• Nosotros
  • La revista
  • Suscripciones
  • Cartas al director
  • Colaboraciones
  • Cada día la Esperanza

    No ha lugar a la tristeza,

     no ha lugar a la desidia,

    no ha lugar a la mentira.

     Cada día la esperanza, cada día.

    No ha lugar a la ceguera,

    No hay lugar para la envidia,

    No ha lugar a la miseria.

    Cada día la esperanza, cada día.

    No ha lugar al hambre injusto,

    ni a la guerra caliente ni a la fría,

    ni al tercero ni al cuarto de los mundos.

    Cada día la esperanza, cada día.

    No ha lugar a la interperie,

    ni al decreto que da muerte a la utopía,

    ni a un niño sin escuela y sin zapatos.

    Cada día la esperanza, cada día.

    No ha lugar al fanatismo,

     ni a los dogmas que amordazan la alegría,

     ni a la pena de muerte, ni al embargo.

    Cada día la esperanza, cada día.

    ¡Perdonad por tanto “no”, “no” tan amar­gos!

    Yo canto casi siempre a la alegría,

    mi canto es un esfuerzo cotidiano

    pidiendo un decreto de amnistía

     para el mundo y la gente a la que amo.

    Mezclado con la rabia y con el llanto,

    sereno, yo me agarro a esta porfía;

    alzando con más gente un gran canto

    cada día a la esperanza, cada día.

    No tengo ningún miedo al desencanto,

    que no habrá ya más lágrimas baldías

    si canto con vosotros, siempre, un canto

     cada día a la esperanza, cada día. •

    resume writing services