consiste en articular entre sí las tres dimensiones que connota la ciudadanía: una situación de hecho que alude a la pertenencia a una colectividad, ciudad o estado; una cualidad adquirida por la participación cívica en los asuntos públicos, y una condición  jurídicamente garantizada. Nacemos en un lugar, participamos en sus asuntos y adquirimos el derecho a ciertos bienes de justicia. En consecuencia, la ciudadanía tiene tres almas: la pertenencia, la participación y el derecho.</p>
<p> <strong>Los préstamos  de la fraternidad</strong></p>
<p><em> </em>La fraternidad, por su parte, se ha construido con distintos materiales que proceden de las grandes religiones  y sabidurías mundiales. En primer lugar, la fraternidad postula la vuelta del sujeto que ama y es amado, que espera y desespera, que mira y es mirado, que busca y es buscado. No tolera ni el anonimato, que disuelve a la persona en colectivos  ni la abstracción, que pasa de puntillas por encima del ser concreto. De este modo, la  fraternidad se hermana con el reconocimiento que se despliega en la recuperación del nombre y de la biografía personal.</p>
<p> En segundo lugar, la fraternidad postula la perspectiva empática como energía para la construcción de las relaciones sociales. Declara insuficiente la perspectiva externa, que antepone el compromiso con la sociedad, cuyo interés es controlar a la persona  o con la lógica institucional que los reduce a registrados, documentados e indocumentados. La persona es productora de significados y no pueden equipararse a objetos, son autores que luchan por trascender y no sucumbir a sus circunstancias. De este modo, trasciende lo que son causas, fuerzas y decretos para comprometerse con lo real; sus experiencias básicas de la fraternidad no proceden del mundo del derecho sino del mundo de las  relaciones personales. </p>
<p><em> </em>La fraternidad se sostiene sobre lo que Maria ZAMBRANO atribuye a la poesia, que “ha sido en todo tiempo vivir según la carne&#8230;Vivir según la carne de la manera más peligrosa para el ascetismo filosófico: vivir según la carne y más aún dentro de ella; lo penetra poco a poco; va entrando en su interior, va haciéndose dueño de sus secretos y al hacerla transparente, la espiritualiza&#8230;la hace dejar de ser extraña”. De este modo, la fraternidad introduce otra racionalidad que aleja del paradigma racionalista para crear mundos posibles, rutas no navegadas, alternativas de acción que superan la escisión entre teoría y  práctica, entre amor y conocimiento, entre pasión y  racionalidad.</p>
<p><em> </em>Y en tercer lugar, la fraternidad, al introducir la individualización y la empatía, rompe la racionalidad técnica para crear lo inaudito, la creatividad, la innovación o la cordialidad y al hacerlo rompe la cadena de consecuencias previstas, incluso se producen exactamente lo contrario de lo que se perseguía; tal es el poder del sujeto intervenido. De este modo la paradoja consiste en mostrar la incapacidad de dominar los resultados esperados y muchas veces se obtienen aquellos que no se buscan directamente. Quedamos de este modo domiciliados en la incertidumbre de los resultados y en la presencia permanente de la paradoja a causa de los efectos colaterales que toda relación interpersonal comporta.</p>
<p> La fraternidad viene en ayuda de la ciudadanía con tres préstamos esenciales: el reconocimiento de la centralidad de la persona, la empatía cordial con el otro y el dinamismo de lo inaudito.</p>
<p> La tarea actual consiste en fecundarse entre sí ambas tradiciones. La fraternidad que no promueva los derecho fundamentales, la participación en los asuntos públicos y el reconocimiento de su dignidad no pasa la prueba de la modernidad. La ciudadanía que no se impregne de la  centralidad del sujeto, de la generosidad personal y de la incondicionalidad no podrá orientar el camino de la humanidad.</p>
<p> La construcción de la ciudadanía en la actualidad necesita de todos los materiales que proceden de la tradición ilustrada y de la modernidad socio-política, pero precisa para ser humana de incorporar la herencia de la  fraternidad que ha sido ofrecida por las grandes confesiones religiosas y las sabidurías mundiales, como valores que se atrevieron a hacer propuestas de felicidad. La fusión entre ciudadanía y fraternidad ha generado la actual vigencia de la solidaridad, que se despliega en energía personal y horizonte colectivo</p>
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